martes, 12 de octubre de 2010

poder del Espíritu Santo


Si usted ha estado viviendo en la derrota espiritual - impotente y estéril, pregunto si hay alguna validez en la vida cristiana - no hay esperanza para ti!¿Qué mayor promesa de Cristo puede ofrecer a los cristianos de la seguridad de que puede caminar a diario en el poder del Espíritu Santo, el Espíritu de Jesucristo, y experimentar una vida abundante y fecunda de propósito y la aventura? Aquí está su promesa:
Te digo la verdad, cualquiera que cree en mí hará lo que he estado haciendo. Él hará cosas mayores que éstas, porque yo voy al Padre.
Y voy a hacer todo lo que pidáis en mi nombre, por lo que el Padre sea glorificado en el Padre.
Es posible que me pidan algo en mi nombre, y yo lo haré.
Ciertas verdades espirituales básicas, cuando se entiende y experimentado por la fe, trae beneficios revolucionario espiritual. Estos principios probados puede ayudarle a ser más consistente en su caminar con Dios y ser más eficaces en su testimonio de nuestro querido Salvador.
La vida cristiana, bien entendida, no es complejo ni difícil. Como cuestión de hecho, la vida cristiana es muy simple. Es tan simple que nos tropezamos con la misma simplicidad de la misma, y sin embargo es tan difícil que nadie puede vivir! Esta paradoja se produce porque la vida cristiana es una vida sobrenatural. El único que puede ayudarnos a vivir esta vida abundante es el Señor Jesucristo, que nos da el poder de su Espíritu Santo.

lunes, 11 de octubre de 2010

Abel y Cristo

Abel y Cristo

Fijémonos ahora en Abel como tipo de Cristo, pues el Nuevo Testamento nos dice que la sangre de Cristo habla de mejores cosas que la de Abel (Heb. 12:24). Mientras que la sangre de Abel clamaba venganza contra el malhechor, la sangre de Cristo habla de la redención que Él obtuvo para los pecadores culpables. La sangre de Cristo no clama retribución de ningún tipo, sino redención, remisión y salvación: "Y Jesús dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Luc. 23:34). "Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que antes había anunciado por boca de todos Sus profetas, que Su Cristo había de padecer" (Hech. 3:17-18).

Aunque fue cortado de la tierra de los vivientes, fue precisamente la manera que Dios había preparado para que Él llevara mucho fruto (Juan 12:24). Por Su muerte y resurrección, Cristo se ha convertido en la Cabeza de una raza nueva. Después de ser librado de los dolores de la muerte, ha redimido a un pueblo para Sí, en medio del cual canta la alabanza de Dios (Sal. 22:22‑23; Heb. 2:12). Habiéndose ofrecido por el pecado y llevado el pecado de muchos, Él ve el fruto de la aflicción de Su alma, un linaje de creyentes (Isa. 53:10‑12).

domingo, 10 de octubre de 2010

Pruebas bienaventuradas

Pruebas bienaventuradas

Tenemos por bienaventurados a los que sufren.

Santiago 5:11

Santiago terminó su disertación acerca de las pruebas diciend "Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas]" (1:12). Las personas que soportan con éxito las pruebas y vencen la tentación son realmente felices. Santiago no dice que la felicidad es la libertad de las pruebas, sino la victoria sobre ellas. Hay una gran diferencia. No es el gozo superficial del espectador que nunca estuvo en el conflicto; es la alegría del participante que luchó y ganó. ¿Es su experiencia como la del primero o la del segundo? Resistir hasta el fin

Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas].

Santiago 1:12

El verbo soportar en el versículo de hoy se refiere a resistir con paciencia y de forma victoriosa. Implica pasiva o incluso penosa supervivencia y se concentra en el resultado de ser victorioso. La persona que pasa por las pruebas y sale victoriosa nunca abandona su fe ni a su Dios. Demuestra que es un cristiano genuino.

Algunas personas van a la iglesia, dicen creer en Cristo y hasta se bautizan. Pero cuando se enfrentan a los problemas, ellas desaparecen. Y tal vez nunca vuelvan. Quizás afrontaron una relación quebrantada, la muerte de un ser querido, o alguna otra lucha, y las circunstancias fueron tan insoportables que culparon a Dios y se fueron, convencidas de que el cristianismo no es la solución.

Como creyentes, podemos pasar por tiempos de luchas y de dudas, pero nunca será destruida nuestra fe. Nos aferramos al Señor a pesar de nuestras pruebas porque lo amamos. Esa perseverancia amorosa resulta en verdadera bendición.

sábado, 9 de octubre de 2010

Dios es quien nos bendice y prospera

Dios es quien nos bendice y prospera

A diferencia de lo que opinan muchísimas personas, quien nos bendice y prospera es Dios y no los amuletos, rituales o amuletos que promueve el ocultismo. Recurrir a tales fetiches o tornarse partícipes de la ceremonia, no hace otra cosa que atraer maldición.

Hace muchos siglos Dios advirtió a los israelitas y a nosotros hoy, apartarnos de toda práctica que abra puertas al mundo de las tinieblas: "Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas." (Deuteronomio 18:9-12).

Asumir esas ceremonias nos separa de nuestro amado Padre celestial pero además, le otorga a Satanás y sus huestes el derecho legal para afligir nuestras vidas y traer ruina, enfermedad y muerte. Puede que no alcance a dimensionar el alcance del problema, pero es real.

Si alguna vez incurrió en alguna de estas actividades, abiertamente contrarias a lo que dispone Dios, es hora de que renuncie a todo pacto o compromiso con lo diabólico, reciba a Jesucristo en su corazón y lo declare—en adelante—como su Señor y Salvador.

Es en ese momento cuando Satanás pierde toda autoridad sobre su existencia y las cadenas que lo atan a la maldad se rompen. ¡Podrá disfrutar de la libertad! Tomados de la mano del Señor Jesús aseguramos que no volverán a doblegarnos esas ataduras. ¡Hoy es el día para ser libres!

A propósito, ¿Ya recibió a Jesucristo en su corazón como su único y suficiente Salvador? No deje pasar la oportunidad. Hoy es el día para hacerlo.

viernes, 8 de octubre de 2010

La prueba del agua

La prueba del agua

También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.

Romanos 5:3-4

Los joyeros usan "la prueba del agua" como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero diamante.

A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca. El gozo que nos aguarda

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.

Santiago 1:2

El gozo que sentimos en nuestras pruebas puede ser uno de los mayores gozos que experimentemos. Como una de las principales razones de que Dios envíe pruebas a nuestra vida es para probar la autenticidad de nuestra fe, ¿qué mejor ocasión para tener gozo que en una experiencia de sufrimiento que ha probado la realidad de nuestra salvación? Una seguridad fortalecida de nuestra salvación y de la confianza de que Dios cuida de nosotros, como se manifiesta en la realidad de que nuestro sufrimiento no pudo quebrantar nuestra fe ni separarnos de su amor, es causa de la mayor felicidad.

El verdadero gozo no es una emoción efímera y superficial. El gozo genuino resulta de factores mucho más profundos que de las circunstancias que brindan felicidad superficial. Si está atravesando las circunstancias negativas de la vida, andando a duras penas en la duda y el desaliento, ha olvidado que el verdadero gozo radica en la confianza de que su vida está escondida con Cristo en Dios. En la providencia de Dios, ese gozo y esa seguridad pueden ser más fuertes durante una prueba.

jueves, 7 de octubre de 2010

Saca primero la viga de tu ojo…

Saca primero la viga de tu ojo… Bueno… aquí os dejo con el evangelio de hoy, es un tanto duro, pero… Nos enseña a Vivir!! ¡¡ÁNIMO!!

De la Buena Noticia de Jesús de Nazaret según San Lucas 6,39-42.

Les hizo también esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro. ¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo’, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.


Hoy tenemos una Buena Noticia, bastante durilla, pero que, desde luego, nos enseña a Vivir!! hablábamos de Amar, de no juzgar, de no condenar… Y… por supuesto, que eso sólo lo puedes hacer en la medida en que eres consciente de los errores y pecados propios.
Personalmente, cuando más he aprendido a perdonar y a amar, ha sido en las experiencias en las que más misericordia he experimentado del Padre, por los fallos propios.





muchas veces juzgamos el comportamiento de otros, sin ver nuestra propia pobreza y nuestra incapacidad de amar… y… ¿Cómo vamos a ayudar a nadie, si no somos capaces de ver el camino, con nuestra ceguera?

los primeros años de mi vida con CRISTO fue una experiencia importante… donde observe mis vigas y sobretodo… saboreé la misericordia y el amor de Dios, que SIEMPRE nos AMA, nos PERDONA, nos ACOGE y nos ANIMA a empezar una nueva Vida en el Amor!!

Hoy os invito, a pararos a reconocer vuestras vigas personales, a reconocer todos aquellos miedos y prejuicios que no os dejan Amar, ni Vivir Alegremente, sino que más bien os hunden en el juicio y el prejuicio frente al hermano y frente a vosotros mismos… ¡¡ÁNIMO!! Esa experiencia… no mata… devuelve a la Vida!! y trae paz y gozo a nuestro ser

miércoles, 6 de octubre de 2010

¿Qué hay en su corazón?

¿Qué hay en su corazón?

Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.

2 Crónicas 32:31

Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte. Separados del mundo

[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

Hebreos 11:26

Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.

Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales.