martes, 15 de septiembre de 2015

Salmos.34.v9-14

Salmos.34.v9-14 Al principio, quizás cuestionemos la veracidad de esta declaración de David porque carecemos de muchas cosas buenas. Esta no es una promesa general de que todos los cristianos tendrán todo lo que quieran. Por el contrario, es la alabanza de David por la bondad de Dios: todos los que clamen a Dios en su necesidad recibirán respuesta, a veces de maneras sorprendentes.
Recuerde, Dios sabe lo que necesitamos. Nuestras necesidades más profundas son espirituales. Si bien muchos cristianos se enfrentan a una pobreza insoportable y a numerosas penurias, se sienten fortalecidos por su rica comunión con el Señor. David dice que al tener a Dios, tenemos todo lo que necesitamos. Con Dios es suficiente.
Si usted siente que no tiene todo lo que necesita, pregúntese: (1) ¿Es esto realmente una necesidad? (2) ¿Es esto realmente bueno para mí? (3) ¿Es este el mejor momento para tener lo que deseo? Aunque responda sí a las tres preguntas, Dios puede permitir que no lo tenga para ayudarlo a crecer más en su dependencia hacia El. Quizás quiera enseñarle que lo necesita a El más que a sus deseos inmediatos.

34.11-14 La Biblia a menudo relaciona el temor a Dios (amor y reverencia a El) con la obediencia. "Teme a Dios, y guarda sus mandamientos" (Ecc_12:13). "El que no me ama, no guarda mis palabras" (Juan_14:24). David dijo que la persona que teme a Dios no miente, se arrepiente de sus pecados, hace lo bueno y busca la paz. La reverencia es mucho más que sentarse y guardar silencio en la iglesia. Involucra obedecer a Dios en nuestra forma de hablar y en la manera en que tratamos a otros.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Salmos. 34.v1-9

Salmos. 34.v1-9
34.1 Dios promete grandes bendiciones a su pueblo, pero muchas de estas requieren nuestra participación activa. Nos librará del temor (34.4), nos librará de las angustias (34.6), nos defenderá (34.7), nos mostrará que es bueno (34.8), suplirá nuestras necesidades (34.9), nos escuchará cuando le hablemos (34.15) y nos redimirá (34.22), pero nosotros debemos hacer nuestra parte. Podemos apropiarnos de sus bendiciones cuando lo buscamos (34.4, 10), clamamos a El (34.6, 17), confiamos en El (34.8), le tememos (34.7, 9), cuidamos nuestra lengua y no engañamos (34.13), nos apartamos del mal, hacemos lo bueno y buscamos la paz (34.14), somos humildes (34.18) y le servimos (34.22).

34.8 "Gustad y ved" no significa "revisen las credenciales de Dios", sino que es una cálida invitación: "Prueben esto, sé que les gustará". Cuando damos ese primer paso de obediencia al seguir a Dios, no podemos menos que descubrir que es bueno y bondadoso. Comenzamos la vida cristiana con una mala comprensión de Dios y de la vida recta. A medida que confiamos cada día en El, experimentamos cuán bueno es el Señor.

34.9 Usted dice pertenecer al Señor pero, ¿le teme? Temer a Dios significa mostrarle un profundo respeto y honrarle. La verdadera reverencia no es el respeto fingido; es una actitud humilde acompañada de una adoración genuina. La verdadera reverencia fue la que mostró Abraham (Gen_17:2-4), Moisés (Exo_3:5-6) y los israelitas (Exo_19:16-24). Sus reacciones ante la presencia de Dios variaron, pero todas demostraron profundo respeto.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Salmos.33.v11-19

Salmos.33.v11-19 "El consejo de Jehová permanece para siempre" ¿Se siente frustrado por las inconsistencias que ve en los demás, o incluso en usted mismo? Dios es completamente digno de confianza: sus intenciones nunca cambian. Existe la promesa de que todo lo bueno y lo perfecto proviene del Creador, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación (Jam_1:17). Cuando usted se pregunte si hay alguien en el que puede confiar, recuerde que en Dios lo puede hacer plenamente. Permítale que El lo aconseje y confíe en sus planes para su vida.

33.16, 17 Caballo se refiere a la fuerza militar. Porque Dios gobierna y domina cada nación, sus líderes nunca deberían poner su confianza en el poder físico. La base de nuestra esperanza no está en el poder militar. Nuestra esperanza está en Dios y en su ofrecimiento misericordioso de salvarnos si confiamos en El.

33.18, 19 Esta no es una promesa que garantiza que todos los creyentes escaparán del hambre o de una muerte violenta. A miles de santos cristianos los han golpeado hasta la muerte, flagelado, y han sido comidos por leones o ejecutados (Rom_8:35-36; Heb_11:32-40). Dios puede (y a menudo lo hace milagrosamente) salvar a sus seguidores del dolor y de la muerte, pero en ocasiones, por propósitos que solo El conoce, decide no hacerlo. En medio de esta dura realidad, debemos centrarnos en los juicios sabios de Dios. David estaba pidiendo la protección y el cuidado de Dios. En momentos de crisis, podemos poner nuestra esperanza en Dios.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Salmos. 33.v1-9

Salmos. 33.v1-9
33.2, 3 Se cree que David escribió este salmo. Debido a que era un arpista competente (1Sa_16:15-23), con frecuencia hablaba de instrumentos musicales a lo largo de sus salmos. Sin duda, compuso la música de muchos de los salmos, y encargó música para la adoración del templo (1 Crónicas 25).

