jueves, 7 de septiembre de 2017

Las mentiras de Abraham


Las mentiras de Abraham para salvarse. Mentiras Propias e Ideas Erradas Sobre los demás







Génesis 20:1-7.



(1)  De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.



(2)  Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.



(3)  Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.



(4)  Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también al inocente?



(5)  ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.



(6)  Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.



(7)  Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos.



Las mentiras de Abraham para salvarse



Les mintió a todos “Abraham decía de Sara su mujer: Es mi hermana."  Ya Abraham había hablado con Abimelec y le había dicho esto. Abimelec confesó que él y ella le habían mentido “¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: ¿Es mi hermano?”

Abraham no opuso resistencia al ver que se llevaban a Sara.



La percepción de Abraham acerca de la gente de aquella región le llevó a tener temor y no confiar en Dios y su promesa. Dios era su Protector y cuidador.

Abraham tenía una percepción equivocada, el creyó que el rey de todas aquellas personas no tenía temor a Dios. Abraham creyó que él lo mataría.



Abraham pensaba que no eran íntegros y que no eran honestos ni buenos.

La verdad acerca de Abimelec.



Era un hombre íntegro, él le dijo a Dios : “Con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto”. Dios afirmó esto de Abimelec y añadió que era integro, Dios dijo “Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí…” 

Un resumen Acerca de Abimelec



- Era inocente

- Sencillo de Corazón.



- Limpio de Manos



- Hablaba con Dios.



- Dio lo cuidaba de pecar.



- Tenía temor de Dios.



Los Errores de Abraham:



1.       Tuvo temor.



2.      Mintió.



3.      No confió en Dios.



4.      Persuadió a Sara para que mintiera.



5.      Tomó a su hermana como esposa.



6.      Trajo sobre aquel reino un gran pecado.



Jesucristo dijo:



Lucas 6:42



     ¿O cómo puedes decir a tu hermano: ¿Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.







Nosotros muchas veces actuamos como Abraham mentimos, tenemos temor de las situaciones y personas, no hablamos con Dios primero para conocer su voluntad. Tenemos una mala percepción de las demás personas. El Señor nos dice que no seamos hipócritas antes de criticar debemos trabajar en nuestras mentiras, faltas y pecados y luego ir a sanar a los demás. ¿En qué estoy fallando que debo presentar al Señor? ¿He mentido para salvar algo en mi vida? ¿He pensado mal de los demás y no les he dado la oportunidad de hablar o de defenderse? ¿Estoy buscando ser Integro, sencillo de corazón y limpio de manos?



¿Reconozco la voz de Dios cuando me habla? 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

NACIMIENTO DE ISAAC


NACIMIENTO DE ISAAC

 “Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho” Gén. 21:1-2.



Que privilegio tan grande el de Sara, “Dios la visitó”, esto fue algo glorioso en su vida, pues Dios mismo vino a ella. Hoy día los hijos de Dios somos templo del Espíritu Santo, y debemos anhelar más que una “visitación”, debemos procurar una relación íntima y constante con Dios. Es necesario y vital que anhelemos estar con el Consolador, tanto como él anhela estar con nosotros, pues el apóstol Santiago nos dice: “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: ¿El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Sant. 4:5), sin embargo, creo que, por muchas razones, motivos o excusas nuestras, ese anhelo del Espíritu es correspondido someramente…



El texto nos dice que Dios hizo esto “como había dicho… como había hablado”, Dios lo había prometido y lo cumplió. Creo que todos nosotros hemos experimentado en algún momento de nuestra vida la decepción, la tristeza o el dolor, ante el incumplimiento de promesas que otros nos han hecho; pero cuando se trata de las promesas de Dios, podemos estar tranquilos y seguros, pues Dios no miente, ni se retracta, nunca falla, él cumple su palabra, pues en él no hay cambio ni sombra de variación, es decir en él no hay el más mínimo margen de error ¡Bendito sea nuestro Dios!



Isaac nace en la vejez de Abraham y Sara. Recordemos que ambos se habían reído cuando Dios les hizo ésta promesa, pues eran de edad avanzada. Es en éste contexto cuando Dios pregunta: “¿hay alguna cosa difícil para Dios?” (Gén. 18:14), y la respuesta es una sola: “No, no hay nada difícil para Dios”. Aunque veamos las circunstancias adversas y contrarias, aunque nuestra razón nos diga que no es posible y otros concluyan diciendo que es una fantasía, sí Dios lo dijo, él lo hará. Entonces persevera, continúa avanzando, él es fiel a su palabra, él no te miente y no te decepcionará.



Hemos leído que “Dios lo hizo en el tiempo que había dicho”. ¿La verdad es que generalmente nos cuesta esperar, por qué? Por nuestro orgullo, por nuestra ansiedad, por querer mostrar resultados a los hombres, porque queremos decir: “yo tenía la razón”, etc. Pero, Dios no está de afán, no se anticipa ni llega tarde, todo lo tiene planeado, nada lo toma por sorpresa, sólo requiere de sus hijos: obediencia.



Reflexión final: Debemos fortalecer nuestra intimidad con Dios, pues él quiere estar con nosotros y allí nos hará entender su infinito poder y fidelidad para cumplir sus promesas en su tiempo, allí aprenderemos a caminar en armonía con los tiempos de Dios, y allí nos concientizamos que nuestra vida está en sus manos, las mejores manos. 

martes, 5 de septiembre de 2017

Sara y Agar




Sara y Agar

Así dice el Señor: Que no se gloríe el sabio en su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza.  ¿Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que Yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada?

Afirma el Señor-

Jeremías 9:23-24



¿Cuánto has logrado comprender acerca del trato de Dios al hombre?

¿Has comprendido que él ama a su creación y lo que más le agrada es tratar a cada uno de sus hijos con derecho, justicia y bondad?

¿Te has dejado influenciar por estas virtudes santa sí Algunos queremos imitar a Dios y tratamos de ser sabios, justos y santos?  Y olvidamos que Dios tiene otras preciosas virtudes como son Benignidad y Paciencia.

¿Cuánta benignidad de Dios hay en tu vida? ¿Sabes si esta virtud del Espíritu Santo está suavizando tu trato con tu prójimo?

Sin benignidad, la sabiduría se vuelve farisaica, la paciencia en una tolerancia insoportable, la justicia es drástica y desproporcionada.

Sólo el Espíritu Santo puede armonizar y hacer crecer estas virtudes esenciales en nuestras vidas.

Benignidad tiene su origen en la palabra griega CHRESTOTES que significa, tierna preocupación por los demás.  Es el deseo genuino del cristiano por dar un trato tierno a los demás, así como Dios lo hace con él.

es la gracia o dádiva que impregnan la naturaleza toda, suavizando todo aquello que pudiera ser brusco o áspero.

Cuando el creyente tiene esta gracia, es evidente su corazón tierno, la suavidad de sus palabras, un deseo por proteger y ayudar.  Es imposible que este don se falsifique con actitudes hipócritas, a la larga es notorio que no es más que platillos haciendo ruidos irritantes.  La benignidad es un fruto del Espíritu Santo, y la meta de todo creyente debe ser recibir esta misericordia divina para ser canal de bondad.

Dios le había dado una promesa a Abram, él sería padre de multitudes, en su bondad había escogido a su familia por gracia para hacer de ellos una gran nación.  Pero el tiempo transcurría y cada vez se hacía más insoportable para Saray seguir esperando por el cumplimiento de dicha promesa.

¿Llegó el momento en que ella decidió ayudar a Dios, como bondadosa?  ayuda idónea? propició que su esclava sea el instrumento para que esta promesa se haga por fin realidad.  Entregó su esclava como mujer para su esposo y logró lo que esperaba.  Agar concibió a Ismael, pero otra vez impulsiva e injusta, le echó la culpa a su esposo por su afrenta, después maltrató tanto a su sierva que ella terminó huyendo.

¡Detente querida hermana! ¡Los problemas divinos no caben en las pequeñas manos de una mujer!

Agar fue expulsada junto con su pequeño hijo, hambrienta y sola, anduvo errante, llorando desconsoladamente, tomó una amarga decisión, puso al pequeño debajo de un arbusto, tenía tanto miedo verlo morir, se puso de rodillas y no muy lejos de allí se sentó a esperar por el terrible fin.

Entonces, en medio del llanto de la madre y su hijo abandonados, Dios que es benigno, escuchó el sollozo de sus hijos le abrió los ojos a Agar y ella vio el pozo de agua.  Mucho antes que Jesús se sentara al lado de un pozo para hablar a la mujer samaritana, Dios el Padre le abrió los ojos a otra mujer sedienta y le dio de beber del agua de vida.

¿Yo te haré mi esposa para siempre, y te daré como dote el derecho y la justicia, el amor y la benignidad, te daré como dote mi fidelidad, y entonces conocerás al Señor? Oseas 2:19-20



La historia de Agar e Ismael es conmovedora.  El corazón de la esclava egipcia estaba despedazado, se aisló en una oscura esquina para no ver el sufrimiento de su muchacho, pero Dios mostró su benignidad, él refrescó y restauró a la madre y al hijo, tomó el lugar del padre.  Su corazón no pudo permanecer inconmovible, él respondió inmediatamente con indulgencia.

Si todos los cristianos pondríamos en práctica esta gracia de Dios nos preocuparíamos sinceramente por los demás, nadie se sentiría desamparado en nuestras Iglesias grandes, La benignidad estaría suavizando todas las relaciones.  Habría ternura en cada gesto, suavidad en cada expresión. Empieza a poner en práctica tú esta gracia de Dios, se benigna con todos.  Así como la crítica se opone a la Paciencia, la benignidad no convive con la intolerancia.  NO puedes decir que eres cristiano y no ser paciente, no puedes afirmar que eres creyente y ser intolerante.

Sara fue la mujer de la promesa, pero le faltó Benignidad.  Olvida las quejas, deja de mirar las injusticias, Dios es benigno, IMITALO.

domingo, 3 de septiembre de 2017

EL RESCATE DE LOT Y EL ENCUENTRO CON MELQUISEDEC GÉNESIS 14.


EL RESCATE DE LOT Y EL ENCUENTRO CON MELQUISEDEC

GÉNESIS 14.  

14 Cuando Abram supo que su sobrino estaba prisionero, juntó a los criados de confianza que habían nacido en su casa, que eran trescientos dieciocho hombres en total, y salió con ellos a perseguir a los reyes hasta el pueblo de Dan. 15 Por la noche, Abram y su gente atacaron por sorpresa a los reyes y los persiguieron hasta Hobá, que está al norte de la ciudad de Damasco, 16 y les quitaron todo lo que se habían llevado. Así Abram libertó a su sobrino Lot, y recobró todo lo que era de su sobrino. También libertó a las mujeres y demás gente.



17 Cuando Abram regresó, después de haber derrotado a Quedorlaómer y a los reyes que estaban de su parte, el rey de Sodoma salió a recibirlo al valle de Savé, que es el Valle del Rey. 18 También Melquisedec, que era rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino 19 y bendijo a Abram con estas palabras:

«Que te bendiga el Dios altísimo,

creador del cielo y de la tierra;

20 y alabado sea el Dios altísimo

que te hizo vencer a tus enemigos.»



Entonces Abram le dio a Melquisedec la décima parte de lo que había recobrado.



 21 Luego el rey de Sodoma le dijo a Abram:

—Dame las personas y quédate con las cosas.

22 Pero Abram le contestó:

—Le he jurado al Señor, al Dios altísimo que hizo el cielo y la tierra, 23 que no voy a tomar nada de lo que es tuyo, ni siquiera un hilo o una correa para mis sandalias, para que nunca digas que tú fuiste el que me hizo rico. 24 Yo no quiero nada para mí, excepto lo que ya comieron los criados. En cuanto a los hombres que me acompañaron, es decir, Aner, Escol y Mamré, ellos tomarán su parte.



El pasaje, a primera vista no tiene nada de particular. Pueden mencionarse varios detalles de tipo cultural. Los reyes de los que aquí se hablan serían más bien “reyezuelos” gobernadores de pequeñas ciudades estado cuyos territorios y ejércitos serían bastante limitados en número y extensión. Las coaliciones que formaban y los ejércitos que podían movilizar -sin duda hombres sencillos armados para la ocasión- debían ser bien escasos.



Las obligaciones de vecindad y familia. La situación de rebelión de unos reyes contra el que parece ser el principal de ellos cambia todo el escenario político y, de paso, el familiar de Abraham que se ve obligado a intervenir motivado por ambas razones. Notemos que en su rescate de Lot no actúa solo sino en coalición con otros vecinos.

Lot experimenta las consecuencias de su decisión y estas afectan a su tío. El sobrino fue llevado prisionero con la finalidad, como era costumbre en aquella época, de pedir un rescate por él. Eso significaba que, no sólo perdería sus posesiones, sino que además obligaría a Abraham a tener que pagar su rescate como familiar más cercano, y único en este caso, que era. Todos vivimos en ecosistemas y, por tanto, las decisiones de uno afectan, seamos o no conscientes de ello, sea esta o no nuestra motivación, a otros.



Finalmente aparece la figura de Melquisedec, quien es rey y sacerdote, cosa normal por otra parte en aquella época. Se dice de él que era rey de Salem, la actual Jerusalén, y que Abraham, desconocemos el motivo, le dio el diezmo de todo el botín que había logrado. En el Nuevo Testamento es visto como un prototipo de Cristo, véase, si hay interés claro, Hebreos 5:6-10 y 6:20. Abraham fue bendecido por el rey.



