jueves, 3 de agosto de 2017


Presentes pero Ausentes

Juan 20:3-5 (NTV)

3 Pedro y el otro discípulo se dirigieron a la tumba. 4 Ambos iban corriendo, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero a la tumba. 5 Se agachó a mirar adentro y vio los lienzos de lino apoyados ahí, pero no entró.   

El Apóstol Juan era más joven que Pedro y llego primero a la tumba, pero no entro a ver la tumba en primera instancia.

Muchas veces podemos estar presentes en un Servicio en la Congregación, pero no estamos con todos nuestros sentidos puestos en el Culto de Adoración a Dios.

Pareciera que la Religiosidad nos Absorbe y no Disfrutamos de cada momento de la Reunión en la Alabanza, la Adoración, la Palabra de Dios y la Ministración del Espíritu Santo.

Nuestro Cuerpo está presente pero nuestra Alma y espíritu están centrados en otros temas que no tienen que ver con el Mover del Espíritu Santo en el Servicio que quiere Afectar todo nuestro ser.

No permitamos que en la Casa de Dios nada nos Distraiga del Propósito con el cual Asistimos al Servicio.

El Señor nos Desafía hoy a que cuando vamos al Servicio en nuestra Iglesia Local dejemos que el Espíritu Santo nos Sumerja en cada Aspecto del Servicio para Aprovechar al Máximo lo que Dios quiere hacer en nuestra vida en la Alabanza, Adoración, Palabra de Dios y la Ministración del Espíritu Santo para que podamos salir de la Casa de Dios totalmente Renovados y Transformados por el Poder de Su Presencia. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Salmos..8.v3-5


Salmos..8.v3-5 Para respetar la majestad de Dios, tenemos que vernos a la luz de su grandeza. Cuando contemplamos la creación, muchas veces nos sentimos pequeños. Sentirnos pequeños es una manera saludable de volver a la realidad. Pero Dios no quiere que vivamos pensando en nuestra pequeñez. Humildad es tenerle el debido respeto a Dios, no sentir desprecio por nosotros mismos.

8.3-5 Cuando miramos las maravillas de la creación, nos preguntamos cómo puede Dios interesarse en gente que constantemente lo hace enojar. Aun así, Dios nos creó sólo un poco menores que los ángeles. La próxima vez que cuestione su valor como persona o que se sienta deprimido, recuerde que Dios lo considera de gran valor. Tenemos un gran valor debido a que llevamos el sello del Creador. (Véase Gen_1:26-27 para ver el grado de valor que Dios otorga a todas las personas.) Debido a que Dios ya ha declarado cuán valiosos somos para El, podemos librarnos de esos sentimientos de minusvalía. 

martes, 1 de agosto de 2017

Hebreos 11:7


Hebreos 11:7

Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe.

Conocemos de Noé prácticamente al momento en que Dios le ve con agrado y decide que será el único, junto con su familia, que dejará vivos después de mandar el diluvio. No se menciona nada de su vida anterior excepto que tenía el “favor de Dios” (Génesis 6:8). Sin embargo, debemos suponer, sin miedo a equivocarnos, que la vida de Noé era ejemplar. Uno no adquiere crecimiento y madurez espiritual de un instante a otro. La salvación es instantánea. La madurez no. Es importante entender que detrás de la construcción del arca y la manera tan increíble en la que Noé responde a Dios, hay un gran trabajo espiritual. ¿Por qué digo esto? Para que entendamos que nuestro crecimiento espiritual es un proceso. Hay muchas cosas que hoy entiendo e incluso anhelo cambiar que hace unos años ni siquiera me pasaban por la cabeza. ¿Te ha pasado? Es madurez espiritual y para llegar a ella debemos empezar con el primer escalón de la fe. Tal vez Dios no te está pidiendo que construyas un arca o que hagas algo sumamente extraordinario. Es posible que sea algo más sencillo que para ti parecerá como si fuera el arca misma. ¿Cómo qué? Te preguntas. Perdonar. Amar. Orar por los que te hacen daño. Dejar una adicción. Ser fiel y respetar a tu pareja. Disciplinar a tus hijos. Obedecer la palabra. ¿Sabes? La biblia nos dice que Dios le pidió a Noé que hiciera el arca y él simplemente escuchó, se dio la vuelta y comenzó a trabajar en ella. ¡La idea del arca es ridícula! ¡Una caja de zapatos gigante! Ciento cuarenta metros de largo. Veintitrés de ancho y catorce de alto. Hoy lo vemos distinto porque sabemos que el diluvio ocurrió pero en ese entonces ni siquiera había llovido. ¡No conocían la lluvia! Imagina el nivel de madurez para poder obedecer fielmente a esta petición. ¡Es una locura! Por esta razón Noé es parte de los grandes ejemplos en la fe. Porque su fe estuvo por encima de lo que su razón podía comprender. ¡Así debe ser en nuestras vidas! Es muy probable que no entiendas lo que va a pasar al entregar tu vida a Dios pero debes tener fe en que será la mejor decisión que puedes tomar. Hace tiempo me escribió una persona compartiendo que llevaba tiempo meditando en realizar cambios en su vida pero no se había animado por miedo. Leyendo un devocional, entendió que era necesario tener fe y no dejar que pasara más tiempo. Tener fe significa tomar acción sin conocer el resultado final. De eso se encarga Dios. Tu te encargas de trabajar hoy y obedecerle hoy. Él da los resultados mañana o mejor dicho, a su tiempo. Te recomiendo leas la historia de Noé en Génesis 6 al 9. Al terminar el diluvio Dios premió a Noé. Además, le dejó como muestra de su pacto el regalo de ver un arcoíris entre las nubes. Dios te ama. Dios no quiere nada malo para ti. Ten fe. Ten fe en sus promesas. Obedece su palabra sin restricción. Ten fe y toma acción en tu vida. Las cosas no cambian si tú no cambias. Dios tiene planes increíbles para ti. Da el primer paso de fe para que puedas descubrirlos.

