sábado, 16 de enero de 2016

¿Cómo superar la ansiedad según la Biblia?

¿Cómo superar la ansiedad según la Biblia?
“…NO OS ANGUSTIÉIS POR VUESTRA VIDA…” (Mateo 6:25)
Aquí tienes unas pautas para superar la ansiedad:
1) Habla con Dios.
No te lamentes porque se haya arruinado una inversión; pídele a Dios que te ayude. No te pasees desesperado por la sala de espera del hospital; ora para que salga bien la operación. “Echad toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).
2) Reduce el ritmo.
“Descansa en el Señor y pon en Él tu esperanza” (1 Pedro 5:7. El primer milagro de Jesús tuvo lugar en una boda. Se había acabado el vino, lo cual era un desastre en aquella época. María, en lugar de culpar al anfitrión por haber organizado mal la fiesta o a los invitados por haber bebido demasiado, tomó el atajo de ir a Jesús y Él le solucionó el problema. Tú también puedes hacer lo mismo. Evalúa tu problema y luego entrégaselo al Señor en oración.
3) No permitas que tus ansiedades te arrebaten lo mejor de ti.
Cuando se te posa un mosquito encima, no piensas: ‘Luego me encargo de él’. No; lo matas antes de que te pueda picar. Sé igual de decidido con tus preocupaciones. Solvéntalas en cuanto aparezcan. Antes de apresurarte a diagnosticar que ese lunar es un cáncer, háztelo mirar. En vez de suponer que nunca saldarás tus deudas, consulta a un asesor financiero. Haz algo, no te quedes mirando.
Horace Bushnell dijo: “La ansiedad está relacionada con la incredulidad y los miedos irracionales. No debemos darle cabida. La fe genuina en Dios la disipa”. Si cargas con la cruz de una preocupación excesiva por el futuro, debes saber que esta no proviene de Dios. Entrégale tu ansiedad al Señor y déjala con Él.
Y LA PAZ DE DIOS…GUARDARÁ VUESTROS CORAZONES…” (Filipenses 4:7)   Hay tres pautas más que puedes seguir para vencer la ansiedad:
1) Enumera tus preocupaciones.
Durante una semana, haz una lista de las cosas que más te preocupan, ya sean los hijos, la salud, el dinero, el matrimonio o el trabajo. No las preocupaciones que surgen una sola vez y luego desaparecen, sino esas cosas que te angustian constantemente (Mateo 6:25). Haz un repaso y pregúntate cuántas de estas han llegado a suceder en la realidad. 2) Analiza tus preocupaciones.
Detectarás asuntos que te inquietan sin cesar y que pueden convertirse en obsesiones, como el qué dirán, el hecho de que haya enfermedades hereditarias en tu familia (el cáncer, el alzhéimer o problemas cardiovasculares…) o el miedo de no tener suficiente para vivir cuando seas mayor. Identifica cada miedo y ora de manera específica por él.
3) Vive el día a día. Dios ha prometido suplir tus necesidades cada día, no cada semana o año.
Te dará lo que necesites cuando lo necesites. “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16). Un antiguo himno decía así: “No importa dondequiera esté, Jesús conmigo siempre está. Lo ha prometido, y tengo fe que su promesa cumplirá”.
En la Biblia, cuando aparece algo relacionado con las preocupaciones, casi siempre es para decirnos que no nos preocupemos. Si ves que la palabra “preocupación” está muy presente en tu vida, sustitúyela por el ánimo que Dios te da: “No te preocupes”. Filipenses 4:6-7.  nos alienta: “No os inquietéis por nada; más bien, en toda ocasión, con oración… presentad vuestras peticiones a Dios…Y la paz de Dios… cuidará vuestros corazones” (Filipenses 4:7).Céntrate en Dios, no en ti.
Jesús concluye Su llamado a la calma con este desafío: “…Vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:32-33). Si buscas riqueza, te preocuparás por cada euro. Si buscas salud, temerás cada rasguño o bultito en la piel. Si buscas popularidad, te obsesionarás con cada conflicto. Si buscas seguridad, te sobresaltarás con cada ramita que cruja. En cambio, si haces que cada día se centra en el reino de Dios “todas estas cosas [te] serán añadidas”. Un poeta anónimo escribió en inglés: “Dijo el petirrojo al gorrión: ‘Quisiera saber la razón de las prisas e inquietudes que al hombre tanto abruman’. Respondió al primero el gorrión: ‘Amigo, debe ser que a ellos les falta el Padre del cielo que de ti y de mí se ocupa’”. Mateo 6:26 Mirad las AVES del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

viernes, 15 de enero de 2016

La fe sin obras es muerta Santiago 2.14 19

La fe sin obras es muerta Santiago 2:14-19
No te debes quejar de los resultados si es que tus proyectos no llegan a buen fin y/o con resultados esperados; Si no sabes bien que es lo que quieres, que esperas lograr en verdad y quien eres tú con claridad, difícilmente lo alcances.
Para que tu logro sea fructífero.
debes tener un objetivo, y que este sea claro y no ambiguo, confuso o impreciso.
tienes que tener bien en claro que es lo que quieres hacer, y hasta donde deseas llegar.
Debes mantenerte firme en el objetivo y no dudar en momentos que las brisas que corren en contra.
Debes orar a Dios con fe, que esa confianza depositada en las manos del Padre te hagan vislumbrar, disfrutar desde el vamos de ese sueño tan anhelado echo realidad.

La Fe Sin Obras Es Muerta
Mira lo que dice Santiago 2:14-19
14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?
17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
Ten en cuenta que: Esperar: Es saber dar tiempo al tiempo, entre tanto salimos al camino y vamos al encuentro de lo tan anhelado, soñado, el logro. J ¡Vamos amigo/a! Con Cristo de tu lado, “TODO es posible”

jueves, 14 de enero de 2016

Habla a alguien de Jesús

Habla a alguien de Jesús
“LLEGÓ UNA MUJER DE SAMARIA A SACAR AGUA”(Juan 4:7)
Juan nos relata que: “Llegó una mujer de Samaria a sacar agua” (Juan 4:17). Después de cinco matrimonios rotos, su grado de confianza en los hombres está por los suelos y su autoestima es nula, así que se dirige a Jesús con cautela. Pero éste derriba el muro detrás del que se esconde ladrillo a ladrillo. Cuando por fin puede llegar a ella, ésta se va de allí transformada. En claro contraste en el capítulo anterior, Nicodemo, un líder religioso, vino a Jesús de noche, lo que indica que no quería arriesgarse a que lo vieran con Él. Después de decirle que tenía que nacer de nuevo, Jesús añade: “…el que practica la verdad viene a la luz” (Juan 3:21). En ese momento, Nicodemo tenía que elegir: De esto se desprenden tres lecciones:
1) Cristo ve tu potencial cuando otros no lo ven.
“Los fariseos” murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos. (Lucas 15:2). ¡Tenían razón! Esta mujer fue la primera persona ante quien Jesús se presentó como el Mesías. ¿Por qué no lo hizo cuando llamó a sus discípulos, bautizó a Juan, limpió el templo de vendedores, hizo su primer milagro o tuvo su conversación con Nicodemo? Porque Jesús no te mide de acuerdo a tu pasado sino a tu potencial.


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2) Cristo te cambiará y luego te usará para cambiar a otros.
Curiosamente, esta mujer fue la primera persona que predicó el evangelio en Samaria. “Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por la palabra de la mujer…” (Juan 4:39).
3) Jesús no necesita que lo defendamos, sólo que lo presentemos.
“Muchos más creyeron por la palabra de Él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo”. (Juan 4:41-42). Vamos, habla a alguien de Jesús hoy.

miércoles, 13 de enero de 2016

7 Versículos Bíblicos Sobre El Favor de Dios

7 Versículos Bíblicos Sobre El Favor de Dios
Aquí hay siete promesas impresionantes sobre el favor divino de Dios.
Efesios 1:11 “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”.
¡Qué libro espectacular es el libro de Efesios! En el dice que Dios nos favoreció, no por lo que hayamos hecho (Efesios 2:9), si no debido a Quién es Él (Juan 3:16; Romanos 5:8, 10; Efesios 2:8). Esta tremenda, poderosa promesa de Dios es que el creyente ya ha “obtenido una herencia”, ya que la forma griega en que este escrito esta en tiempo pasado.“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,”(Efesios 1:13), y que para nosotros “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”(Efesios 1:14). La palabra para “posesión”, es la idea de haber “obtenido herencia” es del verbo “klero0”, que significa, literalmente, “echar suertes” o “determinar por sorteo”, que si recuerdas, esto fue lo que determinó una respuesta de Dios durante el período del Antiguo Testamento, e incluso en el libro de los Hechos y una vez la suerte estaba echada, esta era la confirmación de Dios y ¿que o quien puede revocarla?
7 Versículos De La Biblia Sobre El Favor de Dios
Salmo 30:5 “Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida.Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría”.
El salmista parece estar escribiendo acerca de la disciplina amorosa de Dios. El “castigo” puede ser doloroso, pero sólo “por un momento”, pero el “favor (de Dios) es para toda la vida” y para la vida eterna. Lágrimas en la noche traerá alegría en la mañana para con Dios, no hay alegría. Cuando Dios nos disciplina, debemos agradecer a nuestro Padre Celestial por ello porque “el Señor disciplina a los que ama, y “azota” a todo el que recibe por hijo” (Hebreos 12:6). Lo contrario del amor no es el odio; es la indiferencia (orgullo). La disciplina significa Dios muestra su amor para con nosotros por disciplinarnos igual que un padre muestra su amor para su hijo por disciplinarlo. Esto demuestra que “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”(Hebreos 12:7). Esto sí que es favor de Dios. Génesis 6:8 “Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor.”
Hay más en este versículo de lo que parece. Noé halló gracia ante los ojos de Dios, porque “hizo todo lo que Dios le mandó” (Génesis 6:22), que incluye la construcción de un arca para que Noé y su familia se salvaron de la ira venidera del juicio de Dios por el diluvio. Cuando terminó, Dios le dijo a Noé: “Entra en el arca, tú y toda tu casa, porque he visto que eres justo delante de mí en esta generación” (Gen 7:1) después de lo cual “el Señor le cerró la puerta” (Génesis 7:16), lo que indica que Dios favoreció a Noé y su familia (Ef 1) apretada dentro del arca para protegerlos de la ira de Dios en el diluvio.
Salmo 90:17 “Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma”.
Este escrito suena como alguien que está interesado en tener el favor que Dios puso e hizo por Israel, esto es obedecer la ley, creer que Dios, y construir una nación. Cuando el salmista oró a Dios para “confirmar la obra de nuestras manos”, que suena egoísta, pero no lo es, porque Dios se complace en bendecir a sus hijos con favor como lo haría cualquier buen padre con sus propios hijos. La persona que está escribiendo es Moisés. Muy raros son los escritos de Moisés fuera de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. Este salmo puede haber sido la oración de Moisés justo antes de morir y ser enterrado por Dios. Sus últimos pensamientos pueden haber sido por la seguridad y el bienestar de Israel para que Dios les conceda el favor por lo que estaban a punto de hacer; cruzar a la tierra prometida y después de hacerlo, los israelitas tenían un gran trabajo que hacer con sus manos.
2 Pedro 1:3-4 “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”.
¿Por qué no sumergirse en este versículo?; pensar en lo que Dios nos ha concedido (Juan 3:16). Estas no son sólo grandes promesas, son preciosas promesas. No son sólo grandes promesas, son grandísimas promesas. ¿Por qué? Es porque somos participantes de la naturaleza divina (en Jesucristo), es por eso que estamos siendo hechos más y más a la imagen de Cristo (2 Corintios 3:18) y convertirnos en nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17), por esto hemos huido de la corrupción del mal que hay en el mundo pecaminoso. Esto también es favor divino.
Salmo 84:11 “Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová.No quitará el bien a los que andan en integridad”.
Este es un gran estímulo porque podemos confiar en Dios para ser nuestro sol, sin el cual toda la vida en la tierra moriría. Él es nuestro escudo contra un enemigo invisible que busca devorarnos. Él otorga favor y honor (ninguno de los cuales merecemos). No hay “algo bueno” que Él retiene de “los que andan en integridad”. Es condicional en el sentido de que tu y yo debemos “andar en integridad” como lo hizo Noé antes del diluvio.
Isaías 61:1-2 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados”.
¿Me guardo lo mejor para el final? Sé lo que es estar en el polvo y las cenizas, ser preso y esclavo del pecado y del egocéntrismo, para luego ser quebrado, y que Dios finalmente pueda restaurarme, por escuchar la buena noticia a los pobres en espíritu, en nuestra depravación pecaminosa antes de Cristo, y después Él viene “para consolar a todos los que lloran”. Quizás llora sobre nuestros propios pecados. ¿A cuántos de los santos no les dio Dios un hermoso toque en lugar de las cenizas, óleo de gozo en vez de luto?”(Isaías 61:3). Dios no puede restaurar lo que no ha sido quebrado primero; Él no puede reconstruir sin tener polvo y cenizas; Él no puede llenar a los que están llenos de sí mismos. Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes (Santiago 4:6).
Conclusión
Si nunca te has arrepentido y creído en Cristo, entonces estás rechazando el mismo mensaje que Jesús predico durante su ministerio terrenal (Marcos 1:15). Para empezar, tu, así como yo, hemos pecado. Nos hemos separado a nosotros mismos fuera de nuestra única esperanza (Isaías 59:2) por esto es que necesitamos a alguien que nos pueda reconciliar con Dios y redimirnos de la ira venidera. Este no es un plan de hombres; Él es el hombre y el Dios de la salvación (Jesús) para todos los que se humillan, confiesan sus pecados, y se arrepienten, esto significa cambiar de opinión acerca de sus pecados y de su relación con Dios y, finalmente, ponen su confianza en Cristo, y así obtener el favor de Dios, sin embargo, Dios nos dará a todos nosotros, sólo una de las dos opciones; creer y tener la vida eterna (Juan 3:36) o rechazarlo y recibir la ira de Dios que permanecerá en ti por no haber creído en Jesús   la cual esta preparada para ser manifestada en el último día.

