sábado, 10 de junio de 2017

La sangre de Cristo


Romanos 3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su SANGRE, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados Romanos 5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su SANGRE, por él seremos salvos de la ira.    Efesios 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la SANGRE de Cristo.   Colosenses 1:14 en quien tenemos redención por su SANGRE, el perdón de pecados.    Colosenses 1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la SANGRE de su cruz.     Hebreos 9:14 ¿cuánto más la SANGRE de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?     Hebreos 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la SANGRE de Jesucristo.   Hebreos 10:29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la SANGRE del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?    Hebreos 12:24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la SANGRE rociada que habla mejor que la de Abel.       Hebreos 13:12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia SANGRE, padeció fuera de la puerta.   1 Pedro 1:2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la SANGRE de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.     Apocalipsis 7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la SANGRE del Cordero.  Cuando hablamos de la sangre de CRISTO nos estamos cubriendo de toda la plenitud de CRISTO

viernes, 9 de junio de 2017

Romanos.3.v2-12


Romanos.3.v2-12 La nación judía recibió muchos beneficios. (1) Se le confió las leyes de Dios ("la palabra de Dios", Exodo 19-20; Deu_4:8). (2) Fue la nación a través de la cual el Mesías vino la tierra (Isa_11:1-10; Mat_1:1-17). (3) Fue beneficiaria de los pactos con Dios mismo (Gen_17:1-16; Exo_19:3-6). Estos privilegios no la hicieron mejor que las demás (véase 3.9). Pero debido a estos, los judíos tuvieron siempre una mayor responsabilidad en cuanto al cumplimiento de los requisitos de Dios.

3.5-8 Algunos quizás piensen que el pecado no es preocupante porque: (1) Dios está para perdonar; (2) Dios es amor y no castiga; (3) el pecado no es tan malo, nos enseña lecciones valiosas, o (4) debemos mantenernos dentro de la cultura que nos rodea. Es cierto que la gracia de Dios es inmensa, pero Dios no puede pasar por alto el pecado. Los pecadores, sin importar las excusas que expongan, tendrán que responder ante Dios por sus pecados.

3.10-12 Pablo hace referencia al Psa_14:1-3. "No hay justo" significa "nadie es inocente". Cada persona es valiosa ante los ojos de Dios porque El nos ha creado a su imagen y nos ama, pero no hay un solo justo (o sea, no hay persona que se haya ganado el estar a bien con Dios). A pesar de ser valiosos, hemos caído en pecado. Pero Dios, a través de Jesús su Hijo, nos ha redimido y nos ofrece perdón si nos volvemos a El en fe. 

jueves, 8 de junio de 2017

Romanos. 3:v1.


Romanos. 3:v1.

3.1 En este capítulo Pablo afirma todos somos culpables ante Dios. Pablo desmantela la excusa común de la gente que no quiere reconocerse pecadora: (1) "Dios no existe" o "Sigo mi conciencia"; 1.18-32; (2) "No le hago mal a nadie"; 2.1-16; (3) "Soy miembro de una iglesia" o "Soy una persona religiosa"; 2.17-29. Nadie está exento del juicio de Dios por el pecado. Cada persona debe aceptar que es pecadora y por lo tanto culpable ante Dios. Solo así puede comprenderse y aceptarse ese regalo maravilloso de Dios que es la salvación.

3.1 ¡Qué descripción más deprimente hace Pablo! Todos, gentiles paganos, gente humanitaria o religiosa, estamos condenados por nuestras acciones. La Ley, que el Señor dio para mostrar el camino a la vida, saca a la luz nuestras obras malignas. ¿Hay alguna esperanza? Sí, dice Pablo. La Ley nos condena, esto es cierto, pero la Ley no es la base de nuestra esperanza. Dios mismo lo es. El en su justicia y amor maravilloso nos brinda vida eterna. Recibimos salvación no a través de la Ley, sino mediante la fe en Jesucristo. No podemos ganarla, pero debemos aceptarla como un regalo de nuestro amoroso Padre celestial.

miércoles, 7 de junio de 2017

LA VOLUNTAD DE DIOS ES LA LIBERTAD


LA VOLUNTAD DE DIOS ES LA LIBERTAD

Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2 Corintios 3:17

Si pudiera resumirse la voluntad de Dios, en una palabra, sería la palabra “libertad”. Dios quiere que todos sean libres: libres del pecado, de las enfermedades, de la pobreza, de la opresión y de cualquier otra maldición.

Esa libertad es lo que Jesús vino a darnos. Él dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18). Jesús enseñó a sus discípulos a que hicieran lo mismo. Si usted es creyente nacido de nuevo, deberá hacer eso también.

Algunos dicen: “Bueno, yo no sé en cuanto a eso. Puede ser que esa no sea la voluntad de Dios para este tiempo”.

Mire, la Biblia dice que Dios nunca cambia. Él no ha cambiado su voluntad para el mundo. Él no hace una cosa por algún tiempo y luego hace otra cosa en otro tiempo. La vida de Jesús hace 2000 años fue un cuadro perfecto de la voluntad de Dios, y todavía lo es. Por eso dejó instrucciones de ir y hacer las obras que Él hizo, y envió al Espíritu Santo para darnos el poder para hacerlas.

Jesús todavía quiere hacer la voluntad del Padre aquí en la tierra, pero la hará por medio de nosotros. Él tiene que obrar en nuestra vida hasta que estemos dispuestos a despojarnos de nuestras tradiciones y a dejarle hacer su obra. Eso es lo que la iglesia primitiva hizo. Los creyentes empezaron con un estruendo porque hicieron lo que Jesús les enseñó. A todo lado que ellos iban, libertaban a la gente.

Oremos por la iglesia de hoy para que le traiga al mundo la libertad de Dios. Dejemos de poner en duda la voluntad de Dios y empecemos a llevarla a cabo. Jesús dijo que las obras que Él hizo, nosotros las haríamos también, y aún mayores (Juan 14:12). Es hora de que empecemos donde Jesús terminó y libertemos a los cautivos.

Escritura Devocional para leer:

2 Corintios 3:17

Texto Bíblico Devocional:

Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

martes, 6 de junio de 2017

EL MAESTRO


EL MAESTRO

“Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” Juan 14.25 (NVI)

el día del maestro. Antiguamente (cuando iba al colegio), este era un día donde se homenajeaba al maestro, y se le daba un regalo. Hacíamos una colecta entre todos los alumnos y le comprábamos un obsequio para agradecerle en forma práctica, su esfuerzo cotidiano en tratar de educarnos. Con la degeneración cultural que sufrimos, hoy los alumnos, lejos de celebrar el día del maestro, se esfuerzan en demandarlos, agredirlos, golpearlos o serles indiferentes. Las mismas maestras que años atrás regresaban a sus casas con regalos y sonrisas, hoy intentan evitar los grupos de alumnos para no ser agredidas.

Los tiempos cambian para mal. Y nosotros no estamos ajenos a este cambio lamentable. ¿Quién puede discutir que Jesucristo fue el más grande de todos los maestros del universo? No hubo ni habrá nunca alguien que pueda enseñar como Él. Es el Maestro de los maestros. Y a pesar de ser tan grande, antes de ir a la cruz tiene que hacer esta confesión. Cristo sabía de la endeble memoria de sus discípulos. Por ello planeó con su Padre una alternativa.

Enviarían al Espíritu Santo para que les enseñe y les recuerde todo lo que Jesucristo les había dicho mientras estuvo en la tierra. ¿Qué les enseñaría? A aplicar los principios celestiales a las acciones cotidianas. Nos enseñará a vivir cada día con la conciencia que Dios nos observa y controla. Y para que funcione bien, nos recordará todo lo que sabemos de Jesucristo.

Y aunque Dios sea todopoderoso y perfecto, hay algo que no va a hacer. Él jamás va a implantar en tu cerebro algo que no tengas. Dios podría programarte con un chip de conocimiento de sus principios eternos, para que actúes como Él espera. Pero no lo hace, porque respeta tu libre albedrío al decidir que estudiar y que leer.

Por eso, tu conocimiento limita el accionar del Espíritu Santo. Solo puede recordarte lo que sabes. Y si sabes poco, te va a recordar poco. No es un problema del Maestro, sino del alumno. ¡Que en el día del maestro puedas darle a Dios tu mejor regalo: una vida como Él quiere!

REFLEXIÓN — Tu Maestro te recuerda.

Un gran abrazo y bendiciones.  Él es Jesucristo 
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lunes, 5 de junio de 2017

Una Palabra de Dios Para Los Que Enseñan




Una Palabra de Dios Para Los Que Enseñan

“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta…” (2 Timoteo 3:10)

Si quieres que tus enseñanzas impacten, debes hacer estas tres cosas:

(1) Conocer a tus estudiantes.

Esto requiere compromiso y tiempo. Aquí es donde se pierden un montón de profesores. No hay una fórmula mágica. Enseñar bien tiene un precio: debes estar dispuesto a dar tu vida por otros. Si tus estudiantes tienen que “atraparte” a la salida de la clase para tener un momento contigo, no vas a poder llegar a ellos. Preocuparte por alguien es más importante para esa persona que lo que te puedes imaginar.

(2) Ganar “a pulso” el derecho a ser escuchado.

Sal a la calle y dile al primero que encuentres que sabes cuál es su problema, y ni te escuchará. Aunque sepas cuál es su problema, no vas a poder llegar a su corazón, porque la credibilidad debe preceder a la comunicación. Nuestra “célebre” sociedad nunca ha tenido esto en claro… Tienes que ganarte su atención.

