jueves, 31 de julio de 2014

Hebreos 11:5-6

Hebreos 11:5-6

Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios.  En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.



Conforme estudias la biblia, hay personajes que simplemente sobresalen como David, Daniel o Pablo.  Conocemos sus vidas y cada paso que dieron.  Sin embargo, Dios no quiere que pensemos que hay que estar al “frente” para poder ser utilizados.  Enoc podría parecer un actor secundario en la biblia.  Prácticamente no se menciona nada de Él excepto que su gran fe le fue recompensada al evitar morir y ser llevado con el Señor.  No lo vemos como a Job luchando con su fe.  Tampoco es como Jonás que podemos ir analizando su rebeldía y crecimiento espiritual.  No.  Simplemente se nos dice que tuvo una fe ejemplar y en Judas 1:14 se nos dice que anunció que Dios vendría a hacer juicio y reprender a todos por sus malas obras y las injurias que habían cometido contra Él.  La cultura de hoy en día promueve estar en el protagonismo mientras que Dios también utiliza gente que está detrás.  Ahora, no estoy diciendo que Enoc no haya sido un gran hombre.  ¡Al contrario!  Seguramente fue un extraordinario hombre de Dios.  Sin embargo, dentro del contexto bíblico, es fácil que pase desapercibido pues no se nos da casi nada de información de su vida.
El autor de hebreos también nos enseña algo sencillo pero sumamente poderoso: sin fe es imposible agradar a Dios.  ¡Tan cierto!  Pero fácilmente lo olvidamos cuando hay que poner esa fe por práctica.  Recientemente tuve una plática con una persona acerca de mi postura hacia el matrimonio y le explicaba cómo el Señor ha destinado roles para cada uno.  Definitivamente las mujeres deben tener fe para poder ser la ayuda idónea que el Señor pide que sean.  Pero al mismo tiempo los hombres tenemos que tener fe para confiar en que al entregar nuestra vida a nuestra mujer como lo hizo Cristo será la mejor decisión.  ¿Cómo tomar estos pasos sin fe?  ¡Imposible!  ¿Cómo agradar a Dios entonces sin fe?  Imposible también.  Como dice Jesús, si tuviéramos fe del tamaño de un grano de mostaza podríamos hacer que las montañas cambiaran de lugar.  La fe transforma al corazón más obstinado.  La fe transforma y renueva matrimonios.  La fe encuentra al perdido y le da esperanza.  Es la fe la que nos motiva a seguir adelante y no una serie de pensamientos positivos.
Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que Dios quiera moldear tu carácter y hacerte crecer espiritualmente.  Tal vez es momento de obedecer completamente al Señor.  Tal vez tienes tiempo que escuchas a Dios hablarte y no has querido dar ese paso.  Hoy debes saber que necesitas fe para poder darlo.  Necesitas estar convencido que no hay necesidad de ver ni tocar para estar seguro que Dios está ahí.  No dejes que pase más tiempo.  Ten fe y obedece.

Oración

Señor: ya no quiero dejar que pase más tiempo sin entregar mi vida por completo y obedecerte como Tú lo pides.  Heme aquí mi Dios.  Guíame.  Pon en mí esa fe que necesito para dejar atrás todo y caminar por tu camino siguiendo a Jesús en todo momento.  Te lo pido en el nombre de Cristo.  Amén.

miércoles, 30 de julio de 2014

1a Pedro 1:1-2

1a Pedro 1:1-2


Pedro, apóstol de Jesucristo, a los elegidos, extranjeros dispersos por el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, según la previsión de Dios el Padre, mediante la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser redimidos por su sangre: que abunden en ustedes la gracia y la paz.



¿A quién se dirige esta carta?  A los elegidos, según la previsión de Dios el Padre.  ¿Por qué resulta importante saber que han sido elegidos por el Padre?  Porque nosotros, a lo largo de nuestra vida, nos encontraremos con situaciones sumamente similares a las que hace referencia este pasaje.  Eran personas exiliadas.  Se encontraban como extranjeros en otra tierra.  Probablemente no la estaban pasando bien y su situación no era muy cómoda.  Muchas veces, los extranjeros no cuentan con los mismos beneficios que los locales.  Son señalados y discriminados.  Pero ellos tenían algo mucho más valioso a su favor: eran elegidos por Dios Padre.  ¡Maravilloso!  Mientras nosotros nos preocupamos por lo que pasa en esta tierra, Dios se encarga de recordarnos que somos turistas y que nos encontramos de paso.  Nuestra verdadera residencia está en el cielo.  Nuestra verdadera identidad es ser linaje de Dios.  ¿Lo puedes entender?  ¡Cuántas cosas nos agobian el día de hoy!  ¡Cuántos problemas!  ¡Cuántas preocupaciones!  Dinero.  Enfermedades.  Celos.  Orgullo.  Contiendas.  En fin, hay una infinidad de cosas que cada uno de nosotros atraviesa día con día.  Pero está en nosotros hacer una pausa y recordar quienes somos: extranjeros escogidos por Dios Padre.  No te desesperes.  No dejes que lo que sucede en este mundo te robe la paz y todo tu esfuerzo.  Nosotros debemos estar enfocados en dar testimonio de Cristo y ser luz para el mundo.  ¡Esa es nuestra misión!  Ninguna otra cosa debe de preocuparte más que el estar trabajando para la obra del Señor.  Leíste bien.  No hay nada más importante que debas dedicar toda tu atención que en servir a Cristo.  Tal vez hoy te encuentras “disperso y exiliado” y no sabes qué hacer.  Pedro nos dice: que abunden la gracia y la paz de Jesucristo en tu vida.  Respira.  Toma un momento y reflexiona en lo que acabas de leer.  Que la gracia y la paz abunden en tu vida.  ¿Cómo puede haber paz en medio de tanta tormenta?  Simple.  Cuando reconocemos que somos extranjeros y confiamos plenamente en que el Señor hará conforme a su voluntad y, por consecuencia, lo que será mejor para nosotros.  Allá afuera nos enseñan que la paz llega cuando estás sentado viendo el mar con una cerveza en la mano.  Nos enseñan que la paz llega cuando tu cuenta de banco tiene varios ceros.  Nos enseñan que la paz es tener una casa.  ¿Sabes?  ¡La publicidad puede decirte tantas mentiras con tal de convencerte de comprar algún producto!  Los hermanos a los que Pedro escribe la carta se encontraban en una situación difícil.  Por esta razón les recuerda que eran escogidos de Dios Padre y que, sin importar dónde y cómo se encontraran, la gracia y la paz podrían abundar en sus vidas.  ¿No quieres eso hoy para ti?

Oración
Padre: quiero que tu gracia y paz abunden en mi.  He confiado y buscado en muchas otras cosas para darme cuenta que no hay nada más allá que en Ti.  Te pido perdones mis pecados.  Te pido pueda entender y recordar siempre lo que significa ser tu hijo y escogido por Ti.  Gracias Señor en el nombre de Cristo Jesús.  Amén

lunes, 28 de julio de 2014

1Pedro 1:14-16

1Pedro 1:14-16


Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia.  Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: sean santos, porque yo soy santo.



No sé si eras una persona muy buena estudiando o no, pero yo recuerdo cuando llegué a reprobar algún examen.  Habían algunos que no les había dedicado el tiempo correcto pero había otros que pensaba que había estudiado lo suficiente como por lo menos tener una calificación aprobatoria.  ¡Gran sorpresa cuando veía la calificación reprobada!  Poco a poco he ido madurando y he podido entender que hay cosas que no están basadas en nuestra perspectiva ni somos nosotros quienes las medimos.  Por ejemplo: en los exámenes que pensaba debía de haber obtenido por lo menos un 6, la realidad es que mi dedicación no ameritaba ese 6.  Realmente tuve la calificación que merecía para la prueba que el profesor realizó.  No importa si yo pensé que estudié mucho o poco.  No importa si le dediqué más tiempo que el anterior.  Lo importante es el resultado.  Reprobado.  Ahora, podemos caer en dos vertientes: negación o aceptación.  La primera decimos que el examen fue más difícil de lo que tenía que haber sido.  Decimos que el material estaba incompleto.  Ponemos cualquier pretexto para decir que nosotros no tuvimos la culpa.  Mientras tanto, cuando aceptamos nuestro error, crecemos y no volvemos a caer en la misma falta.  Reconocemos que no estudiamos lo suficiente para el parámetro de prueba que el profesor puso.  Entendemos que era necesario dedicarle más tiempo y tomar medidas distintas.  Bien.  ¿Qué tiene que ver esto con el versículo de hoy?  Dios nos llamó a ser santos.  No medio santos.  No santos los domingos.  No santos entre hermanos.  No.  Santos.  En todo lo que hagas busca santidad en tu vida.  ¡No te amoldes a tus deseos o actividades anteriores!  Dice Pedro.  Obedece y se santo como Cristo.  Él puso el parámetro.  Él estableció la barra para ser medidos.  No tú.  No yo.  Él.  Así que, no podemos seguir seleccionando qué hacemos y qué no.  No puedes obedecer en unas cosas y hacer tu voluntad en otras.  ¡Así no puso Cristo el ejemplo!  ¿Lo puedes entender?  Para Dios no existe el corazón “muy entregado” y el “medio entregado”.  Él nos analiza y sabe con quien puede contar y con quien no.  ¿Puede contar contigo?  Tal vez tienes tiempo pensando que Dios y tú pueden tener comunión a tu manera.  Tal vez has pensado que lo que haces es suficiente.  Es posible que pienses que no necesitas involucrarte más con el Señor.  Por esta razón puse el ejemplo de los exámenes en mi vida.  La verdad es que no somos nosotros los que podemos decidir si ya es suficiente o no.  ¡Eso solamente lo mide Dios!  Honestamente nunca va a ser suficiente si vemos que la meta es Cristo quien se sacrificó y entregó por completo por ti y por mí.  ¿Cómo podemos pensar entonces que hemos hecho suficiente para Dios?  Hay gente que pone apodos a aquellos que deciden obedecer en todo lo que hacen.  Los señalan.  Los critican.  ¿Sabes?  ¡Qué bendición ser señalado y criticado por esas razones!  Quiere decir que estamos haciendo bien nuestro trabajo para el Señor.
Espero medites en tu entrega.  Espero reflexiones y seas honesto.  Date cuenta si estás poniendo tú el parámetro y la vara de medición en tu relación con Dios.  Entiende que no te corresponde a ti sino a Él.  Entiende que tú no vas a calificarte sino Él.  A los ojos de Él, ¿cómo crees que saldrías evaluado?  Es momento de cambiar de dirección y verdaderamente buscar ser santos como Él fue santo.
Oración
Padre y Señor: gracias.  Gracias por darle dirección a mi vida y darme entendimiento para corregir mis pasos.  Perdóname por querer llevar mi comunión contigo a mi manera.  Perdóname por poner mis parámetros y hacer a un lado los tuyos.  Hoy vengo a Ti y reconozco que quiero obedecerte y ser santo tal y como Jesús lo fue.  No quiero entregarme a medias ni seguir una comunión mediocre contigo.  Toma mi vida.  Toma mi corazón y decide por dónde me quieres llevar.  En el nombre de Cristo Jesús te lo pido.  Amén

domingo, 27 de julio de 2014

Hebreos 10:32-34

Hebreos 10:32-34

Recuerden aquellos días pasados cuando ustedes, después de haber sido iluminados, sostuvieron una dura lucha y soportaron mucho sufrimiento.  Unas veces se vieron expuestos públicamente al insulto y a la persecución: otras veces se solidarizaron con los que eran tratados de igual manera.  También se compadecieron de los encarcelados, y cuando a ustedes les confiscaron sus bienes, lo aceptaron con alegría conscientes de que tenían un patrimonio mejor y más permanente.



La gente comía y bebía antes de que empezara a llover sin parar durante cuarenta días y cuarenta noches.  Se levantaron como cualquier otro día.  Como el anterior.  Como la semana pasada o el año anterior.  Era un día más.  El sol se metió y la luna salió para posteriormente dar lugar al sol nuevamente.  Sin embargo, nada era igual pues comenzaría a llover sin cesar y toda la tierra sería cubierta por agua.  Solamente aquellos que estaban en el arca sobrevivieron.  El resto pereció.  ¿Quiénes estaban en el arca?  Aquellos que confiaron y obedecieron.  Los que prefirieron seguir como siempre, simplemente murieron.  Debes saber que así es la vida hoy en día.  Los que confiamos y obedecemos al Señor viviremos y los demás perecerán.  Tú decides de qué lado estar.
¿Por qué escribo esto y cómo se relaciona con el pasaje de hoy?  Estos versículos nos hablan de la vida diaria de un servidor de Cristo.  Atravesamos sufrimiento.  Duras luchas.  Expuestos al insulto y persecución.  Asimismo amamos a nuestro prójimo y nos solidarizamos con los que son maltratados y de los encarcelados.  Finalmente entendemos que nuestro patrimonio le pertenece al Señor y confiamos en que Él da y quita conforme a su voluntad mientras que nosotros hacemos tesoros en el cielo.
Ahora, no es fácil servir a Dios.  No es fácil frenar nuestra carne y dedicarnos a vivir espiritualmente.  ¡Por supuesto que no!  Pero está en nosotros el tomar la decisión del rumbo que tomará nuestra vida.  Hoy es el día en el que decides empezar a construir el arca o seguir por el mismo camino.  ¿Entiendes lo que estoy diciendo?  Tal vez todavía no ha empezado a llover.  Sin embargo, el arca se construye desde antes.  Confiando.  Obedeciendo.  Reconociendo que el camino que uno escoge no puede atravesar un diluvio.  Reconociendo que necesitas de Dios para poder seguir adelante.  Arrepintiéndote de tus pecados y humillando tu corazón.
La vida en Cristo es difícil.  Sin embargo sabemos que al obedecerle seremos de los que estén como pasajeros en el arca cuando el diluvio llega y no de los necios que prefirieron hacer las cosas a su manera.  Es normal atravesar situaciones difíciles.  No te desanimes.  No pienses que Dios se ha olvidado de ti.  Recuerda que hemos sido llamados a sufrir como Cristo lo hizo.  Pero igualmente nos gozamos en su gloria.
Medita en tu vida.  En dónde estás parado.  Hacia dónde te diriges.  No sigas engañándote que mañana harás las cosas diferente.  Para entonces, será demasiado tarde.  Suena trillado pero en verdad debemos vivir como si no hubiera mañana pues solamente Dios sabe si abriremos los ojos.

Oración

Padre: perdóname.  He querido vivir a mi manera y utilizarte cuando todo está mal.  Hoy entiendo que tu pides un compromiso y sobre todo que no puedo llevar mi vida igual.  Yo quiero obedecerte y servirte.  Yo quiero estar dentro del arca cuando las tormentas llegan.  Yo quiero estar contigo al morir.  Aquí estoy mi Dios, humillado y agradecido por tu enorme gracia y misericordia.  Guíame y no permitas que me aparte de Ti.  En el nombre de Jesús.  Amén. 

sábado, 26 de julio de 2014

tener FE

  Cuando el Señor dijo: " Mat 17:21  Pero este género no sale sino con oración y ayuno." observe el contexto en que se esta hablando, es en el contexto del sujeto indirecto "Por vuestra incredulidad;", realmente lo que el Señor está diciendo es: "el genero de incredulidad en ustedes sale es con oración y ayuno para que ustedes puedan llenarse de fe", la falta de fe en ellos fue la causa por la cual no pudieron echarle fuera el demonio, así que el Señor Jesús ataca el problema y les da la solución, sería inconsistente que el Señor no les diera la solución a su problema interno y solo se limitara a reprenderlos. Así que lo que sale con oración y ayuno no es el demonio, lo que sale con oración y ayuno es la incredulidad de la persona, ya que por medio del ayuno y la oración tu mantienes una comunión íntima con el Señor nuestro Dios, y esa comunión intima te da una seguridad de lo que tú eres en Cristo y teniendo esa seguridad en ti entonces podrás ejercer poder y dominio ya que sabes y estas completamente seguro de que Dios te ha puesto por cabeza y no por cola.  Lo que CRISTO les quiso decir. Como vais a tener FE si EL NOVIO  se ausentado y no a veis ayunado ni oráis. ¿Cuándo aprenderéis de mí?  ORACION PARA AUMENTAR LA FE

Señor, danos una fe viva, esa fe
de la que tu dijiste que era capaz
de mover montañas....

Danos esa fe viva que nos haga
Contemplarte en todas las cosas,
Y a todas las cosas verlas también
En Ti.

Danos esa fe que infundiste a
Los apóstoles, que nos haga capaces
De desafiar todos los elementos que
Se opongan a la realización de tu
Voluntad y de tu gloria en el nombre de JESUCRISTO TU HIJO AMEN

viernes, 25 de julio de 2014

Hebreos 10:35-36

Hebreos 10:35-36

Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que Él ha prometido.



La biblia constantemente nos enseña a crecer espiritualmente y poner nuestra mirada en las cosas de Dios y no las de este mundo.  Tenemos promesas que se cumplirán cuando seamos llamados a la presencia del Señor y disfrutaremos en grande junto con Él.  Pero también hay bendiciones mientras estamos aquí.  Simplemente, cuando vivimos obedeciendo y sirviendo a Jehová, nuestra vida se transforma de tal forma que la palabra de Dios nos dice que tenemos vida en abundancia.  Los versículos de hoy nos motivan a no perder la esperanza.  Básicamente a no desanimarte por todo lo que tienes frente a ti.  A no bajar la mirada del cielo y dejar que los problemas parezcan mayores que nuestro Señor.  No te sientas mal si sientes que en ocasiones has “tirado la toalla” espiritual.  Es normal.  Es un proceso que cada uno vive de distintas formas.  Lo que no está bien es que no levantes esa toalla y retomes el camino correcto.  Satanás, el Acusador, buscará hacerte sentir mal por cada caída que tengas.  Tratará de convencerte que no mereces regresar con el Señor.  ¡No hagas caso!  Dobla tu corazón y Dios está esperando que vengas a Él.  El pasaje nos dice que nosotros debemos perseverar.  ¿Qué significa esta palabra?  El diccionario dice: durar permanentemente o por largo tiempo; continuar con constancia lo que se ha empezado.  ¡No dejes que se apague esa flama por el Señor!  Mantente firme.  Pasa tiempo con Él en oración y leyendo su palabra.  Convive con aquellos que quieren agradar a Dios.  Busca apoyo y guía.  No te encierres y pienses que tú puedes solo.  Para eso somos una iglesia y una familia.  Necesitamos animarnos los unos a los otros.  Ahora, muchos prefieren luchar solos porque no quieren exponer sus problemas.  Eso se llama orgullo.  Es la soberbia saliendo a la luz.  ¿Acaso crees que los que vamos a la congregación somos perfectos?  ¡Por supuesto que no!  Cada uno de nosotros peca y necesita a Cristo para ser perdonado.  Deja la hipocresía a un lado.  El pasaje de hoy nos da dos instrucciones: no perder la confianza y perseverar.  Si has empezado a caminar con el Señor, no pares.  No bajes la mirada.  No te desanimes.  No temas.  Sigue confiando en Él pues tu corazón necesita pruebas para ser moldeado y transformado.  Además, como dice el pasaje de hoy, tú recibirás sus promesas al hacer y permanecer en su voluntad.
Yo sé que hay un cielo y que al morir iré a la presencia de mi Dios.  También sé, que obedecer a Cristo hoy, aquí en este mundo, no solo traerá bendiciones cuando vaya con Él sino también en esta vida.  Te animo a vivir a Cristo hoy y a descubrir lo que puede hacer en tu vida el día de hoy y para el día en que seas llamado.

Oración

Padre: gracias. Tu amor me llena de esperanza.  Tu misericordia me anima a seguir adelante.  Gracias por estar ahí.  Gracias por quererme bendecir y enseñarme a vivir conforme a tu voluntad y abundantemente.  Te pido perdón por mis pecados y sobre todo que guíes mi vida y no permitas que me separe de Ti.  En Cristo Jesús.  Amén.

jueves, 24 de julio de 2014

Hebreos 11:1

Hebreos 11:1

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.



La versión reina Valera dice: la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Otra versión dice: tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de las cosas que no vemos.  Esto es lo que la biblia describe como fe.  Mucha gente tiene su propio concepto de fe y dicen: yo tengo fe.  Sin embargo, eso no quiere decir que están en línea con lo que dice la biblia.
En los siguientes días vamos a estudiar los ejemplos de personajes de la biblia que vivieron y actuaron por fe.  Hoy quiero enfocarme cien por ciento a comprender lo que la biblia describe como fe.  ¿Sabes?  Hay personas que creen en Dios.  Cristianos que dicen: tengo fe.  Sin embargo, cuando la prueba sigue o las cosas no son como querían, todo se derrumba.  No estoy juzgando ni criticando.  Es una realidad.  ¿El problema?  La gente piensa que tener fe es algo sencillo.  ¡No lo es!  Fe es de lo más difícil que podemos desarrollar y al mismo tiempo el elemento esencial para crecer espiritualmente.  Recuerdo hace tiempo que iba manejando de noche de regreso a casa.  Había mucha neblina.  Tanta que a penas podía ver el piso.  Tenía la ayuda del navegador para decirme cuánto faltaba para mi salida porque ni siquiera los letreros se veían bien.  De cierta manera tenía que tener fe en lo que decía el navegador pues yo no veía absolutamente nada.  Aunque anunciara que habría pronto una salida que debía tomar, yo solamente veía una neblina sumamente densa.  La fe no se da una vez que vemos esa “salida”.  La fe no se da una vez que los problemas se han ido y las enfermedades han sido curadas.  Al contrario.  La fe llega antes de que se de cualquier resolución.  Antes de que veamos cualquier indicio de luz en medio de la oscuridad.  La verdadera fe aparece cuando no tenemos ni la menor idea de cómo vamos a salir adelante o de lo que pudiera pasar pero estamos convencidos que Dios está al cuidado de nosotros y que sus planes son mejores que los nuestros.  No vemos a Dios.  No conocemos sus planes.  Sin embargo, sabemos perfectamente que Él está ahí.  Tu naturaleza carnal buscará convencerte de lo ilógico que suena esa fe y tratará de llevarte a tomar otras decisiones.  No te desanimes.  No caigas.  Mantén tu mirada en las cosas de Dios.  Graba en tu memoria este versículo y recuerda constantemente que no necesitas ver para creer.  La fe es espiritual y controla lo carnal.  La fe no la entiende todo el mundo y por ello sirve como un extraordinario ejemplo de tu comunión con Dios.  Medita en el concepto que tienes de lo que significa tener fe.  Lee el versículo y memorízalo.  Cada vez que la “neblina” llegue a tu vida, recuerda estas palabras.  No te apresures a buscar una salida.  No te desesperes por encontrar la luz.  No tomes decisiones equivocadas por necedad o inseguridad.  Ten fe y espera pacientemente.  Leíste bien.  Ten fe y espera gozoso pues Dios te ama, tiene sus ojos puestos en ti y no te dejará un instante.

Oración

Padre: definitivamente mi fe no es lo que me gustaría que fuera. Yo quiero tener fe como lo describe tu palabra.  Te pido que desarrolles mi fe.  Te pido que no caiga cuando todo parezca estar de cabeza.  Te pido que grabes estas palabras en mi mente y en mi corazón para que siempre pueda acudir a ellas y confiar en Ti.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén.