martes, 21 de abril de 2009

Sufrimiento por los pecados


Sufrimiento por los pecados

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.

Romanos 8:3

Cuando como creyentes sufrimos la persecución, la crítica o incluso la muerte, somos pecadores que sufren debido a los pecados de los demás. Nuestro dolor puede ser resultado de los pecados de odio, enojo, envidia o asesinato.

Cristo también sufrió por los pecados, pero como el inmaculado. Primera Pedro 2:22 dice que Él "no hizo pecado". Nunca pensó, dijo ni hizo nada malo. Más bien, todo lo que pensó, dijo e hizo fue perfectamente santo. Los pecados de los demás lo pusieron en la cruz: de quienes se burlaron de Él y de quienes lo clavaron en la cruz. Él murió por los pecados del mundo entero.

El versículo de hoy dice que Jesús murió "a causa del pecado". Él sufrió como ofrenda por el pecado porque "la paga del pecado es muerte" (Ro. 6:23). Así como en el Antiguo Testamento Dios exigía un sacrificio de animal para simbolizar la necesidad de nuestra expiación por el pecado, el Nuevo Testamento presenta a Cristo como el sacrificio que no solo proporcionó un símbolo, sino también la realidad de nuestra expiación eterna por el pecado.

lunes, 20 de abril de 2009

El pacto de Jonatán con David.


1 Samuel 20 -

CAPÍTULO 20
Versículos 1-10. David consulta a Jonatán. 11-23. El pacto de Jonatán con David. 24-34. Saúl procura matar a Jonatán al faltarle David 35-42. Jonatán se va de David.

Vv. 1-10.Las pruebas que enfrentó David le prepararon para su futuro progreso. Así trata el Señor a quienes prepara para la gloria. No los pone de inmediato en posesión del reino; los guía a través de mucha tribulación, la cual convierte en el medio para equiparlos para el reino. No murmuren contra su nombramiento por gracia, ni desconfíen del cuidado de Dios, sino miren adelante, con alegre esperanza, la corona que les está reservada.
A veces nos parece que no hay sino un paso entre nosotros y la muerte; en todas las ocasiones puede ser así y debemos prepararnos para el hecho. Pero aunque los peligros parezcan muy amenazantes, no podemos morir mientras no se cumpla el propósito de Dios para nosotros, ni hasta que hayamos servido a nuestra generación conforme a su voluntad, si somos creyentes.
Jonatán ofrece generosamente sus servicios a David. Esta es amistad verdadera. De la misma manera testifica Cristo su amor por nosotros. Pedid y se os dará; y debemos dar testimonio de nuestro amor a Él, obedeciendo sus mandamientos.

Vv. 11-23.Jonatán promete que él hará saber fielmente a David cómo encuentra la actitud de su padre hacia él. Será bondad hacia nosotros mismos y hacia los nuestros adquirir interés en quienes son favorecidos por Dios y hacernos amigos de sus amigos. La amistad verdadera descansa sobre una base firme, y es capaz de acallar la ambición, el amor propio y la consideración indebida de los demás. ¡Pero, quién puede entender completamente el amor de Jesús que se dio en sacrificio por rebeldes pecadores corruptos! ¡Qué grande, entonces, debe ser el poder y el efecto de nuestro amor por Él, por su causa y su gente!

Vv. 24-34.Nadie más constante que David para asistir a los deberes sagrados; ni tampoco se hubiera ausentado, pero la autopreservación le obligó a retirarse. En caso de gran peligro las oportunidades presentes para participar en las ordenanzas divinas se pueden postergar. Pero es malo para nosotros, excepto en caso de necesidad, perder cualquier oportunidad de participar en la forma establecida.
Jonatán hizo bien y prudentemente para sí mismo y su familia al adquirir interés en David, aunque lo culparan por eso. Bueno es tomar al pueblo de Dios como nuestro pueblo. Al final será para ventaja nuestra, aunque ahora se piense que es contrario a nuestros intereses. Saúl se enfureció. ¡En qué bestias salvajes, y peor aún, convierte a los hombres la ira!

Vv. 35-42.La separación de los dos amigos fieles fue triste para ambos, pero el caso de David era más lamentable, porque dejaba todas sus comodidades, aun las del santuario de Dios. Los cristianos no deben entristecerse como los que no tienen esperanza; puesto que son uno con Cristo, son uno mutuamente, y se encontrarán en su presencia dentro de no mucho tiempo, para no separarse nunca más, y encontrarse donde enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos.

domingo, 19 de abril de 2009

La genealogía de Jesús


Mateo 1 -

MATEO
Mateo, apellidado Levi, antes de su conversión era un publicano o cobrador de impuestos sometido a los romanos en Capernaum. Por lo general, se reconoce que él escribió su evangelio antes que cualquiera de los demás evangelistas. El contenido de este evangelio y la prueba de los escritores antiguos, muestran que fue escrito primordialmente para el uso de la nación judía. El cumplimiento de la profecía era considerado por los judíos como una prueba firme, por tanto San Mateo usa este hecho en forma especial. Aquí hay partes de la historia y de los sermones de nuestro Salvador, particularmente seleccionados por adaptarse mejor para despertar a la nación a tener conciencia de sus pecados; para eliminar sus expectativas erróneas de un reino terrenal; para derribar su orgullo y engaño consigo mismos; para enseñarles la naturaleza y magnitud espiritual del evangelio; y para prepararlos para admitir a los gentiles en la Iglesia.
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CAPÍTULO I
Versículos 1-17. La genealogía de Jesús. 18-25. Un ángel se le aparece a José.

Vv. 1-17.Acerca de esta genealogía de nuestro Salvador, obsérvese la intención principal. No es una genealogía innecesaria. No es por vanagloria como suelen ser las de los grandes hombres. Demuestra que nuestro Señor Jesús es de la nación y familia de la cual iba a surgir el Mesías. La promesa de la bendición fue hecha a Abraham y su descendencia; la del dominio, a David y su descendencia. Se prometió a Abraham que Cristo descendería de él, Génesis 12, 3; 22, 18; y a David que descendería de él, 2 Samuel vii, 12; Salmo 89, 3, y siguientes; 132, 11; por tanto, a menos que Jesús sea hijo de David, e hijo de Abraham, no es el Mesías. Esto se prueba aquí con registros bien conocidos.
Cuando plugo al Hijo de Dios tomar nuestra naturaleza, Él se acercó a nosotros en nuestra condición caída, miserable; pero estaba perfectamente libre de pecado: y mientras leamos los nombres de su genealogía no olvidemos cuán bajo se inclinó el Señor de la gloria para salvar a la raza humana.

Vv. 18-25.Miremos las circunstancias en que entró el Hijo de Dios a este mundo inferior, hasta que aprendamos a despreciar los vanos honores de este mundo, cuando se los compara con la piedad y la santidad.
El misterio de Cristo hecho hombre debe ser adorado; no es para inquirir en esto por curiosidad. Fue así ordenado que Cristo participara de nuestra naturaleza, pero puro de la contaminación del pecado original, que había sido comunicado a toda la raza de Adán.
Fíjese que es al reflexivo a quien Dios guiará, no al que no piensa. El tiempo de Dios para llegar con instrucción a su pueblo se da cuando están perdidos. Los consuelos divinos confortan más al alma cuando está presionada por pensamientos que confunden.
Se dice a José que María debía traer al Salvador al mundo. Tenía que darle nombre, Jesús, Salvador. Jesús es el mismo nombre de Josué. La razón de este nombre es clara, porque aquellos a quienes Cristo salva, los salva de sus pecados; de la culpa del pecado por el mérito de su muerte y del poder del pecado por el Espíritu de Su gracia. Al salvarlos del pecado, los salva de la ira y de la maldición, y de toda desgracia, aquí y después. Cristo vino a salvar a su pueblo no en sus pecados, sino de sus pecados; y, así, a redimirlos de entre los hombres para sí, que es apartado de los pecadores.
José hizo como le ordenó el ángel del Señor, rápidamente y sin demora, jubilosamente, sin discutir. Aplicando las reglas generales de la palabra escrita, debemos seguir la dirección de Dios en todos los pasos de nuestra vida, particularmente en sus grandes cambios, que son dirigidos por Dios, y hallaremos que esto es seguro y consolador.

sábado, 18 de abril de 2009

Una buena conciencia


Una buena conciencia

Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

1 Pedro 3:16

La conciencia acusa o excusa a una persona, obrando como fuente de convicción o afirmación. Una buena conciencia no acusa a un creyente de pecado porque está llevando una vida de santidad. Más bien, una buena conciencia confirma que todo anda bien, mientras que una mala conciencia indica pecado.

Un creyente debe vivir con la conciencia tranquila para que el peso de la culpa no lo abrume cuando se enfrenta a la crítica hostil. Sin embargo, si no tiene pasión por hacer el bien y servir a Cristo, conocerá el tremendo peso del merecido sentido de culpa. Una conciencia manchada no puede estar tranquila ni soportar el ataque furioso de las pruebas. Pero una conciencia tranquila lo ayudará a no estar ansioso ni atribulado durante sus pruebas. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados.

1 Pedro 4:14

Una buena conciencia da tranquilidad y lo vindica a usted cuando lo calumnian. Estará libre de la tarea de señalar cualquier pecado, y su vida demostrará que son falsas las críticas. Cuando usted tiene una buena conciencia, el maltrato verbal y los insultos contra usted avergüenzan a su acusador, no a usted.

El mundo condena hipócritamente al cristianismo cuando puede señalar a un cristiano que haya desacreditado la fe. A los incrédulos les encanta señalar a un cristiano que peca para justificar así su propia conducta pecaminosa. Por lo tanto, viva sin tacha para que las acusaciones de los incrédulos no tengan fundamento alguno.

viernes, 17 de abril de 2009

David se compromete a pelear con Goliat


1 Samuel 17 -

CAPÍTULO 17
Versículos 1-11. El desafío de Goliat. 12-30. David llega al campamento. 31-39. David se compromete a pelear con Goliat. 40-47. Va a su encuentro. 48-58. Mata a Goliat.

Vv. 1-11.Los hombres dependen tan completamente de Dios en todas las cosas, que cuando Él retira su ayuda, el más valeroso y decidido no encuentra corazón ni brazos como lo demuestra la experiencia diaria.

Vv. 12-30.Isaí no pensó en mandar su hijo al ejército en esa situación crítica, pero el sabio Dios ordena las acciones y los asuntos para que sirvan a su designio.
En épocas de formalismo e indiferencia general, todo grado de celo que implique disposición para ir adelante o para aventurarse en la causa de Dios más que los demás, será tildado de orgullo y ambición, y nada menos que por los parientes cercanos como Eliab, o por los superiores negligentes. Fue una prueba de la mansedumbre, paciencia y constancia de David. Tenía el derecho y la razón de su lado, pero no devolvió golpe por golpe; con una respuesta blanda calmó la ira de su hermano. La derrota de su propia pasión fue más honrosa que la de Goliat. Quienes emprenden grandes servicios públicos, no deben encontrar raro que hablen mal de ellos y que se les opongan personas de quienes debían esperan apoyo y ayuda. Deben proseguir humildemente con su obra haciendo frente no sólo a las amenazas del enemigo sino a los dardos y sospechas de los amigos.

Vv. 31-39.Un pastorcillo, llegado esa misma mañana directamente de su tarea de cuidar ovejas, tuvo más valor que todos los hombres poderosos de Israel. De esta manera, Dios a menudo envía buenas palabras a su Israel y hace grandes cosas por ellos por medio de lo necio y débil del mundo. De la manera que había respondido con mansedumbre a la pasión de su hermano, David respondió con fe al temor de Saúl.
Cuando David cuidaba ovejas, demostró que era muy cuidadoso y atento con su rebaño. Esto nos recuerda a Cristo, el buen Pastor, que no sólo se aventuró, sino que entregó su vida por las ovejas. Nuestra experiencia debiera animarnos a confiar en Dios y a ser valientes en el camino del deber. El Dios que ha liberado, libera y seguirá liberando.
David tuvo la autorización para pelear con el filisteo. Al no estar acostumbrado a una armadura, como la que Saúl le puso, no estaba satisfecho de ir de esa manera; esto era del Señor, para que se viera con toda claridad que él luchó y venció por fe y que la victoria era de Aquel que obra a través de los medios e instrumentos más débiles y despreciados. No debe preguntarse cuán excelente es una cosa, sino si es apropiada. Sea la cota de Saúl tan rica, y su armadura tan fuerte, pero ¿en qué mejoran a David, si no le acomoda? Pero la fe, la oración, la verdad y la justicia, toda la armadura de Dios, y el sentir que había en Cristo, son igualmente necesarios para todos los siervos del Señor, cualquiera sea la obra de ellos.

