24 de diciembre
El tiempo oportuno de Cristo
Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo.
Gálatas 4:4
La primera Navidad ocurrió en el momento oportuno. Gálatas 4:4-5 dice: "Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley". ¿Qué era "el cumplimiento del tiempo"? El tiempo soberano de Dios. Él ordenó los acontecimientos mundiales para que todo estuviera preparado para la venida de Cristo y la subsiguiente evangelización de los apóstoles.
Al hacer un análisis de la iglesia primitiva, nos asombra la rápida difusión del evangelio en menos de un siglo. La mano soberana de Dios se destaca con toda claridad. La venida de Cristo no pudo haber sido en un tiempo más propicio. ¿Por qué nació Jesús?
Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Marcos 10:45
He aquí un aspecto de la historia de la Navidad que casi nunca se cuenta: aquellas suaves manitas, formadas por el Espíritu Santo en el vientre de María, fueron hechas para que los clavos las atravesaran. Aquellos pies pequeños color de rosa que no podían andar un día caminarían hasta una colina polvorienta para ser clavados a una cruz. Aquella linda cabecita con ojos chispeantes y una boca impaciente estaba formada para que algún día los hombres pusieran sobre ella una corona de espinas. Aquel tierno niñito, amoroso y apacible, envuelto en pañales, un día sería desgarrado violentamente por una lanza.
Jesucristo nació para morir.
No piense que estoy tratando de apagar su entusiasmo navideño. Lejos de eso, ya que la muerte de Jesús, aunque planificada y llevada a cabo por hombres con malvadas intenciones, no fue de ningún modo una tragedia. En realidad, representa la mayor victoria sobre el mal que alguien haya logrado.
lunes, 28 de diciembre de 2009
domingo, 27 de diciembre de 2009
Mateo 3
Mateo 3 -
CAPÍTULO 3
Versículos 1-6. Juan el Bautista.-Su predicación, su estilo de vida, y el bautismo. 7-12. Juan reprueba a los fariseos y a los saduceos. 13-17. El bautismo de Jesús.
Vv. 1-6.Después de Malaquías no hubo profeta hasta Juan el Bautista. Apareció primero en el desierto de Judea. No era un desierto deshabitado, sino parte del país, no densamente poblado ni muy aislado. Ningún lugar es tan remoto como para excluirnos de las visitas de la gracia divina.
Predicaba la doctrina del arrepentimiento: “Arrepentíos”. La palabra aquí usada implica un cambio total de modo de pensar: un cambio de juicio, de la disposición, y de los afectos, una inclinación diferente y mejor del alma. Consideren sus caminos, cambien sus sus pensamientos: han pensado mal; piensen de nuevo y piensen bien. Los penitentes verdaderos tienen pensamientos de Dios y de Cristo, del pecado y de la santidad, de este mundo y del otro, diferentes de los que que tuvieron. El cambio del pensamiento produce un cambio de camino. Este es el arrepentimiento del evangelio, el cual se produce al ver a Cristo, al captar su amor, y de la esperanza de perdón por medio de Él. Es un gran estímulo para que nosotros nos arrepintamos; arrepentíos, porque vuestros pecados serán perdonados si os arrepentís. Volveos a Dios por el camino del deber, y Él, por medio de Cristo, se volverá a vosotros por el camino de la misericordia. Ahora es tan necesario que nos arrepintamos y nos humillemos para preparar el camino del Señor, como lo era entonces. Hay mucho que hacer para abrir camino para Cristo en un alma, y nada más necesario que el descubrimiento del pecado, y la convicción de que no podemos ser salvados por nuestra propia justicia. El camino del pecado y de Satanás es un camino retorcido, pero para preparar un camino para Cristo es necesario enderezar las sendas, Hebreos xii, 13.
Quienes tienen por actividad llamar a los demás a lamentar el pecado y a mortificarlo, deben llevar una vida seria, una vida de abnegación y desprecio del mundo. Dando a los demás este ejemplo, Juan preparó el camino para Cristo.
Muchos fueron al bautismo de Juan, pero pocos mantuvieron la profesión que hicieron. Puede que haya muchos oyentes interesados, pero pocos creyentes verdaderos. La curiosidad y el amor de la novedad y variedad pueden llevar a muchos a oír una buena predicación, siendo afectados momentaneamente, a muchos que nunca se someten a su autoridad. Los que recibieron la doctrina de Juan, testificaron su arrepentimiento confesando sus pecados. Están listos para recibir a Jesucristo como su justicia sólo los que son llevados con tristeza y vergüenza a reconocer su culpa. Los beneficios del reino de los cielos, ahora ya muy cerca, les fueron sellados por el bautismo. Juan los purificó con agua, en señal de que Dios los limpiaría de todas sus iniquidades, dando a entender con esto que, por naturaleza y costumbre, todos estaban contaminados y no podían ser recibidos en el pueblo de Dios a menos que fueran lavados de sus pecados en el manantial que Cristo iba a abrir, Zacarías xiii, 1.
Vv. 7-12.Dar aplicación para las almas de los oyentes es la vida de la predicación; así fue la de Juan. Los fariseos ponían el énfasis principal en observancias externas, descuidando los asuntos de más peso de la ley moral, y el significado espiritual de sus ceremonias legales. Otros eran hipócritas detestables que hacían con sus pretensiones de santidad un manto de la iniquidad. Los saduceos estaban en el extremo opuesto, negando la existencia de los espíritus y el estado futuro. Ellos eran los infieles burladores de esa época y ese país.
Hay una gran ira venidera. Gran interés de cada uno es huir de la ira. Dios, que no se deleita en nuestra ruina, nos ha advertido; advierte por la palabra escrita, por los ministros, por la conciencia. No son dignos del nombre de penitentes, ni de sus privilegios, los que dicen que lamentan sus pecados, pero siguen en ellos. Conviene a los penitentes ser humildes y bajos a sus propios ojos, agradecer la mínima misericordia, ser pacientes en las grandes aflicciones, estar alerta contra toda apariencia de mal, abundar en todo deber, y ser caritativos al juzgar al prójimo.
Aquí hay una palabra de cautela, no confiar en los privilegios externos. Hay muchos cuyos corazones carnales son dados a seguir lo que ellos mismos dicen dentro de sí y dejan de lado el poder de la palabra de Dios que convence de pecado y su autoridad. Hay multitudes que no llegan al cielo por descansar en los honores y las simples ventajas de ser miembros de una iglesia externa.
He aquí una palabra de terror para el negligente y confiado. Nuestros corazones corruptos no pueden dar buen fruto a menos que el Espíritu regenerador de Cristo implante la buena palabra de Dios en ellos. Sin embargo, todo árbol, con muchos dones y honores, por verde que parezca en su profesión y desempeño externo, si no da buen fruto, frutos dignos de arrepentimiento, es cortado y echado al fuego de la ira de Dios, el lugar más apto para los árboles estériles; ¿para qué otra cosa sirven? Si no dan fruto, son buenos como combustible.
