viernes, 25 de marzo de 2016

Débora y el respeto

Débora y el respeto
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En esa época una profetisa llamada Débora era jefe de los israelitas. Débora era esposa de Lapidot y acostumbraba sentarse bajo una palmera, conocida como la Palmera de Débora, que estaba en las montañas de las tribus de Efraín, entre Ramá y Betel. Los israelitas iban a verla para que les solucionaran sus problemas. Jueces 4:4
Esta historia nos muestra muchas cosas muy interesantes, como sabemos en aquellos tiempo no se permitía gobernar fácilmente a una mujer o que ocupe un lugar de autoridad espiritual, pero era época de decaimiento y vemos que hay una excepción y no la regla al utilizar Dios a Débora a gobernar al pueblo de Israel, cuando habían vuelto a pecar contra Dios.
Al leer todo el capítulo de esa grandiosa historia, vemos a una gran mujer y valiente. Ella nos muestra que pudo ganarse el respeto a si mismo y a los demás. Pocas personas hubieran pensado que Débora podría cambiar la forma en que los israelitas vivían, pero por la voluntad de Dios esto fue lo que ella hizo y el obedecer a Dios hizo que este pueblo volviera a tener paz. Ella tenía una gran seguridad de hablar y actuar, tanto así que muchas personas la iban a buscar donde ella siempre solía estar sentada bajo una palmera, para que les ayudara a solucionar sus problemas. También vemos su seguridad y convicción a llamar a Barác y ordenarle que fuera a la batalla, aún cuando él tenía dudas sobre esa batalla, ella no dudo y demostró su convicción al acceder acompañarlo a Barác en la batalla.
Barác le respondió:
- Iré solamente si tú me acompañas. De otra manera no iré.
Entonces Débora dijo:
- Está bien, te acompañaré. Pero quiero que sepas que no serás tú quien mate a Sísara (Jefe del ejército de Jabín que ya había vencido antes al pueblo de Israel). Dios le dará ese honor a una mujer. Jueces 4: 8-9
Ella poseía una madurez poco común de aquella época, jamás trato de llevarse el crédito por la victoria que tuvieron al final en la que Dios había permitido que sea así, sino más bien reconoció a todos aquellos que ayudaron.
¿Cuántas veces hemos agradecido por la ayuda de los demás, por muy pequeña que esta sea? ¿Te has ganado el respeto de ti mismo y de los demás?

jueves, 24 de marzo de 2016

Dios cierra la boca de los leones

Dios cierra la boca de los leones
El rey Darío nombro a ciento veinte personas que le ayudaran a gobernar, a estos ciento veinte los vigilaban tres jefes superiores entre los que estaba Daniel. Tan bueno era el desempeño de Daniel que el rey lo nombro jefe de todos y hasta llego a pensar en hacerlo jefe de todo el reino.
La Biblia dice: “Los otros sólo esperaban que Daniel hiciera algo malo, o que cometiera algún error, para acusarlo con el rey. Pero no pudieron acusarlo de nada, pues Daniel siempre hacía bien su trabajo” Daniel 6:4 (Traducción en lenguaje actual).
Y es que desde el antiguo tiempo hay personas con envidia y celo de lo que Dios hace en la vida de los que de corazón sincero lo buscan.
¿Cuántas personas quizá andan esperando que hagas algo malo para acusarte?, quizá muchos ojos este puestos en ti, pero si tu corazón le pertenece al Señor y buscas por todos los medios de agradarlo siempre, jamás tendrán de que acusarte.
Los jefes principales al no encontrar forma de acusar a Daniel por su trabajo, ya que su trabajo era perfecto, la Biblia dice: “Por eso se pusieron de acuerdo y dijeron: «Como no tenemos nada de qué acusar a Daniel, lo haremos caer solamente con algo que tenga que ver con su religión»” Daniel 6:5 (Traducción en lenguaje actual).
Es triste que haya personas dispuestas a tramar de cualquier forma posible tu caída, y es que nadie dijo que le ibas a caer bien a todos, siempre habrá “jefes principales” dispuestos a tramar tu caída a consecuencia de la envidia y celo que tienen hacia lo que Dios está haciendo en ti.
La propuesta de estos jefes principales hacia su rey fue la siguiente: “Todos los jefes y gobernantes queremos sugerir a Su Majestad que ponga en vigor una nueva ley. Según esa ley, durante un mes nadie podrá adorar a ningún dios ni persona, sino sólo a Su Majestad. Esa ley se aplicará en todo el reino, y cualquiera que la desobedezca será echado vivo a la cueva de los leones” Daniel 6:7 (Traducción en lenguaje actual).
La ley era maliciosa, por una parte abogaba al ego del rey y por otra llevaba la intención de atacar directamente a Daniel, ya que estas personas sabían muy bien que Daniel era un hombre entregado a Dios y que por más ley que se instaurara, seguiría buscando a su Dios.
El rey Darío acepto, sin imaginarse el trasfondo de esta idea, pues él apreciaba mucho a Daniel.
Cuando la ley entro en vigor, Daniel lo supo, pero la Biblia narra cual fue su reacción: “Daniel lo supo, pero de todos modos se fue a su casa para orar a Dios. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, así que entró en su cuarto, abrió la ventana y, mirando hacia Jerusalén, se arrodilló y comenzó a orar” Daniel 6:10 (Traducción en lenguaje actual).
La actitud de Daniel nos enseña que no importando las circunstancias que nos rodean, no debemos olvidar nuestra relación personal con Dios, no hay ley que nos pueda separar de la búsqueda continua del Señor.
Los jefes principales vieron a Daniel orando, ¿Cómo lo pudieron ver si Daniel estaba en su cuarto?, estos señores, estaban espiando de la forma más vil a Daniel, su propósito era acusarlo de cualquier forma. Quizá a tu alrededor hayan personas como estas, capaces de hacer cualquier cosa sin vergüenza alguna, solo por encontrar en ti una falla. Personas capaces de cualquier cosa solo por verte mal o peor a un, solo por verte ser devorado por leones.
Estos jefes principales rápidamente dieron aviso al rey de lo sucedido y lo presionaron para que cumpliera la ley que el mismo había firmado. El rey le tenía gran estima a Daniel y toda la noche no durmió pensando la forma de poder salvarlo. Pero la presión de estas personas con malas intenciones obligaron al rey a cumplir la rey que era irrevocable, así que no tuvo otra opción que mandar a traer a Daniel para ordenar que lo echaran a la cueva de los leones, pero antes que lo echaran le deseo que su Dios pudiera salvarlo.
La Biblia dice: “Enseguida echaron a Daniel a la cueva de los leones. Luego taparon la cueva con una piedra muy grande, y el rey puso su sello en la entrada. Lo mismo hicieron los jefes principales para que nadie se atreviera a sacar de allí a Daniel” Daniel 6:17 (Traducción en lenguaje actual).
Quizá en algún momento aquellas personas que solo buscan tu mal lograran echarte a una cueva de leones hambrientos que solo esperan el mínimo asomo para devorarte por completo, pero aun en esa cueva llena de leones hambrientos DIOS NO SE OLVIDA DE TI.
Es fácil pensar de ¿Cómo es posible que un hombre que solo busque agradar a Dios pueda terminar en una cueva de leones?, ¿Cómo es posible que un hombre tan integro pueda ser juzgado de esa manera a causa de personas envidiosas y celosas del respaldo de Dios sobre su vida?, ¿Por qué lo permite Dios?, ¿Por qué le pasa esta cosas a siervos de Dios?
Tú puedes pensar todo lo que quieras, hacer tu propio juicio y hacerte todas las ideas que quieras del suceso que puedas estar experimentando, pero hay algo que es seguro y esto es que DIOS ES JUSTO, y a pesar de tener que enfrentarte a personas que te acusan sin causa y que te tiran a una cueva llena de leones, no tienes que olvidar a quien le sirves, por quien vives y a quien le debes todo.
Es fácil en momento de críticas y juicios injustos querer cuestionar a Dios, es fácil pensar que quizá Dios se aparto de nosotros cuando vemos que vamos rumbo a una cueva de leones para ser devorados, pero tranquilo, tranquila, Dios aun no termina la historia.
Al día siguiente el rey Darío fue a la cueva y pregunta: “Cuando estuvo cerca de la cueva, se puso muy triste y gritó: —¡Daniel, tú siempre has adorado al Dios de la vida! ¿Pudo tu Dios salvarte de los leones?” Daniel 6:20 (Traducción en lenguaje actual).
La respuesta fue: “Y Daniel le contestó: —¡Deseo que Su Majestad viva muchos años! Mi Dios envió a su ángel para cerrarles la boca a los leones, para que no me hicieran daño. Mi Dios sabía que yo no he hecho nada malo, y que tampoco he traicionado a Su Majestad” Daniel 6:21-22 (Traducción en lenguaje actual).
¡Increíble! Dios había acompañado a Daniel, aun allí en una cueva llena de leones hambrientos, ¡DIOS CERRO LA BOCA DE LOS LEONES!
Quizá esté siendo juzgado y lanzado a una cueva de leones injustamente o quizá hayan muchos leones a tu alrededor queriéndote devorar, pero hay una cosa de la que tienes que estar seguro, si tú le sirves a Él, si tú vives para Él, entonces ÉL CERRARA LA BOCA DE CUANTO LEON SE TE PONGA ENFRENTE.
Acusadores siempre habrán, gente que critique tu trabajo también, malos comentario, crítica muy fuerte, personas envidiosas o con celos de lo que Dios te ha dado o está haciendo en tu vida siempre aparecerán, leones hambrientos queriéndote devorar, cuevas oscuras que querrán robarte la sonrisa, pero hay algo que nos protege de todo eso: SU PRESENCIA EN NUESTRA VIDA.
A todos los “jefes principales” y leones que se encuentran a nuestro alrededor, a todos ellos este día les digo: ¡DIOS CIERRA LAS BOCAS DE AQUELLOS QUE NOS ACUSAN Y NOS QUIEREN DEVORAR!
Querido hermano, querida hermana, hoy quiero que vuelvas a la calma, si alguien te esta señalando injustamente, si alguien está lanzando juicios equivocados hacia tu persona o hacia el trabajo que realizas, mantén la calma, si vez que sus comentarios te están llevando a la cueva de los leones para ser devorado o devorada, camina, no pongas resistencia, ve directamente a la cueva, porque allí encontraras SU PROTECCION.
Aun en cuevas de leones DIOS ESTARA CONTIGO, ve, camina, porque allí Dios demostrara realmente quien eres para Él, no tengas miedo al resultado, porque DIOS LEVANTARA TU CABEZA y demostrara todo lo contrario a lo que de ti dicen.
Mientras Dios se mostrara en tu vida, los que te acusan tendrán un fin diferente: “Más tarde, el rey mandó que trajeran a quienes habían acusado a Daniel, y que los echaran a la cueva de los leones, junto con sus mujeres y sus hijos. ¡Y enseguida los leones los agarraron y les rompieron los huesos! ¡Antes de que tocaran el suelo, ya los habían despedazado!” Daniel 6:24 (Traducción en lenguaje actual).
Dios hará justicia en tu vida, deja que te acusen lo que quieran hacerlo, deja que te espíen todo lo que quieran y si es posible deja que te lleven a esa cueva en donde esperan devorarte, porque allí mismo en ese lugar en donde ellos creen que será tu final, se demostrara quien es el que está contigo y Él mismo cerrara todas las bocas que tenga que cerrar.
¡Dios cierra la boca de los leones que te quieren devorar!

miércoles, 23 de marzo de 2016

FE EN JESUCRISTO

FE EN JESUCRISTO, CON BUENAS OBRAS, SI SALVA. 2 Timoteo 3:17 dice: "A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente PREPARADO PARA TODA BUENA OBRA". Tito 1:16 y 2:7 dice: "Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, REPROBADOS EN CUANTO A TODA BUENA OBRA". - "Presentándote tú en todo COMO EJEMPLO DE BUENAS OBRAS: en la enseñanza mostrando integridad, seriedad". Tito 2:14 dice: "Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, CELOSO DE BUENAS OBRAS". Tito 3:1 dice: "Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, QUE ESTÉN DISPUESTOS A TODA BUENA OBRA". Tito 3:4,5 dice: "Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, NOS SALVÓ, NO POR OBRAS DE JUSTICIA QUE NOSOTROS HUBIÉRAMOS HECHO, SINO POR SU MISERICORDIA, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo". Tito 3:8 dice: "Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios PROCUREN OCUPARSE EN BUENAS OBRAS. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres". Tito 3:14 dice: "Y aprendan también los nuestros A OCUPARSE EN BUENAS OBRAS PARA LOS CASOS DE NECESIDAD, para que no sean sin fruto". Hebreos 13:21 dice: "Os haga aptos EN TODA OBRA BUENA para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén". Santiago 2:14-18 dice: "Hermanos míos, ¿DE QUÉ APROVECHARÁ SI ALGUNO DICE QUE TIENE FE (en Jesucristo), Y NO TIENE (buenas) OBRAS? ¿PODRÁ LA FE SALVARLE? Y si un hermano o una hermana están desnudos, tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? ASÍ TAMBIÉN LA FE, SI NO TIENE OBRAS, ES MUERTA EN SÍ MISMA. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame TU FE SIN TUS OBRAS, y yo te mostraré MI FE POR MIS OBRAS". Santiago 2:19-23 dice: "Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, QUE LA FE SIN OBRAS ES MUERTA? ¿NO FUE JUSTIFICADO POR LAS OBRAS ABRAHAM nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que LA FE ACTUÓ JUNTAMENTE CON SUS OBRAS, y que LA FE SE PERFECCIONÓ POR LAS OBRAS?. Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios". Santiago 2:24-26 dice: "Vosotros veis, pues, QUE EL HOMBRE ES JUSTIFICADO POR LAS (Buenas) OBRAS. Y NO SOLAMENTE POR LA FE (En Jesús). Asimismo también Rahab la ramera, ¿NO FUE JUSTIFICADA POR OBRAS, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, ASÍ TAMBIÉN LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA". Santiago 3:13 dice: "¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta SUS OBRAS en sabia mansedumbre". 1 Pedro 1:17 dice: "Y si invocáis por Padre A AQUEL QUE SIN ACEPCIÓN DE PERSONAS JUZGA SEGÚN LA OBRA DE CADA UNO. Conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación". 1 Pedro 2:12 dice: "Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, AL CONSIDERAR VUESTRAS BUENAS OBRAS". 1 Juan 3:12 dice: "No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? PORQUE SUS OBRAS ERAN MALAS, y las (obras) de su hermano justas". Apocalipsis 2:2-6 dice: "YO CONOZCO TUS OBRAS, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, Y ARREPIÉNTETE Y HAZ LAS PRIMERAS OBRAS: pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelera de su lugar, si no te hubieras arrepentido. Pero tienes esto, QUE ABORRECES LAS OBRAS DE LOS NICOLAÍTAS. Las cuales yo también aborrezco". Apocalipsis 2:13 dice: "YO CONOZCO TUS OBRAS, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás". La salvación, la justificación y la perfección se obtiene mediante la fe en Jesús, pero se retiene, mantiene y preserva haciendo buenas obras y guardando los mandamientos de Jesús. Apocalipsis 2:19 dice: "YO (Jesús) CONOZCO TUS OBRAS, y amor, Y FE. Y servicio, y tu paciencia, Y QUE TUS OBRAS POSTRERAS SON MÁS QUE LAS PRIMERAS". Apocalipsis 2:22,23 dice: "He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, SI NO SE ARREPIENTEN DE LAS OBRAS DE ELLA. Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; Y OS DARÉ A CADA UNO SEGÚN VUESTRAS OBRAS". Apocalipsis 2:26 dice: "AL QUE VENCIERE Y GUARDAR MIS OBRAS HASTA EL FIN, yo le daré autoridad sobre las naciones". Apocalipsis 3:2 dice: "Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; PORQUE NO HE HALLADO TUS OBRAS PERFECTAS delante de Dios". Apocalipsis 3:8 dice: "YO (Jesús) CONOZCO TUS OBRAS: he aquí, he puesto delante ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, HAS GUARDADO MI PALABRA, y no has negado mi nombre". La Fe Muerta no salva - La Fe Viva si salva. La Fe sin obras es Muerta - La Fe con obras es Viva, Apocalipsis 3:15,16 dice: "YO (Jesús) CONOZCO TUS OBRAS, que ni eres frío ni caliente, ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca". Apocalipsis 20:11-13 dice: "Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, SEGÚN SUS OBRAS. Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; Y FUERON JUZGADOS CADA UNO SEGÚN SUS OBRAS". Apocalipsis 22:12 dice: "He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, PARA RECOMPENSAR A CADA UNO SEGÚN SEA SU OBRA.

martes, 22 de marzo de 2016

David, un varón conforme al corazón de Dios


David, un varón conforme al corazón de Dios
Texto clave: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” Hechos 13:22
No siempre encontramos en la Biblia a Dios alabando características de sus siervos. Hay algunos casos como por ejemplo, el de Moisés, un hombre realmente manso, a Jeremías que lloraba el dolor de su pueblo, jóvenes como Daniel y sus amigos, dispuestos a dar su vida por su fe. Por alguna razón la mayoría de nosotros preferiríamos más bien ser como David.
Según el texto clave de Hechos, David fue considerado varón conforme al corazón de Dios por una causa bien clara: “quien hará todo lo que yo quiero”. Erróneamente me preguntaba cómo podía ser David conforme al corazón de Dios y haber cometido pecado tan grande como el adulterio, crimen organizado y aquel pecado del censar al pueblo. Pero lo que Dios está destacando como bueno en este verso no son los pecados de David, sino la obra de David. David hizo todo lo que Dios le mandó a hacer.
En este aspecto sí podemos tratar de ser como David, si podemos hacer todo lo que Dios quiere que hagamos. La escritura dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Muchos utilizan este versículo para justificar sus malas obras y cometer toda clase de libertinaje. Pero si analizamos los orígenes de esta escritura encontraremos que se refiere a que todo lo que Dios espera que hagamos lo podemos hacer en Cristo, que nos fortalece; se refiere a la capacidad que Dios nos da para hacer su obra.
David, no solamente hizo lo que Dios le dijo que hiciera, sino que aún propuso en su corazón hacer más de lo que Dios le pidió. Si leemos lo relacionado con la construcción del templo en 2 Samuel 7 y en 1era Crónicas 29 desde el verso 3 en adelante; leemos como a David se le negó la construcción del templo y el tomó hasta de su propios tesoros para comprar materiales de construcción para que otra persona lo usara en ese fin. Su obra influenció a que otros del pueblo también hicieran lo mismo, tomar de sus tesoros para darlo a Dios.
Es posible hacer TODA la obra que Dios nos manda que hagamos si ya hemos aceptado a Cristo; toda la capacidad de hacer esa obra SOLO la podemos obtener en Cristo. Si aún no tienes a Cristo haz click en PLAN DE SALVACION, para que puedas conocer lo que Dios te ofrece y solo después podrás hacer la obra de Dios a trabes de tu vida. Dios te bendiga.
“…Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 1 Samuel 16:7b

lunes, 21 de marzo de 2016

Hebreos 7:1-3

Hebreos 7:1-3
Este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que regresaba de derrotar a los reyes, y lo bendijo. Abraham, a su vez, le dio la décima parte de todo. El nombre de Melquisedec significa, en primer lugar, rey de justicia, y además, rey de Salem, esto es, rey de paz. No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.
Solamente aparece el nombre de Melquisedec en Génesis 14:18 y en Salmos 110:4. No se nos dice prácticamente nada de él.
Ahora vamos a lo que sí sabemos. Se nos explica el significado del nombre de este rey. Rey de justicia y rey de paz. Las mismas características de Jesús. Justicia. Paz. Justo lo que más hace falta en este mundo. Mira a tu alrededor. Incluso puede ser que no tengas que ir tan lejos y reconozcas cuánta falta te hace tener paz. Cristo es el rey de paz. Si no la has experimentado es probable que sigas siendo el rey de tu vida y no hayas entregado tu reino a Él. ¿Tiene sentido no crees? ¿Cómo pedir algo mientras nosotros no entregamos nada? Queremos las bendiciones. Queremos las promesas. Pero al mismo tiempo, no nos rendimos a Él. Queremos seguir con nuestro entendimiento aún cuando hemos cometido tantísimos errores. ¿Dónde está la entrega? ¿Dónde está la fe?
Podríamos quedarnos estudiando el por qué no se nos dice más acerca de Melquisedec y de todos los misterios que la biblia presenta. Podríamos tratar de encontrar fallas o incongruencias. Sería una pérdida de tiempo. Por eso hoy quiero decirte algo que cambia y renueva tu vida. Dios mandó a su Hijo Jesús a morir por ti y por mí. Resucitó venciendo no solo a la muerte sino al pecado también. Hoy puedes tener parte con Él y vivir en su justicia y en su paz. No más esclavo de las oscuridad sino luz y sentido a tu vida. Roca en arena. Ancla en tempestad. Él quiere llenarte de paz y la da como nada en este mundo la puede dar. ¿Qué tienes que hacer? Entregar tu vida a Él.
Oración
Señor: te entrego mi vida. Me rindo ante Ti. No quiero seguir así. Te pido me llenes de tu paz y perdón. Te pido renueves mi vida y traigas luz a tanta oscuridad. Quiero seguirte y te pido que no me aparte de Ti. En Cristo Jesús. Amén

domingo, 20 de marzo de 2016

Renovar nuestra pasión

Renovar nuestra pasión
Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino.
Mateo 9:35
Todo lo que vale en la vida es resultado de la pasión de alguien. Los acontecimientos importantes de la historia humana son resultado de un profundo y entusiasta deseo de ver metas cumplidas. El deseo entusiasta de los creyentes debe ser la evangelización del mundo. Sin embargo, vivimos en una época que tiende a entorpecer nuestra perspicacia. Nuestra cultura opaca nuestras metas legítimas y le quitaría a nuestra fe su poder apasionado si tuviera la oportunidad.
En realidad, algunos cristianos son un jarro de agua fría para el corazón apasionado. Simplemente no comprenden a alguien con un interés apasionado por un proyecto espiritual, ya que la pasión espiritual no es la norma. La norma es no dejar que el cristianismo interrumpa su manera de vivir. Si usted sigue esa norma, bajará su temperatura espiritual y se volverá apático.
Todos debemos preguntarnos: ¿Dónde está nuestra carga por la evangelización? ¿Por qué no es el evangelismo la función principal de la iglesia? ¿Es la iglesia simplemente un centro de actividad complaciente consigo misma, satisfecha con la comodidad y la prosperidad? Ejemplos de pasión
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.
Efesios 4:11
Se dice que Juan Wesley hizo más por Inglaterra que sus ejércitos y sus navíos. Vivió pobre, habiendo dado a otros miles de dólares a lo largo de su vida. Maltratado y calumniado, dejó su reputación y su alma en las manos de Dios. Se ha calculado que viajó más de trescientos mil kilómetros a pie y a caballo, y predicó dos mil cuatrocientos sermones. Gran parte de la iglesia establecida lo menospreció, pero él llevó fuego al frío corazón de esa iglesia. Tenía fama de quedarse sin aliento en busca de las almas.
Ordenado a los veintidós años, George Whitefield comenzó a predicar con gran elocuencia y buenos resultados. Su poder era resultado de su pasión por las almas, y usaba cada uno de sus talentos dados por Dios para guiar a las almas a Cristo. Cruzó el Atlántico trece veces y predicó millares de sermones. El epitafio de su tumba dice que fue un soldado de la cruz, humilde, devoto y ferviente, que prefirió la honra de Cristo antes que su propio interés, su reputación o su vida.
Aunque esos hombres son ejemplos admirables, el ejemplo perfecto de alguien con pasión por los perdidos es Cristo.

sábado, 19 de marzo de 2016

Hebreos 3:14-19

Hebreos 3:14-19
Hemos llegado a tener parte con Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fina la confianza que tuvimos al principio. Como se acaba de decir: Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón como sucedió en la rebelión. Ahora bien, ¿quiénes fueron los que oyeron y se rebelaron? ¿No fueron acaso todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés? ¿Y con quiénes se enojó Dios durante cuarenta años? ¿No fue acaso con los que pecaron, los cuales cayeron muertos en el desierto? ¿Y a quiénes juró Dios que jamás entrarían en su reposo, sino a los que desobedecieron? Como podemos ver, no pudieron entrar por causa de su incredulidad.
Dice Romanos 6:23, porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. ¿Sabes? Irónicamente a la gente le gusta quedarse con una parte de lo que dice Romanos. O se quedan con que Dios es amor y se les olvida que la paga del pecado es la muerte. O se quedan con la muerte y se olvidan de la dádiva de Dios que es vida eterna en Cristo. Mientras tanto, la biblia nos muestra que Jehová cumple con esas dos características. Definitivamente nos ama pero al mismo tiempo no puede tener comunión alguna con nuestro pecado. Si no reconocemos a Cristo, no hay forma de poder recibir esa vida eterna. ¿Qué tiene que ver esto con el pasaje? Debemos entender que nuestras decisiones acarrean consecuencias y por eso es importante acudir a Dios mediante su palabra y oración para pedir que muestre por dónde caminar. Además, debemos orar para poder ver los milagros que día a día el Señor hace en nuestras vidas. Los judíos se sorprendieron cuando milagrosamente cayó el maná y tuvieron comida. Sin embargo, algunos desobedecieron y quisieron guardarlo para el día siguiente. ¿Qué pasó? Que se llenó de gusanos. También vemos al pueblo judío reclamarle a Moisés el que los haya llevado al desierto pues piensan que ahí morirán. Si lees unos capítulos antes, puedes darte cuenta lo rápido que olvidamos cómo era nuestra situación y en lugar de vivir agradecidos, vivimos quejándonos. Estaban siendo totalmente oprimidos por los egipcios. Clamaban a Dios para que los librara pero cuando sucede: se quejan. ¿Por qué? Porque como humanos queremos que Dios trabaje a nuestra manera. Querían quedarse donde estaban, pero sin los egipcios. ¿Suena como una buena idea no? Estamos bien aquí, solamente nos estorban estos egipcios que nos están aplastando. Pero el Señor tenía otros planes y así también tiene planes para contigo. Él tenía la tierra prometida para su pueblo y ellos prefirieron quejarse. ¿Lo puedes ver? Por eso el pasaje nos dice: ¿Con quiénes se enojó Dios? Con los que pecaron y cayeron muertos en el desierto. A los mismos que desobedecieron y no entraron a la tierra prometida por causa de su incredulidad. ¡Definitivamente no queremos caer en el mismo error! Aunque parezca que tu situación es complicada y no entiendes lo que está pasando, busca las bendiciones de Dios y vive agradecido. Si bien, siempre habrá algo que te gustaría tener o cambiar, también hay mucho por lo que puedes estar agradecido. Es un pequeño cambio en tu mente de gran impacto en tu vida espiritual. Vive agradecido. Busca permanecer en el Señor y trabaja para su obra. Él se encargará de ponerte, a Su tiempo, en “la tierra prometida.”
Oración
Señor: vengo de rodillas a Ti pidiendo perdón. Me he quejado, te he reclamado y todo sin entender cuánto me das cada día. Te agradezco que abras mis ojos y quebrantes mi soberbia. Te pido pueda levantarme y agradecerte por todo lo que haces en mi vida. Te pido pueda buscarte cada mañana y no apartarme de ti durante el día. No quiero caer en los mismos errores que cayó el pueblo judío. Te lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén