domingo, 27 de noviembre de 2016

NO ES UN JUEGO. Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte

NO ES UN JUEGO. Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte Esto no es un juego, esta lucha es real y tú tienes que estar preparado para afrontarla diariamente, pues cada día te enfrentaras a situación que requerirán que estés tomado de la mano de Dios para poder resistirlas, muchos jóvenes han cedido ante los ataques del enemigo que llevan como objetivo satisfacer los deseos pecaminosos, ¿Serás tú uno de ellos?, o ¿Te tomaras de la mano de Dios para saltar todo obstáculo que se te presente? Amigo mío es el deseo de mi alma que cada día que pase puedas luchar en contra de las asechanzas del enemigo, no permitas que el gane ventaja sobre tu vida, tu eres un valioso tesoro para Dios, y no es posible que el enemigo te atrape en sus redes de pecado. Si tus estas dejándote llevar por los deseos de tu carne y te estas olvidando de agradar al que agrado merece, este es un buen momento para que puedas reflexionar sobre ¿Qué estás haciendo con tu vida?, recuerda: Jesús ya pago el precio de sangre por tu vida. ¡Vamos!, no sigas más perdiendo esta batalla porque fracasaras en tu vida, Dios me dice en este momento que te diga que él tiene una oportunidad preciosa para tu vida si tan solo te arrepientes de corazón y buscas su rostro. Él te dice en esta hora: “No digas no puedo, porque conmigo todo lo puedes, no digas fracasare, porque conmigo de tu lado no fracasaras, no digas desfalleceré, porque yo estaré ahí para sostener. Hijo mío en mi corazón hay un lugar especial para ti, yo te he llamado para ser un victorioso, para conquistar naciones y ser de bendición a todo el mundo, no permitas que tu naturaleza pecaminosa se anteponga a mi voluntad para tu vida, no te desesperes que yo cumpliré mis propósitos en ti, tan solo se fiel a mí y espera. Te amo con amor eterno y no te dejare porque te escogí desde antes de la fundación del mundo”. No voy a negar que existe una lucha constante entre agradar a Dios y satisfacer los deseos de la carne, pero por más que lo quieras negar, nunca nadie te obligara a fallar, siempre tendrás la última palabra en tus decisiones, si tú decides ser fiel, créeme Dios te bendecirá grandemente, pero si tú decides guiarte por la carne la Biblia dice lo siguiente en el capítulo 8 versículo 7 y 8 de Romanos: “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” Termino con unas palabras que Jesús les dijo a sus Discípulos: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” San Mateo 26: 41

sábado, 26 de noviembre de 2016

LUCHA ENTRE LA CARNE Y EL ESPÍRITU.

Ahora bien teniendo una mejor perspectiva de la carne y es espíritu me imagino que sabes a lo que me refiero cuando digo “Lucha entre la carne y el espíritu”. En esta ocasión quiero orientar este tema a las luchas más comunes entre los jóvenes cristianos y “cristianos”. Entre las luchas que el espíritu tiene con la carne están: La Música: Definitivamente que a nuestra carne le encantan los ritmos, alguien podría decir: ¿Por qué la música es mala?, la música en si no es mala, es más, Dios la creo para ser alabado por medio de esta. Pero el enemigo siempre ha querido distorsionar los planes de Dios y ha orientado al hombre a crear música que no va con el objetivo de exaltar el nombre del Señor. Muchos jóvenes no se acerca a Dios y ponen de excusa la música, diciendo: “es que no puedo dejar la música”(refiriéndose a la música que el mundo ofrece), otros se han alejado de Dios al ser atraídos por la música que el mundo te ofrece. ¿Te das cuenta que algo tan fácil te está robando la entrada al cielo?, no digo con esto que si escuchas música mundana te iras al infierno, porque no soy juez para juzgarte, pero con autoridad te puedo decir que no es agradable a Dios, pues su propósito no es que apoyes la música que no va dirigida a Él. ¿Sabes?, Dios te ha dotado de fuerza para poder resistir y vencer la batalla espiritual, tu puedes decir pensar que nunca podrás dejar de escuchar música que no alaba a Dios, pero la verdad es que no la dejas porque no quieres, no porque no puedas, la Biblia dice que TODO lo podemos en Cristo que nos fortalece, ¿Acaso será mentiroso Dios?, indiscutiblemente NO!!, entonces, ¿Por qué dices que no puedes?, no será que ¿No quieres?, examina tu corazón y date una respuesta a ti mismo(a). Tu Vocabulario(Efesios 4:29): algo que sin duda tendríamos que cambiar al entregarle nuestro corazón a Dios es nuestra manera de hablar, pues muchos de nosotros hemos venido a los caminos de Dios con un vocabulario soez, del cual no salía nada bueno. Ahora en Cristo tenemos una lucha diariamente en contra de esas palabras que no son las de un hijo de Dios. Si tú eres un hijo de Dios y tu vocabulario parece el de un basurero, entonces tu lucha está siendo ganada por la carne y no por el espíritu, debes de examinar que palabras están saliendo de tu boca y permite que Dios moldee tu vocabulario. Nuestras “Amistades”: una de las luchas mayores que se ven entre los jóvenes son sus amistades, ya que por tratar de ser popular entre tu grupo, te olvidas de agradar a Dios y comienza a realizar ciertas acciones que si bien es cierto agradan a tus amigos, pero también desagradan a Dios. La lucha es diaria, no te digo que seas un aburrido, pero tampoco te digo que pisotees el Nombre de Jesús para quedar bien con tus amigos. Tú a lo mejor sabes que tus amistades te están hundiendo espiritualmente y no haces nada por evitarlo. Un joven el otro día me decía que se sentía mal porque le ha fallado a Dios y que quizá Él ya se apartó de su vida, yo le pregunte qué porque pensaba de esa manera y el rápidamente me dijo: “es que mis amigos están influyendo en mí y por eso me he alejado de Dios”, entonces yo le dije: “Pero ¿Porque sigues frecuentándolos?”, y él me respondió que no podía dejar sus amistades y que ellos(sus amigos) jugaban la guija y lo invitaban a él y si él decía que no quería lo tildaban de gallina, y el por no quedar mal visto entre sus amigos accedía. ¿Te das cuenta que tus amigos pueden robarte la entrada al cielo?, esto no es un simple juego, tus amigos pueden estar influenciándote a realizar ciertos actos que van en contra de la voluntad de Dios. Tu muy bien sabes cuándo tus amigos no están siendo de bendición, sino que al contrario están dañando tu comunión con el Señor. ¿Qué estas esperando para alejarte de ellos?, ¿No te das cuenta que estas en una lucha entre tu carne y tu espíritu?, sin duda te aseguro que tu espíritu quiere hacer la voluntad de Dios, pero tu carne es débil y quiere satisfacerse. Otras Luchas: hay muchas más luchas entre lo que el espíritu quiere que es agradar a Dios y lo que la carne desea que es satisfacerse, en este caso podemos mencionar que entre otras luchas entre la carne y el espíritu están: la fornicación, la masturbación, la pornografía, el carácter fuerte, la forma en que nos vestimos, los lugares que frecuentamos, la autoestima, etc. Romanos 8:2 Porque la ley del Espíritu de VIDA en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es VIDA y paz.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El control soberano

El control soberano
Elegidos según la presciencia de Dios.
1 Pedro 1:2
A través de los años, las teologías arminianas y calvinistas han estado en polos opuestos. La teología reformada tradicional, que llamamos calvinismo, subraya la soberanía de Dios, pero la teología arminiana en realidad subraya la soberanía del hombre. Enseña que Dios es útil al dar ayuda espiritual, pero que uno tiene que encontrarla en sí mismo para ir a Cristo, perseverar en la fe, alcanzar metas espirituales y obtener victorias espirituales.
¿Qué resulta de esa clase de teología? Una persona puede decir que confía en Cristo, pero en realidad confía en sí misma. Eso muestra la creencia de que el poder para escoger la salvación, o perderla por el fracaso espiritual, pertenece a la persona. Suponga que usted creyera que tenía esa clase de poder. ¿Puede imaginarse lo que sería enfrentarse a la muerte y preguntarse si no pudiera entrar en el cielo porque había cometido muchísimos pecados? Esa incertidumbre causará ansiedad, no seguridad.
Confiar plenamente en Dios requiere conocimiento de su gracia soberana: Que una persona es escogida, redimida, mantenida y glorificada por Dios, que es el iniciador. La paz celestial
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento.
Filipenses 4:7
El versículo de hoy promete calma o tranquilidad interior al creyente que ora con una actitud agradecida. Observe que no promete cuál será la respuesta a nuestras oraciones.
Esa paz "sobrepasa todo entendimiento", lo cual se refiere a su origen divino. Trasciende el intelecto, el análisis y la agudeza de los seres humanos. Ningún consejero humano puede dársela a usted porque es un don de Dios.
El verdadero reto de la vida cristiana no es eliminar toda circunstancia desagradable de su vida, sino confiar en el infinito, santo, soberano y poderoso Dios en medio de toda situación.

