miércoles, 19 de enero de 2011

Obligado a servir


Obligado a servir

Que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Efesios 4:1

¿Tiene idea de cuán supremo llamamiento es servir a Cristo?

Pablo dij "Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10). También dij "Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados" (Ef. 4:1).

En los tiempos antiguos, a un vencedor en los juegos olímpicos se le preguntó una vez: "Espartano, ¿qué ganarás con esta victoria?" A lo que respondió: "Señor, tendré el honor de luchar en la línea del frente para mi rey". Que esa sea su respuesta al llamado de su Rey. Conocidos por la obediencia

Según el mandamiento del Dios eterno... para que obedezcan a la fe.

Romanos 16:26

¿Sabía usted que no es la fe más la obediencia lo que es igual a salvación, sino la fe obediente la que es igual a salvación? Se comprueba la verdadera fe en su obediencia a Dios.

Como Jesucristo es el Señor, Él exige obediencia. No hay fe sin obediencia. Pablo dijo a los cristianos de Roma: "Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo" (Ro. 1:8). ¿Y por qué se divulgaba su fe en todo el mundo? Romanos 16:19 explica: "Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos". Al principio, es su fe la que se divulga, pero al final es su obediencia.

La fe que excluye la obediencia no salvará a nadie. Tal engaño hace que muchos entren por el camino espacioso que lleva a la destrucción (Mt. 7:13-14). Eso es como edificar una superestructura religiosa sobre la arena (Mt. 7:21-29).

Fundamente su vida en la obediencia a Cristo. Entonces sabrá que pertenece a Él.

martes, 18 de enero de 2011

Gracia inmerecida


Gracia inmerecida

Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.

Romanos 5:20

La salvación no se produce por la confirmación, la comunión, el bautismo, el ser miembro de la iglesia, el ir a la iglesia, el tratar de guardar los Diez Mandamientos ni el practicar el Sermón del Monte. No se produce por dar a obras de caridad o ni siquiera por creer que hay un Dios. No se produce por ser una persona moral y respetable. La salvación no se produce por decir que se es cristiano. La salvación se produce solo cuando recibimos por la fe el don de la gracia de Dios. El infierno estará lleno de personas que trataron de llegar al cielo de otro modo.

El apóstol Pablo dij "La ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro" (Ro. 5:20-21). Lo primero que el evangelio da es la gracia, que ni se gana ni se merece.

El doctor Donald Grey Barnhouse dij "El amor que da hacia arriba es la adoración; el amor que da hacia afuera es el afecto; el amor que se inclina es la gracia". Dios se ha inclinado para darnos la gracia. ¿La recibirá usted? Entre en el juego

Corred de tal manera que lo obtengáis.

1 Corintios 9:24

Como yo era un deportista cuando niño, jugué en varios equipos en diversos programas deportivos. Recuerdo a muchos muchachos con poca o ninguna capacidad deportiva que trataban de formar parte de aquellos equipos. Una que otra vez, a un entrenador le daba pena con algún muchacho así y lo ponía en el equipo a pesar de su actuación. Le daba al muchacho un uniforme para hacerle sentir que era parte del equipo aunque no permitiera que el muchacho participara en el juego.

Afortunadamente, es todo lo contrario en la vida cristiana. El Señor no nos pone en el equipo solo para que nos sentemos en el banco. Tiene el propósito de enviarnos al juego. Es su gracia la que nos llama a la salvación, y es su voluntad la que nos envía al mundo para dar testimonio de Él.

Todos somos como el muchacho que no tenía habilidad. Dios nos pone misericordiosamente en el equipo, no debido a nuestra habilidad, sino simplemente por su gracia soberana. Y Él nos da la capacidad para participar en el juego. Así que entre en el juego y dé gracias por el santo privilegio de servir a Jesucristo.

lunes, 17 de enero de 2011

la inmutabilidad de Dios.2


J.I. Packer, en su excelente libro Knowing God [Conociendo a Dios], incluye un capítulo sobre la inmutabilidad de Dios, en el cual enfatiza la importancia de este atributo en nuestras vidas como Cristianos:
«¿Dónde está el sentido de distancia y de diferencia, entonces, entre los creyentes en la Biblia y nosotros? Está excluida. ¿En qué terreno? En los terrenos que Dios no cambia. Comunión con Él, fe en Su Palabra, vivir por fe, vivir basados en las promesas de Dios, son esencialmente las mismas realidades para nosotros en el día de hoy tanto como lo fueron para los creyentes en tiempos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Este pensamiento trae consuelo a medida que nos adentramos en las perplejidades de cada día: en medio de todos los cambios e incertidumbres de la vida en la edad nuclear.. Dios y Su Cristo, permanecen iguales -todopoderosos para salvar. Pero el pensamiento también nos trae un desafío. Si nuestro Dios es el mismo Dios que tuvieron los creyentes del Nuevo Testamento, ¿cómo podemos justificarnos de contentarnos con una experiencia de comunión con él y con un nivel de conducta cristiana, tan inferior a la que tenían ellos? Si Dios es el mismo, no es un tema que alguno de nosotros esté en condiciones de eludir”[4] La inmutabilidad de Dios está muy relacionada con la inmutabilidad de la Palabra de Dios (Mateo 24:35; 1ª Pedro 1:22-25), lo que significa que Su Palabra nunca está obsoleta, jamás es irrelevante para nuestras vidas en estos tiempos. (2) La inmutabilidad de Dios es seguridad para los Cristianos. La seguridad provee estabilidad y confianza en tiempos de incertidumbre y en circunstancias que nos parecen amenazantes. Debido a que nuestro Dios no cambia, Sus promesas y Su propósitos son seguros;

domingo, 16 de enero de 2011

Oportunidades y ocasiones


Oportunidades y ocasiones

Aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Efesios 5:16

La necesidad nos da oportunidades para que hagamos cosas por otros que quizá de otra forma no haríamos, por lo que debemos aprovechar cada una de estas ocasiones. Mientras estemos en la tierra, Dios siempre tiene trabajo para nosotros. Cuando ya no tenga más para que hagamos, nos llevará a casa.

El predicador del siglo diecisiete Thomas Fuller dij «Los hijos de Dios son inmortales mientras su Padre tenga algo para que hagan en la tierra». El misionero David Livingstone lo expresó de manera similar: «Los hombres son inmortales hasta que terminan de hacer su obra».

El predicador inglés Charles Spurgeon señaló: «Ocurra lo que ocurra alrededor de nosotros, no tenemos por qué alarmarnos. Somos inmortales hasta que hayamos terminado con nuestro trabajo. En medio de las infecciones o enfermedades contagiosas, si se nos llama a acudir, podemos estar sentados allí como si el aire fuera un bálsamo. No debemos preservar nuestra vida a costa de nuestro deber. Es mejor morir en el servicio que vivir en ociosidad, mejor glorificar a Dios y partir que pudrirnos aquí sobre la tierra sin hacer lo que él quiere que hagamos. A Dios le pertenece el asunto de la muerte. Por eso, podemos ir sin temor al peligro donde nuestro deber nos llame».

Hay un niño, una vagabunda, un prisionero, un soldado a los que Dios quiere que usted llegue en este MUNDO Aproveche cada momento oportuno.

sábado, 15 de enero de 2011

Una unión misteriosa


Una unión misteriosa

Tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

Filipenses 2:7

La humanidad y la deidad de Cristo es una unión misteriosa que nunca podemos entender plenamente. Pero la Biblia pone de relieve ambas.

Lucas 23:39-43 da un buen ejemplo. En la cruz, "uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciend Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciend ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dij De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso".

En su humanidad, Jesucristo fue una víctima, clavado sin misericordia a una cruz después que lo escupieron, se burlaron de Él y lo humillaron. Pero en su deidad le prometió al ladrón en la cruz vida eterna como solo Dios puede prometer. La gracia del Rey

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

Romanos 3:24

Todo creyente recibe la gracia de Dios como resultado de responder a las buenas nuevas. Y las buenas nuevas son que la salvación es por gracia.

El apóstol Pablo dij "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef. 2:8-9). La gracia de Dios que trae salvación ha aparecido para todas las personas. Se ofrece totalmente independiente de cualquier cosa que pudiéramos haber hecho para recibir el favor de Dios. Es el favor inmerecido de Dios, que en su misericordia y su clemencia nos da la salvación como un regalo. Lo único que tenemos que hacer es sencillamente responder creyendo en su Hijo.

Entramos en el reino de Dios solo por la gracia de Dios. No hay lugar para la propia alabanza ni la proeza humana. Recuerde darle gracias a Dios por concederle una salvación tan misericordiosa.

viernes, 14 de enero de 2011

INMUTABILIDAD DE DIOS


INMUTABILIDAD DE DIOS . La resurrección de nuestro Señor fue una necesidad teológica. En la primera Epístola de Pedro, son muy importantes la inmutabilidad de Dios y Sus obras. En 1ª Pedro 1:3-9, Pedro habla de nuestra salvación, más bien como algo incorruptible más que corruptible. Habla de nuestra herencia incorruptible (versículo 4) y también nuestra fe (versículo 7). En los versículos 18-19, Pedro considera la sangre derramada de nuestro Señor, como algo precioso, porque es incorruptible. La expiación mediante la cual ganamos nuestra salvación, fue a través de un sacrificio incorruptible, de modo que nuestra salvación es igualmente incorruptible. En los versículos 22-25, Pedro sigue explicando que la Palabra de Dios es imperecible. Es esta Palabra que sirvió como una semilla incorruptible mediante la cual fuimos engendrados. Por cuanto nuestro nacimiento se origina en una semilla incorruptible, no sólo la Palabra es incorruptible, sino que también nuestra vida y nuestro amor, que nace de la Palabra. Finalmente, e 1ª Pedro 5:4, Pedro habla a los ancianos de su recompensa: “la corona incorruptible de gloria”. Nuestra salvación es segura porque es incorruptible. Por lo tanto nuestra salvación, al igual que Dios, es inmutable. Conclusión
La inmutabilidad de Dios está lejos de ser tan sólo una observación teológica o una verdad hipotética. Es una verdad que transforma vidas, de lo cual podemos concluir varias implicaciones para nuestras vidas. (1) La inmutabilidad de Dios tiene una tremenda implicancia con relación a la Biblia, la Palabra de Dios

jueves, 13 de enero de 2011

Un tesoro escondido


Un tesoro escondido

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Efesios 1:3

No hay manera de comprender las riquezas que Dios ha provisto para quienes aman a su Hijo. Los tesoros que ha preparado son infinitos. Jesús dij "El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo" (Mt. 13:44). El apóstol Pablo cita al profeta Isaías cuando dice: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Co. 2:9).

La buena noticia es que, si amamos al Hijo de Dios, heredamos todas las riquezas del Padre. Si creemos en Cristo, tenemos un tesoro inimaginable. Resucitado por medio del Espíritu

Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.

Juan 3:34-35

Jesucristo desempeñó una función que exigía sumisión voluntaria, e hizo la voluntad del Padre mediante el poder del Espíritu. Ese es un acto asombroso de amor y humildad de alguien que es plenamente Dios y que siempre lo será por toda la eternidad.

Es importante reconocer la obra del Espíritu en el ministerio y la resurrección de Jesús porque ella indica que toda la Trinidad participó en la redención de la humanidad. La mayor confirmación de que Jesucristo es quien dijo ser es que el Padre resucitó al Hijo mediante el poder del Espíritu Santo