Guarda tu pensamiento
«Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.» Proverbios 4:23
Dios me llevó a recordar Proverbios 4:23, quien nos habla de la importancia de guardar, cuidar nuestro corazón, pues éste determina el rumbo de nuestra vida.
Lastimosamente muchos creyentes remiten éste pasaje tan sólo al cuidado que debemos tener con nuestro miembro físico, y sin darnos cuenta dejamos a un lado una enseñanza mucho más profunda. La palabra «corazón», proviene del Hebreo: y ésta palabra no sólo se usa para referirse al miembro físico, sino también a la voluntad, los sentimientos e incluso al intelecto o pensamiento. Y conforme ésta última definición queremos llevar el enfoque del devocional, pues cuán importante es guardar, cuidar, velar por nuestro pensamiento, y lo queremos mencionar, porque si hoy en día hay algo que el ser humano tiene desprotegido, descuidado y hasta trastornado es el pensamiento. Diariamente somos testigos de ello, pues la humanidad se encuentra en un estado de degradación y decadencia bastante importante.
No sé si lo has notado pero cuando pasamos tiempo alimentando nuestras vidas o consumiendo éste tipo de contenido, terminamos haciéndole daño a nuestro pensamiento, pues ¿Quién no termina después de esto preocupado, indignado, desanimado, desmotivado, o en casos contrarios, hasta influenciado a hacer algo similar? Lo hablo a modo personal, pues me di cuenta que ésto me pasaba cuando al ver en mis redes sociales noticias que no son provechosas, resultaba difícil para mí el tratar de traer a mi mente un pensamiento diferente, algo que fuera edificante, al no poder cambiar de idea, inmediatamente empecé a experimentar ansiedad, a tal punto que mi cuerpo me decía que debía salir corriendo.
Como vemos la tarea de guardar nuestro pensamiento no es sólo para aquellos pequeños que apenas están aprendiendo, sino también para nosotros los padres, hermanos, amigos, abuelos, líderes y pastores, pues en el mundo estamos y él está viciado de cosas que quieren afectar nuestro pensamiento, pues debemos recordar que un pensar se convierte en un sentir, y la combinación de éstos dos nos llevan a determinar nuestro actuar.
Hermanos, debemos tener presente que el pensamiento puede dejarse influenciar, ya sea negativamente o positivamente, de manera consciente o inconsciente por lo que vemos, oímos, olfateamos, palpamos y hasta degustamos. De nosotros depende decidir con qué le seguiremos alimentando, si con la basura que nos ofrece el mundo, o por el contrario, con el alimento más nutritivo que nos ofrece Dios, Su Palabra. Oración.
«Padre, gracias por enseñarme a través de Tu Palabra y de manera práctica la importancia de cuidar mi modo de pensar. Espíritu Santo de Dios llévame a mantener mi mente y mis pensamientos en Cristo Jesús, pues como dices en Tu Palabra: «Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario