Romanos 3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de
la fe en su SANGRE, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por
alto, en su paciencia, los pecados pasados Romanos 5:9 Pues mucho más, estando
ya justificados en su SANGRE, por él seremos salvos de la ira. Efesios 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús,
vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la
SANGRE de Cristo. Colosenses 1:14 en
quien tenemos redención por su SANGRE, el perdón de pecados. Colosenses 1:20 y por medio de él
reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las
que están en los cielos, haciendo la paz mediante la SANGRE de su cruz. Hebreos 9:14 ¿cuánto más la SANGRE de
Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a
Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios
vivo? Hebreos 10:19 Así que,
hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la SANGRE de Jesucristo. Hebreos 10:29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis
que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la SANGRE
del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de
gracia? Hebreos 12:24 a Jesús el
Mediador del nuevo pacto, y a la SANGRE rociada que habla mejor que la de
Abel. Hebreos 13:12 Por lo cual
también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia SANGRE, padeció
fuera de la puerta. 1 Pedro 1:2
elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para
obedecer y ser rociados con la SANGRE de Jesucristo: Gracia y paz os sean
multiplicadas. Apocalipsis 7:14 Yo le
dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran
tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la SANGRE del
Cordero. Cuando hablamos de la sangre de
CRISTO nos estamos cubriendo de toda la plenitud de CRISTO 
sábado, 10 de junio de 2017
viernes, 9 de junio de 2017
Romanos.3.v2-12
Romanos.3.v2-12 La nación judía recibió muchos beneficios.
(1) Se le confió las leyes de Dios ("la palabra de Dios", Exodo
19-20; Deu_4:8). (2) Fue la nación a través de la cual el Mesías vino la tierra
(Isa_11:1-10; Mat_1:1-17). (3) Fue beneficiaria de los pactos con Dios mismo
(Gen_17:1-16; Exo_19:3-6). Estos privilegios no la hicieron mejor que las demás
(véase 3.9). Pero debido a estos, los judíos tuvieron siempre una mayor
responsabilidad en cuanto al cumplimiento de los requisitos de Dios.
3.5-8 Algunos quizás piensen que el pecado no es preocupante
porque: (1) Dios está para perdonar; (2) Dios es amor y no castiga; (3) el
pecado no es tan malo, nos enseña lecciones valiosas, o (4) debemos mantenernos
dentro de la cultura que nos rodea. Es cierto que la gracia de Dios es inmensa,
pero Dios no puede pasar por alto el pecado. Los pecadores, sin importar las
excusas que expongan, tendrán que responder ante Dios por sus pecados.
3.10-12 Pablo hace referencia al Psa_14:1-3. "No hay
justo" significa "nadie es inocente". Cada persona es valiosa
ante los ojos de Dios porque El nos ha creado a su imagen y nos ama, pero no
hay un solo justo (o sea, no hay persona que se haya ganado el estar a bien con
Dios). A pesar de ser valiosos, hemos caído en pecado. Pero Dios, a través de
Jesús su Hijo, nos ha redimido y nos ofrece perdón si nos volvemos a El en fe. 
jueves, 8 de junio de 2017
Romanos. 3:v1.
Romanos. 3:v1.
3.1 En este capítulo Pablo afirma todos somos culpables ante
Dios. Pablo desmantela la excusa común de la gente que no quiere reconocerse
pecadora: (1) "Dios no existe" o "Sigo mi conciencia";
1.18-32; (2) "No le hago mal a nadie"; 2.1-16; (3) "Soy miembro
de una iglesia" o "Soy una persona religiosa"; 2.17-29. Nadie
está exento del juicio de Dios por el pecado. Cada persona debe aceptar que es
pecadora y por lo tanto culpable ante Dios. Solo así puede comprenderse y
aceptarse ese regalo maravilloso de Dios que es la salvación.
3.1 ¡Qué descripción más deprimente hace Pablo! Todos,
gentiles paganos, gente humanitaria o religiosa, estamos condenados por
nuestras acciones. La Ley, que el Señor dio para mostrar el camino a la vida,
saca a la luz nuestras obras malignas. ¿Hay alguna esperanza? Sí, dice Pablo.
La Ley nos condena, esto es cierto, pero la Ley no es la base de nuestra
esperanza. Dios mismo lo es. El en su justicia y amor maravilloso nos brinda
vida eterna. Recibimos salvación no a través de la Ley, sino mediante la fe en
Jesucristo. No podemos ganarla, pero debemos aceptarla como un regalo de
nuestro amoroso Padre celestial. 
miércoles, 7 de junio de 2017
LA VOLUNTAD DE DIOS ES LA LIBERTAD
LA VOLUNTAD DE DIOS ES LA LIBERTAD
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del
Señor, allí hay libertad. 2 Corintios 3:17
Si pudiera resumirse la voluntad de Dios, en una palabra,
sería la palabra “libertad”. Dios quiere que todos sean libres: libres del
pecado, de las enfermedades, de la pobreza, de la opresión y de cualquier otra
maldición.
Esa libertad es lo que Jesús vino a darnos. Él dijo: “El
Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas
nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar
vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18). Jesús enseñó
a sus discípulos a que hicieran lo mismo. Si usted es creyente nacido de nuevo,
deberá hacer eso también.
Algunos dicen: “Bueno, yo no sé en cuanto a eso. Puede ser
que esa no sea la voluntad de Dios para este tiempo”.
Mire, la Biblia dice que Dios nunca cambia. Él no ha cambiado
su voluntad para el mundo. Él no hace una cosa por algún tiempo y luego hace
otra cosa en otro tiempo. La vida de Jesús hace 2000 años fue un cuadro
perfecto de la voluntad de Dios, y todavía lo es. Por eso dejó instrucciones de
ir y hacer las obras que Él hizo, y envió al Espíritu Santo para darnos el
poder para hacerlas.
Jesús todavía quiere hacer la voluntad del Padre aquí en la
tierra, pero la hará por medio de nosotros. Él tiene que obrar en nuestra vida
hasta que estemos dispuestos a despojarnos de nuestras tradiciones y a dejarle
hacer su obra. Eso es lo que la iglesia primitiva hizo. Los creyentes empezaron
con un estruendo porque hicieron lo que Jesús les enseñó. A todo lado que ellos
iban, libertaban a la gente.
Oremos por la iglesia de hoy para que le traiga al mundo la
libertad de Dios. Dejemos de poner en duda la voluntad de Dios y empecemos a
llevarla a cabo. Jesús dijo que las obras que Él hizo, nosotros las haríamos
también, y aún mayores (Juan 14:12). Es hora de que empecemos donde Jesús
terminó y libertemos a los cautivos.
Escritura Devocional para leer:
2 Corintios 3:17
Texto Bíblico Devocional:
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del
Señor, allí hay libertad. 
martes, 6 de junio de 2017
EL MAESTRO
EL MAESTRO
“Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes. Pero el
Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les
enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” Juan
14.25 (NVI)
el día del maestro. Antiguamente (cuando iba al colegio),
este era un día donde se homenajeaba al maestro, y se le daba un regalo.
Hacíamos una colecta entre todos los alumnos y le comprábamos un obsequio para
agradecerle en forma práctica, su esfuerzo cotidiano en tratar de educarnos.
Con la degeneración cultural que sufrimos, hoy los alumnos, lejos de celebrar
el día del maestro, se esfuerzan en demandarlos, agredirlos, golpearlos o
serles indiferentes. Las mismas maestras que años atrás regresaban a sus casas
con regalos y sonrisas, hoy intentan evitar los grupos de alumnos para no ser
agredidas.
Los tiempos cambian para mal. Y nosotros no estamos ajenos a
este cambio lamentable. ¿Quién puede discutir que Jesucristo fue el más grande
de todos los maestros del universo? No hubo ni habrá nunca alguien que pueda
enseñar como Él. Es el Maestro de los maestros. Y a pesar de ser tan grande,
antes de ir a la cruz tiene que hacer esta confesión. Cristo sabía de la
endeble memoria de sus discípulos. Por ello planeó con su Padre una alternativa.
Enviarían al Espíritu Santo para que les enseñe y les
recuerde todo lo que Jesucristo les había dicho mientras estuvo en la tierra.
¿Qué les enseñaría? A aplicar los principios celestiales a las acciones
cotidianas. Nos enseñará a vivir cada día con la conciencia que Dios nos
observa y controla. Y para que funcione bien, nos recordará todo lo que sabemos
de Jesucristo.
Y aunque Dios sea todopoderoso y perfecto, hay algo que no va
a hacer. Él jamás va a implantar en tu cerebro algo que no tengas. Dios podría
programarte con un chip de conocimiento de sus principios eternos, para que
actúes como Él espera. Pero no lo hace, porque respeta tu libre albedrío al
decidir que estudiar y que leer.
Por eso, tu conocimiento limita el accionar del Espíritu Santo.
Solo puede recordarte lo que sabes. Y si sabes poco, te va a recordar poco. No
es un problema del Maestro, sino del alumno. ¡Que en el día del maestro puedas
darle a Dios tu mejor regalo: una vida como Él quiere!
REFLEXIÓN — Tu Maestro te recuerda.
Un gran abrazo y bendiciones.
Él es Jesucristo

lunes, 5 de junio de 2017
Una Palabra de Dios Para Los Que Enseñan
Una Palabra de Dios Para Los Que Enseñan
“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta…” (2 Timoteo 3:10)
Si quieres que tus enseñanzas impacten, debes hacer estas
tres cosas:
(1) Conocer a tus estudiantes.
Esto requiere compromiso y tiempo. Aquí es donde se pierden
un montón de profesores. No hay una fórmula mágica. Enseñar bien tiene un
precio: debes estar dispuesto a dar tu vida por otros. Si tus estudiantes
tienen que “atraparte” a la salida de la clase para tener un momento contigo,
no vas a poder llegar a ellos. Preocuparte por alguien es más importante para
esa persona que lo que te puedes imaginar.
(2) Ganar “a pulso” el derecho a ser escuchado.
Sal a la calle y dile al primero que encuentres que sabes
cuál es su problema, y ni te escuchará. Aunque sepas cuál es su problema, no
vas a poder llegar a su corazón, porque la credibilidad debe preceder a la
comunicación. Nuestra “célebre” sociedad nunca ha tenido esto en claro… Tienes
que ganarte su atención.
(3) Estar dispuesto a ser vulnerable.
Son los quebrantados los que se convierten en maestros para
arreglar las cosas. No temas que la gente sepa tus problemas presentes y
pasados. Las personas tienden a vernos más como somos ahora que en vez de ver
de dónde hemos venido y lo que hemos pasado; no han visto el proceso. Así que,
háblales del Dios que conoces personalmente y de lo que Él te ha ayudado a
superar. ¡Eso les impactará siempre! ¿Quieres ser un maestro que llegue al
corazón del otro? Pon en práctica estos principios.
“…todo el que sea perfeccionado, será como su maestro” (Lucas
6:40)
Deja de crecer y dejarás de enseñar. La verdad no cambia,
pero tu conocimiento sobre ella debería. Pedro escribió: “…creced en la gracia
y el conocimiento…” (2 Pedro 3:18). Esto requiere una actitud de que todavía no
has llegado a tu destino final. Todos los que aplican este principio se
preguntan constantemente: ¿Cómo puedo mejorar? ¿Te dedicas a enseñar a otros?
¿De dónde estás “bebiendo”? Jesús dijo: “…todo el que sea perfeccionado, será
como su maestro” (Lucas 6:40). Estas palabras deberían o motivarte o hacerte
caer de rodillas. Si quieres impactar a los demás, debes pedirle a Dios que te
impacte a ti en primer lugar. Él quiere actuar por medio de ti, pero no puede
hacerlo hasta que obre en ti. Te usará como instrumento suyo, pero antes quiere
afilar y limpiar ese instrumento para que se convierta en uno más efectivo en
sus manos. De manera que, si quieres ser más eficaz a la hora de enseñar, haz
todo lo posible para reforzar al profesor, o sea, a ti mismo.
…PROSIGO A LA META…” (Filipenses 3:14)
Si quieres cambiar vidas, tú mismo debes cambiar, y nunca
serás demasiado viejo para hacerlo porque no tiene nada que ver con la edad y
mucho con la actitud. “Bueno, yo ya me estoy haciendo demasiado viejo”, dirás.
Demasiado viejo, ¿cuántos años es eso? ¿Estás muerto? No, puedes decir, todavía
estoy vivo. ¡Bien! Entonces, aprende, o morirás mentalmente… Las personas
mayores pueden ser excelentes aprendices. El apóstol Pablo era uno de ellos.
Cerca del final de su vida, cuando la mayoría de nosotros “busca una mecedora”,
él escribió: “…olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo
que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios
en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Él no estaba ni orgulloso de sus éxitos
ni avergonzado de sus fracasos. Aprendió del pasado, pero se negó a vivir en
él. Su meta estaba siempre delante de él y se relacionaba propiamente con el
presente. Dijo: “prosigo a la meta…” Cada mañana, cuando Pablo abría los ojos,
pensaba: “Éste es un nuevo día lleno de posibilidades; Señor, ayúdame a
aprovechar cada momento”. Como dice el refrán: “Cuanto más viejo el violinista,
más dulce la melodía”, pero sólo si sigues practicando y te mantienes en forma.
De lo contrario Dios nos dice. Santiago
3.1 HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros,
sabiendo que recibiremos mayor condenación 

domingo, 4 de junio de 2017
El gozo que nos aguarda
El gozo que nos aguarda
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en
diversas pruebas.
Santiago 1:2
El gozo que sentimos en nuestras pruebas puede ser uno de los
mayores gozos que experimentemos. Como una de las principales razones de que
Dios envíe pruebas a nuestra vida es para probar la autenticidad de nuestra fe,
¿qué mejor ocasión para tener gozo que en una experiencia de sufrimiento que ha
probado la realidad de nuestra salvación? Una seguridad fortalecida de nuestra
salvación y de la confianza de que Dios cuida de nosotros, como se manifiesta
en la realidad de que nuestro sufrimiento no pudo quebrantar nuestra fe ni
separarnos de su amor, es causa de la mayor felicidad.
El verdadero gozo no es una emoción efímera y superficial. El
gozo genuino resulta de factores mucho más profundos que de las circunstancias
que brindan felicidad superficial. Si está atravesando las circunstancias
negativas de la vida, andando a duras penas en la duda y el desaliento, ha
olvidado que el verdadero gozo radica en la confianza de que su vida está
escondida con Cristo en Dios. En la providencia de Dios, ese gozo y esa
seguridad pueden ser más fuertes durante una prueba. Pruebas bienaventuradas
Tenemos por bienaventurados a los que sufren.
Santiago 5:11
Santiago terminó su disertación acerca de las pruebas diciend
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas]"
(1:12). Las personas que soportan con éxito las pruebas y vencen la tentación
son realmente felices. Santiago no dice que la felicidad es la libertad de las
pruebas, sino la victoria sobre ellas. Hay una gran diferencia. No es el gozo
superficial del espectador que nunca estuvo en el conflicto; es la alegría del
participante que luchó y ganó. ¿Es su experiencia como la del primero o la del
segundo? 
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