martes, 12 de enero de 2016

Cristiano, ¿Cuáles Son Tus Conviccionesí

Cristiano, ¿Cuáles Son Tus Conviccionesí
“NO OS CONFORMÉIS A ESTE MUNDO…” (Romanos 12:2)
 “Una creencia es algo por lo que puedes discutir; pero una convicción es algo por lo que puedes morir”. Saber qué hacer (el conocimiento), cuándo hacerlo (la sabiduría), y cómo hacerlo (la capacidad) no tiene valor si no va acompañado de la certeza de que realmente se va a realizar (la obediencia). La gente sin convicción sigue a la masa, motivo por el que Pablo escribió: “No os conforméis a este mundo…” (Romanos 12:2). Si no adoptamos una postura acerca de algo, ¡nos “enamoraremos” de todo! Irónicamente, muchos de nosotros tenemos firmes convicciones sobre asuntos de poca importancia, tales como el fútbol, la moda, etc., y convicciones de poco peso sobre cuestiones principales, como lo que esté bien y lo que no esté bien ante Dios. La convicción nos ayuda a crecer espiritualmente. Pero el crecimiento requiere tiempo y esfuerzo. Sin una convicción profunda de nuestra necesidad de crecer espiritualmente, nos desalentados y nos rendimos. Nadie se queda con una tarea difícil, a no ser que esté convencido de que hay una buena razón para realizarla. La vida de Jesús fue dominada por una certidumbre de que Él vino para hacer la voluntad de su Padre, y ¡nada más! Esta certeza le guardó de distraerse por la manera de ver las cosas de los demás. Comprueba el número de veces que Jesús usó las palabras “Debo que”.
convicciones cristianas biblia

Convicciones En La Vida Cristiana
¿Por qué atraen las sectas religiosas a tantas persona sí Porque todos queremos tener algo para creer en ello, algo en lo que podamos involucrar nuestras vidas. Sin convicciones claras y firmes nunca llegaremos al nivel de compromiso que Cristo se merece. Debemos “arder” con una convicción de que nuestro llamamiento y razón de vivir son los de fomentar el Reino de Dios.

lunes, 11 de enero de 2016

Alumbre Vuestra Luz Delante De Los Hombres

Alumbre Vuestra Luz Delante De Los Hombres “Mateo 5:16”
Un hombre iba en su automóvil cuando otro detrás conducido por una mujer con mucha prisa iba casi pegado al suyo. Al acercarse a un cruce y ponerse el semáforo naranja, el hombre frenó. La mujer que lo seguía se puso como una fiera. Empezó a tocar el claxon, a gritar palabrotas y a hacer gestos insultantes con los dedos. Mientras seguía desvariando y despotricando, alguien le dio unos golpecitos en la ventanilla. Para su horror, miró y vio que era un policía. Éste le pidió que saliera del coche y lo acompañara a la comisaría donde la cachearon, tomaron sus duellas digitales y la pusieron en una celda. La soltaron después de un par de horas y el oficial que la detuvo le entregó sus pertenencias personales y le dijo: “Siento mucho el error, señora. Yo me acerqué a su vehículo cuando usted tocaba el claxon, hacía gestos desagradables y gritaba palabrotas. Noté que había algunos stickers y señales en varias partes del coche que decían: ¿Qué haría Jesús?, “Elige la Vida”, “Sígueme a la Iglesia” y también una con el símbolo de la paz, por lo que supuse, naturalmente, que usted había robado el coche”. Es evidente que el policía estaba siguiendo a una cristiana que no estaba haciendo muy bien su trabajo de seguir a Cristo.  Al mundo le repugnan esos que llevan stickers con mensajes cristianos en el coche, tienen libros cristianos en la estantería, escuchan emisoras cristianas de radio y televisión, llevan símbolos cristianos en el cuello, compran vídeos cristianos para los hijos, ponen revistas cristianas en la mesita de café, pero no reflejan a Jesús en su vida ni llevan a Jesús en su corazón. ¿Cuál es la respuesta? ”
Alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. (Mateo 5:16).

domingo, 10 de enero de 2016

Venciendo pensamientos restrictivos

Venciendo pensamientos restrictivos
“…TE ESFUERZO; SIEMPRE TE AYUDARÉ, SIEMPRE TE SUSTENTARÉ CON “LA DIESTRA DE” MI JUSTICIA” (Isaías 41:10)
Las etiquetas tienden a pegar. Cuando somos jóvenes y nuestros padres dicen cosas como: “Ah, ella es sólo una `simplona'”, o “Él nunca será tan inteligente como su hermano”, arrastramos aquellos pensamientos restrictivos con nosotros como una bola con grilletes por el resto de nuestras vidas. Felizmente, Dios ve tu potencial de una manera distinta. Escucha: “…poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que… abundéis para toda buena obra” (2 Corintios 9:8).  Entiende esto: los demás pueden pararte temporalmente pero tú eres el único que tienes la capacidad de conseguir algo para siempre. Si Dios dice que puedes ” ¡es que puedes! Y ¡su opinión es la única que cuenta!  “Hay miles que te dirán que no puedes hacerlo, y hay miles que anunciarán tu fracaso; hay miles para advertirte -uno por uno- de los peligros que esperan a atacarte. Así que, ahora mismo y con una buena sonrisa, `quítate la chaqueta’, `abróchate el cinturón’ y, sencillamente, ¡ve a por ello! Empieza a cantar mientras hagas frente de lleno a lo que `no se puede hacer’, y ¡lo conseguirás!”.