domingo, 3 de abril de 2016

2 de pedro.2.20

2 de pedro.2.20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.
22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. JESUCRISTO NOS DICE EL QUE VIENE A MI YO NO LE ECHO FUERA. MEJOR ES BENIR A CRISTOS ARREPENTIDO QUE BORVEL A REBORCARME EN EL CIENO DE DONDE ME RESCATO CRISTO Y ME LIMPIO. SI EMOS SIDO VENCIDOS BENGAMOS A CRISTO PARA NO SER DERROTADOS. 2 Corintios.6. 6:8 por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces;
6:9 como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;
6:10 como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo. 2 Corintios 4.9. perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE

sábado, 2 de abril de 2016

No devuelva el golpe

No devuelva el golpe
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Isaías 53:7
Jesús muestra una humilde actitud ante quienes lo atormentan: "cuando le maldecían, no respondía con maldición" (1 P. 2:23). A pesar de la provocación constante, Jesús no dijo nada malo porque no había pecado alguno en su corazón.
Sin embargo, ante semejante provocación, nuestra reacción sería más como la del apóstol Pablo. Cuando estaba en el juicio ante el sanedrín, el sumo sacerdote Ananías ordenó que se le golpeara en la boca. Su inmediata respuesta a Ananías fue: "¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada!" (Hch. 23:3). Pablo tuvo que disculparse de inmediato; tal exclamación contra un sumo sacerdote era contraria a la ley (vv. 4-5; cp. Éx. 22:28).
Pablo no era perfecto. Él no es nuestro modelo de justicia. Solo Cristo es un modelo perfecto de cómo afrontar la injuria de los enemigos.
Siguiendo el ejemplo de nuestro Maestro, nunca debemos maltratar a quienes nos maltratan. No amenace
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Lucas 23:34
Jesús "no amenazaba" a pesar de un increíble sufrimiento (1 P. 2:23). Lo escupieron, le tiraron de la barba, le pusieron en la cabeza una corona de espinas y atravesaron con clavos su carne para asegurar su cuerpo a una cruz. En cualquier otra persona, semejante tratamiento injusto habría provocado sentimientos de venganza, pero no en Cristo. Él era el Hijo de Dios, Creador y Sustentador del universo, santo e inmaculado, con el poder de enviar a quienes lo atormentaban al fuego eterno.
Pero Jesús nunca amenazó a sus verdugos con juicio inminente; más bien los perdonó. Cristo murió por los pecadores, incluso por quienes lo perseguían. Sabía que la gloria de la salvación podía alcanzarse solamente por la senda del sufrimiento, de modo que aceptó su sufrimiento sin amargura, sin enojo y sin espíritu de venganza. Que pueda reaccionar usted de igual modo ante su propio sufrimiento.

viernes, 1 de abril de 2016

Salmos 2:1-5

Salmos 2:1-5
¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los pueblos? Los reyes de la tierra se rebelan; los gobernantes se confabulan contra Él y contra su ungido. Y dicen: ¡Hagamos pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo! El rey de los cielos se ríe; el Señor se burla de ellos. En su enojo los reprende, en su furor los intimida.
Como he escrito en otras ocasiones, en la actualidad estamos viviendo una amenaza única a nuestra comunión con Dios. No son ataques como los que vivieron en los tiempos de Daniel o los discípulos de Jesús. Es uno más sutil y probablemente más certero. ¿Cuál es? Se llama Tolerancia. ¿Cómo? Sí. Tolerancia. Aunque parece irónico, la tolerancia que se promueve hoy en día, la pluralidad junto con la inclusión son muy distantes de lo que realmente significan. ¿A qué me refiero? El día de ayer escuché un dato sorprendente: El director de una empresa fue despedido porque años antes de su puesto, apoyó económicamente una campaña que buscaba frenar la legalización del matrimonio homosexual. ¿Cuál es el problema? Te preguntarás. El problema viene cuando una corte de justicia indica que uno puede tener la religión, creencia y pensamiento que uno quiere, pero no puede mantenerse firme ante sus principios si van en contra de lo que ellos quieren. ¿Lo puedes ver? La tolerancia es para aquellos que están de un lado en específico. ¡No es para todos! ¿Quieres tolerancia? Pues tienes que aceptar lo que te dicen porque si no, te has vuelto intolerante. ¿Quieres mantenerte firme en los principios del Señor? Ya no puedes participar en el grupo de la tolerancia. Ahora, no puedo omitir la cantidad de errores que se han cometido en “el nombre de Dios”. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con un grupo u otro sino con Cristo y su sacrificio para que podamos ser reconciliados con Dios Padre. Cuando la biblia es clara, nosotros no podemos ni debemos omitirla ni pensar que podemos “ajustarla” a los tiempos de hoy. Y ¿qué tiene que ver todo esto con el pasaje de hoy? Te voy a pedir que lo vuelvas a leer con mucho detenimiento. Como humanos, somos soberbios. Queremos rechazar a Dios y seguir nuestro camino. La tolerancia que hoy nos promueven, es una muestra perfecta de una sublevación y conspiración contra una verdadera comunión con Dios. Queremos pensar que no estamos mal y que no necesitamos de Él. Quieren hacernos pensar que mantenerse firme y fiel está mal. ¿Sabes? Sin Él estamos perdidos. ¿Sabes? Es necesario que tomes una decisión y decidas de qué lado quieres estar. Del lado de la tolerancia o del lado del Señor. El pasaje de hoy nos enseña claramente que es mejor estar del lado de Jehová. no te desanimes por lo que veas a tu alrededor. Él tiene el control. Él sigue gobernando y nada se mueve sin su autorización. Las naciones podrán revolcarse y el mundo parecerá que no le necesita, pero tú y yo debemos estar convencidos que mantenernos firmes en Él y en sus principios, será la mejor decisión que podamos tomar.
Oración
Padre: te pido perdón por mis pecados y por mi soberbia que me hace pensar que no te necesito. Te pido perdón por mi falta de entrega y por dejarme seducir por este mundo. Hoy entiendo que estar de tu lado es lo mejor y que solamente buscas llenarme de tu amor y prosperarme. Guíame Señor y fortalece mis pasos para mantenerme fiel y firme en Ti. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén

jueves, 31 de marzo de 2016

El joven rico

El joven rico
¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Lucas 18:24
Cuando el joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguirl "vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús, demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando le sirve.
La salvación es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted en cuenta el costo hoy y todos los días? Dependencia como la de los niños
Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
Mateo 18:3
Mientras hablaba de la genuina salvación, Jesús hizo una apropiada comparación con las características de los niños. Para ser salvo, usted debe ir a Cristo con la actitud dependiente y la perspectiva de un niñ sencillo, indefenso, confiado, sincero, sin pretensiones y sin ambiciones.
No es que los niños no tengan pecado, sino que son cándidos y modestos, dependientes de los demás y libres de egoístas reclamos de grandeza. Se someten al cuidado de sus padres y de otros seres queridos, dependiendo de ellos para que satisfagan todas sus necesidades. Esa es la actitud humilde y dependiente que debe tener todo el que procure entrar en el reino de Jesucristo.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Sin embargo, fueron nuestras debilidades

Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó;fueron nuestros dolores los que lo agobiaron.Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios;¡un castigo por sus propios pecados! Pero él fue traspasado por nuestras rebelionesy aplastado por nuestros pecados.
Fue golpeado para que nosotros estuvieramos en paz,fue azotado para que pudiéramos ser sanados.”
Isaías 53:4-5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Hasta la última gota de Su sangre fue el precio que pagó. Después de largas horas de agonía culminó Su obra, salvar al mundo. Él detuvo el castigo que la humanidad merecía y a cambio les regaló un nuevo comienzo. Amor como el de Él no lo hay.
En ese madero, a lo lejos, vio Su galardón. Prisiones abiertas para dejar que los cautivos salieran de su martirio personal. La alegría de enfermos terminales al ser sanados. El gozo de pecadores desprendiéndose finalmente de aquello que ataba sus alas. Corazones nuevos que eran entregados a aquellos que fueron oprimidos por el enemigo. Almas que eran restauradas por el bálsamo del Espíritu de DIOS después de llevar una vida de penumbra. Santidad siendo regalada gratuitamente a los que creen; y vida eterna.
Jesucristo le dio a la humanidad vida por medio de su muerte. Su pasión fue recibir el castigo que el hombre merecía para ofrecer de manera gratuita lo que ninguno jamás podrá pagar. Su sangre fue derramada para perdonar todos los pecados de la humanidad, para ser el poder que el hombre necesita para sobreponerse a sus debilidades, para sanar a cualquier enfermo y liberar a cualquier persona de su prisión. En la Cruz Jesús se burlo de la muerte y del enemigo. Nadie ni nada puede resistir el poder de Su sangre.
Cualquiera que sea tu debilidad, cárcel, enfermedad o cadena, Jesús tiene el poder para salvarte. Él pagó el precio para hacerlo posible. Tu libertad, salud, plenitud, prosperidad y santidad, tenían un precio. Y Jesús ya pago el precio en la Cruz.
Si en ti hay alguna debilidad, pecado, atadura, opresión, aflicción, enfermedad o cualquier cosa que te aprisione, cree que Jesús ya te ha liberado de ello y así te será hecho. Si tú has creído, haz conmigo esta oración:
“Dios, reconozco que Jesús es tu Hijo, que pagó por mis pecados y el precio de mi plenitud. Recibo por gracia todo lo que El pagó por mí en la Cruz. Te entrego hoy mis pecados, debilidades, enfermedades, cadenas u opresión. Porque no se trata de mí, sino del precio que Jesús pagó. Lávame Señor Jesús con tu sangre, y déjame blanco como la nieve. Sáciame de tu poder, oro esto en el nombre de Jesús, Amen.”

martes, 29 de marzo de 2016

¿Qué dice la Biblia en cuanto a la vestimenta

¿Qué dice la Biblia en cuanto a la vestimenta
del cristiano- varón o mujer?
En el AT Dios le habló al pueblo de Israel en cuanto a la vestimenta del hombre y la mujer. Tanto el hombre como la mujer utilizaban vestidos similares, de modo que la diferencia entre los sexos era muy importante.
Deuteronomio 22:5
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto.
En Deuteronomio 22:5 se hace referencia directamente al uso de la ropa del hombre y la mujer y creemos que el énfasis está puesto en la homosexualidad. El hombre y la mujer debían demostrar siempre por su vestimenta el género al cual pertenecían; su vestimenta debía de hacer clara esta distinción. Al no vestir el hombre o la mujer de acuerdo a su género sugería que existían inclinaciones homosexuales en la persona y esto constituía en sí mismo un acto que era abominable ante los ojos de Dios. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Levítico 18:22). La Biblia en ambos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento condena la homosexualidad tanto en el hombre como en la mujer.
En el tiempo en que vivimos a fines del siglo XX y comienzos del siglo XXI, es ya muy difícil distinguir al homosexual del heterosexual. Las mujeres lesbianas no necesariamente visten de manera masculina, ni los hombres homosexuales o 'gay" visten de manera femenina. Aún así el hombre debe siempre vestir de manera apropiada para el varón, y la mujer debe vestir siempre de manera apropiada para la varona.
Aunque la Biblia no hace mención especifica en cuanto al tipo de moda o estilo que se ha de usar, sí da ciertas reglas o principios que se deben seguir al vestir. Si leemos en Timoteo 2:9-15, encontraremos allí que como primer estos principios, decoro, pudor y modestia. El apóstol Pablo después de instruir a Timoteo acerca del rol del hombre en la congregación del culto y en publico pasa a establecer las bases para la mujer (vs. 9-15).
I Timoteo 2:9-10
Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.
Aparentemente algunas mujeres del tiempo de Pablo y Timoteo no vestían de forma adecuada, o simplemente el mandamiento es dado con el fin de que no ocurra. Las mujeres de entonces, igual que las de hoy día gustaban de vestir de forma que pudieran lucir bien quizás con la intención de llamar la atención al sexo opuesto, cosa que es completamente natural, pero que muchas veces podía llegar al extremo, perdiéndose así todo sentido de respeto a sus propios cuerpos y faltando al nombre de Cristo. Otras mujeres quizás de clase mas alta, buscaban el poder mostrar sus riquezas y su alto estatus social a través del vestido y las prendas costosas.
Estas prácticas podrían llegar o quizás habían llegado a la iglesia, donde las mujeres iban vestidas mayormente de manera inapropiada. La iglesia es el lugar para adorar a Dios y no un lugar para exhibir modas. El objetivo de la mujer (y el hombre) cristiana(o) no debe ser el de mostrar sus posesiones y nivel socio-económico, sino el de ser agradable a Dios en todo, y dar la gloria debida a Su nombre.
Además de lo antes mencionado queda un punto aún mucho más importante. Si una persona se preocupa mucho por su apariencia exterior, podrá descuidar lo que es más importante en ella, su vida interior, la piedad y su vida cristiana. Adelante vamos a estudiar detenidamente los versos que tiene que ver con la vestimenta en I Timoteo 2: 9-10.
…que las mujeres se atavíen con ropa decorosa, con pudor y modestia;
Tres principios Tres principios son introducidos en cuanto a la vestimenta de la mujer cristiana:
Significados:
Decoro: Apropiado; De pudor y buen gusto en conducta y apariencia; ordenadamente

Pudor: La calidad o estado de ser propio (apropiado); conforme a lo que es socialmente aceptado en conducta o palabra; temor a ofender las reglas convencionales de la conducta, especialmente entre sexos; (En nuestro caso la sociedad y las reglas de conducta cristianas)

Modestia: Libre de orgullo pretensión o vanidad; vestimenta, conducta y hablar apropiado
La aplicación de estos principios de modestia depende en gran parte de la situación que nos encontremos. No podemos decir que un estilo de vestimenta en particular es en sí pecaminoso (aunque los tres principios establecidos podrían afectar ciertos estilos), las modas y los estilos cambian con el tiempo y con la sociedad, pero los principios establecidos permanecen para siempre.
Si nos pudiéramos remontar a los tiempos de la iglesia primitiva, nos encontraríamos que todos, hombres, mujeres y niños, estarían vestidos con batas hasta el suelo o hasta la rodilla. Un soldado Romano Cristiano como lo era Cornelio, estaría vestido con una falda (saya) corta, al alto de la rodilla, y todo esto sin causar ningún escándalo. Si tratáramos de imponer esta costumbre en América en la era en que vivimos, un hombre vestido con una bata o falda corta, llamaría mucho la atención y fuera causa de escándalo en la iglesia, en la calle o donde quiera que fuera.
Lo que es modesto en una sociedad no lo es en otra. Por eso creo que Dios no instruyó a Pablo a presentar un estilo específico, pero si a presentar los principios que gobernarían los estilos.
Los trajes, faldas (sayas), o batas son estilos de vestimenta generalmente aceptables para la mujer en nuestra sociedad (América), mas no para el hombre. El pantalón es estilo aceptable en nuestra sociedad lo mismo en hombre que en mujer, aunque con diferencia de cortes, excepto en el 'jean' que es casi siempre igual. El que una mujer use pantalón, no la hace necesariamente ‘masculina'.
Cualquiera sea la vestimenta, calzado o maquillaje que usen las mujeres cristianas en cualquier cultura o sociedad, deben estar basados en estos tres principios: El de ser decorosos (apropiado y de buen gusto), con pudor (apropiada, aceptable de una mujer cristiana, que no sea sexualmente provocativa) y con modestia ( libre de orgullo, pretensión y vanidad) especialmente cuando se asiste a la casa de Dios. Como cuestión de orden y respeto a la casa de Dios, es mi opinión y creo que la de muchos otros, que la mujer debe asistir a la iglesia vestida con traje o falda y no con pantalón, lo cual seria mas apropiado para el trabajo o el parque. La manera en la que se van vestidos a la casa de Dios deja mucho que decir acerca de lo que sentimos por aquel lugar, lo respetamos o no.
La mujer y el hombre deben de tener en cuenta el efecto que ha de tener su vestimenta en otros hermanos en Cristo, para que no sea llamada la atención a sus cuerpos y atraer pensamientos sexuales al sexo opuesto. Aún así tenemos que mantener en mente que por la sencilla razón de que una persona tenga deseos lasciviosos hacia una (o), no significa esto que estemos vestidos necesariamente mal o provocativamente. El hombre no necesariamente tiene pensamientos inicuos hacia una mujer por el tipo de ropa que esta este usando. En distintas ocasiones he oído a mujeres decir "ese hombre me quito la ropa con los ojos", y estas mujeres no estaban vestidas provocativamente, sino que la mente de aquel que la estaba mirando era una mente sucia y necesita que esta sea renovada (Efesios 20:24). El hombre y la mujer cristianos deben de ser disciplinados para mirar y pensar en las cosas correctas. (Filipenses 4:8)
…no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
El peinado que la mujer debe llevar no debe ser escandaloso, ni ostentoso. Ciertas mujeres del tiempo del apóstol Pablo se eran dadas al extremo uso de prendas; entretejían adornos de oro y perlas en sus peinados y vestían vestidos costosos para llamar la atención a sí mismas y hacer una exhibición de su 'status' social, a lo cual Pablo ordena que esto no sea practicado. Podemos ver que el apóstol no quiere que la norma sea la ostentación sino el orden sobrio con modestia. Una persona que pone mucho énfasis en la decoración exterior de su cuerpo, con exceso de cadenas demuestra que es una persona segura de sí misma y además débil en la fe. Personas así deben de buscar ayuda pastoral y dedicarse mas a la oración.
…Si no con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad
En la siguiente comparación, Pablo exhorta a las mujeres a no estar tan preocupadas en su apariencia física como ya mencionamos, sino que debían estar vestidas de buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan la piedad. Las mujeres cristianas, que profesan piedad, deben ser caracterizadas, no por sus adornos externos y ostentosos vestidos y joyas, sino por sus buenas obras, es decir una vida donde el centro de atención sea Cristo y no ellas.
El apóstol Pedro presenta una enseñanza similar:
3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. 5 Porque así se ataviaron en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. I Pedro 3:3-5.

lunes, 28 de marzo de 2016

DIOS NO IZO EL INFIERNO PARA LOS HUMANOS

DIOS NO IZO EL INFIERNO PARA LOS HUMANOS LO IZO PARA satanás y los ángeles caídos. DIOS SE IZO HOMBRE MANIFESTADO EN JESUCRISTO PARA MORÍ EN LA CRUZ Y A TRAVÉS DE ESE SACRIFICIO CON LA RESURRECCIÓN NOS DIO VIDA ETERNA JUNTA MENTE CON EL.PERO AY QUE CREER EN JESUCRISTO COMO NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR Y GUARDAR SU PALABRA Y PONERLA POR OBRA. SAN Mateo 25.41. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. LA MAYORÍA DE LAS RELIGIONES NO ENTIENDEN QUE CRISTO DIO SU VIDA EN LA CRUZ POR NUESTROS PECADOS Y RESCATARNOS DE LA CONDENACIÓN ETERNA A ESTAS RELIGIONES LE ES NECESARIO NACER DE NUEVO COMO JESÚS LE DIJO A NICODEMO. SAN Juan 3.Juan 3
1. Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
2. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
4. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
5. Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
8. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10. Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
11. De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13. Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15. para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
18. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.