viernes, 12 de febrero de 2016

¿Cómo Desarrollar Una Disciplina Espiritual?

¿Cómo Desarrollar Una Disciplina Espiritual?
“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina…” (1 timoteo 4:16) Entiende esto: desarrollar una disciplina espiritual es algo que requiere muchísimo esfuerzo y se hace casi siempre en secreto, es humillante, y no siempre divertido. Examinémoslo por partes: ¿Requiere muchísimo esfuerzo? Absolutamente. Significa ser más duro con uno mismo de lo que uno quisiera. Exige comprobar con regularidad tu forma de expresarte, tus relaciones y elecciones vitales, y corregirlas cuando sea necesario. ¿Hacerlo en secreto? Sí; cuando te estás esforzando para desarrollar una disciplina espiritual, es sabio no hablar mucho de lo que estás haciendo. Hablar es fácil; simplemente, ¡hazlo! ¿Es humillante? ¡Sin ninguna duda! Algunos días es como dar un paso hacia delante y dos hacia atrás… La disciplina espiritual requiere “seguir la trayectoria” mientras otros se apartan sin querer reconocerlo, o poniendo excusas. ¿No es siempre divertido? Desarrollar una vida de disciplina espiritual es una experiencia que te da satisfacción, pero no siempre es divertido. Pon atención a lo que escribió Pablo:
“…yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:26-27).

jueves, 11 de febrero de 2016

Sentir lo que Dios siente

Sentir lo que Dios siente
Sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.
Romanos 14:8
Testimonio de una joven que aprendió a sentir dolor cuando no se honraba a Dios. Salió de un pequeño pueblo en Virginia occidental para ir a vivir con un estudiante en la UCLA. Poco después la echó a patadas. Ella anduvo deambulando y trató de quitarse la vida varias veces, pero cada vez sobrevivió. Conoció a una hermana en la Fe que le hablo de Cristo y la joven acepto a Cristo en su corazón como su Señor y Salvador. Poco después de eso ella decidió volver a su pueblo natal para hablarles de Cristo a su mamá y a sus amigas.
Varios meses después, le escribió una carta a la Hermana que la llevo a Cristo Esto es algo de lo que escribió:
"Puedo casi sentir la insoportable tristeza que Dios siente cuando alguien lo rechaza y no lo glorifica. ¡Él es Dios! Él nos hizo. Él nos lo dio todo. Seguimos dudando y rechazándolo. ¡Es horrible! Cuando pienso en cuánto lo herí, espero que algún día yo pueda compensar eso.
"Está muy claro para mí que debe glorificarse a Dios. Él lo merece, y desde hace mucho tiempo. Anhelo decirle a Cristo, y así indirectamente a Dios, que lo amo. Quiero que Dios sea Dios y que ocupe el lugar que merece. Estoy hastiada de ver cómo las personas lo rebajan." Confrontación con un mundo malvado
Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros.
1 Pedro 4:14
Nadie puede vivir para la gloria de Dios y sentirse totalmente cómodo en este mundo. Usted no debe ser aborrecible ni tratar de ser un inadaptado, pero si su vida es cristiana, entonces sufrirá algunos de los vituperios que soportó Él.
Vivimos en una época en la que muchos quieren hacer el cristianismo fácil, pero la Biblia dice que es difícil. Muchos quieren hacer a los cristianos encantadores, pero Dios dice que serán detestados. El cristianismo debe confrontar el sistema siendo diferente de él. Debe exponer el pecado antes de que pueda mostrar el remedio.
Asegúrese de que su vida refleje su devoción a Cristo. Eso es lo que lo distinguirá a usted del mundo. El síndrome del éxito
Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.
Filipenses 2:17
La sociedad norteamericana está produciendo una generación de cristianos que quieren sobre todo alcanzar el éxito. Casi nunca tienen una humilde actitud de servicio. No están dispuestos a hacer sacrificios por la causa de Cristo porque se les ha enseñado, de forma oral o de algún otro modo, que los cristianos deben ser ricos y famosos, que deben tener éxito y ser populares.
Tal orientación hacia el éxito personal y no hacia el servicio humilde es lo opuesto de lo que glorifica a Dios. Vivir para la gloria de Dios quiere decir que usted sabe que es mortal y está dispuesto a morir, si fuera necesario, para lograr los propósitos de Dios. Tal actitud humilde glorifica a Dios.

Para crecer espiritualmente, debemos estar absortos en el señorío de Cristo en el momento de la salvación y permitirle que domine nuestra vida de allí en adelante. Al hacerlo, debemos buscar solamente su gloria, no nuestra comodidad ni nuestro éxito. No creceremos cuando escojamos nuestro propio camino o sirvamos a Dios con el motivo incorrecto.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Hebreos 12:15-17

Hebreos 12:15-17
Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura brote y cause dificultades y corrompa a muchos; y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor. Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.
De cierta manera, conforme crecemos, aprendemos a ver por nosotros mismos y dejamos en segundo plano a los demás. Tiene sentido si lo vemos desde el punto de vista humano. Nadie va a ver por lo tuyo como tú mismo. Nadie se va a preocupar porque estén bien tus asuntos más que tú. Dice el dicho: el que tiene tienda que la atienda. ¿Por qué? Porque la gente solamente ve por sus propios intereses y nosotros debemos ver por los nuestros. Pero Dios nos enseña algo distinto el día de hoy. Nos enseña a velar porque la gracia llegue a todos y no se estanque en nosotros. Nos instruye a dejar de pensar solo en nosotros y preocuparnos por nuestro prójimo. En el versículo 14 nos enseñaron a buscar la paz con todos y en el 15 a asegurarnos de ser un canal para que la gracia fluya y no impidamos que llegue a nuestro prójimo. Ahora, Dios, en su sabiduría absoluta, nos da las herramientas para lograrlo. Nos dice: no dejen que brote ninguna raíz de amargura y cause dificultades corrompiendo a muchos. La real academia española define amargura como una aflicción o algún disgusto. En otras palabras, no dejes que ninguna aflicción o algún conflicto se queden guardados en tu corazón (echen raíz) sino que entrégalos a Cristo para que sea su gracia y no tu enojo, coraje o rencor los que abunden en tu corazón. No es fácil. El pensar en los demás no implica que vayan a estar agradecidos con lo que haces. Por eso es importante hacerlo para agradar a Dios y obedecerlo. No busques agradar a las personas. A la única persona que debes agradar es a Dios. Leíste bien. No a tus padres. No a tu pareja. No a tus hijos. A Dios. De ahí se deriva el amor correcto a todos los que te rodean. Por eso, busca agradar al Señor sin importar lo que los demás piensen o hagan y serás un extraordinario canal de bendiciones.
Los versículos siguientes (16 y 17) nos dan la oportunidad de interpretar también esa gracia como la salvación que ofrece Cristo y cómo podemos despreciarla como lo hizo Esaú con la primogenitura. Por más que intentó recuperarla, ya era demasiado tarde. Así también sucede con la salvación y perdón de nuestros pecados. Por más que la gente quiera arrepentirse, solamente lo puede hacer en un tiempo determinado: mientras vive. Al morir, nuestro tiempo se acabó. Entonces, el pasaje nos enseña a buscar que todos aquellos que nos rodean conozcan y reconozcan al Señor. Nos motiva a no dejar que se pierdan. Que nada se interponga entre nosotros y ellos para compartir la gracia de Cristo que les permitirá alcanzar la salvación. Piensa en cada oportunidad que has tenido para hablar de Cristo y no lo has hecho por cualquier motivo. Debes entender que estás entorpeciendo la voluntad de Dios. ¡Compártelo! No permitas que la gente se pierda y se vaya a una eternidad de castigo.
Oración
Padre: te pido que des dirección a mi vida. He pensado solamente en mis cosas, en mis asuntos y no me he preocupado por mi prójimo. Hoy entiendo que debo amarlo, procurarlo y buscarlo para que te conozca y no se pierda. Hoy entiendo que quieres utilizarme para que tu gracia alcance a cada uno de los que me rodea. Te pido transformes mi corazón para que seas Tú quien brille y yo quede atrás. Te pido me llenes de tu amor y gracia para que la gente pueda verte a través de mis actos. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

