viernes, 20 de julio de 2012

Una mente Pura

 Una mente Pura:
A. (1Ped.2:21-22 ) “Quien no hizo pecado ni se hallo engaño en su boca”
1.Definición de engaño: Trampa, falsedad, malicia, fraude ,mentira2.(Heb.4:15) 
a. El nunca le dio oportunidad a la tentacion de llevarlo al pecado.
3. Tener una mente pura, es llave para derrotar y conquistar el pecado.
B. (Sant.4:8) Debemos acercarnos mas a Dios, y alejados de las cosas del mundo, para que nuestra mente sea pura como la de Jesús.
1. Muchos de nuestros problemas fueran evitados si nosotros hiciéramos las cosas correctas desde el principio.
2. El pecado nos conduce a mas pecado.

jueves, 19 de julio de 2012

La Mente de Cristo


La Mente de Cristo


A. En estos versículos se nos exhorta a: “Tener la mente de Cristo”
1. Este es un pensamiento hermoso ya que ese es el deseo de todo verdadero Cristiano.
B. El Ejemplo de Jesús es esencial para cada uno de nosotros.
1. Si queremos tener los beneficios d su muerte debemos imitarle.
C. Cristo fue un ser que no se preocupo por el mismo, sino mas bien por los demás. En nuestro texto principal, Pablo escribió acerca del supremo ejemplo de Jesús y la necesidad nuestra de imitarle a El, no solo externamente sino internamente
“Espiritualmente”.
D. Tienes tu hermano la mente de Cristo?
1. Como era la mente de Cristo?

I. Una Mente Humilde:
A. Hoy día es bastante difícil querer imitar a Cristo, ya que para eso hay que tener una mente humilde, lo cual muchas veces los seres–humanos no estamos dispuestos a tener.
B. En (Filp.2:5-8) Jesús mostró la mas grande humildad de mente cuando El:
1. Se despojo de las riquezas celestiales.
2. Vino al mundo, vivió como hombre y murió en la cruz.
C. Cuando Jesús se pudo haber exaltado a si mismo, no lo hizo.
1. En lugar de ser maestro se hizo el siervo.
2. En lugar de vivir, murió en la cruz.
D. Somos nosotros del tipo de Cristiano que esta dispuesto a sacrificar nuestra vida por otros?
1. En (Mat.11:29) Jesús es el mayor modelo para imitar.

miércoles, 18 de julio de 2012

Creciendo en Conocimiento


Creciendo en Conocimiento


"Si invocas a la inteligencia y pides que la prudencia te asista; si la buscas como si fuera plata y la examinas como a un tesoro, entonces entenderas el temor de Jehova y hallaras el conocimiento de Dios, porque Jehova da la sabiduria y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia"
(Proverbios 2:3-6)

Como creyentes estamos llamados a crecer en conocimiento. Este crecimiento es al igual que la fe uno de los ingredientes necesarios para el avance en la vida espiritual. Dios nos ha dejado mandamientos en su Palabra, La Biblia, acerca de la necesidad de crecer en conocimiento y es eso lo que debemos hacer. También nos dice la Palabra que "El principio de la sabiduria es el temor a Jehova".

cuando meditamos en la palabra de DIOS veremos la necesidad del conocimiento, la práctica del creciemiento en conocimiento y el resultado del conocimiento.

El conocimiento es necesario

No importa lo que usted este haciendo, es necesario que lo hago con conocimiento. El mecánico será mejor mecanico si conoce mas acerca del funcionamiento de los motores. El Medico, mientras mas conozca sobre el funcionamiento del cuerpot humano, mejor será. El cocinero mientras mas platos conozca, mejor cocinero será. Por consiguiente, el cristiano mientras mas conozca de Cristo mejor cristiano será.

domingo, 15 de julio de 2012

Romanos. 8


Romanos. 8
Versículos 1-9. La libertad de los creyentes respecto de la condenación. 10-17. Sus privilegios por ser los hijos de Dios. 18-25. Sus esperanzas ante las tribulaciones. 26, 27. La ayuda del Espíritu Santo en la oración. 28-31. Su interés en el amor de Dios. 32-39. Triunfo final por medio de Cristo.

Vv. 1-9.Los creyentes pueden ser castigados por el Señor, pero no serán condenados con el mundo. Por su unión con Cristo por medio de la fe, están seguros. ¿Cuál es el principio de su andar: la carne o el Espíritu, la naturaleza vieja o la nueva, la corrupción o la gracia? ¿Para cuál de estos hacemos provisión, por cuál somos gobernados? La voluntad sin renovar es incapaz de obedecer por completo ningún mandamiento. La ley, además de los deberes externos, requiere obediencia interna. Dios muestra su aborrecimiento del pecado por los sufrimientos de su Hijo en la carne, para que la persona del creyente fuera perdonada y justificada. Así, se satisfizo la justicia divina y se abrió el camino de la salvación para el pecador. El Espíritu escribe la ley del amor en el corazón, y aunque la justicia de la ley no sea cumplida por nosotros, de todos modos, bendito sea Dios, se cumple en nosotros; en todos los creyentes hay quienes responden a la intención de la ley.
El favor de Dios, el bienestar del alma, los intereses de la eternidad, son las cosas del Espíritu que importan a quienes son según el Espíritu. ¿Por cuál camino se mueven con más deleite nuestros pensamientos? ¿Por cuál camino van nuestros planes e ingenios? ¿Somos más sabios para el mundo o para nuestras almas? Los que viven en el placer están muertos, 1 Timoteo v, 6. El alma santificada es un alma viva, y esa vida es paz. La mente carnal no es sólo enemiga de Dios, sino la enemistad misma. El hombre carnal puede, por el poder de la gracia divina, ser sometido a la ley de Dios, pero la mente carnal, nunca; esta debe ser quebrantada y expulsada.
Podemos conocer nuestro estado y carácter verdadero cuando nos preguntamos si tenemos o no el Espíritu de Dios y de Cristo, versículo 9. Vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu. Tener el Espíritu de Cristo significa haber cambiado el designio en cierto grado al sentir que había en Cristo Jesús, y eso tiene que notarse en una vida y una conversación que corresponda a sus preceptos y a su ejemplo.

sábado, 14 de julio de 2012

SI NO HAY CAMBIO, NO HAY CONVERSIÓN


LA DOCTRINA DE LA CONVERSIÓN

Nosotros “éramos por naturaleza hijos de ira” (Efesios 2.3). Desde la antigüedad se nos casó con nuestros ídolos como el caso de Efraín. Para volver a Dios es necesario que haya una transformación; un cambio en nuestra mentalidad, en los deseos de nuestro corazón y en nuestra actitud hacia Dios y hacia el pecado. A nosotros nos es necesario experimentar un cambio completo en nuestras vidas de manera que agrademos a Dios al estar en armonía con su palabra. Cuando un pecador se arrepiente, Dios hace la obra de convertirlo en un cristiano. Los pecados que el pecador una vez amó ahora aborrece y las cosas buenas de Dios que antes aborreció ahora las ama. La conversión es una transformación completa: un amor nuevo en el corazón y una vida nueva en el alma.

SI NO HAY CAMBIO, NO HAY CONVERSIÓN

Ésta es la conclusión inevitable a la que arriba el que con diligencia estudia este tema en la Biblia. Para ilustrar esto de una manera diferente lo haremos de la siguiente forma: Un bosque pantanoso puede ser convertido en un terreno fértil para el cultivo; la arena silícica se convierte en un vidrio claro con el cual se fabrican los parabrisas; el agua se convierte en vapor. En cada caso hay un cambio esencial que produce entonces la conversión.
También ocurre un cambio esencial que convierte al pecador en un hijo de Dios. Hay un cambio de mentalidad, de los deseos del corazón y de vida en esa persona. Sin tal cambio, aunque el incrédulo se afile a una congregación de creyentes, no será un hijo de Dios. Para estar en Cristo Jesús nada sirve a menos que la persona llegue a ser “una nueva creación” (Gálatas 6.15). Y cuando esa “nueva creación” existe por dentro, la persona manifestará por fuera una “vida nueva” en Cristo Jesús (Romanos 6.4). “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12.34). “La fe sin obras está muerta” (Santiago 2.26). “Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6.2). Cuando uno se convierte al Señor cambia sus caminos, desecha todos los hábitos pecaminosos y manifiesta los frutos de una vida justa en su andar diario.
Hay personas que dicen que se han convertido al Señor, pero con sus hechos lo niegan. Su lengua no ha sido limpiada de inmundicia y blasfemia, su orgullo sigue siendo parte de su vida diaria, su conducta es la misma de todos los días, sus negocios son tan fraudulentos como antes, su forma de vestir es tan mundana como las modas del mundo y siguen viviendo en los placeres pecaminosos que antes vivían. Concluimos, pues, que como no hay un cambio por fuera, tampoco ha habido un cambio por dentro. Tal persona no se ha convertido al Señor. Donde hay vida adentro hay luz afuera (Mateo 5.14–16).

jueves, 12 de julio de 2012

Cristo «aprendió la obediencia


El mismo libro en la Biblia que dice que Cristo «aprendió la obediencia
» a través del sufrimiento, y que fue «[perfeccionado]
por aflicciones», también dice que fue «sin pecado». «[Cristo] fue
tentado en todo según nuestra semejanza, pero sinpecado» (Hebreos
4:15).
Esta es la enseñanza consecuente de la Biblia. Cristo fue sin pecado.
Aunque era eldivino Hijo de Dios, era realmente humano, con
todas nuestras tentaciones y apetitos y debilidades físicas. Sintió
hambre (Mateo 21:19) y enojo y aflicción (Marcos 3:5) y dolor
(Mateo 17:12). Pero su corazón amaba perfectamente a Dios, y actuó
de acuerdo con ese amor: «no hizo pecado, ni se halló engaño en
su boca» (I Pedro 2:22).
Por consiguiente, cuando la Biblia dice que Jesús «por lo que padeció
aprendió la obediencia», no quiere decir que aprendió a dejar
de desobedecer. Quiere decir que con cada nueva experiencia aprendió
en la práctica -yen eldolor-lo que significa obedecer. Cuando
dice que fue «[perfeccionado] por aflicciones», no quiere decir
que fue gradualmente librándose de defectos. Quiere decir que fue declaración de la aprobación de Dios. Esta la dio levantando a Jesús
de entre los muertos.

martes, 10 de julio de 2012

Los deberes de la congregación hacia los pastores


Los deberes de la congregación hacia los pastores
El éxito de una congregación depende mucho de cómo los miembros apoyan a los pastores y cómo cumplen con sus deberes. A continuación ofrecemos algunos deberes de los miembros de la iglesia hacia los pastores:
1.                 Orar por ellos
Las oraciones de una congregación fiel resultan de gran ayuda para los pastores. Pablo estimó de mucho valor las oraciones de los santos (2 Corintios 1.11). Las oraciones de una congregación fiel libraron a uno de los apóstoles de la cárcel y probablemente de la muerte (Hechos 12.5). Todos los pastores verdaderos se dan cuenta del valor de las oraciones de los santos y siempre las anhelan. (Lea Efesios 6.18–19; Colosenses 4.2–3; 1 Tesalonicenses 5.25; 2 Tesalonicenses 3.l.) Hermanos y hermanas, oren por sus pastores.