viernes, 13 de abril de 2012

¿Qué son las tentaciones?


¿Qué son las tentaciones?
"En los últimos 2000 años la palabra `tentación' ha sufrido un cambio de significado. Antes significaba tanto `prueba' como `seducir para
mal' y por lo tanto tenía un significado positivo y negativo. El lado positivo es que la tentación es una prueba de nuestra vida permitida por
Dios, con la intención de producir el crecimiento espiritual. El lado negativo es que la tentación es la atracción seductora de Satanás al
creyente para vivir de un modo contrario al plan de Dios para su vida".

miércoles, 11 de abril de 2012

PRUEBAS Y TENTACIONES


Pruebas, tentaciones
y sufrir por Cristo
A PRUEBAS Y TENTACIONES
a) Escrituras clave
1 Pedro 1:6-7 1 Corintios 10:13
Hebreos 4:15 Santiago 1:2-15 Hebreos 2:18
b) Introducción
Nacemos con una predisposición a desviarnos como una bocha. La Biblia dice que nuestra vieja naturaleza es responsable de esto (Romanos
7:25). Como resultado siempre nos desviamos del camino recto puesto por la Palabra de Dios. Cuando nacemos de nuevo y venimos a ser
hijos de Dios todavía podemos pecar, pero ya no tenemos que hacerlo. Somos libres para aprender a alcanzar lo que Dios quiere y para no
ser capaces de pecar como hacíamos en el pasado.

lunes, 9 de abril de 2012

Las marcas de un siervo de Dios


Las marcas de un siervo de Dios
- Busca primero el Reino de Dios (Mateo 6:33).
- Es un siervo de todos (Mateo 20:26-28).
- Mira hacia su amo para recompensa (Mateo 25:21).
- Sirve a los demás y al hacerlo sirve al Señor Jesús (Mateo 25:31-40).

domingo, 8 de abril de 2012

TENER UN CORAZON SERVICIAL


TENER UN CORAZON SERVICIAL
a) Escrituras clave
Marcos 9:33-35 Juan 13:1-17
Marcos 10:35-45 Filipenses 2:5-11
Juan 12:24-26
b) ¿Qué es un siervo
Un siervo es uno que no es su propio amo sino que tiene a otro por amo. Una persona sirve a aquello que ocupa la mayoría de su tiempo, o a
aquello que tiene prioridad en su corazón, o a aquello en que gasta la mayoría de su dinero. Sea a quien sea o lo que sea que sirves, a ellos o a aquello eres
un esclavo o siervo. Un siervo de Dios es uno que se ha destronado a sí mismo y todo lo demás en su vida o experiencia y ha entronado a Jesús y le ha
hecho Señor de toda su vida. Esto significa que pone a Jesús primero en todo. Entonces se espera de nosotros, como discípulos de Jesús, que sirvamos
sólo a Dios (1 Corintios 4:1). Esto significa que pondremos el Reino de Dios primero en nuestra vida (Mateo 6:33), y no serviremos las riquezas, el
poder, las posesiones o cualquier otra cosa (Mateo 6:24).

sábado, 7 de abril de 2012

La marca de Dios


La marca de Dios
Lee Génesis 32:22-32. Esta lucha costó a Jacob todo lo que era y tenía en términos mundanos, es decir, su nombre y su fuerza; pero a los ojos de
Dios fue la causa de su éxito. Se encontró con Dios cara a cara pero vivió para contar la historia. Pero no era el mismo, porque llevaba la marca de
Dios en el cuerpo. Había cojera en el nuevo Jacob (o Israel), pero su cojera era su fuerza. También necesitamos encontrarnos con Dios, ser
tocados por su poder y cargados por la santidad de Dios. El saber que Dios ha mirado en nuestra vida y que su amor nos ha perdonado ese es
el verdadero quebrantamiento. El quebrantamiento así no es debilidad. Es la mismísima fuente de fuerza en el espíritu. Después de tal encuentro
las cosas nunca parecen otra vez iguales. Esto, en efecto, es la mayor fuente de poder en todo el mundo. No hay nada más fuerte que un hombre
que ha sido tocado por Dios. No le falta nada por probar y nada más que temer. La vieja lucha ha desaparecido, el viejo fuego ha sido apagado,
y la vieja agresividad ha sido macada. Dentro hay un vacío que sólo Dios puede llenar. No es el vacío de nada o de sin sentido, es
el vacío de Dios. Externamente hay una debilidad que sólo Dios puede hacer fuerte, y lo hace si le entregamos nuestra vida totalmente. "Con
Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios,
el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí". (Gálatas 2:20). Todo discípulo necesita vivir así si realmente ha de tener efecto para Dios.

jueves, 5 de abril de 2012

Ungüento derramado


Ungüento derramado
Necesitamos ser quebrantados. Sólo entonces puede Dios derramar sanidad en nuestra vida. Cuando María ungió los pies de Jesús (Juan 12:1-8)
tuvo que quebrar la jarra antes que el ungüento pudiera salir. De modo similar, nosotros necesitamos ser quebrantados antes que el ungüento del
Espíritu Santo pueda fluir de nosotros. A menos que lleguemos a ser nada, Dios no nos hará nunca algo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Espíritu sin medida


Espíritu sin medida
Para Jesús el ser nada por sí mismo era un modo de vida. El quebrantamiento llegó a ser un modo de vida para El mucho antes de ver la cruz.
Realmente era alguien, pero se hizo nada. Aquí estaba Jesús, el hombre sobre todo hombre, que conocía los caminos del poder de Dios en un
sentido inmediato y personal. Trajo a vida los muertos más de una vez en su ministerio terrenal. Cuando tocaba a los hombres se ponían bien.
Cuando hablaba, los demonios temblaban y huían. Podemos ver el secreto del poder de Dios en la experiencia de Jesús (Juan 3:34). Recibimos
el Espíritu de Dios solamente por medida: el Padre tiene mucha voluntad de damos el Espíritu, pero las limitaciones de nuestro propio corazón
determina la medida de la obra del Espíritu Santo en nosotros. Estamos tan llenos de basura y autointerés que no hay sitio para que el Espíritu
obre en gran medida. Dolores, orgullo, egoísmo y rebelión impiden recibir el Espíritu Santo en nuestros corazones y que éste tenga un sitio para
obrar en nosotros. La verdad es que no había elementos oscuros en el corazón de Jesús. Había sitio para que Dios el Padre derramara el Espíritu sin
medida. En nuestra vida el espacio está muy a menudo lleno de desorden emocional, intelectual y espiritual.