Oración

Señor: no quiero dejar que pase más tiempo. Hoy quiero pedirte que pongas en mí la fe y la fuerza para cambiar. Quiero obedecerte hoy. Quiero agradarte hoy. Hacer tu voluntad sin cuestionar. Hoy entiendo que quieres lo mejor para mí. Toma mi vida mi Dios. Guíame. Corrige mi caminar. Permite que crezca mi fe y pueda madurar espiritualmente. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén. 

lunes, 31 de julio de 2017

Hebreos 11:5-6


Hebreos 11:5-6

Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

Conforme estudias la biblia, hay personajes que simplemente sobresalen como David, Daniel o Pablo. Conocemos sus vidas y cada paso que dieron. Sin embargo, Dios no quiere que pensemos que hay que estar al “frente” para poder ser utilizados. Enoc podría parecer un actor secundario en la biblia. Prácticamente no se menciona nada de Él excepto que su gran fe le fue recompensada al evitar morir y ser llevado con el Señor. No lo vemos como a Job luchando con su fe. Tampoco es como Jonás que podemos ir analizando su rebeldía y crecimiento espiritual. No. Simplemente se nos dice que tuvo una fe ejemplar y en Judas 1:14 se nos dice que anunció que Dios vendría a hacer juicio y reprender a todos por sus malas obras y las injurias que habían cometido contra Él. La cultura de hoy en día promueve estar en el protagonismo mientras que Dios también utiliza gente que está detrás. Ahora, no estoy diciendo que Enoc no haya sido un gran hombre. ¡Al contrario! Seguramente fue un extraordinario hombre de Dios. Sin embargo, dentro del contexto bíblico, es fácil que pase desapercibido pues no se nos da casi nada de información de su vida.

El autor de hebreos también nos enseña algo sencillo pero sumamente poderoso: sin fe es imposible agradar a Dios. ¡Tan cierto! Pero fácilmente lo olvidamos cuando hay que poner esa fe por práctica. Recientemente tuve una plática con una persona acerca de mi postura hacia el matrimonio y le explicaba cómo el Señor ha destinado roles para cada uno. Definitivamente las mujeres deben tener fe para poder ser la ayuda idónea que el Señor pide que sean. Pero al mismo tiempo los hombres tenemos que tener fe para confiar en que al entregar nuestra vida a nuestra mujer como lo hizo Cristo será la mejor decisión. ¿Cómo tomar estos pasos sin fe? ¡Imposible! ¿Cómo agradar a Dios entonces sin fe? Imposible también. Como dice Jesús, si tuviéramos fe del tamaño de un grano de mostaza podríamos hacer que las montañas cambiaran de lugar. La fe transforma al corazón más obstinado. La fe transforma y renueva matrimonios. La fe encuentra al perdido y le da esperanza. Es la fe la que nos motiva a seguir adelante y no una serie de pensamientos positivos.

Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que Dios quiera moldear tu carácter y hacerte crecer espiritualmente. Tal vez es momento de obedecer completamente al Señor. Tal vez tienes tiempo que escuchas a Dios hablarte y no has querido dar ese paso. Hoy debes saber que necesitas fe para poder darlo. Necesitas estar convencido que no hay necesidad de ver ni tocar para estar seguro que Dios está ahí. No dejes que pase más tiempo. Ten fe y obedece.

Oración

Señor: ya no quiero dejar que pase más tiempo sin entregar mi vida por completo y obedecerte como Tú lo pides. Heme aquí mi Dios. Guíame. Pon en mí esa fe que necesito para dejar atrás todo y caminar por tu camino siguiendo a Jesús en todo momento. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén. 

domingo, 30 de julio de 2017

Salmos.7.v9-13


Salmos.7.v9-13 Dios "prueba la mente y el corazón". No hay nada oculto para Dios. Esto puede aterrarnos o consolarnos. Nuestros sentimientos son un libro abierto para El. Debido a que conoce hasta nuestras motivaciones, no tenemos dónde escondernos, ni manera de escapar de las consecuencias del pecado. Pero ese mismo conocimiento también nos da un gran consuelo. No tenemos que impresionar a Dios ni disimular la verdad. En vez de eso, podemos confiar en que Él nos ayudará a fortalecer nuestras debilidades particulares para poder servirle como Él lo ha planeado. Si verdaderamente buscamos seguirlo, nuestro esfuerzo será recompensado. 

sábado, 29 de julio de 2017

1Pedro 1:14-16


1Pedro 1:14-16

Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: sean santos, porque yo soy santo.

Dios nos llamó a ser santos. No medio santos. No santos los domingos. No santos entre hermanos. No. Santos. En todo lo que hagas busca santidad en tu vida. ¡No te amoldes a tus deseos o actividades anteriores! Dice Pedro. Obedece y se santo como Cristo. Él puso el parámetro. Él estableció la barra para ser medidos. No tú. No yo. Él. Así que, no podemos seguir seleccionando qué hacemos y qué no. No puedes obedecer en unas cosas y hacer tu voluntad en otras. ¡Así no puso Cristo el ejemplo! ¿Lo puedes entender? Para Dios no existe el corazón “muy entregado” y el “medio entregado”. Él nos analiza y sabe con quién puede contar y con quién no. ¿Puede contar contigo? Tal vez tienes tiempo pensando que Dios y tú pueden tener comunión a tu manera. Tal vez has pensado que lo que haces es suficiente. Es posible que pienses que no necesitas involucrarte más con el Señor. Por esta razón puse el ejemplo de los exámenes en mi vida. La verdad es que no somos nosotros los que podemos decidir si ya es suficiente o no. ¡Eso solamente lo mide Dios! Honestamente nunca va a ser suficiente si vemos que la meta es Cristo quien se sacrificó y entregó por completo por ti y por mí. ¿Cómo podemos pensar entonces que hemos hecho suficiente para Dios? Hay gente que pone apodos a aquellos que deciden obedecer en todo lo que hacen. Los señalan. Los critican. ¿Sabes? ¡Qué bendición ser señalado y criticado por esas razones! Quiere decir que estamos haciendo bien nuestro trabajo para el Señor. 

viernes, 28 de julio de 2017

Salmos. 5:v1-12


Salmos. 5:v1-12

5.1-3 El secreto de una relación íntima con Dios es orar a El puntualmente cada mañana. Por la mañana nuestras mentes están más libres de problemas y además podemos encomendar el día entero a Dios. La comunicación regular es fundamental en cualquier relación y ciertamente es necesaria para tener una firme relación con Dios. Necesitamos comunicarnos con El diariamente. ¿Pasa un tiempo regular en oración y lectura de la Palabra de Dios?

5.5 Dios no puede condonar ni excusar ni siquiera el pecado más pequeño. No podemos excusarnos por haber pecado solo un poquito. Cuando crecemos en nuestra vida espiritual, nuestra sensibilidad hacia el pecado se incrementa. ¿Cuál es su reacción hacia el pecado en su vida? ¿Es insensible y despreocupado en cuanto al pecado? A medida que Dios nos haga conscientes del pecado, debemos adoptar una actitud de intolerancia hacia ese pecado y disposición a cambiar. Todos los creyentes deben luchar por ser más tolerantes con la gente, pero menos tolerantes con el pecado de los demás y los suyos propios.