UN PRINCIPIO

TODOS NOS VEMOS INVOLUCRADOS EN LAS CONSECUENCIAS DE LAS DECISIONES DE LOS DEMÁS



UNA PREGUNTA

¿QUIÉN SE ESTÁ VIENDO INVOLUCRADO EN LAS CONSECUENCIAS DE LAS DECISIONES QUE HAS TOMADO? ¿DE QUÉ MODO? 

sábado, 2 de septiembre de 2017

NACIMIENTO DE ISAAC


NACIMIENTO DE ISAAC

“Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho” Gén. 21:1-2.



Que privilegio tan grande el de Sara, “Dios la visitó”, esto fue algo glorioso en su vida, pues Dios mismo vino a ella. Hoy día los hijos de Dios somos templo del Espíritu Santo, y debemos anhelar más que una “visitación”, debemos procurar una relación íntima y constante con Dios. Es necesario y vital que anhelemos estar con el Consolador, tanto como él anhela estar con nosotros, pues el apóstol Santiago nos dice: “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: ¿El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Sant. 4:5), sin embargo, creo que, por muchas razones, motivos o excusas nuestras, ese anhelo del Espíritu es correspondido someramente…



El texto nos dice que Dios hizo esto “como había dicho… como había hablado”, Dios lo había prometido y lo cumplió. Creo que todos nosotros hemos experimentado en algún momento de nuestra vida la decepción, la tristeza o el dolor, ante el incumplimiento de promesas que otros nos han hecho; pero cuando se trata de las promesas de Dios, podemos estar tranquilos y seguros, pues Dios no miente, ni se retracta, nunca falla, él cumple su palabra, pues en él no hay cambio ni sombra de variación, es decir en él no hay el más mínimo margen de error ¡Bendito sea nuestro Dios!



Isaac nace en la vejez de Abraham y Sara. Recordemos que ambos se habían reído cuando Dios les hizo ésta promesa, pues eran de edad avanzada. Es en éste contexto cuando Dios pregunta: “¿hay alguna cosa difícil para Dios?” (Gén. 18:14), y la respuesta es una sola: “No, no hay nada difícil para Dios”. Aunque veamos las circunstancias adversas y contrarias, aunque nuestra razón nos diga que no es posible y otros concluyan diciendo que es una fantasía, sí Dios lo dijo, él lo hará. Entonces persevera, continúa avanzando, él es fiel a su palabra, él no te miente y no te decepcionará.



Hemos leído que “Dios lo hizo en el tiempo que había dicho”. ¿La verdad es que generalmente nos cuesta esperar, por qué? Por nuestro orgullo, por nuestra ansiedad, por querer mostrar resultados a los hombres, porque queremos decir: “yo tenía la razón”, etc. Pero, Dios no está de afán, no se anticipa ni llega tarde, todo lo tiene planeado, nada lo toma por sorpresa, sólo requiere de sus hijos: obediencia.



Reflexión final: Debemos fortalecer nuestra intimidad con Dios, pues él quiere estar con nosotros y allí nos hará entender su infinito poder y fidelidad para cumplir sus promesas en su tiempo, allí aprenderemos a caminar en armonía con los tiempos de Dios, y allí nos concientizamos que nuestra vida está en sus manos, las mejores manos. 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Abraham intercede por Sodoma.




Abraham intercede por Sodoma.    La primera intercesión del Hombre a Dios.

Génesis 18:16-33 “(16) Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos.  (17)  Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, (18) habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?  (19)  Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.  (20)  Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, (21) descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.  (22)  Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.  (23)  Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?  (24)  Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?  (25)  Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?  (26)  Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.  (27)  Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.  (28)  Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.  (29)  Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta.  (30)  Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.  (31)  Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte.  (32)  Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.  (33)  Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.” Y DE ESTA ORACION FUE SALBO LOT Y SUS DOS HIJAS.  PORQUE TODA LA CIUDAD ESTAVA PERBERTIDA Y LLENA DE MALDAD

jueves, 31 de agosto de 2017

LA FE DE ABRAHAM




LA FE DE ABRAHAM

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos.  Hebreos 11:17-19



La obediencia de Abraham requirió una gran fe. Estuvo dispuesto a obedecer a Dios porque creía que Dios podía resucitar a los muertos, aunque nunca había visto que los muertos resucitaran. Creía que Dios era tan fiel a su Palabra y a su carácter que, si hacía una promesa, resucitaría aun a los muertos para cumplirla. ¿Es acaso asombroso que sea el ejemplo humano más grande de fe?



El apóstol Pablo también comentó sobre la fe de Abraham: “Los que son de fe, éstos son hijos de Abraham... Los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (Gál. 3:7, 9). Cualquiera que vive por la fe en Dios es en un sentido espiritual hijo de Abraham. Él es el padre de los fieles. La historia de Abraham nos dice que un hombre puede pasar por la más severa prueba de la vida imaginable si confía en Dios, creyendo que cumplirá su promesa y logrará sus propósitos sin cometer un error.