(3) Estar dispuesto a ser vulnerable.

Son los quebrantados los que se convierten en maestros para arreglar las cosas. No temas que la gente sepa tus problemas presentes y pasados. Las personas tienden a vernos más como somos ahora que en vez de ver de dónde hemos venido y lo que hemos pasado; no han visto el proceso. Así que, háblales del Dios que conoces personalmente y de lo que Él te ha ayudado a superar. ¡Eso les impactará siempre! ¿Quieres ser un maestro que llegue al corazón del otro? Pon en práctica estos principios.

“…todo el que sea perfeccionado, será como su maestro” (Lucas 6:40)

Deja de crecer y dejarás de enseñar. La verdad no cambia, pero tu conocimiento sobre ella debería. Pedro escribió: “…creced en la gracia y el conocimiento…” (2 Pedro 3:18). Esto requiere una actitud de que todavía no has llegado a tu destino final. Todos los que aplican este principio se preguntan constantemente: ¿Cómo puedo mejorar? ¿Te dedicas a enseñar a otros? ¿De dónde estás “bebiendo”? Jesús dijo: “…todo el que sea perfeccionado, será como su maestro” (Lucas 6:40). Estas palabras deberían o motivarte o hacerte caer de rodillas. Si quieres impactar a los demás, debes pedirle a Dios que te impacte a ti en primer lugar. Él quiere actuar por medio de ti, pero no puede hacerlo hasta que obre en ti. Te usará como instrumento suyo, pero antes quiere afilar y limpiar ese instrumento para que se convierta en uno más efectivo en sus manos. De manera que, si quieres ser más eficaz a la hora de enseñar, haz todo lo posible para reforzar al profesor, o sea, a ti mismo.

…PROSIGO A LA META…” (Filipenses 3:14)

Si quieres cambiar vidas, tú mismo debes cambiar, y nunca serás demasiado viejo para hacerlo porque no tiene nada que ver con la edad y mucho con la actitud. “Bueno, yo ya me estoy haciendo demasiado viejo”, dirás. Demasiado viejo, ¿cuántos años es eso? ¿Estás muerto? No, puedes decir, todavía estoy vivo. ¡Bien! Entonces, aprende, o morirás mentalmente… Las personas mayores pueden ser excelentes aprendices. El apóstol Pablo era uno de ellos. Cerca del final de su vida, cuando la mayoría de nosotros “busca una mecedora”, él escribió: “…olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Él no estaba ni orgulloso de sus éxitos ni avergonzado de sus fracasos. Aprendió del pasado, pero se negó a vivir en él. Su meta estaba siempre delante de él y se relacionaba propiamente con el presente. Dijo: “prosigo a la meta…” Cada mañana, cuando Pablo abría los ojos, pensaba: “Éste es un nuevo día lleno de posibilidades; Señor, ayúdame a aprovechar cada momento”. Como dice el refrán: “Cuanto más viejo el violinista, más dulce la melodía”, pero sólo si sigues practicando y te mantienes en forma. De lo contrario Dios nos dice. Santiago

3.1 HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación  No hay texto alternativo automático disponible.

domingo, 4 de junio de 2017

El gozo que nos aguarda


El gozo que nos aguarda

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.

Santiago 1:2

El gozo que sentimos en nuestras pruebas puede ser uno de los mayores gozos que experimentemos. Como una de las principales razones de que Dios envíe pruebas a nuestra vida es para probar la autenticidad de nuestra fe, ¿qué mejor ocasión para tener gozo que en una experiencia de sufrimiento que ha probado la realidad de nuestra salvación? Una seguridad fortalecida de nuestra salvación y de la confianza de que Dios cuida de nosotros, como se manifiesta en la realidad de que nuestro sufrimiento no pudo quebrantar nuestra fe ni separarnos de su amor, es causa de la mayor felicidad.

El verdadero gozo no es una emoción efímera y superficial. El gozo genuino resulta de factores mucho más profundos que de las circunstancias que brindan felicidad superficial. Si está atravesando las circunstancias negativas de la vida, andando a duras penas en la duda y el desaliento, ha olvidado que el verdadero gozo radica en la confianza de que su vida está escondida con Cristo en Dios. En la providencia de Dios, ese gozo y esa seguridad pueden ser más fuertes durante una prueba. Pruebas bienaventuradas

Tenemos por bienaventurados a los que sufren.

Santiago 5:11

Santiago terminó su disertación acerca de las pruebas diciend "Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas]" (1:12). Las personas que soportan con éxito las pruebas y vencen la tentación son realmente felices. Santiago no dice que la felicidad es la libertad de las pruebas, sino la victoria sobre ellas. Hay una gran diferencia. No es el gozo superficial del espectador que nunca estuvo en el conflicto; es la alegría del participante que luchó y ganó. ¿Es su experiencia como la del primero o la del segundo?