33.4 Todas las palabras de Dios son rectas y verdaderas. Se puede confiar en ellas. Se puede confiar en la Biblia porque Dios, a diferencia de las personas, no miente, no cambia sus palabras ni deja de cumplir sus promesas. Podemos confiar en la Biblia porque contiene las palabras de un Dios santo, confiable e incambiable.

33.6-9 Este es un resumen poético del primer capítulo de Génesis. Dios no es sólo el coordinador de las fuerzas naturales, El es el Señor de la creación, el Dios Todopoderoso. Debido a que El es Todopoderoso, nosotros debemos reverenciarlo en todo lo que hacemos.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Salmos.32.v8 9

Salmos.32.v8 9 Dios describe a algunas personas como el caballo o como el mulo que necesitan ser controladas por frenillos y cabestros. En vez de permitir que Dios las guíe paso a paso, le dejan obstinadamente una única opción. Dios debe usar la disciplina y el castigo para que le sigan siendo útiles. Dios desea guiarnos con amor y sabiduría, en lugar de castigo. Nos ofrece guiarnos a lo largo del mejor camino para nuestra vida. Acepte el consejo escrito de la Palabra de Dios y no permita que su obstinación le impida obedecerle.
CONFESION, ARREPENTIMIENTO Y PERDON EN LOS SALMOS
A lo largo de los siglos, muchos creyentes agobiados por el conocimiento de sus propios pecados, han encontrado en las palabras de los salmos penitenciales (confesión) un rayo de esperanza. Los salmistas elevaron a Dios tanto la profundidad de su dolor y arrepentimiento, como la cima de su gozo al ser perdonados. Se regocijaron al saber que Dios respondería a su confesión y a su arrepentimiento con un perdón completo. Nosotros, que vivimos del otro lado de la cruz de Cristo, podemos regocijarnos aun más debido a que comprendemos más. Dios nos ha demostrado que está dispuesto a perdonar, debido a que su juicio sobre el pecado fue satisfecho por la muerte de Cristo en la cruz.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Salmos.32.v1-5

Salmos.32.v1-5 Lea este salmo en forma conjunta con el Salmo 51. Ambos son salmos penitenciales. Aquí David expresa el gozo del perdón. Dios lo había perdonado por los pecados que había cometido en contra de Betsabé y Urías (2 Samuel 11, 12). Este es otro de los salmos penitenciales (de arrepentimiento) en donde el escritor confiesa su pecado a Dios.

32.1, 2 Dios quiere perdonar a los pecadores. El perdón ha sido siempre parte de su naturaleza amorosa. Lo anunció a Moisés (Exo_34:7), lo reveló a David y lo mostró dramáticamente al mundo por medio de Jesucristo. Estos versículos hablan de las diferentes acciones que expresan el perdón de Dios: perdona la transgresión, cubre el pecado, no nos inculpa de pecado. Pablo citó estos versículos en Rom_4:7-8 y mostró que podemos tener la misma experiencia gozosa de perdón por medio de la fe en Cristo.

32.5 ¿Qué es la confesión de los pecados? Confesar es decir con la boca aquello que se ha hecho y reconocerlo como pecado en forma clara y total. Debemos confesar nuestros pecados sin demora, con humildad, contrición y arrepentimiento. Al hacerlo no debemos echar en cara el pecado de nuestro prójimo. Como regla general debemos confesar ante quienes hemos ofendido. Debemos afirmar nuestra intención de abandonar el pecado a fin de servir a Dios con mayor fidelidad.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Salmos. 31 v1-6

Salmos. 31 v1-6
31.1 David clamó a Dios para que lo librara. Quería que Dios detuviera a aquellos que injustamente le estaban causando problemas. Por lo tanto, David hizo su petición basado en lo que él conocía del nombre o carácter de Dios. Como Dios es justo y amoroso, El quiere liberar a su pueblo.

31.1-6 Decimos que tenemos fe en Dios, pero, ¿confiamos realmente en El? Las palabras de David, "En tu mano encomiendo mi espíritu", transmiten su completa confianza en Dios. Jesús utilizó esta frase cuando estaba muriendo en la cruz, mostrando su absoluta dependencia en Dios el Padre (Luk_23:46). Esteban repitió estas palabras cuando estaba siendo apedreado (Act_7:59) confiando que en la muerte, simplemente estaba pasando del cuidado terrenal de Dios a su cuidado eterno. Debemos comprometer nuestras posesiones, nuestras familias y nuestras vocaciones a Dios. Pero en primer lugar y más importante aun, debemos comprometernos totalmente con Dios.

31.6 ¿Por qué trajo David repentinamente el tema de la idolatría? Quería hacer un contraste entre su total devoción a Dios y la adoración diluida ofrecida por muchos israelitas. Los rituales religiosos paganos nunca fueron completamente borrados de Israel ni de Judá, a pesar de los esfuerzos que llevó a cabo David y otros pocos reyes. Obviamente, una persona que se inclinaba ante los ídolos no podía depositar su espíritu en las manos de Dios. Cuando colocamos los ídolos actuales (riqueza, posesiones materiales, éxito) en el primer lugar de nuestra vida, no podemos esperar que el Espíritu de Dios nos guíe. Dios es nuestra autoridad suprema y requiere nuestra primera lealtad.