jueves, 3 de marzo de 2016

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran
“A TI, SEÑOR, LEVANTARÉ MI ALMA” (Salmo 25:1)
El Salmo 25 describe a una persona que ha escogido el camino correcto, aunque no lo encuentre fácil de recorrer. En los diez primeros versículos podemos aprender 5 cosas importantes sobre las personas que oran:
(1) Saben a dónde deben ir a por ayuda.
“A ti, Señor, levantaré mi alma” (Salmo 25:1). Otras personas nos pueden ayudar, pero sólo Dios nos puede sostener.
(2) Saben en Quién confiar.
“…en Ti confío… ¡No se alegren de mí mis enemigos!” (versículo 2). Ama a tus enemigos, porque el Señor lo hace. Ora por ellos, preséntalos a Él, y sigue adelante. 3) Saben el propósito de la oración.
“Muéstrame… tus caminos; enséñame tus sendas” (versículo 4).  “Orar es cambiar. La oración es el canal principal que Dios utiliza para transformarnos. Si no estamos dispuestos a cambiar, dejaremos de orar. Cuanto más oremos, más estaremos en sintonía con el latido del corazón de Dios. La oración es el inicio de nuestra comunicación con Dios cuando todas las alternativas que nos ofrece la vida se abren ante nosotros. En ese momento o abandonamos nuestra vida de oración y dejamos de crecer, o continuamos y permitimos que Él nos cambie”.
(4) Saben la base de su aceptación.
“Conforme a tu misericordia acuérdate, Señor, de mí, por tu bondad…” (versículo 7). No podemos acercarnos a Dios sobre la base de nuestra propia bondad, sólo en la de los méritos de la gracia salvadora de Cristo.
(5) Saben que la oración funciona.
“…enseñará a los mansos su carrera” (versículo 9). Cuando no puedes ver el camino delante de ti, ora. El Señor te lo irá revelando paso a paso; todo lo que tienes que hacer es seguirle.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Hechos 23:12-15

Hechos 23:12-15
Muy de mañana los judíos tramaron una conspiración y juraron bajo maldición no comer ni beber hasta que lograran matar a Pablo. Más de cuarenta hombres estaban implicados en esta conspiración. Se presentaron ante los jefes de los sacerdotes y los ancianos y les dijeron: Nosotros hemos jurado bajo maldición no comer nada hasta que logremos matar a Pablo. Ahora, con el respaldo del Consejo, pídanle al comandante que haga comparecer al reo ante ustedes, con el pretexto de obtener información más precisa sobre su caso. Nosotros estaremos listos para matarlo en el camino.
En el libro de Ester vemos que Amán, quiere convencer al rey de asesinar a todos los judíos. De igual forma, se presenta ante el rey y utiliza palabras seductoras para que el rey apruebe el edicto. Finalmente, el tiempo empieza a correr en contra del pueblo judío. Así también vemos cómo la vida de Pablo se encontraba con poca probabilidad de seguir. Los que conspiraban lograron convencer al Consejo de su plan. Hicieron énfasis en sus votos de comida y el Consejo creyó en ellos.
Me parece increíble que nadie se haya preguntado, ¿Qué hizo este hombre para que lo quieran matar y sea tan odiado? El rey confió también en su ayudante Amán y decretó algo sin entender bien lo que estaba haciendo. ¿Cuántos errores se cometen por no pensar antes de actuar? La palabra de Dios nos dice que seamos prontos para oír, tardos para hablar y tardos para airarnos (Santiago 1:19). Primero escucha. Analiza. Medita. Luego contesta o reacciona. Recuerda que los pasajes de la biblia son ejemplos de nuestros errores como seres humanos. El Consejo no reaccionó muy distinto de lo que reaccionaríamos hoy en día. Tal vez las circunstancias son distintas pero lo que hay en nuestro corazón muchas veces es igual. Debemos aprender a conocernos. Debemos aprender a abrir las puertas de nuestros pensamientos y deseos al Señor para que Él nos quite todo aquello que destruye y no edifica. Seamos honestos, ¿realmente crees que eres perfecto? ¿No crees que hay mucho dentro de ti que necesita ser cambiado? No te compares con los demás. No te midas con tu propia vara. Utiliza a Cristo como parámetro.
Creo que debemos tener cuidado y no sentirnos infalibles. La palabra nos advierte de no dejar que el orgullo nos haga pensar que nunca caeremos. Seamos cuidadosos. Seamos sensibles a nuestras acciones y a nuestras palabras. Además, seamos extremadamente inteligentes sobre a quién acudimos para pedir consejos. Aunque bien intencionados, muchas veces el consejo de alguien puede estar sumamente apartado de la voluntad de Dios.
Por último, debes saber que Pablo estaba siendo acusado sin sustento. Estaban conspirando para acabar con él y lo único que hizo fue obedecer a Jesús. Que nos sirva de experiencia y entendimiento. El hecho de atravesar momentos difíciles no quiere decir que estamos pecando o que no nos hemos reconciliado con el Señor. El venir a Cristo no nos libra de pasar por momentos difíciles y tampoco significa que aquellos que sufren injusticias es porque han pecado.
Oración
Señor: te pido que controles mis palabras y mis reacciones. No permitas que mis acciones destruyan sino que sean de edificación. Dame un nuevo entendimiento y permite que mi corazón sea renovado. Te lo pido en Cristo Jesús. Amén

martes, 1 de marzo de 2016

1 Juan 2:12-14

1 Juan 2:12-14


Les escribo a ustedes, queridos hijo, porque sus pecados han sido perdonados por el nombre de Cristo.  Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio.  Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno.  Les he escrito a ustedes, queridos hijos, porque han conocido al Padre.  Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio.  Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.



¿Cómo podemos saber si Juan se está dirigiendo a hijos que son niños de edad física o niños de edad espiritual?  La gente a veces piensa que debe haber algo místico para poder entender la biblia.  No lo hay.  Simplemente hay que poner atención y estudiar detalladamente lo que dice.  En el caso de la pregunta del inicio, la respuesta es sencilla y la podemos contestar con otra pregunta.  ¿Tiene sentido que se dirija a niños de edad?  ¡Por supuesto que no!  Además, nos dice que a estos hijos, sus pecados han sido perdonados.  Esto quiere decir que hay una decisión voluntaria.  Es poco probable (no imposible) que un niño de edad haga este tipo de decisión.  Así concluimos que se está refiriendo a personas que tienen poco tiempo de haber conocido al Señor.  Son hijos.  Son pequeños.  Necesitan de cuidado y atención.  Sobre todo, necesitan protección.  No sé cuánto tiempo tienes de llevar una vida comprometida para Él, pero debes estar consciente del cuidado que debemos tener de aquellos que son niños o hijos en edad espiritual.  Ellos están desprotegidos.  Necesitan de tú apoyo y paciencia.  Necesitan de tu consejo y amor.  Como dice Pedro: ellos deben desear como recién nacidos la leche espiritual.  Juan también se dirige a otros dos grupos de personas dependiendo su edad espiritual.  Los jóvenes y los padres.  Los jóvenes que han vencido al maligno son personas que han madurado espiritualmente y han podido atravesar pruebas.  Principalmente, han podido dar el gran paso de fe obedeciendo al Señor y rechazando al maligno que es Satanás.  Ya no son niños.  Ya no necesitan que alguien vaya atrás de ellos sino que pueden caminar solos.  Por último tenemos a los padres que han conocido a Dios desde el principio.  Éstos son los que más tiempo tienen de estar comprometidos con el Señor.  Han dejado de ser adolescentes porque no solo atravesaron pruebas personales sino que han traído a personas a los pies de Cristo y son sus padres espirituales.  Por esta razón Juan y muchos otros discípulos se dirigen a nosotros como hijos o hijitos míos.  Porque conocimos al Señor a través de ellos.
Estas son las tres etapas que cada uno de nosotros atravesará durante su vida espiritual.  Me parece importante entender cada una y poner atención a sus responsabilidades.  Seamos una iglesia que se preocupa por su hermano.  Cuidemos de los pequeños que tanta ayuda necesitan.  Animemos a los jóvenes a que no se separen del camino del Señor.  Respetemos, agradezcamos y oremos por los padres pues velan por todos nosotros.  Oremos como una sola iglesia que somos en Cristo los unos por los otros y permanezcamos en Él.

Oración
Padre: te doy gracias por permitirme tener comunión contigo.  Te pido fortalezcas mi fe y me guíes a través de mis pruebas.  No permitas que me separe de ti.  No permitas que la duda me haga ir en sentido contrario de tu voluntad.  Te pido me perdones mis faltas y me ayudes a vivir conforme a tu palabra.  En Cristo Jesús.  Amén

lunes, 29 de febrero de 2016

La vida centrada en Cristo

La vida centrada en Cristo Vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído. (Efesios 4:20-21)

Los cristianos ya no estamos dominados por una mente ególatra; aprendemos de Cristo. Cristo piensa por nosotros, obra por medio de nosotros, ama por medio de nosotros, siente por medio de nosotros y sirve por medio de nosotros. La vida que tenemos no es nuestra, sino que es Cristo viviendo en nosotros (Gá. 2:20).
Filipenses 2:5 dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Un inconverso anda en la vanidad de su mente, pero una persona salva anda conforme a la mente de Cristo.
Dios tiene un plan para el universo, y mientras Cristo esté obrando en nosotros, Él está realizando una parte de ese plan por medio de nosotros. Pablo observó que Él “es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Ef. 3:20).
Cada día debiera ser una aventura fantástica para nosotros porque estamos en medio del plan de Dios para los siglos.

domingo, 28 de febrero de 2016

Dios le ama!

1 ¡
Dios le ama!
La Biblia dice, "De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna."

El problema es que…

2 Todos nosotros hemos hecho, dicho o pensado cosas malas. Eso se llama pecado y nuestros pecados nos han separado de Dios.
La Biblia dice "Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" Dios es perfecto y santo, y nuestros pecados nos han separado de Dios para siempre. La Biblia dice que "la paga del pecado es muerte"

Las buenas nuevas es que hace 2000 años,

3 Dios mandó a su hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados.
Jesús es el Hijo de Dios. Vivió una vida sin pecados y murió en la cruz para pagar por nuestros pecados. "Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."

Jesús resucitó de entre los muertos y ahora está en el cielo con Dios Padre. Jesús nos ofrece el regalo de la vida eterna - de vivir por la eternidad con El en el cielo si lo aceptamos como Señor y Salvador.

Jesús dijo "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí."

Dios se nos acerca con amor y quiere que seamos sus hijos. "Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Usted puede pedirle a Jesús que le perdone sus pecados y que entre en su vida como Señor y Salvador.

4 Si quiere aceptar a Cristo solo le tiene que pedir que sea su Salvador y Señor orando una oración como esta:
"Señor Jesús, creo que eres el Hijo de Dios. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Por favor perdóname mis pecados y dame el regalo de la vida eternal. Te pido que entres en mi vida y mi corazón y que seas Señor y Salvador. Quiero servirte siempre." Te lo pido Padre Santo en el nombre de Cristo Tu Hijo Amen

sábado, 27 de febrero de 2016

Rey David sí que era un hombre conforme al corazón de Dios

Este Rey David sí que era un hombre conforme al corazón de Dios. Aun que cometió graves pecados como Adulterio. Asesinato. E Hipocresía. Pero él tuvo un Arrepentimiento de corazón reconociendo y humillándose con lágrimas que como Rey de Israel peco contra Dios. Una cosa es el remordimiento y otra cosa es el Arrepentimiento. El remordimiento te lleva a la muerte es lo que le aconteció al Rey Saúl y a Judas. El Arrepentimiento de corazón Ante Dios te restaura que es lo que le Aconteció al Rey David Aun cuando lo pago caro. Salmos 51

1. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2. Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3. Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4. Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
5. He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
6. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
7. Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
8. Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
9. Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
10. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11. No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12. Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
13. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
14. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
15. Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
16. Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
17. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
18. Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
19. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
el holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

viernes, 26 de febrero de 2016

Hebreos 13:15

Hebreos 13:15
Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre.
¡Cuán daño tan grade podemos causar con tan pocas palabras! Si puedo considerarlo como una virtud personal, tengo facilidad para hablar y llevar discusiones sin importar lo difíciles que pudieran ser. Sin embargo, puedo caer en el “lado oscuro” y terminar aplastando a alguien simplemente por querer “ganar” la conversación. La biblia nos advierte constantemente de lo peligrosa que es la lengua. Personalmente he tenido que “tragarme” muchas de mis palabras y es probable que hayas pasado por situaciones similares. El versículo de hoy nos enseña el gran potencial que tienen nuestros labios. Nos recuerda que podemos hablar palabras de alabanza y gloria a nuestro Salvador. Así que, aprovechemos este tiempo para meditar todo aquello que sale de nuestra boca. ¿Estas utilizando tus labios para edificar o para destruir? Recientemente descubrí que estaba cayendo en un círculo vicioso y mi boca estaba hablando pura destrucción. Atravesé, a mi parecer, varias circunstancias injustas y quería desahogarme de alguna manera. Sin embargo, conforme pasó el tiempo, entendí que lo estaba haciendo incorrectamente. Gracias a Dios por el versículo de hoy que me recuerdan lo importante que es utilizar mis labios para lo que fueron creados: dar gloria a Dios. Me gustaría poder hablar solamente de lo bonito e increíble que es hablar con puras palabras de alabanza y reconocimiento a Dios pero definitivamente estaría hablando de una realidad muy distinta a la mía. Dentro de mí siguen saliendo palabras que no deberían salir. Sigo teniendo actitudes que no debería tener. Por ello, la meditación y enseñanza de hoy no están buscando que seamos perfectos sino que continuamente estemos buscando esa perfección. ¿Entiendes la diferencia? Ofrezcamos continuamente sacrificio de alabanza a Dios. No un domingo. No una temporada. Continuamente. Dios está queriendo abrir tu entendimiento para que ahora pongas atención a tus palabras. Quiere que veas lo que haces con tus labios y cuánto los estamos desperdiciando. Hoy te animo a que tomemos una actitud distinta y pongamos gran esfuerzo a cuidar lo que sale de nuestros labios. Te animo a que busquemos estar continuamente alabando a Cristo con el fruto de nuestros labios. Apaga la televisión o la música que estás escuchando y proclama lo grande y maravilloso que es Dios. ¡Dale gracias por los milagros que hace diario en tu vida! Utiliza este gran regalo que son tus labios para dar gloria a Aquél que la merece. Estoy convencido que, si constantemente buscamos utilizar nuestros labios para Su honra y alabanza, nuestra vida entera se verá transformada. Ponlo a prueba por un día y date cuenta personalmente en el resultado.
Oración
Padre: quiero, aunque sea por un día, utilizar mis labios para darte gloria continuamente. Perdona todas aquellas palabras que han salido de mí y que están muy alejadas de darte alabanza. Quiero aprender a hablar para edificar y no para destruir. Me encomiendo a Ti y te pido que reines en mi vida. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén.