martes, 18 de agosto de 2015

Salmos.18.v30-34

Salmos.18.v30-34 Muchos dicen que creer en Dios es una muleta para los débiles que no pueden lograr las cosas por sí mismos. Por supuesto que Dios es un escudo que nos protege cuando estamos demasiado débiles para enfrentarnos solos a ciertas pruebas. El nos fortalece, nos protege y nos guía para poder enviarnos de nuevo a luchar por El en un mundo malvado. Luego continúa obrando en nosotros porque la persona más fuerte sobre la tierra es infinitamente más débil que Dios y necesita su ayuda. David no era un cobarde, sino un poderoso guerrero que aun con todo su ejército y armamento sabía que en última instancia sólo Dios podía protegerlo y salvarlo.

18.32-34 Dios promete darnos fortaleza para los retos que surjan, pero no promete eliminar nuestros problemas. Si Dios nos prometiera que no habrá caminos difíciles, ni montañas que escalar, ni batallas, no creceríamos. No obstante, no nos deja solos con esos problemas que nos amenazan. Al contrario, se para a nuestro lado, nos enseña y nos fortalece para enfrentarlos.

lunes, 17 de agosto de 2015

Salmos.17.V13

Salmos.17.V13 Nos engañamos cuando medimos nuestra felicidad o nuestro contentamiento en la vida por la cantidad de riqueza que poseemos. Cuando colocamos nuestra riqueza en la cima de nuestro sistema de valores, dejamos que el poder, el placer y la seguridad financiera ensombrezcan el valor eterno de nuestra relación con Dios. Muchos piensan que serán felices cuando obtengan riquezas, pero luego descubren que éstas en realidad no satisfacen y que el placer es momentáneo. La verdadera felicidad o contentamiento se encuentra en el amor de Dios y en hacer su voluntad. Usted descubrirá la verdadera felicidad si coloca su relación con Dios por encima de las riquezas terrenales.    Salmos. 18:v1-
18.1 Este salmo es casi un duplicado de 2 Samuel 22. Pudo haber sido escrito a finales de la vida de David, cuando hubo paz. Se alaba a Dios por sus obras gloriosas y sus bendiciones a través de los años.

18.2, 3 La protección de Dios hacia su pueblo es ilimitada y puede tomar diversas formas. David caracterizó el cuidado de Dios con cinco símbolos militares. Dios es: (1) Fortaleza o lugar seguro donde el enemigo no nos puede seguir. (2) Roca que no podrá ser movida por nadie que quiera dañarnos. (3) Escudo que se interpone entre nosotros y el peligro. (4) Fuerza -cuerno en algunas versiones- de salvación, símbolo de poder y fuerza(5) Alto refugio, por encima de mis enemigos. Si necesita protección, busque a Dios.

domingo, 16 de agosto de 2015

Salmos. 17.v1-8

Salmos. 17.v1-8
17.3 ¿Estaba diciendo David que no tenía pecados? Lejos de ser una declaración soberbia de pureza, la afirmación de David brotaba de haber entendido su relación con Dios. En los Salmos 32 y 51 David reconoce abiertamente sus pecados. Sin embargo, su relación con Dios incluian una íntima amistad con Dios y continuos arrepentimiento y perdón. Su afirmación de rectitud, por lo tanto, se basaba en su búsqueda continua de Dios.

17.8 Dios nos protege como nosotros protegemos las niñas de nuestros ojos. No debemos decir que nos ha faltado la protección de Dios porque tengamos problemas. La protección de Dios tiene propósitos mucho más grandes que ayudarnos a evitar el sufrimiento. Quiere hacernos mejores siervos suyos. Dios nos protege también guiándonos en medio de circunstancias difíciles, no sólo ayudándonos a escapar de ellas.

17.8 La "sombra de tus alas" es una figura de dicción que denota protección de Dios. El nos guarda como una gallina protege a sus polluelos al cubrirlos con sus alas. Moisés utilizó esta misma metáfora en Deu_32:11.

sábado, 15 de agosto de 2015

PROBLEMAS Y QUEJAS EN LOS SALMOS

PROBLEMAS Y QUEJAS EN LOS SALMOS
Podemos identificarnos con los salmos pues expresan nuestros sentimientos. Todos enfrentamos problemas, como los salmistas cientos de años atrás, y con frecuencia reaccionamos como ellos lo hicieron. En el Salmo 3, David le dice a Dios cómo se siente acerca de las probabilidades en su contra. Pero luego de tres versículos, el rey se da cuenta de que la presencia y el cuidado de Dios anulaban las probabilidades. Esta experiencia se ve repetida en varios salmos. Por lo general, la esperanza y la confianza en Dios sobrepasan el temor y el sufrimiento, pero algunas veces no. Aun así, los salmistas derramaban sus pensamientos y emociones delante de Dios. Cuando se sentían abandonados por Dios, se lo decían. Cuando se sentían impacientes porque Dios tomaba mucho tiempo en contestar sus oraciones, se lo decían. Se sentían en libertad de ser hombres y sinceros con su Creador porque reconocían la diferencia entre ellos y Dios. Es por eso que tantos de los salmos sombríos terminan en la luz. ¡Los salmistas empezaban expresando sus sentimientos y terminaban recordando con quién estaban hablando!
A pesar de que tenemos mucho en común con los salmistas, somos diferentes en dos sentidos: Puede que no le digamos a Dios lo que pensamos o sentimos y, por lo tanto, ¡tampoco reconocemos, ni siquiera vagamente, quién es el que escucha nuestras oraciones!
Cuando lea Salmos, tome en cuenta este esquema y ponga la visión del salmista a prueba. Puede que su apreciación y su conocimiento de Dios crezcan en la medida que usted es sincero con El.

