martes, 22 de marzo de 2016

David, un varón conforme al corazón de Dios


David, un varón conforme al corazón de Dios
Texto clave: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” Hechos 13:22
No siempre encontramos en la Biblia a Dios alabando características de sus siervos. Hay algunos casos como por ejemplo, el de Moisés, un hombre realmente manso, a Jeremías que lloraba el dolor de su pueblo, jóvenes como Daniel y sus amigos, dispuestos a dar su vida por su fe. Por alguna razón la mayoría de nosotros preferiríamos más bien ser como David.
Según el texto clave de Hechos, David fue considerado varón conforme al corazón de Dios por una causa bien clara: “quien hará todo lo que yo quiero”. Erróneamente me preguntaba cómo podía ser David conforme al corazón de Dios y haber cometido pecado tan grande como el adulterio, crimen organizado y aquel pecado del censar al pueblo. Pero lo que Dios está destacando como bueno en este verso no son los pecados de David, sino la obra de David. David hizo todo lo que Dios le mandó a hacer.
En este aspecto sí podemos tratar de ser como David, si podemos hacer todo lo que Dios quiere que hagamos. La escritura dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Muchos utilizan este versículo para justificar sus malas obras y cometer toda clase de libertinaje. Pero si analizamos los orígenes de esta escritura encontraremos que se refiere a que todo lo que Dios espera que hagamos lo podemos hacer en Cristo, que nos fortalece; se refiere a la capacidad que Dios nos da para hacer su obra.
David, no solamente hizo lo que Dios le dijo que hiciera, sino que aún propuso en su corazón hacer más de lo que Dios le pidió. Si leemos lo relacionado con la construcción del templo en 2 Samuel 7 y en 1era Crónicas 29 desde el verso 3 en adelante; leemos como a David se le negó la construcción del templo y el tomó hasta de su propios tesoros para comprar materiales de construcción para que otra persona lo usara en ese fin. Su obra influenció a que otros del pueblo también hicieran lo mismo, tomar de sus tesoros para darlo a Dios.
Es posible hacer TODA la obra que Dios nos manda que hagamos si ya hemos aceptado a Cristo; toda la capacidad de hacer esa obra SOLO la podemos obtener en Cristo. Si aún no tienes a Cristo haz click en PLAN DE SALVACION, para que puedas conocer lo que Dios te ofrece y solo después podrás hacer la obra de Dios a trabes de tu vida. Dios te bendiga.
“…Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 1 Samuel 16:7b

lunes, 21 de marzo de 2016

Hebreos 7:1-3

Hebreos 7:1-3
Este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que regresaba de derrotar a los reyes, y lo bendijo. Abraham, a su vez, le dio la décima parte de todo. El nombre de Melquisedec significa, en primer lugar, rey de justicia, y además, rey de Salem, esto es, rey de paz. No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.
Solamente aparece el nombre de Melquisedec en Génesis 14:18 y en Salmos 110:4. No se nos dice prácticamente nada de él.
Ahora vamos a lo que sí sabemos. Se nos explica el significado del nombre de este rey. Rey de justicia y rey de paz. Las mismas características de Jesús. Justicia. Paz. Justo lo que más hace falta en este mundo. Mira a tu alrededor. Incluso puede ser que no tengas que ir tan lejos y reconozcas cuánta falta te hace tener paz. Cristo es el rey de paz. Si no la has experimentado es probable que sigas siendo el rey de tu vida y no hayas entregado tu reino a Él. ¿Tiene sentido no crees? ¿Cómo pedir algo mientras nosotros no entregamos nada? Queremos las bendiciones. Queremos las promesas. Pero al mismo tiempo, no nos rendimos a Él. Queremos seguir con nuestro entendimiento aún cuando hemos cometido tantísimos errores. ¿Dónde está la entrega? ¿Dónde está la fe?
Podríamos quedarnos estudiando el por qué no se nos dice más acerca de Melquisedec y de todos los misterios que la biblia presenta. Podríamos tratar de encontrar fallas o incongruencias. Sería una pérdida de tiempo. Por eso hoy quiero decirte algo que cambia y renueva tu vida. Dios mandó a su Hijo Jesús a morir por ti y por mí. Resucitó venciendo no solo a la muerte sino al pecado también. Hoy puedes tener parte con Él y vivir en su justicia y en su paz. No más esclavo de las oscuridad sino luz y sentido a tu vida. Roca en arena. Ancla en tempestad. Él quiere llenarte de paz y la da como nada en este mundo la puede dar. ¿Qué tienes que hacer? Entregar tu vida a Él.
Oración
Señor: te entrego mi vida. Me rindo ante Ti. No quiero seguir así. Te pido me llenes de tu paz y perdón. Te pido renueves mi vida y traigas luz a tanta oscuridad. Quiero seguirte y te pido que no me aparte de Ti. En Cristo Jesús. Amén

domingo, 20 de marzo de 2016

Renovar nuestra pasión

Renovar nuestra pasión
Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino.
Mateo 9:35
Todo lo que vale en la vida es resultado de la pasión de alguien. Los acontecimientos importantes de la historia humana son resultado de un profundo y entusiasta deseo de ver metas cumplidas. El deseo entusiasta de los creyentes debe ser la evangelización del mundo. Sin embargo, vivimos en una época que tiende a entorpecer nuestra perspicacia. Nuestra cultura opaca nuestras metas legítimas y le quitaría a nuestra fe su poder apasionado si tuviera la oportunidad.
En realidad, algunos cristianos son un jarro de agua fría para el corazón apasionado. Simplemente no comprenden a alguien con un interés apasionado por un proyecto espiritual, ya que la pasión espiritual no es la norma. La norma es no dejar que el cristianismo interrumpa su manera de vivir. Si usted sigue esa norma, bajará su temperatura espiritual y se volverá apático.
Todos debemos preguntarnos: ¿Dónde está nuestra carga por la evangelización? ¿Por qué no es el evangelismo la función principal de la iglesia? ¿Es la iglesia simplemente un centro de actividad complaciente consigo misma, satisfecha con la comodidad y la prosperidad? Ejemplos de pasión
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.
Efesios 4:11
Se dice que Juan Wesley hizo más por Inglaterra que sus ejércitos y sus navíos. Vivió pobre, habiendo dado a otros miles de dólares a lo largo de su vida. Maltratado y calumniado, dejó su reputación y su alma en las manos de Dios. Se ha calculado que viajó más de trescientos mil kilómetros a pie y a caballo, y predicó dos mil cuatrocientos sermones. Gran parte de la iglesia establecida lo menospreció, pero él llevó fuego al frío corazón de esa iglesia. Tenía fama de quedarse sin aliento en busca de las almas.
Ordenado a los veintidós años, George Whitefield comenzó a predicar con gran elocuencia y buenos resultados. Su poder era resultado de su pasión por las almas, y usaba cada uno de sus talentos dados por Dios para guiar a las almas a Cristo. Cruzó el Atlántico trece veces y predicó millares de sermones. El epitafio de su tumba dice que fue un soldado de la cruz, humilde, devoto y ferviente, que prefirió la honra de Cristo antes que su propio interés, su reputación o su vida.
Aunque esos hombres son ejemplos admirables, el ejemplo perfecto de alguien con pasión por los perdidos es Cristo.

sábado, 19 de marzo de 2016

Hebreos 3:14-19

Hebreos 3:14-19
Hemos llegado a tener parte con Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fina la confianza que tuvimos al principio. Como se acaba de decir: Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón como sucedió en la rebelión. Ahora bien, ¿quiénes fueron los que oyeron y se rebelaron? ¿No fueron acaso todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés? ¿Y con quiénes se enojó Dios durante cuarenta años? ¿No fue acaso con los que pecaron, los cuales cayeron muertos en el desierto? ¿Y a quiénes juró Dios que jamás entrarían en su reposo, sino a los que desobedecieron? Como podemos ver, no pudieron entrar por causa de su incredulidad.
Dice Romanos 6:23, porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. ¿Sabes? Irónicamente a la gente le gusta quedarse con una parte de lo que dice Romanos. O se quedan con que Dios es amor y se les olvida que la paga del pecado es la muerte. O se quedan con la muerte y se olvidan de la dádiva de Dios que es vida eterna en Cristo. Mientras tanto, la biblia nos muestra que Jehová cumple con esas dos características. Definitivamente nos ama pero al mismo tiempo no puede tener comunión alguna con nuestro pecado. Si no reconocemos a Cristo, no hay forma de poder recibir esa vida eterna. ¿Qué tiene que ver esto con el pasaje? Debemos entender que nuestras decisiones acarrean consecuencias y por eso es importante acudir a Dios mediante su palabra y oración para pedir que muestre por dónde caminar. Además, debemos orar para poder ver los milagros que día a día el Señor hace en nuestras vidas. Los judíos se sorprendieron cuando milagrosamente cayó el maná y tuvieron comida. Sin embargo, algunos desobedecieron y quisieron guardarlo para el día siguiente. ¿Qué pasó? Que se llenó de gusanos. También vemos al pueblo judío reclamarle a Moisés el que los haya llevado al desierto pues piensan que ahí morirán. Si lees unos capítulos antes, puedes darte cuenta lo rápido que olvidamos cómo era nuestra situación y en lugar de vivir agradecidos, vivimos quejándonos. Estaban siendo totalmente oprimidos por los egipcios. Clamaban a Dios para que los librara pero cuando sucede: se quejan. ¿Por qué? Porque como humanos queremos que Dios trabaje a nuestra manera. Querían quedarse donde estaban, pero sin los egipcios. ¿Suena como una buena idea no? Estamos bien aquí, solamente nos estorban estos egipcios que nos están aplastando. Pero el Señor tenía otros planes y así también tiene planes para contigo. Él tenía la tierra prometida para su pueblo y ellos prefirieron quejarse. ¿Lo puedes ver? Por eso el pasaje nos dice: ¿Con quiénes se enojó Dios? Con los que pecaron y cayeron muertos en el desierto. A los mismos que desobedecieron y no entraron a la tierra prometida por causa de su incredulidad. ¡Definitivamente no queremos caer en el mismo error! Aunque parezca que tu situación es complicada y no entiendes lo que está pasando, busca las bendiciones de Dios y vive agradecido. Si bien, siempre habrá algo que te gustaría tener o cambiar, también hay mucho por lo que puedes estar agradecido. Es un pequeño cambio en tu mente de gran impacto en tu vida espiritual. Vive agradecido. Busca permanecer en el Señor y trabaja para su obra. Él se encargará de ponerte, a Su tiempo, en “la tierra prometida.”
Oración
Señor: vengo de rodillas a Ti pidiendo perdón. Me he quejado, te he reclamado y todo sin entender cuánto me das cada día. Te agradezco que abras mis ojos y quebrantes mi soberbia. Te pido pueda levantarme y agradecerte por todo lo que haces en mi vida. Te pido pueda buscarte cada mañana y no apartarme de ti durante el día. No quiero caer en los mismos errores que cayó el pueblo judío. Te lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén

viernes, 18 de marzo de 2016

El previo requisito del éxito

El previo requisito del éxito
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
S. D. Gordon escribió un libro intitulado Quiet Talks with World Winners (Conversaciones silenciosas con los ganadores del mundo). En ese libro cuenta la historia de un grupo de personas que se preparaban para escalar el Monte Blanco en los Alpes Suizos. Los guías explicaron que, debido a lo difícil del ascenso, cada persona debía llevar consigo únicamente el equipo necesario para escalar, dejando atrás todas las pertenencias personales.
Un joven inglés no hizo caso al consejo y llevó consigo varias cosas, pero en el camino hacia la cumbre, las fue dejando atrás, una a una. Por último, cuando alcanzó la cumbre, lo había tirado todo menos el equipo esencial.
S. D. Gordon aplicó eso a la vida cristiana: "Muchos de nosotros, cuando nos damos cuenta de que no podemos alcanzar la cumbre con nuestras cargas, dejamos de subir, y levantamos en la llanura nuestras tiendas, y nos quedamos con nuestros planes y nuestras pertenencias insignificantes. La llanura parece estar llena de muchas tiendas" (55). Lo que todos debemos preguntarnos es: ¿Están mis pertenencias personales impidiéndome cumplir la misión que Dios me ha dado? Toda autoridad
Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Mateo 28:18
Antes de que Cristo presentara la Gran Comisión, de hacer "discípulos a todas las naciones", había establecido su autoridad divina para darla. De otro modo, habría parecido imposible de cumplir la orden.
Mientras los discípulos siguieron a Jesús durante tres años y medio, aprendieron mucho de su autoridad. Les mostró que tenía autoridad sobre la enfermedad (Mt. 4:23) y la muerte (Jn. 11:43-44). Él les dio a sus discípulos el mismo poder que Él tenía para vencer a la enfermedad y a los demonios (Mt. 10:1). Estableció que tenía la autoridad de perdonar pecados (Mt. 9:6) y de juzgar a todos los hombres (Jn. 5:25-29). Y probó que tenía la autoridad de dar su vida y volver a tomarla (Jn. 10:18).
La sumisión a esa absoluta autoridad de Cristo no es una opción; es su obligación suprema. Una alternativa
No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente.
Romanos 1:16
Antes de que Dios enviara a su Hijo a la tierra, el plan de Dios era salvar al mundo por medio de Israel; pero Israel fue incrédulo. Se describe su incredulidad en una parábola acerca de un rey que preparó una fiesta de bodas para su hijo y llamó a los convidados (Israel). Cuando los invitados no quisieron ir, algunos por indiferencia y otros por enemistad, el rey dijo a sus siervos: "Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis" (Mt. 22:9). Jesús empleó esa parábola para describir a los israelitas apóstatas, que rechazaron a su Mesías y se perdieron la fiesta planificada para ellos.
Entonces Dios hizo la invitación a otro grupo los gentiles. Dios escogió a un pequeño grupo de personas reunidas en un monte de Galilea y a otro grupo de discípulos en Jerusalén para evangelizar al mundo perdido. Por medio de ellos haría la obra que la nación de Israel se había negado a hacer, y a nosotros se nos llama a continuar esa obra.

jueves, 17 de marzo de 2016

Vivamos en la luz

Vivamos en la luz

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. (Mateo 5:14)

El apóstol Pablo observó al mundo pagano y llegó a la conclusión de que su manera egoísta e inútil de pensar lleva al entendimiento entenebrecido y a un corazón endurecido. Eso, a su vez, lleva a la insensibilidad al pecado y a la conducta sin pudor, que entonces lleva a la obscenidad desvergonzada. Y no es en realidad muy diferente en la actualidad.
Los creyentes ni siquiera hemos de tener el mínimo interés en alguna de las malvadas características de los incrédulos. Debemos ser una luz sobre un monte, separados del mal que nos rodea. Debemos ser diferentes. No puede esconderse una ciudad sobre un monte. Debemos levantarnos como sal y luz. Pero si somos corrompidos por el sistema, nos volvemos inservibles.
Nuestro bendito Señor Jesucristo nos compró a costa de su propia vida. Nos dio una nueva naturaleza que es santa, sin mancha y santificada para siempre. Solo nos pide que vivamos conforme a lo que nos ha dado abandonando nuestra vieja manera de vivir y adoptando la nueva.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Filipenses 4:20.

Filipenses 4:20.  
A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.    ¡Qué fácil leemos versículos como este sin entender la profundidad que involucran!  Se vuelven una especie de muletilla.  Escuchamos tanto que la gloria sea a Dios que se nos olvida lo que realmente significa.  Por esta razón no quise agregar ningún otro versículo.  A Dios sea la gloria.  ¿Cómo vivir dando gloria al Señor?
Para poder darte cuenta si vives dando gloria a Dios podrías empezar con las siguientes preguntas: ¿Qué respondo cuando recibo un cumplido o halago?  ¿Agradezco a Dios por lo que pasa en mi vida o lo veo como resultado de mi preparación, dedicación y esfuerzo?  Pero dar gloria a Dios no termina ahí.  Involucra negarse a uno mismo.  Morir a nuestros deseos para vivir por la cruz.  Esto es lo que realmente significa a Él sea la gloria.  Reconocemos que lo merece todo.  Reconocemos su amor, gracia y misericordia.  Damos testimonio de que sin Él, nada puede ser.  Vivimos conforme a su voluntad y entendemos que sus caminos son mejores que los nuestros.  Dar gloria a Dios involucra acción.  No es algo que se diga y listo.  Es algo que se demuestra.  Te voy a dar unos ejemplos.  Cuando perdonas sin que te hayan pedido perdón estás dando gloria a Dios.  Cuando amas a tu prójimo sin importar que te hayan lastimado estás dando gloria a Dios.  Cuando decides obedecer a tus autoridades estás dando gloria a Dios.  ¿Te das cuenta cómo dar gloria involucra acción?  Si realmente amas a Dios, si realmente te consideras seguidor de Jesús, este tipo de acciones deben ser el común denominador de tu día a día.  Si por el contrario, sigues quejándote, dejando que la preocupación se apodere siempre de ti, que el mal humor se robe tu gozo entre muchas otras cosas, es tiempo de que evalúes tu comunión con Dios y si realmente has hecho una decisión por Él.
Dar gloria a Dios no se da los domingos.  Dar gloria a Dios no es una muletilla.  Dar gloria a Dios es un estilo de vida.  Es aprender a poner al Señor en el lugar que le corresponde y vivir para Él.  ¡Eso es dar gloria a Dios!  Antes de tomar cualquier decisión, la pones en oración para que Él te guíe y muestre el camino correcto.  Antes de que tu enojo se convierta en algo incontrolable, acudes a Él para que calme lo incontrolable.  Dar gloria a Dios significa buscar al Señor en todo momento para que transforme tu vida y la utilice para llevar su palabra a cada rincón.  Cuando Pablo dice: la gloria sea por siempre a Dios Padre, nos está diciendo que: sin importar mi circunstancia de preso injustamente, confío en Sus planes, confío en Su cuidado, confío en Su amor, confío en que Él hará conforme lo mejor para mí.  ¡Esa es la gloria al Señor!  Espero puedas darte cuenta de lo profundas que son estas palabras.  Espero puedan quedarse grabadas en tu corazón.  Espero abras tu corazón al Señor y te des cuenta si realmente vives dándole la gloria.

Oración
Padre: quiero vivir cada día entregado a Ti.  Quiero que mi vida sea testimonio de tu amor y que mis actos siempre te den la gloria.  Quiero aprender a quitar la atención de mí y poner los focos siempre a Ti.  Ayúdame y renuévame mi Señor.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén