miércoles, 4 de noviembre de 2009

El amor de Pablo a la iglesia


El amor de Pablo a la iglesia

Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.

Filipenses 1:8

El apóstol Pablo trataba a los creyentes con un espíritu amable y afectuoso. A menudo daba órdenes con genuinas expresiones de amor a las personas. Tenía un lugar especial en su corazón para la iglesia de Filipos. Se dirigía a esos creyentes como "hermanos míos amados y deseados" (Fil. 4:1).

Manifestaba su amor en su deseo de permanecer con ellos para su "provecho y gozo de la fe" (1:25). Pablo estaba dispuesto a ser ofrecido "sobre el sacrificio y servicio de [su] fe" (2:17). Y solamente los creyentes de Filipos habían "[participado con él] en razón de dar y recibir" (4:15), que también revela su vínculo especial con ellos.

Pablo era un dialéctico y un teólogo sin igual, su capacidad intelectual era asombrosa, pero también estaba dotado de una gran capacidad para amar a las personas. Su ministerio puede ser eficaz solo cuando ame a las personas. El gozo de Pablo

Hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía.

Filipenses 4:1

El gozo del apóstol Pablo venía de los demás creyentes. El versículo de hoy dice que los creyentes de Filipos eran su "gozo y corona". A los creyentes tesalónicos igualmente les dij "¿Cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo" (1 Ts. 2:19-20).

Pablo se regocijaba en la salvación y en el crecimiento espiritual de la iglesia, que está representada por la palabra corona. El término se refiere a una corona de laurel, algo que un deportista recibía en los tiempos bíblicos por ganar un torneo (1 Co. 9:25). Pero un deportista no era el único que recibía tal corona de laurel. Si alguien era agasajado por sus compañeros, también recibiría una como invitado de honor al gran banquete. De modo que la corona simbolizaba el éxito o una vida provechosa. Los creyentes de Filipos eran el galardón de Pablo; prueba del éxito de sus esfuerzos. Cuando usted sirva con sus dones, Dios quiera que sienta el gozo que sentía Pablo.

martes, 3 de noviembre de 2009

ALELUYA!!! ALELUYA!!! ALELUYA!!! ALELUYA!!! - MARCOS WITT "live" SANTIAGO DE CHILE - ALEGRIA

toda la gloria y toda la Honra sea para ti JESUS

Cuando Viene la Crítica

Cuando Viene la Crítica

Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro.
Gálatas 6:4
Watchman Nee, el escritor creyente chino, murió por su fe en una prisión comunista. Durante su vida el gobierno lo criticó acremente. Emplearon campañas de difamación para desacreditarlo, pero él nunca respondió a los críticos y nunca se defendió. Cuando le preguntaron al respecto, dij "Hermanos: Si las personas confían en nosotros no hay necesidad de explicar; y si no confían en nosotros, de nada sirve explicar."

El apóstol Pablo dijo de sus críticos: "En cuanto a mí respecta, muy poco me preocupa ser juzgado por ustedes o por algún tribunal humano. Ni siquiera yo mismo me juzgo. . . . Pues el que me juzga es el Señor" (1 Corintios 4:3-4, vp).

¿Cómo respondemos a las críticas injustas y a palabras descomedidas? Nuestra reacción natural es indignarnos y ponernos a la defensiva, y tratar de enderezar a todos. Pero necesitamos una piel más dura, corazones blandos, y una confianza absoluta en el Señor para darnos favor a ojos de Dios y del hombre según Dios decida. Puede haber ocasiones en que tenemos que defendernos o dar una explicación, pero debemos cuidarnos para no tomar la crítica demasiado en serio. Somos responsables por nuestro carácter, pero podemos dejar nuestra reputación en manos de Dios. Estemos firmes

Estad así firmes en el Señor.

Filipenses 4:1

El versículo de hoy trae a la mente la imagen de un soldado que se mantiene firme en medio de la batalla. Pablo empleó la misma metáfora en Efesios 6:11: "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo". Estar firmes espiritualmente quiere decir no comprometer su testimonio cristiano al dejarse abatir por las pruebas o las tentaciones.

Me entristece que muchos creyentes no toman en serio a Dios y sus mandamientos. En vez de conocer a Dios, muchos prefieren que los entretengan. Esa indiferencia considera sus mandamientos como simples sugerencias. Pero nuestro soberano Señor nos manda que estemos firmes. Inmanente en ese mandato está la capacidad de obedecer.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La estabilidad de Dios


La estabilidad de Dios

El Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Santiago 1:17

Santiago llama a Dios "el Padre de las luces", que era una antigua alusión judía a Dios como el Creador. Santiago escogió ese título porque se adapta a su ilustración de Dios.

Las luces son el sol, la luna y las estrellas; cuerpos celestes creados por Dios. Desde nuestra perspectiva, el sol, la luna y las estrellas se mueven, desaparecen, cambian de forma o varían en intensidad; va y viene su beneficio para nosotros. Pero con Dios no hay variación ni cambio. Dios no cambia de una condición a otra ni varía como las sombras mientras el sol se mueve. Su brillante luz de gloria y misericordiosa bondad no palidece. Su gracia nunca se opaca. Primera Juan 1:5 dice: "Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en él". Malaquías 3:6 dice: "Yo Jehová no cambio".

Nunca decae la misericordia de Dios. Nada puede empañar su bondad ni detener su benevolencia. Sabiendo eso, no se trague el anzuelo de Satanás ni dé a luz el pecado mortal. Más bien reciba lo bueno que Dios quiere darle.
El ataque a la iglesia

En el mundo tendréis aflicción.

Juan 16:33

No debiéramos sorprendernos cuando se ataca a la iglesia porque Cristo dijo que así sucedería. Como el mundo, la carne y Satanás están detrás de tal hostilidad, Cristo nos ordenó que veláramos y oráramos "para que no [entremos] en tentación" (Mt. 26:41). Pedro advirtió: "Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 P. 5:8). Para estar preparados, Pablo dij "Nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo" (1 Ts. 5:8).

Puede ser difícil mantener su testimonio cristiano cuando la persecución es sutil y no manifiesta. Recuerdo haberle preguntado a un pastor rus "¿Es difícil pastorear una iglesia en su país?" El pastor respondió: "No, es fácil porque sé cuál es la posición de todo el mundo. Pero ¿cómo puede alguien pastorear una iglesia en los Estados Unidos, donde la avenencia es tan común y sutil?" Muchos que se dicen cristianos quieren la aceptación del mundo y por lo tanto, no están dispuestos a defender la causa de Cristo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Vengo a Adorarte

vengo a dorarte SEÑOR JESÚS

La prevención del deseo

La prevención del deseo

Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

2 Corintios 10:4-5

Hay muchas cosas en nuestra corrompida sociedad que tratan de captar nuestra atención: el cine, la televisión, los libros, la música, la ropa, los anuncios, y ahora la Internet; todo está diseñado para captar las emociones. Por ejemplo, los expertos en publicidad saben que comprar es en definitiva una decisión emocional. Pocas personas conocen el funcionamiento mecánico del automóvil que se anuncia, y ni se interesan en eso; pero les impresiona si se parece a un auto de carrera, si hay una linda muchacha detrás del volante, o si hay otras carnadas emotivas incluidas en el anuncio.

Tenemos que cuidar nuestra mente, nuestras emociones y nuestra voluntad. Tenemos que buscar la voluntad de Dios meditando en su Palabra y permitiendo que su voluntad sea la nuestra. Una mente indefensa, no controlada y obstinada va a llenarse de malos deseos que resultarán en malas acciones. Debemos controlar cómo reaccionan nuestras emociones y nuestra mente ante el anzuelo tentador con el que se encuentran. La bondad de Dios

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto.

Santiago 1:17

Lo que viene de Dios es bueno y perfecto. Dios nunca pudiera producir lo malo porque su naturaleza es buena. Más bien produce muchísimas buenas cosas. Mientras que nosotros tenemos una naturaleza que da origen al pecado, Dios no es así.

¿Por qué trataríamos de satisfacernos con malos deseos que dan por resultado la muerte cuando Dios está derramando todo lo que pudiéramos desear para nuestra satisfacción? Solo un necio sería atraído con semejante trampa cuando tiene a su disposición toda la bondad de Dios por su misericordia. De igual modo puede compararse nuestra carne con un pozo de aguas estancadas. Es absurdo creer que pudiéramos satisfacernos bebiendo de él cuando podemos acudir a la fuente de agua viva misma que nos da toda buena dádiva y todo don perfecto.

viernes, 30 de octubre de 2009

Genesis 40


Genesis 40 -

capitulo 40
Versículos 1-19. El copero y el panadero del faraón en la prisión-Sus sueños interpretados por José. 20-23. La ingratitud del jefe de los coperos.

Vv. 1-19.No fue la cárcel lo que tanto entristeció al copero y al panadero como sus sueños. Dios tiene más de un camino para entristecer los espíritus. José tuvo compasión de ellos. Que nos interesemos por la tristeza de los rostros de nuestros hermanos. Para los que tienen problemas a menudo es un alivio el ser notados. Además, aprendamos a mirar la causa de nuestro propio pesar. ¿Hay una buena razón? ¿No hay suficiente consuelo para equilibrarla, cualquiera sea? ¿Por qué estás abatida, oh alma mía? José tuvo cuidado de dar la gloria a Dios. El sueño del jefe de los coperos anunciaba su ascenso. El sueño del panadero jefe, su muerte. No era culpa de José que no le llevara al panadero mejores noticias. Así, los ministros solo son intérpretes; ellos no pueden hacer que las cosas sean distintas de lo que son: si se conducen con fidelidad y su mensaje resulta desagradable, no es culpa de ellos.
José no piensa en sus hermanos que lo vendieron; tampoco en el mal que su ama y su amo le hicieron sino que mansamente afirma su inocencia. Cuando somos llamados a defendernos debemos evitar cuidadosamente, en lo posible, hablar mal de los demás. Contentémonos con demostrar nuestra inocencia y no reprochemos a los demás su culpa.

Vv. 20-23.La interpretación que José dio a los sueños sucedió en el día fijado. En el cumpleaños del faraón todos sus siervos le atendían y entonces fueron revisados los casos de los dos. Todos podemos fijarnos en nuestro cumpleaños provechosamente, con gratitud por las misericordias de nuestro nacimiento, tristeza por el pecado de nuestra vida y con la expectativa de que el día de nuestra muerte, sea mejor que el día de nuestro nacimiento. Pero parece raro que la gente mundana, tan aficionada a vivir aquí, deba regocijarse al final de cada año de su corta expectativa de vida. El cristiano tiene razón para alegrarse por haber nacido, de irse acercando al final de su pecado y pesar, y a su eterna felicidad.
El jefe de los coperos no se acordó de José, sino que lo olvidó. José hubiera merecido algo mejor de él pero lo olvidó. No debemos pensar que es raro si en este mundo nos devuelven odio por nuestro amor y dardos por nuestra bondad. Véase cuán dados a olvidarse de los demás que están en problemas son los que ahora están bien. José aprendió, por su desengaño, a confiar únicamente en Dios. Nosotros nunca podemos esperar demasiado poco del hombre ni demasiado de Dios.
No olvidemos los sufrimientos, las promesas y el amor de nuestro Redentor. Culpamos la ingratitud del copero jefe para con José pero nosotros mismos actuamos mucho más ingratamente para con el Señor Jesús. José apenas había anunciado el ascenso del jefe de los coperos pero Cristo produjo el nuestro; Él intercedió con el Rey de reyes por nosotros, pero nosotros lo olvidamos, aunque a menudo se nos hace recordarlo y a pesar de haber prometido no olvidarle nunca. Así de mal le pagamos, como gente necia e imprudente.