Juan muestra el propósito y la intención de la aparición de Cristo, la cual ellos ahora esperaban con prontitud. No hay formas externas que puedan limpiarnos. Ninguna ordenanza, sea quien sea el que la administre, o no importa la modalidad, puede suplir la necesidad del bautismo del Espíritu Santo y de fuego. Sólo el poder purificador y limpiador del Espíritu Santo puede producir la pureza de corazón, y los santos afectos que acompañan a la salvación. Cristo es quien bautiza con el Espíritu Santo. Esto hizo con los extraordinarios dones del Espíritu enviados a los apóstoles, Hechos ii, 4. Esto hace con las gracias y consolaciones del Espíritu, dados a quienes le piden, Lucas xi, 13; Juan vii, 38, 39; ver Hechos xi, 16.
Obsérvese aquí, la iglesia externa en la era de Cristo, Isaías xxi, 10. Los creyentes verdaderos son el trigo, sustanciosos, útiles y valiosos; los hipócritas son paja, livianos y vacíos, inútiles, sin valor, llevados por cualquier viento; están mezclados, bueno y malo, en la misma comunión externa. Viene el día en que serán separados la paja y el trigo. El juicio final será el día que haga la diferencia, cuando los santos y los pecadores sean apartados para siempre. En el cielo los santos son reunidos, y no más esparcidos; están a salvo y ya no más expuestos; separados del prójimo corrompido por fuera y con afectos corruptos por dentro, y no hay paja entre ellos. El infierno es el fuego inextinguible que ciertamente será la porción y el castigo de los hipócritas e incrédulos. Aquí la vida y la muerte, el bien y el mal, son puestos ante nosotros: según somos ahora en el campo, seremos entonces en la era.
Vv. 13-17.Las condescendencias de la gracia de Cristo son tan asombrosas que aun los creyentes más firmes apenas pueden creerlas al principio; tan profundas y misteriosas que aun quienes conocen bien su mente, están prontos a ofrecer objeciones contra la voluntad de Cristo. Quienes tienen mucho del Espíritu de Dios, mientras están aquí ven que necesitan pedir más de Cristo. No niega que Juan tenía necesidad de ser bautizado por Él, pero declara que debe ser bautizado por Juan. Cristo está ahora en estado de humillación. Nuestro Señor Jesús consideró conveniente, para cumplir toda justicia, apropiarse de cada institución divina, y mostrar su disposición para cumplir con todos los preceptos justos de Dios.
En Cristo y por medio de Él, los cielos están abiertos para los hijos de los hombres. Este descenso del Espíritu sobre Cristo demuestra que estaba dotado sin medida con sus poderes sagradas. El fruto del Espíritu Santo es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.
En el bautismo de Cristo hubo una manifestación de las tres Personas de la Santa Trinidad. El Padre confirmando al Hijo como Mediador; el Hijo que solemnemente se encarga de la obra; el Espíritu Santo que desciende sobre Él para ser comunicado al pueblo por su intermedio. En Él son aceptables nuestros sacrificios espirituales, porque Él es el altar que santifica todo don, 1 Pedro ii, 5. Fuera de Cristo Dios es fuego consumidor; en Cristo, un Padre reconciliado. Este es el resumen del evangelio, el cual debemos abrazar jubilosamente por fe.
CAPÍTULO 3
Versículos 1-6. Juan el Bautista.-Su predicación, su estilo de vida, y el bautismo. 7-12. Juan reprueba a los fariseos y a los saduceos. 13-17. El bautismo de Jesús.
Vv. 1-6.Después de Malaquías no hubo profeta hasta Juan el Bautista. Apareció primero en el desierto de Judea. No era un desierto deshabitado, sino parte del país, no densamente poblado ni muy aislado. Ningún lugar es tan remoto como para excluirnos de las visitas de la gracia divina.
Predicaba la doctrina del arrepentimiento: “Arrepentíos”. La palabra aquí usada implica un cambio total de modo de pensar: un cambio de juicio, de la disposición, y de los afectos, una inclinación diferente y mejor del alma. Consideren sus caminos, cambien sus sus pensamientos: han pensado mal; piensen de nuevo y piensen bien. Los penitentes verdaderos tienen pensamientos de Dios y de Cristo, del pecado y de la santidad, de este mundo y del otro, diferentes de los que que tuvieron. El cambio del pensamiento produce un cambio de camino. Este es el arrepentimiento del evangelio, el cual se produce al ver a Cristo, al captar su amor, y de la esperanza de perdón por medio de Él. Es un gran estímulo para que nosotros nos arrepintamos; arrepentíos, porque vuestros pecados serán perdonados si os arrepentís. Volveos a Dios por el camino del deber, y Él, por medio de Cristo, se volverá a vosotros por el camino de la misericordia. Ahora es tan necesario que nos arrepintamos y nos humillemos para preparar el camino del Señor, como lo era entonces. Hay mucho que hacer para abrir camino para Cristo en un alma, y nada más necesario que el descubrimiento del pecado, y la convicción de que no podemos ser salvados por nuestra propia justicia. El camino del pecado y de Satanás es un camino retorcido, pero para preparar un camino para Cristo es necesario enderezar las sendas, Hebreos xii, 13.
Quienes tienen por actividad llamar a los demás a lamentar el pecado y a mortificarlo, deben llevar una vida seria, una vida de abnegación y desprecio del mundo. Dando a los demás este ejemplo, Juan preparó el camino para Cristo.
Muchos fueron al bautismo de Juan, pero pocos mantuvieron la profesión que hicieron. Puede que haya muchos oyentes interesados, pero pocos creyentes verdaderos. La curiosidad y el amor de la novedad y variedad pueden llevar a muchos a oír una buena predicación, siendo afectados momentaneamente, a muchos que nunca se someten a su autoridad. Los que recibieron la doctrina de Juan, testificaron su arrepentimiento confesando sus pecados. Están listos para recibir a Jesucristo como su justicia sólo los que son llevados con tristeza y vergüenza a reconocer su culpa. Los beneficios del reino de los cielos, ahora ya muy cerca, les fueron sellados por el bautismo. Juan los purificó con agua, en señal de que Dios los limpiaría de todas sus iniquidades, dando a entender con esto que, por naturaleza y costumbre, todos estaban contaminados y no podían ser recibidos en el pueblo de Dios a menos que fueran lavados de sus pecados en el manantial que Cristo iba a abrir, Zacarías xiii, 1.
Vv. 7-12.Dar aplicación para las almas de los oyentes es la vida de la predicación; así fue la de Juan. Los fariseos ponían el énfasis principal en observancias externas, descuidando los asuntos de más peso de la ley moral, y el significado espiritual de sus ceremonias legales. Otros eran hipócritas detestables que hacían con sus pretensiones de santidad un manto de la iniquidad. Los saduceos estaban en el extremo opuesto, negando la existencia de los espíritus y el estado futuro. Ellos eran los infieles burladores de esa época y ese país.
Hay una gran ira venidera. Gran interés de cada uno es huir de la ira. Dios, que no se deleita en nuestra ruina, nos ha advertido; advierte por la palabra escrita, por los ministros, por la conciencia. No son dignos del nombre de penitentes, ni de sus privilegios, los que dicen que lamentan sus pecados, pero siguen en ellos. Conviene a los penitentes ser humildes y bajos a sus propios ojos, agradecer la mínima misericordia, ser pacientes en las grandes aflicciones, estar alerta contra toda apariencia de mal, abundar en todo deber, y ser caritativos al juzgar al prójimo.
Aquí hay una palabra de cautela, no confiar en los privilegios externos. Hay muchos cuyos corazones carnales son dados a seguir lo que ellos mismos dicen dentro de sí y dejan de lado el poder de la palabra de Dios que convence de pecado y su autoridad. Hay multitudes que no llegan al cielo por descansar en los honores y las simples ventajas de ser miembros de una iglesia externa.
He aquí una palabra de terror para el negligente y confiado. Nuestros corazones corruptos no pueden dar buen fruto a menos que el Espíritu regenerador de Cristo implante la buena palabra de Dios en ellos. Sin embargo, todo árbol, con muchos dones y honores, por verde que parezca en su profesión y desempeño externo, si no da buen fruto, frutos dignos de arrepentimiento, es cortado y echado al fuego de la ira de Dios, el lugar más apto para los árboles estériles; ¿para qué otra cosa sirven? Si no dan fruto, son buenos como combustible.
Juan muestra el propósito y la intención de la aparición de Cristo, la cual ellos ahora esperaban con prontitud. No hay formas externas que puedan limpiarnos. Ninguna ordenanza, sea quien sea el que la administre, o no importa la modalidad, puede suplir la necesidad del bautismo del Espíritu Santo y de fuego. Sólo el poder purificador y limpiador del Espíritu Santo puede producir la pureza de corazón, y los santos afectos que acompañan a la salvación. Cristo es quien bautiza con el Espíritu Santo. Esto hizo con los extraordinarios dones del Espíritu enviados a los apóstoles, Hechos ii, 4. Esto hace con las gracias y consolaciones del Espíritu, dados a quienes le piden, Lucas xi, 13; Juan vii, 38, 39; ver Hechos xi, 16.
Obsérvese aquí, la iglesia externa en la era de Cristo, Isaías xxi, 10. Los creyentes verdaderos son el trigo, sustanciosos, útiles y valiosos; los hipócritas son paja, livianos y vacíos, inútiles, sin valor, llevados por cualquier viento; están mezclados, bueno y malo, en la misma comunión externa. Viene el día en que serán separados la paja y el trigo. El juicio final será el día que haga la diferencia, cuando los santos y los pecadores sean apartados para siempre. En el cielo los santos son reunidos, y no más esparcidos; están a salvo y ya no más expuestos; separados del prójimo corrompido por fuera y con afectos corruptos por dentro, y no hay paja entre ellos. El infierno es el fuego inextinguible que ciertamente será la porción y el castigo de los hipócritas e incrédulos. Aquí la vida y la muerte, el bien y el mal, son puestos ante nosotros: según somos ahora en el campo, seremos entonces en la era.
Vv. 13-17.Las condescendencias de la gracia de Cristo son tan asombrosas que aun los creyentes más firmes apenas pueden creerlas al principio; tan profundas y misteriosas que aun quienes conocen bien su mente, están prontos a ofrecer objeciones contra la voluntad de Cristo. Quienes tienen mucho del Espíritu de Dios, mientras están aquí ven que necesitan pedir más de Cristo. No niega que Juan tenía necesidad de ser bautizado por Él, pero declara que debe ser bautizado por Juan. Cristo está ahora en estado de humillación. Nuestro Señor Jesús consideró conveniente, para cumplir toda justicia, apropiarse de cada institución divina, y mostrar su disposición para cumplir con todos los preceptos justos de Dios.
En Cristo y por medio de Él, los cielos están abiertos para los hijos de los hombres. Este descenso del Espíritu sobre Cristo demuestra que estaba dotado sin medida con sus poderes sagradas. El fruto del Espíritu Santo es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.
En el bautismo de Cristo hubo una manifestación de las tres Personas de la Santa Trinidad. El Padre confirmando al Hijo como Mediador; el Hijo que solemnemente se encarga de la obra; el Espíritu Santo que desciende sobre Él para ser comunicado al pueblo por su intermedio. En Él son aceptables nuestros sacrificios espirituales, porque Él es el altar que santifica todo don, 1 Pedro ii, 5. Fuera de Cristo Dios es fuego consumidor; en Cristo, un Padre reconciliado. Este es el resumen del evangelio, el cual debemos abrazar jubilosamente por fe.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Exodos 14
Exodos 14 -
CAPÍTULO 14
Versículos 1-9. Dios lleva a los israelitas a Pi-hahirot.-Faraón los persigue. 10-14. Los israelitas se quejan-Moisés los consuela. 15-20. Instrucciones de Dios a Moisés-La nube entre los israelitas y los egipcios. 21-31. Los israelitas cruzan el Mar Rojo, los egipcios se ahogan.
Vv. 1-9.Faraón pensó que todo Israel estaba atrapado en el desierto y que sería presa fácil. Pero Dios dijo: Seré glorificado en Faraón. Siendo todos los hombres hechos para honra de su Hacedor, Él será honrado en aquellos por quienes Él no es honrado. Lo que pareciera ser para la ruina de la iglesia a menudo suele ser utilizado para ruina de los enemigos de la iglesia. Aunque Faraón satisfizo su maldad y venganza, él ayudó a que se cumplieran los consejos de Dios acerca de él. Aunque había dejado salir a Israel con toda razón, ahora estaba enojado consigo mismo por haberlo hecho. Dios hace que la envidia y furia de los hombres contra su pueblo, sea un tormento para ellos mismos. Los que vuelven sus rostros al cielo y viven piadosamente en Cristo Jesús deben esperar el acoso de las tentaciones y terrores de Satanás. Él no dejará mansamente que nadie salga de su servicio.
Vv. 10-14.No había camino abierto para Israel, sino hacia arriba y, de ahí, vino la liberación de ellos. Nosotros podemos estar en el camino del deber, siguiendo a Dios, y avanzando hacia el cielo, pero podemos estar rodeados de tribulaciones. Algunos clamaron al Señor; el temor los hizo orar y eso estuvo bien. Dios nos pone en aprietos para ponernos de rodillas. Otros clamaron contra Moisés; el miedo los hizo murmurar como si Dios no fuera aún capaz de hacer milagros. Ellos riñeron con Moisés por haberlos sacado de Egipto y, así, estaban enojados con Dios por la bondad más grande que se les había hecho; así de groseros son los absurdos de la incredulidad.
Moisés dice: No temáis. Cuando no podamos salir de los problemas, siempre es nuestro deber e interés, ponernos por sobre nuestros temores; que aviven nuestras oraciones y esfuerzos, pero que no silencien nuestra fe y esperanza. —“Estad firmes”; no penséis en salvaros a vosotros mismos luchando o huyendo; esperad las órdenes de Dios y obedecedlas. Conservad la serenidad, confiados en Dios para que penséis pacíficamente en la gran salvación que Dios está por obrar por vosotros. Si Dios permite que su pueblo esté en aprietos, hallará el camino para sacarlos.
Vv. 15-20.Las silenciosas oraciones de fe de Moisés prevalecieron delante de Dios más que los fuertes gritos de terror de Israel. La nube y la columna de fuego iban tras ellos donde necesitaban guardia, y eran un muro entre ellos y sus enemigos. La palabra y providencia de Dios tienen un lado negro y tenebroso para el pecado y los pecadores, pero un lado luminoso y agradable para el pueblo del Señor. Aquel que separó la luz de las tinieblas, Génesis i, 4, asignó la oscuridad a los egipcios y la luz a los israelitas. Esa diferencia habrá entre la herencia de los santos en luz y las negras tinieblas que será la porción de los hipócritas para siempre.
Vv. 21-31.La división del Mar Rojo fue terror para los cananeos, Josué ii, 9, 10; la alabanza y el triunfo de los israelitas, Salmo cxiv, 3; cvi, 9; cxxxvi, 13. Fue un tipo de bautismo, 1 Corintios x, 1, 2. El paso de los israelitas en medio del mar era tipo de la conversión de almas, Isaías xi, 15; y que los egipcios fueran ahogados en él era tipo de la ruina final de los pecadores impenitentes.
Dios mostró su omnipotencia abriendo un paso en medio de las aguas, de unas cuantas millas de largo. Dios puede llevar a su pueblo a través de las dificultades más grandes, y hacer camino donde no haya. Fue un ejemplo de su favor maravilloso hacia su Israel. Ellos pasaron en medio del mar, caminaron en seco por el fondo del mar. Fue hecho para animar al pueblo de Dios de todas las épocas para que confíen en Dios en las dificultades más grandes. ¿Qué no puede hacer el que hizo esto? ¿Qué no hará Él por quienes le temen y aman, puesto que hizo esto por los israelitas quejosos e incrédulos? -Luego sobrevino la ira recta y justa de Dios sobre sus enemigos y los de su pueblo. La ruina de los pecadores la acarrean ellos mismos por su propio furor y soberbia. Ellos pudieran haber dejado en paz a Israel, pero no quisieron; ahora les gustaría huir del rostro de Israel, pero no pueden. Los hombres no se convencen hasta que es demasiado tarde, de que los que se meten contra el pueblo de Dios, lo hacen para su propio perjuicio.
Se ordenó a Moisés que extendiera su mano sobre el mar; las aguas regresaron y ahogaron a toda la hueste de los egipcios. Faraón y sus siervos, que se habían endurecido mutuamente en pecado, juntos cayeron ahora, sin escapar ninguno. Los israelitas vieron muertos a los egipcios sobre las arenas. El espectáculo los afectó mucho. Cuando los hombres ven las obras de Dios y se dan cuenta del beneficio recibido, le temen y confían en Él. ¡Qué bueno sería para nosotros si siempre estuviéramos de buen ánimo, como a veces pasa! He aquí el fin hacia el cual puede mirar el cristiano. Sus enemigos arden de furor y son poderosos; pero mientras él esté firmemente sostenido por Dios, pasará a salvo las olas, guardado por el mismo poder de su Salvador, que descenderá contra cada enemigo espiritual. Los enemigos de su alma que haya visto hoy, no los verá nunca más.
CAPÍTULO 14
Versículos 1-9. Dios lleva a los israelitas a Pi-hahirot.-Faraón los persigue. 10-14. Los israelitas se quejan-Moisés los consuela. 15-20. Instrucciones de Dios a Moisés-La nube entre los israelitas y los egipcios. 21-31. Los israelitas cruzan el Mar Rojo, los egipcios se ahogan.
Vv. 1-9.Faraón pensó que todo Israel estaba atrapado en el desierto y que sería presa fácil. Pero Dios dijo: Seré glorificado en Faraón. Siendo todos los hombres hechos para honra de su Hacedor, Él será honrado en aquellos por quienes Él no es honrado. Lo que pareciera ser para la ruina de la iglesia a menudo suele ser utilizado para ruina de los enemigos de la iglesia. Aunque Faraón satisfizo su maldad y venganza, él ayudó a que se cumplieran los consejos de Dios acerca de él. Aunque había dejado salir a Israel con toda razón, ahora estaba enojado consigo mismo por haberlo hecho. Dios hace que la envidia y furia de los hombres contra su pueblo, sea un tormento para ellos mismos. Los que vuelven sus rostros al cielo y viven piadosamente en Cristo Jesús deben esperar el acoso de las tentaciones y terrores de Satanás. Él no dejará mansamente que nadie salga de su servicio.
Vv. 10-14.No había camino abierto para Israel, sino hacia arriba y, de ahí, vino la liberación de ellos. Nosotros podemos estar en el camino del deber, siguiendo a Dios, y avanzando hacia el cielo, pero podemos estar rodeados de tribulaciones. Algunos clamaron al Señor; el temor los hizo orar y eso estuvo bien. Dios nos pone en aprietos para ponernos de rodillas. Otros clamaron contra Moisés; el miedo los hizo murmurar como si Dios no fuera aún capaz de hacer milagros. Ellos riñeron con Moisés por haberlos sacado de Egipto y, así, estaban enojados con Dios por la bondad más grande que se les había hecho; así de groseros son los absurdos de la incredulidad.
Moisés dice: No temáis. Cuando no podamos salir de los problemas, siempre es nuestro deber e interés, ponernos por sobre nuestros temores; que aviven nuestras oraciones y esfuerzos, pero que no silencien nuestra fe y esperanza. —“Estad firmes”; no penséis en salvaros a vosotros mismos luchando o huyendo; esperad las órdenes de Dios y obedecedlas. Conservad la serenidad, confiados en Dios para que penséis pacíficamente en la gran salvación que Dios está por obrar por vosotros. Si Dios permite que su pueblo esté en aprietos, hallará el camino para sacarlos.
Vv. 15-20.Las silenciosas oraciones de fe de Moisés prevalecieron delante de Dios más que los fuertes gritos de terror de Israel. La nube y la columna de fuego iban tras ellos donde necesitaban guardia, y eran un muro entre ellos y sus enemigos. La palabra y providencia de Dios tienen un lado negro y tenebroso para el pecado y los pecadores, pero un lado luminoso y agradable para el pueblo del Señor. Aquel que separó la luz de las tinieblas, Génesis i, 4, asignó la oscuridad a los egipcios y la luz a los israelitas. Esa diferencia habrá entre la herencia de los santos en luz y las negras tinieblas que será la porción de los hipócritas para siempre.
Vv. 21-31.La división del Mar Rojo fue terror para los cananeos, Josué ii, 9, 10; la alabanza y el triunfo de los israelitas, Salmo cxiv, 3; cvi, 9; cxxxvi, 13. Fue un tipo de bautismo, 1 Corintios x, 1, 2. El paso de los israelitas en medio del mar era tipo de la conversión de almas, Isaías xi, 15; y que los egipcios fueran ahogados en él era tipo de la ruina final de los pecadores impenitentes.
Dios mostró su omnipotencia abriendo un paso en medio de las aguas, de unas cuantas millas de largo. Dios puede llevar a su pueblo a través de las dificultades más grandes, y hacer camino donde no haya. Fue un ejemplo de su favor maravilloso hacia su Israel. Ellos pasaron en medio del mar, caminaron en seco por el fondo del mar. Fue hecho para animar al pueblo de Dios de todas las épocas para que confíen en Dios en las dificultades más grandes. ¿Qué no puede hacer el que hizo esto? ¿Qué no hará Él por quienes le temen y aman, puesto que hizo esto por los israelitas quejosos e incrédulos? -Luego sobrevino la ira recta y justa de Dios sobre sus enemigos y los de su pueblo. La ruina de los pecadores la acarrean ellos mismos por su propio furor y soberbia. Ellos pudieran haber dejado en paz a Israel, pero no quisieron; ahora les gustaría huir del rostro de Israel, pero no pueden. Los hombres no se convencen hasta que es demasiado tarde, de que los que se meten contra el pueblo de Dios, lo hacen para su propio perjuicio.
Se ordenó a Moisés que extendiera su mano sobre el mar; las aguas regresaron y ahogaron a toda la hueste de los egipcios. Faraón y sus siervos, que se habían endurecido mutuamente en pecado, juntos cayeron ahora, sin escapar ninguno. Los israelitas vieron muertos a los egipcios sobre las arenas. El espectáculo los afectó mucho. Cuando los hombres ven las obras de Dios y se dan cuenta del beneficio recibido, le temen y confían en Él. ¡Qué bueno sería para nosotros si siempre estuviéramos de buen ánimo, como a veces pasa! He aquí el fin hacia el cual puede mirar el cristiano. Sus enemigos arden de furor y son poderosos; pero mientras él esté firmemente sostenido por Dios, pasará a salvo las olas, guardado por el mismo poder de su Salvador, que descenderá contra cada enemigo espiritual. Los enemigos de su alma que haya visto hoy, no los verá nunca más.
viernes, 25 de diciembre de 2009
El nacimiento virginal de Cristo
El nacimiento virginal de Cristo
Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
Mateo 1:18
El nacimiento virginal es una suposición implícita en todo lo que la Biblia dice acerca de Jesús. Rechazar el nacimiento virginal es rechazar la deidad de Cristo, la exactitud y la autoridad de la Biblia, y muchas otras doctrinas relacionadas que son el fundamento de la fe cristiana. Nada es más importante que el nacimiento virginal para comprender quién es Jesucristo. Si negamos que Jesucristo es Dios, hemos negado la esencia misma del cristianismo. Todo lo demás que la Biblia enseña acerca de Cristo depende de la verdad que celebramos en Navidad: que Jesucristo es Dios encarnado. Si la historia de su nacimiento es simplemente una leyenda inventada, entonces lo es el resto de lo que la Biblia nos dice de Él. El nacimiento virginal es tan importante como la resurrección en la comprobación de su deidad. No es una verdad optativa. Cualquiera que rechace la deidad de Cristo rechaza absolutamente a Cristo, aunque aparente lo contrario (vea 1 Jn. 4:1-3). No hay otro nombre
No hay otro nombre bajo el cielo.
Hechos 4:12
El ángel que apareció a José subrayó el significado del nombre de Jesús: "Dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1:21). Jesús, del hebreo Joshua, o Jehoshua, significa "Jehová salvará". El nombre mismo era un testimonio de la salvación de Dios. Pero el ángel le dijo a José que el Hijo de María sería la encarnación misma de la salvación de Jehová. Él mismo salvaría a su pueblo de sus pecados.
Después de la resurrección de Jesús, Pedro, hablando ante el sanedrín, también subrayó la importancia del nombre de Jesucrist "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hch. 4:12). No hay lugar para Cristo
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lucas 2:7
Estoy convencido de que la mayoría de las personas se pierden la Navidad. Observan la temporada navideña porque la cultura dice que es lo que debe hacerse, pero las multitudes no piensan en la realidad de lo que están celebrando. Se ha añadido tanto mito y fantasía a la festividad que las personas ignoran el verdadero milagro del nacimiento de Cristo. La emoción legítima de la festividad se ha dejado llevar por un desenfreno hipócrita. Hace poco vi un periódico que tenía dos páginas de entrevistas a personas en la calle que dieron sus opiniones acerca del verdadero sentido de la Navidad... Algunas fueron sentimentales, diciendo que la Navidad es un tiempo familiar, una época para los niños, y así sucesivamente. Otras fueron humanistas, diciendo que la Navidad es un tiempo para celebrar el amor a los demás seres humanos, el espíritu generoso y toda esa serie de cosas. Otras fueron insensatamente hedonistas, considerando la Navidad simplemente como otra excusa para festejar. Ninguna persona hizo mención del incomprensible milagro del nacimiento de Dios como un niñito.
Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
Mateo 1:18
El nacimiento virginal es una suposición implícita en todo lo que la Biblia dice acerca de Jesús. Rechazar el nacimiento virginal es rechazar la deidad de Cristo, la exactitud y la autoridad de la Biblia, y muchas otras doctrinas relacionadas que son el fundamento de la fe cristiana. Nada es más importante que el nacimiento virginal para comprender quién es Jesucristo. Si negamos que Jesucristo es Dios, hemos negado la esencia misma del cristianismo. Todo lo demás que la Biblia enseña acerca de Cristo depende de la verdad que celebramos en Navidad: que Jesucristo es Dios encarnado. Si la historia de su nacimiento es simplemente una leyenda inventada, entonces lo es el resto de lo que la Biblia nos dice de Él. El nacimiento virginal es tan importante como la resurrección en la comprobación de su deidad. No es una verdad optativa. Cualquiera que rechace la deidad de Cristo rechaza absolutamente a Cristo, aunque aparente lo contrario (vea 1 Jn. 4:1-3). No hay otro nombre
No hay otro nombre bajo el cielo.
Hechos 4:12
El ángel que apareció a José subrayó el significado del nombre de Jesús: "Dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1:21). Jesús, del hebreo Joshua, o Jehoshua, significa "Jehová salvará". El nombre mismo era un testimonio de la salvación de Dios. Pero el ángel le dijo a José que el Hijo de María sería la encarnación misma de la salvación de Jehová. Él mismo salvaría a su pueblo de sus pecados.
Después de la resurrección de Jesús, Pedro, hablando ante el sanedrín, también subrayó la importancia del nombre de Jesucrist "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hch. 4:12). No hay lugar para Cristo
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lucas 2:7
Estoy convencido de que la mayoría de las personas se pierden la Navidad. Observan la temporada navideña porque la cultura dice que es lo que debe hacerse, pero las multitudes no piensan en la realidad de lo que están celebrando. Se ha añadido tanto mito y fantasía a la festividad que las personas ignoran el verdadero milagro del nacimiento de Cristo. La emoción legítima de la festividad se ha dejado llevar por un desenfreno hipócrita. Hace poco vi un periódico que tenía dos páginas de entrevistas a personas en la calle que dieron sus opiniones acerca del verdadero sentido de la Navidad... Algunas fueron sentimentales, diciendo que la Navidad es un tiempo familiar, una época para los niños, y así sucesivamente. Otras fueron humanistas, diciendo que la Navidad es un tiempo para celebrar el amor a los demás seres humanos, el espíritu generoso y toda esa serie de cosas. Otras fueron insensatamente hedonistas, considerando la Navidad simplemente como otra excusa para festejar. Ninguna persona hizo mención del incomprensible milagro del nacimiento de Dios como un niñito.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Mateo 2
Mateo 2 -
CAPÍTULO 2
Versículos 1-8. Los magos buscan a Cristo. 9-12. Los magos adoran a Jesús. 13-15. Jesús llevado a Egipto. 16-18. Herodes hace que maten a los infantes de Belén . 19-23. Muerte de Herodes.-Jesús traído a Nazaret.
Vv. 1-8.Los que viven completamente alejados de los medios de gracia suelen usar la máxima diligencia y aprenden a conocer lo máximo de Cristo y de su salvación. Pero ningún arte curioso ni el puro aprendizaje humano pueden llevar a los hombres a Él. Debemos aprender de Cristo atendiendo a la palabra de Dios, como luz que brilla en un lugar oscuro, y buscando la enseñanza del Espíritu Santo. Aquellos en cuyo corazón se levanta la estrella de la mañana, para darles el necesario conocimiento de Cristo, hacen de su adoración su actividad preferente.
Aunque Herodes era muy viejo, y nunca había mostrado afecto por su familia, y era improbable que viviera hasta que el recién nacido llegara a la edad adulta, empezó a turbarse con el temor de un rival. No comprendió la naturaleza espiritual del reino del Mesías. Cuidémonos de la fe muerta. El hombre puede estar persuadido de muchas verdades y aun puede odiarlas, porque interfieren con su ambición o licencia pecaminosa. Tal creencia le incomodará, y se decidirá más a oponerse a la verdad y la causa de Dios; y puede ser suficientemente necio para esperar tener éxito en eso.
Vv. 9-12.Cuánto gozo sintieron estos sabios al ver la estrella, nadie lo sabe tan bien como quienes, después de una larga y triste noche de tentación y abandono, bajo el poder de un espíritu de esclavitud, al fin reciben el Espíritu de adopción, dando testimonio a sus espíritus que son hijos de Dios. Podemos pensar qué desilusión fue para ellos cuando encontraron que una choza era su palacio, y su propia y pobre madre era la única servidumbre que tenía. Sin embargo, estos magos no se creyeron impedidos, porque habiendo hallado al Rey que buscaban, le ofrecieron sus presentes. Quien busca humilde a Cristo no tropezará si lo halla a Él y a sus discípulos en chozas oscuras, después de haberlos buscado en vano en los palacios y ciudades populosas. —¿Hay un alma ocupada en buscar a Cristo? ¿Querrá adorarlo y decir, ¡sí!, yo soy una criatura pobre y necia y nada tengo que ofrecer? ¡Nada! ¿No tienes un corazón, aunque indigno de Él, oscuro, duro y necio? Dáselo tal como es, y prepárate para que Él lo use y disponga como le plazca; Él lo tomará, y lo hará mejor, y nunca te arrepentirás de habérselo dado. Él lo modelará a su semejanza, y Él mismo se te dará y será tuyo para siempre.
Los presentes de los magos eran oro, incienso, y mirra. La providencia los mandó como socorro oportuno para José y María en su actual condición de pobreza. Así, nuestro Padre celestial, que sabe lo que necesitan sus hijos, usa a algunos como mayordomos para suplir las necesidades de los demás y proveerles aun desde los confines de la tierra.
Vv. 13-15.Egipto había sido una casa de esclavitud para Israel, y particularmente cruel para los infantes de Israel; pero va a ser un lugar de refugio para el santo niño Jesús. Cuando a Dios agrada, puede hacer que el peor de los lugares sirva al mejor de los propósitos. Esta fue una prueba de la fe de José y María. Pero la fe de ellos, siendo probada, fue hallada firme. Si nosotros y nuestros infantes estamos en problemas en cualquier tiempo, recordemos los apremios en que estuvo Cristo cuando era un infante.
Vv. 16-18.Herodes mató todos los niños varones, no sólo de Belén, sino de todas las aldeas de esa ciudad. La ira desenfrenada, armada con un poder ilícito, a menudo lleva a los hombres a crueldades absurdas. No fue cosa injusta que Dios permitiera esto; cada vida es entregada a su justicia tan pronto como empieza. Las enfermedades y las muertes de los pequeños son prueba del pecado original. Pero el asesinato de estos niños fue su martirio. ¡Qué temprano empezó la persecución contra Cristo y su reinado! -Herodes creía que había obstruido las profecías del Antiguo Testamento, y los esfuerzos de los magos para hallar a Cristo; pero el consejo del Señor permanecerá por astutas y crueles que sean las artimañas del corazón de los hombres.
Vv. 19-23.Egipto puede servir por un tiempo como estadía o refugio, pero no para quedarse a vivir. Cristo fue enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel, y a ellas debe retornar. Si miramos al mundo como a nuestro Egipto, el lugar de nuestra esclavitud y exilio, y sólo al cielo como nuestro Canaán, nuestro hogar, nuestro reposo, deberemos levantarnos rápido y partir de aquí cuando seamos llamados, como José salió de Egipto.
La familia debe establecerse en Galilea. Nazaret era lugar tenido en pobre estima, y Cristo fue crucificado con esta acusación, Jesús Nazareno. Donde quiera nos asigne la providencia los límites de nuestra habitación, debemos esperar compartir el reproche de Cristo; aunque podemos gloriarnos en ser llamados por su nombre, seguros de que si sufrimos con Él también seremos glorificados con Él.
CAPÍTULO 2
Versículos 1-8. Los magos buscan a Cristo. 9-12. Los magos adoran a Jesús. 13-15. Jesús llevado a Egipto. 16-18. Herodes hace que maten a los infantes de Belén . 19-23. Muerte de Herodes.-Jesús traído a Nazaret.
Vv. 1-8.Los que viven completamente alejados de los medios de gracia suelen usar la máxima diligencia y aprenden a conocer lo máximo de Cristo y de su salvación. Pero ningún arte curioso ni el puro aprendizaje humano pueden llevar a los hombres a Él. Debemos aprender de Cristo atendiendo a la palabra de Dios, como luz que brilla en un lugar oscuro, y buscando la enseñanza del Espíritu Santo. Aquellos en cuyo corazón se levanta la estrella de la mañana, para darles el necesario conocimiento de Cristo, hacen de su adoración su actividad preferente.
Aunque Herodes era muy viejo, y nunca había mostrado afecto por su familia, y era improbable que viviera hasta que el recién nacido llegara a la edad adulta, empezó a turbarse con el temor de un rival. No comprendió la naturaleza espiritual del reino del Mesías. Cuidémonos de la fe muerta. El hombre puede estar persuadido de muchas verdades y aun puede odiarlas, porque interfieren con su ambición o licencia pecaminosa. Tal creencia le incomodará, y se decidirá más a oponerse a la verdad y la causa de Dios; y puede ser suficientemente necio para esperar tener éxito en eso.
Vv. 9-12.Cuánto gozo sintieron estos sabios al ver la estrella, nadie lo sabe tan bien como quienes, después de una larga y triste noche de tentación y abandono, bajo el poder de un espíritu de esclavitud, al fin reciben el Espíritu de adopción, dando testimonio a sus espíritus que son hijos de Dios. Podemos pensar qué desilusión fue para ellos cuando encontraron que una choza era su palacio, y su propia y pobre madre era la única servidumbre que tenía. Sin embargo, estos magos no se creyeron impedidos, porque habiendo hallado al Rey que buscaban, le ofrecieron sus presentes. Quien busca humilde a Cristo no tropezará si lo halla a Él y a sus discípulos en chozas oscuras, después de haberlos buscado en vano en los palacios y ciudades populosas. —¿Hay un alma ocupada en buscar a Cristo? ¿Querrá adorarlo y decir, ¡sí!, yo soy una criatura pobre y necia y nada tengo que ofrecer? ¡Nada! ¿No tienes un corazón, aunque indigno de Él, oscuro, duro y necio? Dáselo tal como es, y prepárate para que Él lo use y disponga como le plazca; Él lo tomará, y lo hará mejor, y nunca te arrepentirás de habérselo dado. Él lo modelará a su semejanza, y Él mismo se te dará y será tuyo para siempre.
Los presentes de los magos eran oro, incienso, y mirra. La providencia los mandó como socorro oportuno para José y María en su actual condición de pobreza. Así, nuestro Padre celestial, que sabe lo que necesitan sus hijos, usa a algunos como mayordomos para suplir las necesidades de los demás y proveerles aun desde los confines de la tierra.
Vv. 13-15.Egipto había sido una casa de esclavitud para Israel, y particularmente cruel para los infantes de Israel; pero va a ser un lugar de refugio para el santo niño Jesús. Cuando a Dios agrada, puede hacer que el peor de los lugares sirva al mejor de los propósitos. Esta fue una prueba de la fe de José y María. Pero la fe de ellos, siendo probada, fue hallada firme. Si nosotros y nuestros infantes estamos en problemas en cualquier tiempo, recordemos los apremios en que estuvo Cristo cuando era un infante.
Vv. 16-18.Herodes mató todos los niños varones, no sólo de Belén, sino de todas las aldeas de esa ciudad. La ira desenfrenada, armada con un poder ilícito, a menudo lleva a los hombres a crueldades absurdas. No fue cosa injusta que Dios permitiera esto; cada vida es entregada a su justicia tan pronto como empieza. Las enfermedades y las muertes de los pequeños son prueba del pecado original. Pero el asesinato de estos niños fue su martirio. ¡Qué temprano empezó la persecución contra Cristo y su reinado! -Herodes creía que había obstruido las profecías del Antiguo Testamento, y los esfuerzos de los magos para hallar a Cristo; pero el consejo del Señor permanecerá por astutas y crueles que sean las artimañas del corazón de los hombres.
Vv. 19-23.Egipto puede servir por un tiempo como estadía o refugio, pero no para quedarse a vivir. Cristo fue enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel, y a ellas debe retornar. Si miramos al mundo como a nuestro Egipto, el lugar de nuestra esclavitud y exilio, y sólo al cielo como nuestro Canaán, nuestro hogar, nuestro reposo, deberemos levantarnos rápido y partir de aquí cuando seamos llamados, como José salió de Egipto.
La familia debe establecerse en Galilea. Nazaret era lugar tenido en pobre estima, y Cristo fue crucificado con esta acusación, Jesús Nazareno. Donde quiera nos asigne la providencia los límites de nuestra habitación, debemos esperar compartir el reproche de Cristo; aunque podemos gloriarnos en ser llamados por su nombre, seguros de que si sufrimos con Él también seremos glorificados con Él.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Exodos 13
Exodos 13 -
CAPÍTULO 13
Versículos 1-10. Consagración a Dios de los primogénitos-Orden de conmemorar la Pascua. 11-16. Separación de los primogénitos de las bestias. 17-20. Los huesos de José llevados por los israelitas-Llegada a Etam. 21, 22. Dios guia a los israelitas por medio de una columna de nube y de fuego.
Vv. 1-10.En conmemoración de la destrucción de los primogénitos de Egipto, de los hombres y las bestias, y de la liberación de los israelitas de la esclavitud, los varones primogénitos de los israelitas fueron apartados para el Señor. Por este medio se les hizo presente que sus vidas habían sido preservadas por medio del rescate de la expiación, la que a su debido tiempo se iba a hacer por el pecado. Ellos debían también considerar que sus vidas, así rescatadas de la muerte, debían estar ahora consagradas al servicio de Dios. Los padres no tenían que pensar que tuvieran algún derecho a sus primogénitos, hasta que los presentaran solemnemente a Dios, y Él les diera su título de propiedad a ellos. Lo que, por misericordia especial, nos es devuelto debe aplicarse a la honra de Dios; por lo menos, debe hacerse un reconocimiento de gratitud con obras de piedad y amor.
La conmemoración de su salida de Egipto debía observarse anualmente. El día de la resurrección de Cristo debe conmemorarse porque en él fuimos resucitados con Cristo, saliendo de la casa de esclavitud y muerte. La Escritura no nos dice expresamente qué día del año resucitó Cristo, pero establece particularmente qué día de la semana ocurrió, porque como liberación más valiosa debe conmemorarse semanalmente .
Los israelitas debían guardar la fiesta de los panes sin levadura. En el evangelio no sólo recordamos a Cristo sino que observamos la santa cena. Haced esto en memoria de Él. Además hay que tener cuidado de enseñar a los niños el conocimiento de Dios. Esta es una antigua ley para la catequesis. Es sumamente útil familiarizar a los niños en su temprana infancia con los relatos de la Biblia. Los que tienen la ley de Dios en sus corazones deben tenerla en su boca para hablar de ella a menudo, para afectarse a sí mismos y enseñar a los demás.
Vv. 11-16.Los primogénitos de las bestias que no se usaban para el sacrificio tenían que cambiarlos por otros que se usaran o había que destruirlos. Nuestra alma ha sido entregada a la justicia de Dios y a menos que sea rescatada por el sacrificio de Cristo, ciertamente perecerá. Estas instituciones les recordarian continuamente su deber de amar y servir al Señor. De igual manera el bautismo y la cena del Señor, si se explican y se observan adecuadamente, nos harán recordar nuestra profesión y nuestro deber, dándonos ocasión de recordárnoslos unos a otros.
Vv. 17-20.Había dos caminos de Egipto a Canaán. Uno era de sólo unos pocos días de viaje; el otro, era mucho más largo, yendo hacia el desierto, y ese fue el camino que Dios eligió para conducir a su pueblo Israel. Los egipcios tenían que ahogarse en el Mar Rojo; los israelitas tenían que humillarse y ser probados en el desierto. El camino de Dios es el buen camino, aunque no lo parezca. Si pensamos que Él no conduce a su pueblo por el camino más corto podemos tener, no obstante, la seguridad de que Él los lleva por el mejor camino y así quedara en evidencia cuando hayamos llegado al final de nuestro viaje. Los filisteos eran enemigos fuertes; era necesario que los israelitas fueran preparados para las guerras de Canaán, pasando por las dificultades del desierto. Así, pues, Dios proporciona las pruebas a su pueblo para fortaleza de ellos, 1 Corintios x, 13.
Salieron en buen orden. Unos iban de a cinco por fila; otros, en cinco bandas, lo que parece ser significativo. Llevaron consigo los huesos de José. Era un estímulo para su fe y esperanza que Dios los llevara a Canaán, cuya esperanza hacía que ellos llevaran sus huesos por el desierto.
Vv. 21, 22.El Señor iba delante de ellos en una columna, como presencia de la Majestad Divina. Cristo estaba con la iglesia del desierto, 1 Corintios x, 9. A quienes Dios lleva a un desierto, Dios nos los abandonará ni los dejará perderse allí, sino que se cuidará de guiarlos en la travesía. Fue una gran satisfacción para Moisés y para los israelitas piadosos tener la seguridad de estar bajo la dirección divina. Quienes tienen como fin la gloria de Dios, como regla la palabra de Dios, como guía de sus afectos al Espíritu de Dios, y a la providencia de Dios como guía de sus asuntos, pueden estar seguros de que el Señor va delante de ellos, aunque no lo puedan ver con sus ojos: ahora debemos vivir por fe.
Cuando Israel marchaba, la columna iba adelante y señalaba el lugar para acampar, según lo estimara conveniente la Sabiduría Divina. De día los resguardaba del calor y por la noche les daba luz.
La Biblia es lámpara a nuestros pies, y lumbrera a nuestro camino, la que en su amor nos ha dejado el Salvador. Da testimonio de Cristo. Para nosotros es como la columna para los israelitas. Escuchad la voz que clama: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida, Juan viii, 12. Sólo Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, Juan xiv, 6, según lo muestra la Biblia y lo recomienda el Espíritu Santo al alma en respuesta a la oración.
CAPÍTULO 13
Versículos 1-10. Consagración a Dios de los primogénitos-Orden de conmemorar la Pascua. 11-16. Separación de los primogénitos de las bestias. 17-20. Los huesos de José llevados por los israelitas-Llegada a Etam. 21, 22. Dios guia a los israelitas por medio de una columna de nube y de fuego.
Vv. 1-10.En conmemoración de la destrucción de los primogénitos de Egipto, de los hombres y las bestias, y de la liberación de los israelitas de la esclavitud, los varones primogénitos de los israelitas fueron apartados para el Señor. Por este medio se les hizo presente que sus vidas habían sido preservadas por medio del rescate de la expiación, la que a su debido tiempo se iba a hacer por el pecado. Ellos debían también considerar que sus vidas, así rescatadas de la muerte, debían estar ahora consagradas al servicio de Dios. Los padres no tenían que pensar que tuvieran algún derecho a sus primogénitos, hasta que los presentaran solemnemente a Dios, y Él les diera su título de propiedad a ellos. Lo que, por misericordia especial, nos es devuelto debe aplicarse a la honra de Dios; por lo menos, debe hacerse un reconocimiento de gratitud con obras de piedad y amor.
La conmemoración de su salida de Egipto debía observarse anualmente. El día de la resurrección de Cristo debe conmemorarse porque en él fuimos resucitados con Cristo, saliendo de la casa de esclavitud y muerte. La Escritura no nos dice expresamente qué día del año resucitó Cristo, pero establece particularmente qué día de la semana ocurrió, porque como liberación más valiosa debe conmemorarse semanalmente .
Los israelitas debían guardar la fiesta de los panes sin levadura. En el evangelio no sólo recordamos a Cristo sino que observamos la santa cena. Haced esto en memoria de Él. Además hay que tener cuidado de enseñar a los niños el conocimiento de Dios. Esta es una antigua ley para la catequesis. Es sumamente útil familiarizar a los niños en su temprana infancia con los relatos de la Biblia. Los que tienen la ley de Dios en sus corazones deben tenerla en su boca para hablar de ella a menudo, para afectarse a sí mismos y enseñar a los demás.
Vv. 11-16.Los primogénitos de las bestias que no se usaban para el sacrificio tenían que cambiarlos por otros que se usaran o había que destruirlos. Nuestra alma ha sido entregada a la justicia de Dios y a menos que sea rescatada por el sacrificio de Cristo, ciertamente perecerá. Estas instituciones les recordarian continuamente su deber de amar y servir al Señor. De igual manera el bautismo y la cena del Señor, si se explican y se observan adecuadamente, nos harán recordar nuestra profesión y nuestro deber, dándonos ocasión de recordárnoslos unos a otros.
Vv. 17-20.Había dos caminos de Egipto a Canaán. Uno era de sólo unos pocos días de viaje; el otro, era mucho más largo, yendo hacia el desierto, y ese fue el camino que Dios eligió para conducir a su pueblo Israel. Los egipcios tenían que ahogarse en el Mar Rojo; los israelitas tenían que humillarse y ser probados en el desierto. El camino de Dios es el buen camino, aunque no lo parezca. Si pensamos que Él no conduce a su pueblo por el camino más corto podemos tener, no obstante, la seguridad de que Él los lleva por el mejor camino y así quedara en evidencia cuando hayamos llegado al final de nuestro viaje. Los filisteos eran enemigos fuertes; era necesario que los israelitas fueran preparados para las guerras de Canaán, pasando por las dificultades del desierto. Así, pues, Dios proporciona las pruebas a su pueblo para fortaleza de ellos, 1 Corintios x, 13.
Salieron en buen orden. Unos iban de a cinco por fila; otros, en cinco bandas, lo que parece ser significativo. Llevaron consigo los huesos de José. Era un estímulo para su fe y esperanza que Dios los llevara a Canaán, cuya esperanza hacía que ellos llevaran sus huesos por el desierto.
Vv. 21, 22.El Señor iba delante de ellos en una columna, como presencia de la Majestad Divina. Cristo estaba con la iglesia del desierto, 1 Corintios x, 9. A quienes Dios lleva a un desierto, Dios nos los abandonará ni los dejará perderse allí, sino que se cuidará de guiarlos en la travesía. Fue una gran satisfacción para Moisés y para los israelitas piadosos tener la seguridad de estar bajo la dirección divina. Quienes tienen como fin la gloria de Dios, como regla la palabra de Dios, como guía de sus afectos al Espíritu de Dios, y a la providencia de Dios como guía de sus asuntos, pueden estar seguros de que el Señor va delante de ellos, aunque no lo puedan ver con sus ojos: ahora debemos vivir por fe.
Cuando Israel marchaba, la columna iba adelante y señalaba el lugar para acampar, según lo estimara conveniente la Sabiduría Divina. De día los resguardaba del calor y por la noche les daba luz.
La Biblia es lámpara a nuestros pies, y lumbrera a nuestro camino, la que en su amor nos ha dejado el Salvador. Da testimonio de Cristo. Para nosotros es como la columna para los israelitas. Escuchad la voz que clama: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida, Juan viii, 12. Sólo Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, Juan xiv, 6, según lo muestra la Biblia y lo recomienda el Espíritu Santo al alma en respuesta a la oración.
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