Vv. 40-47.La seguridad y presunción de los necios los destruye. Nada puede superar la humildad, fe y piedad que hay en las palabras de David. Expresó su segura esperanza de éxito; se glorió en su pobre apariencia y en sus armas de que la victoria sería atribuida solo al Señor.

Vv. 48-58.Véase lo frágil e incierta que es la vida, aunque el hombre se considere excelentemente fortificado; ¡cuán rápida y fácilmente y por qué pequeñas maneras, puede abrirse un pasaje para que salga la vida y entre la muerte! El fuerte no se gloríe en su fuerza ni el hombre armado en su armadura. Dios resiste al soberbio y desprecia a los que le desafían a Él y a su pueblo. Nadie que haya endurecido su corazón contra Dios ha prosperado. La historia quedó escrita para que todos se atrevan a entrar en acción en defensa de la honra de Dios, y en apoyo de su causa, con valiente e inconmovible confianza en Él. Hay un conflicto en que están comprometidos todos los seguidores del Cordero, y ¡deben estarlo!: un enemigo más formidable que Goliat, que se atreve a desafíar a los ejércitos de Israel; pero “resistid al diablo y de vosotros huirá”. Vé a la batalla con la fe de David, y las potestades de las tinieblas no te resistirán. ¡Pero con cuánta frecuencia el cristiano es entorpecido por un corazón malo e incrédulo!

jueves, 16 de abril de 2009

Devoción a Cristo


Devoción a Cristo

Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones.

1 Pedro 3:15

A pesar de la oposición a la que pueda enfrentarse el creyente en este mundo, siempre debe afirmar en su corazón que Cristo es Señor. Debe aceptar y reconocer la soberanía y majestad del Señor, temiendo solo a Él.

El creyente que santifica a Cristo lo exalta como el objeto de su amor y su lealtad. Reconoce su perfección, ensalza su gloria y exalta su grandeza. Se somete a la voluntad de Dios, comprendiendo que su voluntad a veces implica sufrimiento. Vivir de esa manera es adornar en todo "la doctrina de Dios nuestro Salvador" (Tit. 2:10).

Como cristiano, tiene que consagrarse a honrar a Cristo como Señor, aun en medio del sufrimiento. La sumisión a Él le dará valor y fortaleza en medio de la hostilidadEstad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.

1 Pedro 3:15

Cuando la sociedad ataca, hay que estar preparado para hacer una defensa. El término griego para "defensa" a menudo se refería a una defensa formal en un juzgado. Pero Pablo también empleó la palabra para describir su capacidad de responder a cualquiera que le preguntara; no solo un juez, un magistrado o un gobernador (Fil. 1:16--17). Además, la inclusión de la palabra siempre en el versículo de hoy indica que hay que estar preparado para responder en todas las situaciones y no solo en la esfera jurídica.

Sea en el ámbito oficial o de manera informal a cualquiera que pregunte, usted tiene que estar preparado para dar una respuesta acerca de "la esperanza que hay en vosotros" (1 P. 3:15), es decir, dar una descripción de su fe cristiana. Debe estar preparado para dar una explicación racional de su salvación.

miércoles, 15 de abril de 2009

Saúl enviado a destruir a Amalec


1 Samuel 15 -

CAPÍTULO 15
Versículos 1-9. Saúl enviado a destruir a Amalec. 10-23. Saúl se excusa y se elogia a sí mismo. 24-31. La humillación imperfecta de Saúl. 32-35. Muerte de Agag-Samuel y Saúl se separan.

Vv. 1-9.La sentencia condenatoria contra los amalecitas había sido dictada mucho antes, Éxodo 17, 14; Deuteronomio 25, 19, pero no se había ejecutado mientras no llenaran la medida de sus pecados. Estamos seguros que el justo Señor no hace injusticia a nadie. El recuerdo de la amabilidad de los antepasados de los ceneos que los favoreció, en la época en que Dios estaba castigando las injurias perpetradas por los amalecitas, tendió a vindicar la justicia de Dios en esta dispensación. Peligroso es ser hallado en compañía de los enemigos de Dios, y por deber e interés personal tenemos que apartarnos de ellos, no sea que participemos de sus pecados y sus plagas, Apocalipsis 18, 4.
Como el mandamiento había sido expreso, y prueba para la obediencia de Saúl, su conducta evidentemente era el efecto de un espíritu orgulloso y rebelde. Él destruyó solamente la basura, lo que de poco servía. Lo destruido ahora fue sacrificado a la justicia de Dios.

Vv. 10-23.El arrepentimiento de Dios no es un cambio de propósito, como en nuestro caso, sino un cambio de método. El cambio estuvo en Saúl, “ha dejado de seguirme”. Por eso hizo de Dios su enemigo. Samuel se pasó toda una noche rogando por Saúl. El rechazo de los pecadores es tristeza para los creyentes: Dios no se deleita en su muerte ni tampoco nosotros.
Saúl se jacta de su obediencia ante Samuel. De esta manera piensan los pecadores, que justificándose a sí mismos, escaparán del juicio del Señor. El ruido del ganado, como el moho de la plata, Santiago v, 3, atestiguó contra él. Muchos se ufanan de obedecer los mandamientos de Dios, pero entonces, ¿qué significa su contemporización con la carne, su amor al mundo, su espíritu irritable y perverso, y su negligencia de los deberes santos que atestiguan en su contra? Véase de qué mal es raíz el amor del dinero; y nótese cuál es la gravedad del pecado y obsérvese qué es lo que por sobre toda otra cosa lo hace malo ante los ojos del Señor: es la desobediencia: “no obedeciste la voz del Señor”.
El corazón carnal y engañoso como el de Saúl, piensa excusarse de los mandamientos de Dios por lo que a ellos más agrada. Cuesta convencer a los hijos de desobediencia. Pero la obediencia humilde, sincera y consciente a la voluntad de Dios es más placentera y aceptable para Él que todos los holocaustos y sacrificios. Se glorifica más a Dios y se niega mejor al yo por la obediencia que por el sacrificio. Mucho más fácil es llevar un buey o un cordero para ser quemado sobre el altar, que llevar cautivo cada pensamiento altanero a la obediencia de Dios, y someter nuestra voluntad a su voluntad. Son ineptos e indignos de gobernar a los hombres los que no están dispuestos a que Dios reine sobre ellos.

Vv. 24-31.Hubo varias señales de hipocresía en el arrepentimiento de Saúl.
1. Le suplicó a Samuel a solas y parecía muy ansioso de quedar bien en su opinión y de ganar su favor. -2. Aunque la confiesa, justifica su falta; ese no es el camino del verdadero arrepentido. -3. Toda su preocupación era salvar su crédito ante el pueblo y preservar su interés por él. -Los hombres son inconstantes y cambian de idea, débiles y no pueden concretar sus propósitos; algo pasa que no pudieron prever por lo cual rompen sus medidas pero no ocurre así con Dios. El Fuerte de Israel no mentirá.

Vv. 32-35.Muchos piensan que la amargura de la muerte ya ha pasado, cuando todavía no ha llegado; ponen el día malo muy lejos de sí, cuando en realidad, está muy cerca. Samuel llama a Agag para que rinda cuenta de sus pecados. Siguió el ejemplo de la crueldad de sus antepasados, por tanto es justamente requerida toda la sangre justa derramada por Amalec. A Saúl parece no preocuparle la señal del desagrado de Dios bajo el cual está, aunque Samuel llora día y noche por él. Jerusalén estaba carnalmente segura cuando Cristo lloró por ella. ¿Deseamos hacer toda la voluntad de Dios? Volvéos a Él, no en forma ni apariencia, sino con sinceridad.