lunes, 14 de noviembre de 2016

Usted es importante

Usted es importante
Mateo 5.13-16.   Los cristianos debemos demostrar el amor de Cristo (Mt 5.15). Ya que el Señor vive dentro de nosotros, estamos equipados para dejar una huella en los demás. En vez de tratar de impactar a miles de vidas, ¿por qué no dejar que Dios le use para tocar a una persona a la vez? Usted puede marcar una gran diferencia con sencillos actos de servicio y bondad —dar un abrazo, brindar una comida, etc. Trate de “amar” a las personas de la manera que el Padre celestial le muestra su amor a usted.

Toda persona es importante para el Señor. A veces, lo único que se necesita para que alguien sienta su amor y compasión, es un poco de bondad por medio de un hijo de Dios. Así que tenemos el privilegio de servir en la tierra como las manos y los pies del Padre.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Evite el conflicto personal

Evite el conflicto personal
Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.
Filipenses 4:2
Pablo afrontó muchos conflictos en la iglesia, pero algunos eran lo suficientemente importantes para él como para tratar con ellos en sus epístolas, y también importantes para nuestra enseñanza. Es evidente que las dos mujeres en el versículo de hoy estaban dirigiendo dos facciones opuestas en la iglesia. No sabemos cuáles eran sus quejas específicas, pero podemos suponer que fuera un conflicto personal.
Sabemos que las dos mujeres eran miembros notables de la iglesia porque habían trabajado con Pablo en la causa del evangelio (Fil. 4:3). Y sabemos que estaban causando estrago en la iglesia porque al parecer no estaba unida (Fil. 2:2). Reconociendo que se trataba de falta de amor, que indica la presencia de orgullo y la ausencia de humildad, Pablo rogó que las mujeres fueran "de un mismo sentir en el Señor" (4:2). Cada una estaba exigiendo su propio derecho en vez de interesarse en el derecho de la otra. Pero como Pablo las exhortó y nos exhorta a nosotros, una buena relación con el Señor resolverá cualquier discordia. Regocíjese en el Señor
Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez dig ¡Regocijaos!
Filipenses 4:4
Muchos creyentes se convierten en víctimas de sus circunstancias y como consecuencia viven en altibajos espirituales. Para ellos, una orden de que se regocijen parece irracional. Pero la orden del versículo de hoy es regocijarse "en el Señor".

No siempre podemos regocijarnos en nuestras circunstancias o en las de otras personas porque ambas pueden ser malas. Sin embargo, podemos regocijarnos en el Señor porque Él es siempre bueno y sabemos que nunca cambia. De modo que nuestra estabilidad espiritual se relaciona directamente con nuestro conocimiento de Dios. El conocerlo nos ayuda a vivir por encima de nuestras circunstancias y nos da estabilidad. Por eso se escribieron los Salmos en forma poética y se les puso música, para que el pueblo de Israel pudiera memorizar las Escrituras y cantar himnos a fin de profundizar su conocimiento de Dios. El conocerlo hace que todo lo demás parezca menos importante.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Razones para regocijarse

Razones para regocijarse
Aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso.
1 Pedro 1:8
Los cristianos tenemos muchas razones para regocijarnos. La principal se basa en quién es Dios: Él es soberano. Esa es la verdad más grandiosa acerca de Dios. Nada está fuera de su control, y Él lo controla todo a fin de obrar para nuestro bien (Ro. 8:28). Él tiene un conocimiento infinito de todos los aspectos de la vida; dónde estamos y qué decimos (Sal. 139:2-4). Y Él ejerce su conocimiento en perfecta sabiduría. El conocer así a Dios nos debe dar gozo inefable y glorioso.
También debemos regocijarnos porque Dios nos salvó, nos adoptó y prometió darnos una herencia en Jesucristo (Ef. 1:1-11). Cuando Cristo regrese, disfrutaremos de su presencia y del lugar celestial preparado para nosotros (Jn. 14:2-3). Hasta entonces, tenemos el gozo de saber que Dios ha prometido satisfacer todas nuestras necesidades (Fil. 4:19). Además, tenemos el privilegio de servir al que más amamos. Eso incluye el dar las buenas nuevas a los perdidos y alentar a los hermanos en la fe para que crezcan en su amor y en su servicio a Él. También podemos tener gozo al saber que podemos orar a Dios en cualquier momento (He. 4:15-16). Como árbol firmemente plantado
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Salmo 1:3
Muchas personas en la sociedad quieren tener una vida más estable. A los que viven agobiados por la ansiedad y no pueden manejar sus circunstancias, el mundo ofrece muchísimas soluciones que no dan resultado.
Lamentablemente, muchas iglesias han seguido al mundo al creer que el hombre solo puede resolver sus problemas mediante la psicología secular; algo que no puede cumplir sus promesas.
¿Dónde puede hallar estabilidad? La respuesta está en el Salmo 1, que comienza: "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores" (v. 1) y termina: "Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio… Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá" (vv. 5-6).

La persona que anda con Dios sabe lo que es la estabilidad, pero la que lo rechaza anda dando tropiezos en una existencia sin sentido. ¿Cuál quisiera ser usted?

viernes, 11 de noviembre de 2016

El riesgo de obedecer a Dios

El riesgo de obedecer a Dios
Leer | Lucas 5.1-11
11 de noviembre de 2013
Como cristianos, podemos desperdiciar nuestras vidas junto a las orillas de la fe, sin aventurarnos jamás a entrar a aguas más profundas. Allí tenemos poca necesidad del Señor. Después de todo, estamos a salvo en la playa, lejos del peligro de las grandes olas y las tormentas. Pero los creyentes que se introducen en las aguas de la obediencia, llegan a necesitar a Dios desesperadamente.
Al lanzarse a alta mar, el cristiano renuncia a tener el control de su vida. Deja de tratar de controlar su propio destino, ya sea en lo profesional y financiero, o en su participación en la iglesia. Dios es el Capitán del barco, mientras que el creyente es el obediente marinero. ¿Vendrán tormentas? Sí. ¿Hará el capitán peticiones difíciles algunas veces? Sí. ¿Se sentirá asustado algunas veces el marinero? Sí. Pero el cristiano obediente tiene una experiencia de Cristo mucho más estrecha que la que podrá tener el cristiano que se quedó en la playa.
El creyente dice: “He entregado mi vida a Cristo”. Pero vivir de verdad esas palabras es más difícil, pues humanamente queremos conservar cierto control en caso de que Dios no se ocupe de nuestros asuntos de la manera en que nos agrada. Muchos cristianos se contentan con solo sumergirse superficialmente en la fe, pues tienen miedo de que la vida no les resulte de acuerdo a sus planes. Dios puede hacer mucho más con una vida obediente que con una vida protegida de riesgos.

La vida cristiana se vuelve emocionante cuando nos metemos en aguas tan profundas, que nuestros pies ya no tocan el fondo. Entonces debemos mantenernos firmes agarrados de las promesas de Dios.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Colosenses 1:17-18

Colosenses 1:17-18
Él (Cristo) es anterior a todas las cosas, que por medio de Él forman un todo coherente. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección, para ser en todo el primero.
Para complementar el principio de que Cristo es Dios y que siempre ha existido, podemos analizar Juan 1:1-3 en la que dice que en el principio ya existía el Verbo (Cristo) y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Por medio de Él (Cristo) todas las cosas fueron creadas.
¿De qué te sirve saber que Cristo fue antes que todo, que es la cabeza de la iglesia y el primero en la resurrección?
Voy a empezar por la resurrección. En la historia del descubrimiento de América, sabemos que se dio por buscar nuevas rutas para llegar a las Indias pues a través de Europa se encontraban bloqueadas. Imagina a aquellos que estaban subiendo a las carabelas sin tener idea de qué esperar. Tal vez algunos seguían pensando que la tierra era cuadrada y que caerían a un precipicio, otros tendrían otro tipo de miedos e incertidumbres. Finalmente, emprendieron el viaje y llegaron. No a su destino pero sí a América. Los siguientes viajes, aunque complicados por las aguas y el clima, fueron distintos pues la gente sabía que llegaría a algún lado y no perecería en medio del mar. Así pasa con el camino que Cristo nos ha trazado con la resurrección. Ninguno de nosotros podría haberlo hecho antes. Ninguno de nosotros sabría cómo llegar a nuestro destino final. Gracias a que Él nos muestra el camino, podemos quitar toda esa incertidumbre que hay alrededor de la muerte y nuestro destino final. Gracias a la resurrección de Cristo, ahora tenemos una vereda bien trazada con destino a su presencia.
Con respecto a Cristo siendo la cabeza de la iglesia me parece el fundamento para funcionar como congregación que desea seguir sus pasos. Cada vez que se presenta un problema en las congregaciones, están prácticamente ligadas a que una de las partes no está entendiendo quién es la cabeza principal. A veces bajamos la mirada y pensamos que aquellos que tenemos enfrente son los líderes y cabezas. No. Solamente hay un líder al cual todos servimos llamado Jesús. Este líder nos dejó el ejemplo de que, aún siendo el Señor de todo, lavó los pies de sus discípulos. Ahora, si nuestra “cabeza” lava los pies y su vida es de servicio, ¿qué nos corresponde hacer? Lo mismo. Siempre que estés en un grupo que siga a Cristo, debes estar atento y promover que siempre sea Él la cabeza. Que sea Él quien de la dirección, el propósito y el paso que se debe tener. Es fácil que, como humanos, nos queramos adueñar de lo que le corresponde a Dios.
Por último, es importante que tengas la convicción de que, a través de Cristo, toda la tierra fue creada y funciona. Me gusta que dice: por medio de Él (las cosas) forman un todo coherente. No fue una creación sin sentido ni caprichosa. Tiene un propósito. Está bajo control y se mantiene bajo su mandato. Ahora medita sobre estas características de Cristo y cómo pueden impactar tu vida.
Oración
Señor: Gracias por la vida de Jesús. Gracias porque ahora tenemos un camino bien definido y borra toda incertidumbre. Te pido que pueda llevar una vida de obediencia y que pueda entender tu palabra. Permite que entienda el valor de lo que hizo Cristo en la resurrección, al ser el creador de todo y como cabeza de la iglesia. Te lo pido en Cristo Jesús

Amén

martes, 8 de noviembre de 2016

Hechos 4:8-10

Hechos 4:8-10
Pedro, lleno del Espíritu Santo, les respondió: Gobernantes del pueblo y ancianos: hoy se nos procesa por haber favorecido a un inválido, ¡y se nos pregunta cómo fue sanado! Sepan pues, todos ustedes y todo el pueblo de Israel que este hombre está aquí delante de ustedes sano gracias al nombre de Jesucristo de Nazaret crucificado por ustedes pero resucitado por Dios.
Si te preguntan: ¿es mejor hacer el bien o el mal? Tienes tres respuestas: el bien, el mal y depende. Cuando tus principios son sólidos contestas el bien. Cuando no te importa nada más que tu vida y lo que hay a tu alrededor que te afecte personalmente dices depende. Y los que contestan el mal son por los que tenemos que orar pues sus caminos se encuentran sumamente torcidos. Pero quiero enfocarme en los que podríamos contestar depende. Analicemos esto: todos los actos tienen consecuencias. Si nos dijeran que nos meteremos en problemas por decir que creemos en Jesús, ¿lo diríamos abiertamente? O mejor solamente lo compartimos con nuestros seres cercanos. ¿Qué tal cuando en el trabajo te piden que mientas? Si no lo haces tu puesto puede estar en riesgo y si lo haces, bueno, ya sabes lo que Dios piensa al respecto. Pienso en cada circunstancia en la que hacer el bien nos puede causar un conflicto y preferimos mejor no hacer nada… nos gusta nuestro confort. Nos gusta nuestra vida y no queremos alterarla o meternos en problemas. Se llama egoísmo.
Dios nos quiere firmes y totalmente dependientes a Él. No quiere que dudemos. No quiere que digamos depende. Quiere que acudamos a Él y le entreguemos nuestras circunstancias pidiendo Su dirección y sobre todo Su paz.
Pedro y Juan decidieron hacer el bien sin dudar. Sanaron a un paralítico. ¿Las consecuencias? Fueron llevados presos y estaban siendo interrogados. Dentro de las muchas posibles respuestas que podrían haber contestado los discípulos, Pedro aprovecha ese instante y comienza a predicar a Jesús y la resurrección. Abiertamente les dice que Jesús fue quien sanó al paralítico. Expone lo irónico que es el estar siendo interrogado por haberlo sanado y comparte cómo la crucifixión de Jesús terminó con Dios resucitándolo.
A veces seguir a Dios firmemente traerá problemas o señalamientos como con los discípulos. Tú habrás hecho lo correcto al obedecer y servir a Dios pero aun así, la gente te señalará y cuestionará. La Biblia nos enseña cómo reaccionar ante situaciones que, aunque parezcan ridículas, sucederán. Pedro no se enojó y quejó ante las autoridades por la injusticia que estaba pasando. Por el contrario, habló de Jesús y expuso que fue crucificado y que resucitó. Hagamos lo mismo. Entendamos que siempre es mejor escoger el camino de Dios, dejemos a un lado nuestro confort y cambiémoslo por los constantes retos de seguir a Dios con la certeza de que Él está al mando de todo.
Oración
Señor: a veces es difícil seguirte pues debo enfrentarme a mi mismo y a mucha gente a mi alrededor para hacerlo. Quiero entregarte mi vida y seguir tu camino dejando atrás mi egoísmo y dedicarme a servirte. Ayúdame a compartir a Jesús como tus discípulos lo hicieron, aprovechando cada instante que les brindaste. En Cristo Jesús te lo pido.

Amén

lunes, 7 de noviembre de 2016

Cuatro Claves Para Desarrollar La Perseverancia

Cuatro Claves Para Desarrollar La Perseverancia
¿Quieres desarrollar la perseverancia en tu vida? …. Sigue estos pasos:

1.- Entiende el valor de la perseverancia:
Muchas personas aceptan sus fracasos porque muy dentro de sí piensan que no estaban destinadas para el éxito. Consideran que no poseen los talentos necesarios para realizar sus sueños. Sin embargo, todos sabemos que hay personas exitosas y personas derrotadas ¿cuál es la diferencia entre ellos?  LA PERSEVERANCIA.  En Mateo 15:28 Se registra una historia de perseverancia. Esta mujer no tenía esperanza para su hija, hasta que supo que Jesús estaba en la región. Esta desesperada mujer vino a Jesús con su necesidad porque creía que Él podía ayudarla. Clamó a El aun cuando todo y todos parecían estar en su contra. A pesar de todos esos obstáculos, ella no se rindió Con perseverancia, se abrió camino a empujones a través de los oscuros corredores de la dificultad, la necesidad desesperada y el rechazo. ¿El resultado? Jesús la alabó por su fe y sanó a su hija (v.28). Nada en el mundo puede sustituir la perseverancia. Ni el talento, ni el genio, ni siquiera la educación. Todas estas cualidades por si solas son insuficientes para el éxito si te hace falta la perseverancia. La perseverancia tiene un poder aplastante.

2.- Considera que habrá obstáculos:
Una manera de superar los obstáculos es ¡saber que vendrán!. Repasa las metas que te has propuesto en las diferentes áreas de tu vida. ¿Qué obstáculos pueden impedir que las consigas? Hay obstáculos fáciles de eliminar. Si tu meta es hacer ejercicio y no tienes los zapatos adecuados, ese es un obstáculo, pero puedes eliminarlo ¡comprando los zapatos! Sin embargo, algunos obstáculos no son tan fáciles de superar. Algunos tenemos limitaciones físicas, educativas, sociales o económicas que no pueden ser eliminadas fácilmente. En esos caso debemos recordar que: LA PERSEVERANCIA NO SIGNIFICA ELIMINAR LOS OBSTACULOS SINO CONTINUAR BUSCANO LA META A PESAR DE ELLOS.  El apóstol Pablo es un ejemplo perfecto que ilustra esta verdad. Tenía numerosas limitaciones que lo hubieran desanimado de perseguir su propósito en la vida, el cual era ser mensajero a los gentiles.  Era judío,  tenía limitaciones físicas 2 Corintios 10:10 y la mayor de ellas, su “aguijón en la carne” que nunca se especifica en qué consistía. La mayoría de eruditos coinciden en que debe hacer sido alguna enfermedad. Pero sin importar lo que fuera, impedía la predicación de Pablo. Por eso rogó a Dios que se lo quitara. 2 Corintios 12:8-9. ¿Qué aprendemos de Pablo? Pablo siempre vio el obstáculo desde la perspectiva divina. Consideraba sus impedimentos insuperables como una motivación para confiar en Dios, en vez de depender de sus habilidades propias. Todos enfrentamos circunstancias que no podemos cambiar y que tratarán de impedir que alcancemos nuestras metas. Podemos escoger cómo vamos a responder a ellas. Podemos darnos por vencidos, o podemos empezar a ver esos problemas como oportunidades para confiar en el Señor.

3.- Considera que el fracaso NO ES EL FINAL:
Vivimos en una sociedad que dice: “si no triunfas de entrada, date por vencido.” Sin embargo, aquellos que en verdad logran realizar el propósito de su vida son los que se rehúsan a dejarse paralizar por el fracaso. Es más, éste último es un prerrequisito para lograr el éxito.  Thomas Watson, fundador de IBM dijo: “Si quieres triunfar, duplica tu factor de fracasos”. En otras palabras, entre más intentos hagas, más veces triunfarás. Thomas Edison, uno de los más grandes inventores, descubrió cuando menos 1,800 formas de NO hacer un bombillo  eléctrico. Babe Ruth falló 1,330 pelotas, y sin embargo, fue considerado uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Colón pensó que había encontrado un atajo para la India cuando descubrió América. ¡Nunca nadie se ha tropezado estando inmóvil! Lo malo es que no sabemos cuál de nuestros esfuerzos nos va a dar el éxito, por eso debemos seguir tratando. Es posible que Salomón tuviera esto en mente cuando escribió Eclesiastés 11:1

4.- Considera que vas a ¡trabajar duro!:
El trabajo sin fatiga equivale a la mediocridad. El trabajo duro es un prerrequisito del éxito en todas las áreas de nuestra vida, incluyendo la vida espiritual. Por supuesto que  no somos salvos por obras, pero sí somos salvos para buenas obras. Pablo escribe la gran cantidad de energía que se necesita para ser un cristiano exitoso. 1 Corintios 9:26-27. El esfuerzo es un componente esencial en para alcanzar el éxito en cualquier aspecto de la vida, pero este mensaje no es popular en nuestra cultura moderna. Queremos obtener resultados inmediatos por nuestros esfuerzos, y cuando no los vemos, nos desviamos en busca de otra cosa.  El éxito requiere trabajo y sacrificio. Si no los hay, no hay ganancia.

¿Deseas alcanzar el propósito, objetivos y metas que Dios te ha guiado a definir para tu vida? Entonces no busques lograrlos de inmediato y tampoco te desanimes cuando parece que otros están progresando y tu no.

Perseverancia, negarnos a darnos por vencidos a pesar de los obstáculos que nos pone la vida, es la actitud diligente que nos permitirá conseguir las metas que Dios nos ha dado.