Jesús dij "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" (Jn. 16:33). Así que comience a vivir en el plano sobrenatural, reconozca que vive en un mundo caído, y permita que Dios haga su obra perfecta en usted. Y Dios le dará su paz cuando se entregue confiado en sus manos.

jueves, 24 de noviembre de 2016

La gracia para proseguir

La gracia para proseguir
Hechos 15.7-11
Como creyentes, atribuimos fácilmente nuestra salvación a la gracia de Dios, pero ¿qué significa para nosotros “esta gracia en la cual estamos firmes” (Ro 5.2)? ¿Cómo funciona ella en la vida diaria, especialmente cuando pasamos por períodos de prueba o sufrimiento?
1. La gracia del Señor libera su poder sobrenatural en nosotros para que podamos sobrellevar las dificultades de la vida y regocijarnos en lo que Él está haciendo en nosotros por medio de la adversidad.
2. La gracia edifica nuestra confianza en el Señor soberano. Nada luce irremediable cuando nos enfocamos en Él, en vez de hacerlo en nuestros problemas.
3. Descubrimos la seguridad de la presencia sustentadora de Dios, ya que Él camina con nosotros en cada paso del camino.
4. Porque hemos experimentado el amor que Dios nos tiene, somos capaces de sentir empatía y amor por los demás cuando enfrenten tiempos difíciles.
5. En las pruebas, la gracia transforma nuestro carácter, y ayuda a que otros puedan ver a Jesús reflejado en nosotros.
Las dificultades son inevitables. Por eso, necesitamos una dosis diaria de la gracia de Dios, si queremos atravesar las pruebas con la confianza de que habrá una recompensa. Si confiamos en nuestras fuerzas, los obstáculos parecerán insuperables, dejándonos desanimados y prontos a renunciar.

Muchas veces, confiamos en Cristo para salvación, pero luego tratamos de vivir sin su ayuda. Si la gracia de Dios fue necesaria para salvarnos, también será necesaria para el resto de nuestra vida. Solo mediante la inyección continua de su poder podremos tener una vida cristiana victoriosa.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El Espíritu vrs La Carne, una Lucha Diaria

El Espíritu vrs La Carne, una Lucha Diaria



“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”

Romanos 8:1

Si hablamos de luchas diarias no podemos dejar a un lado la lucha que mantiene nuestro espíritu con nuestra carne. La verdad es que antes cuando estábamos sin Cristo vivíamos conforme a los deseos de la carne y en la corriente de este mundo. Pero desde el mismo momento que abrimos nuestro corazón para que Jesús entrara en el, fuimos liberados de la esclavitud del pecado por lo cual comenzamos a percibir las cosas que son del Espíritu.

Tampoco voy a negar que ese mismo instante comenzó lo que personalmente denomino como “Lucha mano a mano entre la carne y el espíritu”, pero más allá de esa lucha mano a mano que sostienen diariamente debe de existir en nosotros un deseo ferviente de agradar a Dios por cualquier medio, pues Él ha sido maravilloso para con nosotros.

Por esa razón quiero enfocar este tema a la lucha diaria que mantiene la carne contra nuestro espíritu, sé que no te estoy hablando en otro idioma y tu mejor que nadie has de saber muy bien a que se le llama lucha entre la carne y el espíritu, pero si aún tienes duda a continuación te lo detallo.

LA CARNE. (La carnalidad es una forma de vida en que prevalece una actitud en esencia destructiva.)

Para que podamos entender un poco mejor esta posición tratare de explicártelo: en sentido figurado llamamos carne a la concupiscencia de querer cometer pecado, definitivamente todos somos atraídos por el pecado, desde el principio de la creación el pecado se presentó al hombre como deseo de querer realizar algo que va en contra de lo que Dios ha estipulado.

Si decimos que una persona anda en la carne, nos referimos en su manera de vivir, en pocas palabras dando rienda suelta a sus deseos pecaminosos y olvidándose de agradar a Dios.

El pecado es atractivo para el ojo humano, pero detestable para Dios, es ahí en donde comienza lo que denominó “Lucha entre la carne y El Espíritu”

EL ESPÍRITU.

Todos nosotros somos seres tripartitos (1 Tesalonicenses 5:23), es decir que estas compuestos por espíritu, alma y cuerpo. El espíritu es el que se comunica con Dios, es decir que el que percibe las cosas que son de Dios y el que tiene como propósito agradarlo. En oposición a la carne, espíritu es, como reflejo de la gracia de Dios, una fuerza que da vida y la protege. Podemos contrastar la obra de la carne con el fruto del espíritu en la carta a los Gálatas.


Si decimos que una persona anda en el espíritu, nos referimos a que anda conformo a la voluntad de Dios, no satisfaciendo los deseos de la carne sino más bien los de Espíritu de Dios.

martes, 22 de noviembre de 2016

La protección de la paz

La protección de la paz
La paz de Dios… guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:7
El versículo de hoy se refiere a la paz de Dios que protege nuestro corazón y nuestros pensamientos. "Guardará" es un término militar que significa "seguir observando". Los creyentes de Filipos vivían en una ciudad fortificada donde estaban los soldados romanos para proteger los intereses del imperio en aquella parte del mundo. De igual manera, la paz de Dios nos protege de la ansiedad, la duda, el temor y la angustia.
El creyente que no vive en la confianza de la soberanía de Dios carecerá de su paz y quedará en el caos de un corazón atribulado. Pero nuestra segura confianza en el Señor nos permitirá darle gracias en medio de las pruebas porque tenemos la paz de Dios que protege nuestro corazón y nuestra mente.
Cuando Pablo se refiere a nuestro corazón y nuestros pensamientos, no hace distinción alguna entre ellos. Es una declaración amplia que describe todo el ser interior de la persona. Gracias a nuestra unión con Cristo, Él protege con su paz todo nuestro ser. Y eso es lo que nos ayuda a ser espiritualmente estables. La acción de gracias de Jonás
Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.
Jonás 2:9
Es asombroso que el profeta Jonás diera gracias a Dios mientras estaba en el vientre del gran pez (Jon. 2:1). ¿Cómo reaccionaría usted si estuviera en el lugar de Jonás? Tal vez clamaría: "¿Qué estás haciendo, Dios? ¿Dónde estás? ¿Por qué está sucediendo esto?" Pero Jonás reaccionó de manera diferente: "Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste" (v. 2). Después describió su hundimiento en el mar y la seriedad de su dilema (vv. 3-5)

No obstante, en medio de tan difícil situación, Jonás oró: "Tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo" (vv. 6-7). Aunque tenía sus debilidades, Jonás demostró una gran estabilidad espiritual en su oración. Confió en el poder de Dios para librarlo si quería. De igual manera, la paz de Dios lo ayudará a usted si reacciona ante las circunstancias con acción de gracias.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Santiago 1:19

Santiago 1:19
Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
Listos para escuchar y lentos para hablar o enojarse. Generalmente hacemos todo lo contrario. Siempre quieres exponer tu punto primero y convencer a los demás de que estás en lo correcto.
Imagina por un momento al congreso de un país totalmente en silencio, escuchando al orador y poniendo atención a cada palabra que dice. Imagina un maestro escuchando a sus alumnos con atención; a un padre escuchando a sus hijos; a un jefe escuchando a sus subordinados; a un hijo escuchando a su padre; a un subordinado escuchando a su jefe. ¿Por qué es tan complicado escuchar? ¿Por qué se facilita tanto hablar y se dificulta el escuchar? ¿Te has topado con personas que solamente hablan y hablan y no te dejan decir nada? ¿Has estado en discusiones donde no se pueden dar opiniones ni puntos de vista? ¡Cuántas discusiones y cuántos problemas se evitarían si tan solo siguiéramos este principio! ¿Cuántas personas quieren una mejor comunicación con los demás?
Aprende a escuchar. Aprende a callar. Aprende a controlar tus impulsos.
La comunicación no es fácil entre personas.
Listo para oír no significa estar tranquilos y pretender escuchar. Hay muchas personas que escuchan lo que se dice, pero en ningún momento tratan de “procesar” la información recibida para poderla comparar con la que ellos tienen. En consecuencia, simplemente le estás hablando a una pared. El estar pronto para oír significa una actitud continua. Requiere de tu entrega y sobre todo que dejes de pensar en ti y pienses primero en lo que Jesús quiere que hagas para posteriormente poder escuchar a tu prójimo. Es hacer a un lado el egocentrismo, dejar de pensar en lo que quieres, en lo que piensas que debería ser, en lo que deseas corregir. Pronto para oír no significa dejar de exponer tu punto de vista. Parafraseando el versículo Santiago dice algo así: ten cuidado con tus actitudes, es importante que pongas atención en tu forma de reaccionar cuando las personas no están de acuerdo contigo. Cuando alguien hable, escúchalo, trata de entender su postura, entiende su situación y punto de vista. No te impacientes por contestar y debatir sobre los desacuerdos. Habla con calma, habla en el amor de Cristo. Recuerda, ten cuidado de que la ira y el enojo no se apoderen de lo que dices o haces. Es muy fácil que te pase así que pon atención.
La clave para poder llevar a cabo esto está en Cristo. Debes reconocer que tú no puedes dominar tu ira, tus enojos, tus corajes. Entender que solamente Dios, a través del Espíritu Santo puede hacer esa transformación en ti. Pídelo al Señor y experimenta los cambios que realiza en aquellos que le entregan su vida.
Oración
Padre: te pido perdón porque no he sabido escuchar ni tampoco controlar mi ira y enojos. Hoy quiero ser diferente y reconozco que yo no puedo hacerlo. Te pido que controles mi ira, controles mis palabras y pongas en mi paciencia para escuchar a mi prójimo. Permite que recuerde siempre estos versículos para tener una actitud pronta a escuchar y lenta para la ira. Te lo pido en el nombre de Jesús

Amén