lunes, 16 de marzo de 2015

Hebreos 7:1-3

Hebreos 7:1-3

Este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que regresaba de derrotar a los reyes, y lo bendijo.  Abraham, a su vez, le dio la décima parte de todo.  El nombre de Melquisedec significa, en primer lugar, rey de justicia, y además, rey de Salem, esto es, rey de paz.  No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.



Solamente aparece el nombre de Melquisedec en Génesis 14:18 y en Salmos 110:4.  No se nos dice prácticamente nada de él.
Ahora vamos a lo que sí sabemos.  Se nos explica el significado del nombre de este rey.  Rey de justicia y rey de paz.  Las mismas características de Jesús.  Justicia.  Paz.  Justo lo que más hace falta en este mundo.  Mira a tu alrededor.  Incluso puede ser que no tengas que ir tan lejos y reconozcas cuánta falta te hace tener paz.  Cristo es el rey de paz.  Si no la has experimentado es probable que sigas siendo el rey de tu vida y no hayas entregado tu reino a Él.  ¿Tiene sentido no crees?  ¿Cómo pedir algo mientras nosotros no entregamos nada?  Queremos las bendiciones.  Queremos las promesas.  Pero al mismo tiempo, no nos rendimos a Él.  Queremos seguir con nuestro entendimiento aún cuando hemos cometido tantísimos errores.  ¿Dónde está la entrega?  ¿Dónde está la fe?
Podríamos quedarnos estudiando el por qué no se nos dice más acerca de Melquisedec y de todos los misterios que la biblia presenta.  Podríamos tratar de encontrar fallas o incongruencias.  Sería una pérdida de tiempo.  Por eso hoy quiero decirte algo que cambia y renueva tu vida.  Dios mandó a su Hijo Jesús a morir por ti y por mí.  Resucitó venciendo no solo a la muerte sino al pecado también.  Hoy puedes tener parte con Él y vivir en su justicia y en su paz.  No más esclavo de las oscuridad sino luz y sentido a tu vida.  Roca en arena.  Ancla en tempestad.  Él quiere llenarte de paz y la da como nada en este mundo la puede dar.  ¿Qué tienes que hacer?  Entregar tu vida a Él.

Oración

Señor: te entrego mi vida.  Me rindo ante Ti.  No quiero seguir así.  Te pido me llenes de tu paz y perdón.  Te pido renueves mi vida y traigas luz a tanta oscuridad.  Quiero seguirte y te pido que no me aparte de Ti.  En Cristo Jesús.  Amén

domingo, 15 de marzo de 2015

Hebreos 10:1-4

Hebreos 10:1-4

La ley es sólo una sombra de los bienes venideros, y no la presencia misma de estas realidades.  Por eso nunca puede, mediante los mismos sacrificios que se ofrecen sin cesar año tras año, hacer perfectos a los que adoran.  De otra manera, ¿no habrían dejado ya de hacerse sacrificios?  Pues los que rinden culto, purificados de una vez por todas, ya no se habrían sentido culpables de pecado.  Pero esos sacrificios son un recordatorio anual de los pecados, ya que es imposible que la sangre de toros y de los machos cabríos quite los pecados.



Tal vez ayude entender este pasaje si escribimos la siguiente pregunta: ¿La ley pide que realicemos sacrificios para perdón de nuestros pecados, debemos seguir con estos rituales?  Ahora vuelve a leer el pasaje.
Cuando uno viene a Cristo y le entrega su vida, normalmente surgen muchas dudas: ¿y ahora qué?  ¿Qué debo y qué no debo hacer?  Dios trae luz y discernimiento, por consecuencia, ya no quieres seguir como antes y quieres estar convencido que cada paso que das es en la dirección correcta.  El autor de hebreos nos ayuda cuando nos encontramos en esta situación.  Si bien, se refiere en específico a los judíos que aceptan a Cristo y necesitan saber por qué dejar de hacer sacrificios o qué hacer con la ley y sus rituales, también podemos aplicarlo a nuestras vidas hoy en día.
Lo que debemos aprender, es que no hay nada que hiciéramos ante o que podamos hacer para poder merecer ser perdonados.  Ningún sacrificio de animal puede quitarnos de nuestro pecado.  Solamente lo conseguimos a través de la gracia de Dios y el sacrificio de Jesús.  No importa dónde estás parado.  No importa tampoco lo que hayas hecho.  Leíste bien, no importa tu pasado.  Dios perdona a los que vienen a sus pies y piden perdón.  Sin embargo, esto no termina ahí.  ¡Al contrario!  A penas comienzas una nueva etapa.  Por esta razón dice la biblia en Juan capítulo 3 que uno nace de nuevo aunque sea ya adulto.  La ley, las costumbres, los ritos, todo aquello que la gente hace buscando tener comunión con Dios o que sus pecados sean perdonados no sirven de nada.  Sé que puede ser duro y difícil de aceptar pero esa es la realidad.  Muchas personas realizaron ciertos rituales que hoy, a la luz de la biblia, comprenden que no tienen sentido y que no les acerca a Jehová.  Tal vez tú estás en esta situación y hoy Dios quiere enseñarte cómo debes acercarte a Él y que aprendas que nosotros no decidimos en cómo podemos ser perdonados y tener comunión sino Él.  Así como en ese entonces los judíos tuvieron que superar las costumbres de la ley, hoy nosotros debemos dejar atrás nuestras malas “mañas”.  Debemos renovarnos por completo y no por partes.  Dios quiere tu vida entera y no fracciones.  ¿Qué te detiene?  Cristo ya hizo el sacrificio.  La gracia y amor de Dios están ahí.  ¿Por qué seguir aferrados a lo de antes si la biblia es clara?

Oración

Señor: hoy entiendo que no hay nada que pueda hacer para que mis pecados sean perdonados.  Te pido perdón entonces, en el nombre de Jesús para que pueda ser limpiado y reconciliado contigo.  Te pido deje atrás todo lo que no te agrada y pueda caminar hacia Ti en todo momento.  Gracias por ese sacrificio y amor que no puedo comprender.  Te pido reines en mi vida.  En Cristo Jesús.  Amén.

sábado, 14 de marzo de 2015

Hebreos 13:9ª

Hebreos 13:9ª

No se dejen ustedes llevar por enseñanzas diferentes y extrañas.



Existen religiones que utilizan el nombre de Jesús y al mismo tiempo tergiversan lo que el Padre dice.  Es muy importante que estés siempre alerta de lo que escuchas de Dios y corrobóralo con la biblia y el contexto completo pues así surgen las enseñanzas diferentes y extrañas.  De personas que toman fragmentos y los acomodan a su manera.  Por eso siempre motivo a que vayas y leas constantemente la biblia.  Que la estudies.  Que medites en ella.  Si tienes dudas, acude con aquellos que tienen buen testimonio y pregunta.  Confirma que sus respuestas estén basadas en la biblia y tengan congruencia con lo que Cristo predicó.  Todo esto que leemos en el libro de hebreos, a pesar de haber sido escrito hace tanto tiempo, nos muestra la naturaleza caída del hombre.  Ésta es la misma hoy, ayer y siempre.  Tristemente siempre habrá alguien que quiera aprovecharse de los demás.  Siempre habrá alguien que tomará ventaja utilizando la necesidad de tener una esperanza.  ¿Por qué crees que hay tanto escándalo con líderes políticos?  ¿Por qué crees que sacan noticias de sus comportamientos o enriquecimientos?  ¡Porque así es nuestra naturaleza carnal!  Va en contra de Dios.  En contra de lo que Cristo nos enseña.  Busca lo suyo sin importar a quién afecte.  No pienses que cuando la biblia dice enseñanzas diferentes o extrañas se refiere a culturas satánicas o rituales que abiertamente están en contra de Su voluntad.  ¡Por supuesto que no!  Aquellos que atienden y siguen ese tipo de comportamientos están totalmente cegados y no buscan a Dios.  Se refiere a aquellos que están buscando a Dios, que están buscando crecer espiritualmente y confunden los principios pues Satanás es el mejor engañador.  ¿Cómo puedo estar tan convencido que mi fe es la correcta?  Porque mi fe la tengo en Aquél que creó al mundo, vino y vivió en el mundo para vencerle y traer esperanza mientras que ahora está sentado a la derecha del Padre.  ¡Ese Dios no lo inventé yo!  ¡Ese Dios no es una caricatura ni una creación de buenos deseos!  Ese Dios es real y dejó su palabra en la biblia.  Abre ese maravilloso libro y aprende.  Lee con atención.  Lee con un corazón dispuesto.  Solamente así podrás evitar el ser engañado.  Leyendo advertencias como la de hoy acerca de enseñanzas diferentes.  Insisto, esas enseñanzas utilizarán parte de verdad para confundirte y esconder su mentira.  Recuerda cómo engañó la serpiente a Eva.  Cuestionando y cambiando un poco la verdad de Dios para sutilmente seducirla.  ¡Así son estas enseñanzas!  ¡Así es Satanás que no quiere que tu comunión con Jehová crezca!  Él busca destruir esa esperanza que tienes.  No lo permitas.  Recuerdo una plática con una persona que me quería convencer sobre un tema del Apocalipsis.  Su error consistía en tomar unos cuantos versículos y tomarlos como un todo.  Su religión así es y por ello cae en ese error.  Sí.  Utilizan la biblia.  Sí.  Dicen creer en Dios.  Sin embargo, no lo hacen como Dios lo pide.  Insisto.  Ten cuidado.

Oración

Padre: gracias por cuidarme.  Gracias por buscar mi crecimiento espiritual y guiarme para no caer en enseñanzas diferentes.  Te pido tenga discernimiento y pueda ver cuando algo está en contra de tu voluntad a pesar de que tu nombre es mencionado.  No permitas que me aparte de Ti y de tu verdad.  En Cristo Jesús.  Amén

viernes, 13 de marzo de 2015

Hebreos 13:10-12

Hebreos 13:10-12

Nosotros tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que ofician en el tabernáculo.  Porque el sumo sacerdote introduce la sangre de los animales en el Lugar Santísimo como sacrificio por el pecado, pero los cuerpos de esos animales se queman fuera del campamento.  Por eso también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, sufrió fuera de la puerta de la ciudad.



El pueblo judío tenía el altar donde se adoraba a Jehová en una posición equivocada y lo utilizan como pretexto para juzgar las personas que estaban siguiendo las enseñanzas de Cristo.  Por esta razón leemos el pasaje de hoy que nos explica que no tenemos un altar como el que los judíos tenían.  Sin embargo, sí tenemos un altar especial y único.  Uno donde aquellos que se consideraban los más “santos” en el tabernáculo, no pueden tener derecho a comer.  Esto puede parecerte sencillo y sin mucha trascendencia pero la realidad es todo lo contrario.  ¡Es un cambio radical al entendimiento de la religión contra la comunión con Dios!  El lugar no tiene nada de especial.  El animal sufría afuera para perdón de los pecados y no adentro.  Jesús vino a revolucionar nuestro entendimiento y fortalecer lo que se anunció antes de su venida.  ¿Sabes?  Estoy convencido que muchos que estaban convirtiéndose a Cristo en esos tiempos, escuchaban sobre la falta de altar y comenzaban a dudar sobre el cambio que estaban realizando.  Pero Dios, que es bueno, les habla, y nos habla, con estas palabras para poder abrir los ojos y discernir entre lo religioso y lo espiritual.  ¡El tabernáculo es religioso!  Tu comunión con Dios es espiritual.  ¿Lo puedes entender?  Hoy en día caemos en los mismos errores.  Pensamos que estamos dejando mucho en el mundo por seguir a Cristo.  Pensamos que habrán cosas o actividades que nos harán falta cuando la realidad es que Dios llena absolutamente toda nuestra vida.  ¡Abre los ojos!  Dios sabe exactamente lo que necesitas, lo que trae bendición a tu vida y lo que trae destrucción.  ¿Por qué preferir lo que tu cuerpo quiere si busca todo lo contrario?  El altar físico parecía una pérdida para aquellos que no entendían lo que Cristo representaba.  Era una “falla” dentro del cristianismo.  Pero cuando se escriben estas palabras y se enseña que nosotros tenemos algo mejor que lo que se tenía antes podemos entonces darle la dimensión correcta a las cosas.  ¿Por qué crees que Pablo nos dice que aprendió a discernir entre lo que vale y lo que no al confesar que antes consideraba muchas cosas como buenas y ahora las considera como basura?  ¡Porque la religión hace eso!  Nos hace pensar que un ritual es importante.  Te confunde pensando que una costumbre es más poderosa que la oración.  Cristo vino y murió por aquellos que le hemos recibido y reconocido como Señor y Salvador.  Vino a enseñarnos cómo tener comunión con el Padre y cómo dirigirnos conforme a su voluntad.  Vino a liberarnos de la esclavitud al pecado y del reino de Satanás.  Hoy te animo a que medites en todo aquello que no quieres dejar de hacer (tu ritual o altar) y que piensas que al dejarlo sería una pérdida en lugar de bendición.  Pregúntate si estás confiando en Dios como debes y le estás obedeciendo como te pide.

Oración

Padre: perdóname.  Quiero dejar todo atrás y seguirte con mi vida entera.  Te pido me des fuerzas para deshacerme de todo aquello que no te agrada y pueda caminar a tu lado.  Gracias por querer tener comunión conmigo y mostrarme la diferencia entre la religión y la comunión viva y eficaz contigo.  Toma mi vida Padre.  En el nombre de Jesús.  Amén.

jueves, 12 de marzo de 2015

Hebreos 1:13-14

Hebreos 1:13-14

¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?  ¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?




Me da tristeza ver que la gente no entiende quién es Cristo.  Prefieren probar tantas cosas antes de siquiera voltear y escuchar un poco de Él.  Algunos incluso cuestionan su existencia porque hay injusticias en el mundo.  ¿Cómo puede Dios permitir esto o aquello?  Se preguntan.  No puede haber un dios que sea bueno y nos ame pero al mismo tiempo permita injusticias.  Y así hay muchas ideas que circulan entre la gente acerca de Jesús o Dios.  La biblia es muy clara.  Jesús está sentado a la derecha del Padre y tiene a sus enemigos bajo sus pies.  Aunque parezca que las cosas están fuera de control; aunque pareciera que el “mal” o Satanás está ganando la batalla; aunque las injusticias abunden o cualquier otra cosa que te haga dudar sobre la existencia y soberanía de Dios, la biblia nos dice que Cristo está sentado a la derecha del Padre y sus enemigos están por estrado de sus pies.  ¡Él reina!  ¡No hay nada contra Él!  ¡No hay nada que pueda intentar siquiera ponerse frente a Él!  ¿Quieres saber cómo se desenvuelve la tan aclamada batalla del fin del mundo?  La encuentras en el libro de Apocalipsis 19:19.  Simplemente explica que Satanás fue aprehendido.  ¡No hubo ningún problema para hacerlo!  ¿Te das cuenta de la grandeza de Dios?  Mientras tanto, nosotros la cuestionamos.  Damos lugar a las ideas que escuchamos y dudamos sobre su esencia divina.  Pensamos que tal vez estamos equivocados o que Dios realmente no le interesa lo que pase en nuestras vidas.  ¡Error!  Ese es Satanás tratando de engañarte.  Por esta razón hago tanto énfasis en siempre acudir a la palabra de Dios.  Este pasaje no solo nos dice que nuestro guía, Cristo, está a la derecha del Padre sino que sus ángeles están a su servicio para ayudarnos.  Lo vemos una y otra vez en la biblia.  Ayudan a Lot y su familia.  Anuncian a María sobre su embarazo y a José que no tema en tomarla como esposa.  ¡Los ángeles están para ayudarnos conforme las instrucciones de Dios!  Pero nosotros, como humanos, nos encanta crear nuestras propias religiones, cambiamos todo e incluso adoramos a los ángeles.  En este momento hay gente pidiendo intercesión, iluminación y muchas otras cosas a los ángeles.  Mientras que Cristo espera a que le reconozcamos.  ¿Sabes?  Si el mundo tiene injusticias es porque el hombre está alejado de Dios y no a la inversa.  De hecho, Dios está buscando constantemente que nos reconciliemos con Él.  Además, su gracia se muestra todos los días al no eliminar nuestra vida después de tanto pecado que cometemos.  Al contrario.  Él espera y nos da la oportunidad de pedir perdón por nuestros pecados y comenzar una nueva vida.  En conclusión, Cristo es el único camino al Padre.  No los discípulos ni los ángeles, Cristo.  Si tienes la costumbre de adorar o buscar otros intermediarios, es tiempo que entiendas que la biblia dice que eso no está bien.  Cristo está sentado a la derecha del Padre, sus ángeles están para servirle y ayudarnos pero no para recibir la gloria.

Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados.  Te pido perdón por cuestionar tu soberanía.  Te pido perdón por no darte la oportunidad de transformar mi vida.  Hoy me entrego a Ti.  Hoy entiendo que Cristo es el camino para llegar a Ti y te pido que viva en mi corazón.  Gracias por enseñarme que no debo adorar a nada ni a nadie excepto a Ti.  Oro a Ti mi Dios en el nombre de Jesús.  Amén

miércoles, 11 de marzo de 2015

Hebreos 4:1-2

Hebreos 4:1-2

Cuidémonos, por tanto, no sea que, aunque la promesa de entrar en su reposo sigue vigente, alguno de ustedes parezca quedarse atrás.  Porque a nosotros, lo mismo que a ellos, se nos ha anunciado la buena noticia; pero el mensaje que escucharon no les sirvió de nada, porque no se unieron en la fe a los que habían prestado atención a ese mensaje.



Santiago 1:22 dice: pero sed hacedores de la palabra, y no tan solo oidores, engañándoos a vosotros mismos.  La sabiduría de la calle dice: del dicho al hecho hay un largo trecho.  Y el pasaje de hoy dice: el mensaje que escucharon no les sirvió de nada porque no se unieron en la fe.  ¿Qué criticó Jesús a los fariseos?  Su falta de aplicación de todo el conocimiento que tenían.  Se habían vuelto hipócritas.  Conocían la palabra de Dios.  Actuaban de cierta forma frente a la gente.  Pero en su corazón el mensaje nunca echó raíz.  Espero que tú no seas como ellos.  Espero que entiendas que en el cristianismo no hay que quedar bien con nadie ni comportarse de tal o cual forma.  Cuando caes en eso, como dice Santiago, te estás engañando a ti mismo.  El mensaje es uno y es muy claro: debemos practicar lo que escuchamos.  Obedecer.  Imitar los pasos de Jesús.  Servir.  Todo esto se concentra en las palabras de Santiago: ser hacedores y no oidores.
El pasaje también nos dice: cuidémonos.  En la versión reina Valera dice temamos y me parece más adecuada la traducción.  No se trata de que unos a otros nos cuidemos puesto que está hablando de tener acción en nuestra fe.  En tal caso debería decir animémonos.  Temamos.  Tener miedo.  Pocas personas entienden lo que es temer a Dios.  Muchas otras no pueden asociar el miedo con el amor y menos con Dios.  Nos hemos hecho tal imagen de Jehová, que a veces cuesta trabajo aceptar una nueva característica.  Pero el temor al Señor es algo bueno.  Es algo que la biblia repite varias veces.  No es un miedo a que nos va a lastimar.  No es un miedo que nos distancie.  Es un miedo que involucra respeto, identifica quién es quién y nos motiva a mantenernos firmes, sirviendo y buscando no desobedecerle.  Tengamos miedo de no ser como aquellos que escucharon la palabra de Dios, se conmovieron, incluso asistían a escuchar predicaciones y convivían pero jamás se unieron a la fe.  Es fácil engañar a las personas.  Tal vez tú mismo te puedas engañar.  Al Señor es imposible engañarle.  De estas actitudes hay que tener miedo.  De no caer en hipocresías.  De no caer en incongruencias sino de tener una vida que tiene sentido y hace lo que dice hacer.
Es fácil caer en la hipocresía.  Sin embargo, tampoco debemos caer en el error de estigmatizarnos porque constantemente caemos en pecado.  La gracia de Dios nos perdona.  El sacrificio de Cristo fue perfecto y no necesitamos nada más.  La diferencia está en el corazón.  Cuando uno tropieza pero quiere dejar de caer, su vida está enfocada al crecimiento espiritual y es hacedor de la palabra.  Por otro lado, cuando alguien peca y busca hacerlo en “la noche” para que no lo descubran, su vida es una hipocresía y se quedará fuera del reposo de Dios pues nunca perteneció.  Tengamos miedo de no caer en esta situación.

Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados.  Te pido perdón por mi hipocresía.  He querido pensar que llevo una buena vida pero en realidad hago mi voluntad y no la tuya.  Perdóname.  Quiero entregarme a Ti y seguir tus mandamientos.  No quiero quedarme fuera.  No quiero estar apartado de Ti.  Limpia mi corazón.  Renueva mi mente.  Quiero vivir sirviéndote.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén

martes, 10 de marzo de 2015

Hebreos 13:2

Hebreos 13:2

No se olviden de practicar la hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.




Mateo 25:35 dice: Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis.  Abraham recibió ángeles y lo vemos en Génesis capítulo 18.  Ya sea que Dios decida que alguno de sus ángeles se atraviese en nuestra vida o que recibamos a una persona, nuestro deber es practicar la hospitalidad.  Recuerda la parábola que cuenta Jesús sobre el samaritano que se detiene a ayudar al hombre que había sido robado y atacado.  Hospitalidad significa dedicar de nuestro tiempo, dinero y esfuerzo no solo con aquellos que conocemos y queremos sino con todos.  Tristemente cuando uno se encuentra en ciudades donde la inseguridad es alta, uno prefiere pasar de largo ante cualquier necesidad porque pudiera ser una oportunidad para algún maleante de querer aprovecharse y por consecuencia nadie ayuda.  El día de ayer vi el testimonio de una mujer que “levantó la mano” y dijo: quiero servir.  Ayuda a personas de la calle y les comparte del amor que Cristo tiene para nosotros.  Está impactando vidas solamente porque decidió dejar de estar sentada escuchando y ponerse a actuar.  ¡Es tiempo de hacer lo mismo!  La hospitalidad es una gran manera de trabajar para el Señor.  Dejamos de pensar en nosotros y nos enfocamos en los demás.  Abrimos los ojos a las necesidades que hay alrededor de nosotros.  ¡Hay mucha!  No solo espiritual sino física o material.  La gente se pregunta por qué Dios permite las guerras.  ¿Por qué Dios permite que haya pobreza y gente muriéndose de hambre?  La respuesta es simple: la culpa la tenemos nosotros al no obedecerle.  Al no dar hospitalidad a nuestro prójimo.  Al no alimentar al que tiene hambre.  Al no sanar al que está enfermo.  Preferimos seguir con nuestro camino tratando de pensar que no pasa nada y cada quien tiene sus propios problemas.  Preferimos pensar en qué nos hace falta y qué más queremos en lugar de buscar satisfacer las necesidades de los que están a nuestro alrededor.  Egoísmo puro.  ¡Por eso hay tanto sufrimiento en este mundo!  Por ese egoísmo que dejamos florecer matando al mismo tiempo la posibilidad de amar al prójimo.  La Real Academia define hospitalidad como una virtud que se ejercita prestando asistencia con quienes la necesitan.  ¡Una virtud!  Si hay personas que ayudan y no tienen a Cristo en sus corazones, ¡cuánto más nosotros deberíamos ejercitar la hospitalidad en nuestras vidas!
No soy una persona que se detenga a ayudar a cada persona que se cruza en mi camino.  Al contrario.  Me parece que soy bastante egoísta.  Te pido que, si eres como yo, meditemos y pidamos a Dios que cambie nuestros corazones.  Dejemos ese egoísmo atrás y quitémonos el lastre de estar pensando tanto en nosotros.  Busquemos practicar la hospitalidad.  Tal vez abriendo las puertas de nuestra casa para que se estudie la palabra de Dios.  Pide al Señor que abra tus ojos para que puedas ver en dónde y cómo quiere que trabajes y practiques la hospitalidad.

Oración

Señor: quiero dejar mi egoísmo atrás.  Quiero ser una persona que practica la hospitalidad con su prójimo.  Quiero ser una persona que ama a su prójimo y da testimonio de Tu amor a través de mis actos.  Corrige mis pasos.  Trae luz a mi camino.  Te lo pido en el precioso nombre de tu Hijo Jesús.  Amén.