viernes, 14 de agosto de 2015

Salmos.16.v9-10

Salmos.16.v9-10 El corazón de David estaba contento: había descubierto el secreto del gozo. El verdadero gozo va más allá de la felicidad. Podemos sentirlo a pesar de los problemas más profundos. La felicidad es temporal debido a que está basada en las circunstancias externas, pero el gozo perdura porque está basado en la presencia de Dios dentro de nosotros mismos. Al contemplar su presencia cada día, hallará contentamiento. A medida que entendamos el futuro que El tiene preparado para nosotros, estaremos gozosos. No base su vida en las circunstancias, sino en Dios.

16.10 David declaró con confianza que Dios no abandonaría a sus amados en la tumba. Mucha gente teme a la muerte porque no puede controlarla ni comprenderla. Como creyentes, podemos tener la seguridad de que Dios no nos olvidará después de nuestra muerte. Nos dará vida otra vez para vivir con El para siempre. Esto nos da una seguridad real.

jueves, 13 de agosto de 2015

Salmos.15.v3-5

Salmos.15.v3-5 Las palabras son poderosas y la manera en que uno las usa reflejan su relación con Dios. Quizá nada identifica tanto a los cristianos como su forma de medirse al hablar: hablan la verdad, no se burlan y guardan los votos (promesas). Tenga cuidado con lo que dice. (Véase Jam_3:1-12 si desea mayor información acerca de la importancia de dominar la lengua.)

15.5 Dios estaba en contra de la práctica judía de cobrar intereses excesivos (usura) o de sacar ganancia sobre los préstamos a los judíos necesitados (véanse Exo_22:25; Lev_25:35-37). Sin embargo, estaba permitido cobrar interés sobre préstamos a los extranjeros (Deu_23:20). El interés estaba además permitido por razones de negocios, siempre y cuando no fuera exorbitante (Pro_28:8).

15.5 Algunas personas están tan obsesionadas con el dinero que son capaces de violar las normas de Dios para obtenerlo. Si el dinero es una fuerza dominante en su vida, debe ser frenado o dañará a otros y destruirá su relación con Dios.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Salmos. 14.v1-7

Salmos. 14.v1-7
14.1-3 El verdadero ateo es o necio o malvado. Necio porque cierra los ojos a la evidencia de que Dios existe, o malvado porque no quiere someterse a las verdades de Dios. Nos volvemos ateos en la práctica cuando nos apoyamos en nosotros mismos más que en Dios. El necio mencionado aquí es alguien agresivamente perverso en lo que hace. Según la Biblia, se necesita ser muy necio para desafiar directamente a Dios.

14.3 Nadie es perfecto, excepto Dios. Todos somos culpables ante El (véase Rom_3:23) y necesitamos su perdón. No importa lo bien que nos desempeñemos ni lo mucho que logremos comparado con otros. Ninguno de nosotros puede jactarse de su bondad cuando se compara con los estándares de Dios. El no sólo espera que obedezcamos sus principios, sino que quiere además que le amemos con todo nuestro corazón. Sólo Jesucristo ha hecho eso de una manera perfecta. Todos somos insuficientes, por lo tanto debemos recurrir a Cristo para salvarnos (Rom_10:9-11). ¿Le ha pedido ya que lo salve?

14.3, 4 David aplica estas observaciones a sus enemigos, donde dice de los malvados "devoran a mi pueblo como si comiesen pan". "Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno". Como contraste, David dijo: "Tú has probado mi corazón[...] y nada inicuo hallaste" (17.3).
Hay una distinción muy clara entre aquellos que adoran a Dios y los que no quieren adorarlo. David adoraba a Dios y bajo su liderazgo Israel obedeció a Dios y prosperó. Varios cientos de años después, sin embargo, Israel se olvidó de Dios. Era muy difícil distinguir entre los seguidores de Dios y los que adoraban ídolos. Cuando Isaías llamó a Israel al arrepentimiento, él, al igual que David, habló de personas que se habían descarriado (Isa_53:6). Pero Isaías estaba hablando de los propios israelitas. Pablo citó el Salmo 14 en Rom_3:10-12. Generalizó aun más la imagen de la oveja descarriada, haciéndola extensiva a toda la gente. Toda la humanidad, judíos y gentiles por igual, se ha apartado de Dios.

14.5 Si Dios está "con la generación de los justos", entonces los que atacan a los seguidores de Dios pueden estar atacando a Dios. Hacerlo es totalmente fútil (véase 2.4, 5, 10-12). Por lo tanto, si bien podemos sentir que estamos perdiendo la batalla, no puede haber la menor duda de que nuestra victoria principal está en Dios.