martes, 1 de diciembre de 2015

Que Deben Esperar Tus Hijos De Ti

¿Que Deben Esperar Tus Hijos De Ti?
“LOS HIJOS SON UN REGALO DEL SEÑOR…” (Salmos 127:3 NTV)
Tus hijos deben esperar ciertas cosas, tales como:
1) Tu tiempo.
No los minutos que te sobran al final del día, sino momentos especiales dedicados a ellos. Si tu vida está marcada por horarios apretados y actividades de las que tus hijos no forman parte, haz algo al respecto; de lo contrario, muy pronto llegará el día en que tú no estés incluido en sus actividades. Ver la televisión juntos durante tres horas no cuenta; hay que estar “emocionalmente presentes”. A veces eso significa dejar que sean testigos de tus temores y tus inseguridades, así como lo son de la alegría que ellos te dan y de tu amor por ellos.
2) Transparencia.
Hay mucho que nuestros hijos nos pueden enseñar acerca de sí mismos, de nosotros y de quién es Dios. Cuando nos demos cuenta de que no tenemos todas las respuestas, dejaremos que Dios nos hable a través de nuestros hijos. Esa receptividad refuerza su fe, les ayuda a seguir siendo enseñables y a ti a seguir siendo joven de espíritu.
3) Orden.
Es vital, sobre todo durante los años formativos, poner reglas y fijar límites. Los niños necesitan un marco y unas normas para sentirse seguros. Cuando son pequeños eso incluye cosas como una hora fija de acostarse, la cual se retrasará con la edad. Hacer esto les hará ver que a más edad, mayor responsabilidad, que no pueden tenerlo todo de golpe porque la libertad conlleva responsabilidad y que no están listos para manejarla como ellos creen estarlo. No intentes ser el mejor amigo de tus hijos. Ni busques que ellos satisfagan tus necesidades emocionales, pues no están preparados todavía para llevar esa carga. Ten confianza en Dios y en tu identidad como padre. Busca ayuda externa de personas con buenos principios. En definitiva, procura ser ese padre (o madre) firme y comprensivo que tu hijo necesita.

lunes, 30 de noviembre de 2015

La Vista Desde La Montaña Versión Jesús

La Vista Desde La Montaña Versión Jesús
“…JESÚS TOMÓ A PEDRO, A JACOBO Y A… JUAN… A UN MONTE ALTO” (Mateo 17:1)
Fíjate en tres cosas.
(1) No todos son aptos para subir al monte.
Jesús escogió a los tres que tenían que ir. No llamó a todos sus discípulos, ni les explicó o se disculpó con aquellos que se quedaron abajo. Dios nos ama a todos por igual, pero no nos da a todos el mismo grado de experiencias con Él. Dios es el que llama, no nosotros, por lo que puedes confiar en Él. Él sabe lo que está haciendo.
(2) Los que suben no son necesariamente más sabios o más espirituales.
Tras ver a Jesús transfigurado en el resplandor de la gloria de Dios, Pedro dijo sin tino: “Si quieres, haremos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mateo 17:4). Pedro fue sincero, pero estaba sinceramente equivocado. Resiste la tentación de hablar, en lugar de esperar a oír lo que Dios tiene que decir, o de proyectar tu ministerio en torno a una experiencia que tuviste con Dios diseñada para equiparte personalmente, y no para que se convierta en el tema y el énfasis de tu vida.
(3) El plan de Dios es manifestar a Jesús y no a ti, y ésta es una lección que tenemos que aprender una y otra vez.
“Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió y se oyó una voz desde la nube, que decía: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” “Cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie, sino a Jesús sólo” (Mateo 17:5-8). El mayor desafío de tu vida es alcanzar el lugar donde te centras en “nadie más que Jesús”. La relación más importante que puedas tener es con Él. El único plan que puede salir bien es el que Él te ha dado. Y el poder necesario para cumplir ese plan, viene sólo de Él.
“SI TENÉIS FE” (Mateo 17:20)
Cuando los discípulos descendieron del monte de la transfiguración se encontraron con un chico epiléptico que no dejaba de tirarse al fuego, o al agua. El padre destrozado le dijo a Cristo, “Lo he traído a tus discípulos, pero no lo han podido sanar” (Mateo 17:16). Inmediatamente “Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquella hora” (Mateo 17:18). Fíjate en lo siguiente:
(4) Las experiencias en la cima de la montaña son para equiparnos contra el próximo enfrentamiento enemigo.
Si no entiendes esto, no estarás preparado para los próximos desafíos.
(5) Somos llamados a ministrar a gente que cae en situaciones donde es herida.
Se necesita más que personalidad y una trivialidad religiosa para liberarlos. A los discípulos de Cristo les faltaba poder porque les faltaba oración. Jesús dijo: “…pero este género no sale sino con oración y ayuno.” Si seguimos haciendo lo de siempre, obtendremos los resultados de siempre. La oración persistente y que prevalece, es el precio que tenemos que pagar para caminar en el poder de Dios.
(6) Debemos de elevarnos por encima de las actitudes que están a nuestro alrededor.
Jesús se enfrentó a la esencia del problema: ¡Oh generación incrédula y perversa! (Mateo 17:17). Estamos enfrentando la falta de fe de una generación moldeada por unos medios de comunicación laicos y unos valores apartados de Dios. Si lo permitimos, esto nos derrotará. Pero podemos ganar. Aquel día, Jesús dijo: “De cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible (Mateo 17:20-21). Observa dos cosas: (a) “… si tenéis fe…”. Los que están a tu alrededor, no tienen que tener fe para tú ver los resultados; (b) No tienes que ser un gigante espiritual; sólo tienes que usar tu diminuta semilla de mostaza, y Dios moverá la montaña.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Que Significa Perdonar Setenta Veces Siete

¿Que Significa Perdonar Setenta Veces Siete?
¿CUÁNTAS VECES PERDONARÉ…? (Mateo 18:21b)
Lamec fue un descendiente de Caín, uno de los hijos de Adán. Cuando Caín mató a su hermano Abel, Dios le puso una marca diciendo que si alguien mataba a Caín, pagaría siete veces por ello. Un día, alguien hirió a Lamec, y él se vengó resentido, lo mató y dijo: “A un hombre maté por haberme herido? Si siete veces será vengado Caín, Lamec lo será setenta veces siete” (Génesis 4:23-24). En su mente, aquello estaba totalmente justificado, porque quien le hiciera mal, ya sabía de antemano lo que le pasaría. La filosofía de Lamec era: “si me hieres, te hiero, y no sólo una vez sino setenta veces siete”... El espíritu de la venganza no se satisface nunca, es más: no funciona.
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¿Cómo Perdonar Setenta Veces Siete?
Como Lamec, más de una vez, Pedro había sido herido por alguien cercano. Así que, se acercó a Jesús y le preguntó: ¿…cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? (Mateo 18:21b). Pedro pensaba que estaba siendo muy generoso y esperaba que Jesús le diera una palmadita en la espalada, por lo que probablemente no estuvo muy contento cuando Jesús “desinfló” su ego al decirle que debía perdonar al ofensor no “… hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete” (Mateo 18:22). ¿De dónde sacó Jesús esa cantidad de veces? Del Antiguo Testamento. Él conocía perfectamente las Escrituras, así que las eligió a propósito, aboliendo la filosofía de Lamec como diciendo: “Pedro, puedes seguir los pasos de Lamec y vengarte o seguirme a Mí y extender el perdón, pero es imposible que hagas ambas cosas”.

sábado, 28 de noviembre de 2015

EL FRUTO DEL ESPÍRITU ES

EL FRUTO DEL ESPÍRITU ES… BENIGNIDAD, BONDAD…, MANSEDUMBRE” (Gálatas 5:22-23)
Las personas accesibles tienen las siguientes características:
(1) Afecto; realmente les gustan las personas.
 “Amo a la humanidad, son las personas las que no soporto”. ¿Lo captas? No es suficiente amar a la gente “en teoría”, debes generar afecto personal hacia aquéllos con los que te encuentras a diario.
(2) Un estado de ánimo estable.
¿Has trabajado alguna vez con alguien cuyo estado de ánimo va cambiando constantemente? Nunca sabes cómo va a estar. Por el contrario, las personas accesibles son equilibradas y predecibles. Siempre que los ves, son básicamente de la misma manera.
(3) Sensibilidad hacia los sentimientos de los demás.
Aunque las personas accesibles son emocionalmente estables, no esperan que los demás también lo sean, y reconocen que las personas buenas también tienen días malos. Consecuentemente, entonan su ánimo con el de ellas y se adaptan rápidamente a cómo relacionarse con ellas.
(4) Comprensión de las debilidades humanas y reconocimiento de las propias.
 “Si expresas ocasionalmente una baja opinión de ti mismo, demostrarás a tus amigos que sabes decir la verdad”. Las personas accesibles son honestas sobre sus capacidades y sus limitaciones. Aceptan el viejo proverbio que dice: “Bienaventurados los que pueden reírse de sí mismos, porque nunca dejarán de divertirse”. Y como admiten sus errores, no tienen problema en aceptar que otros también los cometan.
(5) La habilidad para perdonar y pedir perdón.
 “Como nada de lo que pretendemos está libre de errores, y nada de lo que logramos sin trazas de las limitaciones y la falibilidad de lo que llamamos la humanidad

jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Cómo Controlar La Ira?

¿Cómo Controlar La Ira?  Pablo dijo: Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo… (Efesios 4:26). ¿Significa eso que siempre es malo enfurecerse? No, Pablo advirtió que si la ira es desencaminada, entonces “abre la puerta” al enemigo. En el Templo, Jesús nos mostró que hay momentos en los que hace falta expresar ira justa a causa de la injusticia y la explotación. Sin embargo, la mayoría de las veces estamos enojados porque pensamos que las personas no nos aprecian o que se aprovechan de nosotros o que no nos dan lo que nos merecemos. Otra vez, Pablo escribió: “Quítense de vosotros toda… ira… perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros…” (versículos 31 y 32). Pero incluso el mejor consejo del mundo es inútil,  De manera que, si eres propenso a tener mal genio, empieza el día pidiéndole a Dios que te ayude a actuar de forma que le honren. DEJA LA IRA Y DESECHA EL ENOJO… (Salmo 37:8)
El mal genio no es algo de lo que estar orgulloso, más bien es algo por lo que debemos orar. Cuando “explotas de rabia”, sólo sacas al aire lo que hay dentro de ti. ¿Y quién de nosotros no lo ha hecho sin haberse lamentado mas tarde? La Biblia dice: que el mal genio conduce a “…lo malo…” (Salmo 37:8),

miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Cómo Usar Lo Que Dios Te Ha Dado?

¿Cómo Usar Lo Que Dios Te Ha Dado?
“…CADA UNO CONFORME A SU CAPACIDAD…” (Mateo 25:15b)
En su famosa parábola de los talentos, Jesús dijo que tres personas recibieron algo para invertir, …cada uno conforme a su capacidad… (Mateo 25:15b). Date cuenta de que Dios sólo te dará tanto como puedas manejar. Si no recibiste los mismos talentos que tu prójimo, no te preocupes y usa lo que Él te dio a ti. El primer trabajador duplicó lo que había recibido. ¿No te gustaría recibir algún consejo suyo? El segundo hizo lo mismo. Pero el tercero tuvo miedo y enterró sus talentos. Ahora bien, cuando fracasas al invertir lo que el Señor te ha dado, Él pierde los “intereses” de su inversión en ti, y tú el galardón que habrías disfrutado.
El miedo es tu enemigo número uno, porque congela tu fe y paraliza tu creatividad. Tu dinero, tu tiempo, tu talento, tu amor, etc. son “semillas” que deben ser “sembradas”; así que, “siémbralas” en algo en lo que crees, algo que te sobrevivirá. Todo lo que Dios te da debe ser multiplicado. Si no lo haces, eventualmente lo perderás. La parábola de Cristo termina con estas sobrias palabras: “Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos…” (Mateo 25:28).
¿Alguna vez has notado cómo los que vierten generosamente en las vidas de otros son constantemente provistos de nuevo, mientras los que se preocupan por separarse de ello terminan por perderlo o por no disfrutarlo? “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6). Pregúntale a cualquier agricultor: sólo obtendrás una cosecha si sacas tu “semilla” del “granero” y la entierras en el “suelo”. De esa manera, el Señor tiene algo con qué trabajar. Así que, la palabra para ti hoy es: Usa lo que Dios te ha dado.
“…CADA UNO CONFORME A SU CAPACIDAD…” (Mateo 25:15b)
En su famosa parábola de los talentos, Jesús dijo que tres personas recibieron algo para invertir, …cada uno conforme a su capacidad… (Mateo 25:15b). Date cuenta de que Dios sólo te dará tanto como puedas manejar. Si no recibiste los mismos talentos que tu prójimo, no te preocupes y usa lo que Él te dio a ti. El primer trabajador duplicó lo que había recibido. ¿No te gustaría recibir algún consejo suyo? El segundo hizo lo mismo. Pero el tercero tuvo miedo y enterró sus talentos. Ahora bien, cuando fracasas al invertir lo que el Señor te ha dado, Él pierde los “intereses” de su inversión en ti, y tú el galardón que habrías disfrutado.
El miedo es tu enemigo número uno, porque congela tu fe y paraliza tu creatividad. Tu dinero, tu tiempo, tu talento, tu amor, etc. son “semillas” que deben ser “sembradas”; así que, “siémbralas” en algo en lo que crees, algo que te sobrevivirá. Todo lo que Dios te da debe ser multiplicado. Si no lo haces, eventualmente lo perderás. La parábola de Cristo termina con estas sobrias palabras: “Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos…” (Mateo 25:28).
¿Alguna vez has notado cómo los que vierten generosamente en las vidas de otros son constantemente provistos de nuevo, mientras los que se preocupan por separarse de ello terminan por perderlo o por no disfrutarlo? “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6). Pregúntale a cualquier agricultor: sólo obtendrás una cosecha si sacas tu “semilla” del “granero” y la entierras en el “suelo”. De esa manera, el Señor tiene algo con qué trabajar. Así que, la palabra para ti hoy es: Usa lo que Dios te ha dado.

lunes, 23 de noviembre de 2015

La oración de Pablo

La oración de Pablo “
…NO CESAMOS DE ORAR POR VOSOTROS…” (Colosenses 1:9)
Veamos lo que Pablo oraba por aquellos a quienes estimaba:
1) Que entendieran la voluntad de Dios: “… Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Roma no era un lugar fácil para ser
cristiano, y sin embargo Pablo escribió acerca de los creyentes de allí: “Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos…” (Romanos 16:19). La obediencia a Dios debería ser tu propósito primordial en la vida. Cuando se mencione tu nombre, nadie debería poner en tela de juicio tu grado de compromiso con Jesús.
2) Que sus vidas agradaran a Dios: “… Andar como es digno del Señor, agradándolo en todo…” (Colosenses 1:10). Cuando te presentes delante de Dios para ser recompensado, no vas a oír las palabras “bien dicho”, ni “bien planeado”, sino “…Bien hecho, mi buen siervo fiel…” (Mateo 25:21 Nueva Traducción Viviente).
3) Que prosperaran en la obra que Dios les había encomendado: “… Llevando fruto en toda buena obra…” (Colosenses 1:10). Nada les alegra más a los padres que ver el éxito de sus hijos. Y Dios siente lo mismo por ti.
4) Que perseveraran, aferrados a Su fortaleza: “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia” (Colosenses 1:11). Como las bombillas, que dependen de una fuente de energía para dar luz, así eres tú. Por eso, a menos que estés conectado a Dios, serás espiritualmente débil.
4) Que adoraran a Dios: “…Daréis gracias al Padre que nos hizo aptoalabanza s para participar de la herencia de los santos ” (Colosenses 1:12). En otras palabras, vive con una actitud de agradecimiento y un corazón lleno de alabanza.