martes, 9 de febrero de 2016

Hebreos 13:9b

Hebreos 13:9b
Es mejor que nuestros corazones se fortalezcan en el amor de Dios que en seguir reglas sobre los alimentos; pues esas reglas nunca han sido de provecho.
En la primera parte del versículo 9, aprendimos que había doctrinas distintas a las que se les había enseñado originalmente. Parte de estas doctrinas involucraba reglas sobre los alimentos, las cuales, según dice el versículo, nunca han sido de provecho. ¿Sabes? Nuestra naturaleza caída busca constantemente formas para esconder o justificar el pecado. Por esta razón, terminamos inventando rituales y religiones que, a nuestro parecer, nos podrán limpiar. Sin embargo, la biblia nos enseña que las cosas no funcionan así. Uno solamente puede ser limpiado y perdonado por la gracia de Dios. Solamente a través de su amor uno puede ser hecho su hijo y reconciliado con el Padre. Piénsalo. ¿Acaso merecemos lo que hace por nosotros? ¡Por supuesto que no! Por esta razón el versículo hace una aclaración muy importante: crece y fortalece tu corazón en amor, el amor que proviene de Cristo pues no hay ningún acto, ritual o tradición que haya sido de provecho para mejorar tu comunión con Él. ¿Lo puedes entender? Mientras que el mundo quiere convencerte de que la paz está dentro de ti; de que la alegría y el gozo dependen de ti; de que el amor proviene de ti; entre otras cosas, Dios nos enseña lo contrario. Todo proviene de Él. No hay nada que puedas hacer. En ese entonces, había personas buscando tergiversar el evangelio de Cristo y hoy en día ocurre lo mismo. Religiones que siguen insistiendo en que te portes “bien” para ir al cielo. ¡Imposible! ¿Cómo te vas a portar bien si eres pecador? Uno es esclavo al pecado hasta que pide a Cristo que venga a su vida y sea Él quien rompa las cadenas. Si algo hizo Jesús constantemente fue retar a los fariseos para que entendieran que los rituales no cambiaban corazones. Una y otra vez buscó enseñarles y enseñarnos que ni la comida ni las obras nos vuelven buenos sino el amor y sacrificio que realizó Cristo. Hoy lo aprendemos porque está escrito en la biblia. Mañana lo compartimos para que las personas dejen de estar en la oscuridad y buscando donde nunca hallarán. Aprovecha cada oportunidad que tengas para que la gente que te rodea pueda abrir los ojos y darse cuenta que dejar de comer esto o aquello no le va a convertir en una buena persona. Comparte con la gente que seguir un rito o tradición como repetir algún rezo muchas veces no va a servir para perdón de sus pecados. Diles que es el amor de Cristo y su sangre la que nos limpia y nos reconcilia con el Padre. Pero lo más importante, vive en tu propia vida el cambio que es este amor. Deja atrás tus costumbres. Deja atrás tus pretextos. Como dice Pablo en Filipenses 3, deja atrás el pasado y prosigue a la meta. El amor de Dios en tu vida es la meta. Dejándolo transformar no solo tu forma de pensar sino de actuar. Recuerda, tal y como lo dice el versículo: de poco provecho ha sido tener reglas sobre los alimentos pero de mucho provecho es crecer en el amor de Dios.
Oración
Padre: vengo a tus pies a pedirte perdón por mis pecados. Me he querido justificar. He querido hacer las cosas a mi manera y entiendo que el perdón solamente llega por tu amor y gracia. Reconozco que Cristo murió por mí y te pido que pueda ser reconciliado con el Padre. Perdóname Señor en el nombre de Jesús. Amén

lunes, 8 de febrero de 2016

Que la gracia sea con todos ustedes.

Hebreos 13:24-25
Saluden a todos sus dirigentes y a todos los santos. Los de Italia les mandan saludos.
Que la gracia sea con todos ustedes.
 gracia. Proviene del griego jaris y significa la influencia divina sobre el corazón y su reflejo en la vida (concordancia Strong). La realidad es que por tus propias ganas no vas a amar a tu prójimo ni a tener la mejor comunión con tus hermanos en Cristo. Tarde o temprano, tu YO, o el de ellos, saldrá a la luz y surgirán problemas. Cualquier relación interpersonal siempre encontrará conflictos. Es normal. No es ser pesimista sino realista. Por eso, la biblia nos enseña cómo podemos realmente amar y convivir con los demás: a través de la gracia. La gracia que Dios tiene para con nosotros y la manera en que la canalizamos con los demás. Piénsalo. Cuando haces consciente lo poco que mereces el amor incondicional de Dios y experimentas cómo derrama su gracia sobre ti y te llena de bendiciones, puedes darte cuenta que el siguiente paso, y lo más lógico, es salir y compartirlo. Sin importar que merezcan o no tus buenas actitudes. Así como Cristo sufrió por ti sin siquiera merecerlo, tú y yo, vamos a amar a nuestro prójimo, a nuestros hermanos en Cristo, a nuestros familiares y a nuestros amigos sin importar lo que ellos hagan o dejen de hacer. Todo por la gracia que Dios derrama sobre nosotros. Él inicia todo y no tus buenas intenciones. Él se encarga de transformar tu corazón de piedra por uno de carne  Él se encarga de renovar tu mente y tus pensamientos y no las “leyes de la atracción”. Sin la gracia, los discípulos habrían sido despedidos al primer día de estar con Jesús. ¡Cuántos errores cometían! Así los seguimos cometiendo el día de hoy. Por lo tanto, aprende lo que significa la gracia y cómo actúa en tu vida. Aprende a llevarla dentro de tu rutina diaria y permite que la gente pueda verla a través de tus acciones. Recuerda, el mejor testimonio es el de hechos y no de palabras.
El autor de hebreos concluye enviando saludos y cerciorándose que la base de su relación con Dios esté bien fundamentada a través de la gracia.  Tristemente nos cuesta trabajo entender lo que significa Gracia porque no la vemos por ningún lado. Ni siquiera en las iglesias se practica constantemente. “Que la gracia sea con ustedes” no es una frase linda para terminar la carta de hebreos sino un pilar para la vida diaria.  Por el contrario, también piensa en cuánto juzgas a los demás aplastando al mismo tiempo la oportunidad de extender la gracia que has recibido.
Oración
Señor: nunca dejo de sorprenderme al estudiar tu palabra. Gracias por mostrarme que mis juicios interfieren para que tu gracia llegue a más personas. Gracias por enseñarme que tu gracia es la que me da el alimento necesario para poder amar y servir a mi prójimo. Gracias porque tu gracia abunda para los que te amamos y nos la das sin restricción. Te pido pueda convertirme en un instrumento que todos los días promueva y actúe conforme a tu voluntad llevando como premisa tu gracia en mi vida. Te pido perdones mis pecados en el nombre de Jesús. Amén.

domingo, 7 de febrero de 2016

La resurrección espiritual del creyente en Jesucristo

La resurrección espiritual del creyente en Jesucristo

La resurrección espiritual del creyente en Jesucristo
(2 Corintios 5:14-17; Gálatas 2:19-20; Colosenses 2:12)
El os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos (matados) por vuestros delitos y pecados... aún estando nosotros muertos (matados) por
(nuestros propios) defectos y ofensas, nos dio vida juntamente en comunión y unión con Cristo. Nos dio la vida misma de Cristo, la misma
nueva vida con la cual le resucitó... y juntamente con El nos resucitó en los lugares celestiales.
(Efesios 2:1,5,6 Versión amplificada)
(I) ¿Cuáles son las evidencias de esta resurrección en la vida de un discípulo?
- Una nueva vida es manifiesta (Romanos 6:4).
- Una nueva actitud hacia la vida es establecida y mantenida (Romanos 6:11).
- Un nuevo Señor es obedecido (2 Corintios 5:15).
- Un nuevo propósito de vida es adoptado (Colosenses 3:1-4).
(II) ¿Cuándo ha de tener lugar la futura resurrección?
- En el día postrero (Juan 6:39-54).
- En la resurrección del día postrero (Juan 11:23-24).
- En su venida (1 Corintios 15:20-23).
- A la final trompeta (i Corintios 15:51-52).
- Cuando el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descienda del cielo (1 Tesalonicenses 4:16-17).
(III) ¿Qué efecto debería tener la resurrección en la conducta de un cristiano?
- Guardarnos de hacer lo que queramos y por consiguiente pecar (1 Corintios 15:32-34).
- Comprometidos a mantenernos firmes y trabajar para el Señor (1 Corintios 15:58).
(IV) Los creyentes se levantarán de nuevo
- A la vida eterna (Daniel 12:2-3).
- Con un cuerpo como el glorioso cuerpo de Cristo (Romanos 6:5; Filipenses 3:20-21; 1 Juan 3:2).
- Con un cuerpo conforme a la voluntad de Dios (1 Corintios 15:38).
- Con cuerpos imperecedores (1 Corintios 15:42).
- Con un cuerpo levantado en gloria (1 Corintios 15:43a).
- Con un cuerpo poderoso (1 Corintios 15:43b).
- Con cuerpos espirituales (1 Corintios 15:44).
- Para ser glorificados con Cristo (Colosenses 3:4; Juan 17:24).
- Primeros (Apocalipsis 20:6).

En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza. (Salmo 17:15)

sábado, 6 de febrero de 2016

La Oración del Apóstol Pablo

La Oración del Apóstol Pablo.  NO CESAMOS DE ORAR POR VOSOTROS…” (Colosenses 1:9)
Veamos lo que Pablo oraba por aquellos a quienes estimaba:
1) Que entendieran la voluntad de Dios: “… Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Roma no era un lugar fácil para ser
cristiano, y sin embargo Pablo escribió acerca de los creyentes de allí: “Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos…” (Romanos 16:19). La obediencia a Dios debería ser tu propósito primordial en la vida. Cuando se mencione tu nombre, nadie debería poner en tela de juicio tu grado de compromiso con Jesús.
2) Que sus vidas agradaran a Dios: “… Andar como es digno del Señor, agradándolo en todo…” (Colosenses 1:10). Cuando te presentes delante de Dios para ser recompensado, no vas a oír las palabras “bien dicho”, ni “bien planeado”, sino “…Bien hecho, mi buen siervo fiel…” (Mateo 25:21 Nueva Traducción Viviente).
3) Que prosperaran en la obra que Dios les había encomendado: “… Llevando fruto en toda buena obra…” (Colosenses 1:10). Nada les alegra más a los padres que ver el éxito de sus hijos. Y Dios siente lo mismo por ti.
4) Que perseveraran, aferrados a Su fortaleza: “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia” (Colosenses 1:11). Como las bombillas, que dependen de una fuente de energía para dar luz, así eres tú. Por eso, a menos que estés conectado a Dios, serás espiritualmente débil.
4) Que adoraran a Dios: “…Daréis gracias al Padre que nos hizo aptoalabanza s para participar de la herencia de los santos ” (Colosenses 1:12). En otras palabras, vive con una actitud de agradecimiento y un corazón lleno de alabanza.