miércoles, 23 de septiembre de 2026

La ayuda verdadera viene de Dios

 La ayuda verdadera viene de Dios

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”. Salmos 121:1-8

Este salmo se conoce como la canción del peregrino. Cuando los peregrinos viajaban hacia Jerusalén para ir a adorar, miraban las montañas a la distancia que rodeaban a la ciudad santa. Y el primer versículo de este Salmo dice: “Alzaré mis ojos a los montes. ¿De dónde vendrá mi socorro?”. Este peregrino no estaba buscando ayuda en lo alto de las montañas; estaba buscando a Dios. Su respuesta está en el versículo 2, que dice: “Mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra”. Su ayuda vendría de Dios y no de los montes. A medida que el peregrino se acercaba a Jerusalén, no había diferencia si se aproximaba desde el norte, del este, del sur o del oeste, en cualquier caso, tendría que atravesar montañas.

Cuando el peregrino llegaba al lugar desde donde podía ver las montañas de Judá, podía contemplar los lugares de la adoración pagana en las cimas de las montañas. Allí era donde los paganos habían edificado sus altares. Y con toda seguridad, su ayuda no vendría de la cima de aquellas montañas. Jeremías 3:23 dice: “Ciertamente vanidad son los collados y el bullicio sobre los montes; ciertamente en el Señor, nuestro Dios, está la salvación de Israel”. Esta era la idea que estaba presente en la canción del peregrino mientras se acercaba a Jerusalén, proclamaba que el socorro viene de Jehová.

Igualmente, nosotros podemos buscar nuestra ayuda en el Dios de los cielos, que no permitirá que nuestro pie resbale, no permitirá que nosotros tambaleemos ante las adversidades, porque el Señor es nuestro guardián protector. La Palabra dice en Proverbios 3:26 “Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso”.

“Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma”. Esto tiene que ver con el maravilloso poder protector de Dios. Él nos preservará en medio de la inseguridad en que vivimos, el guardará nuestros caminos, nuestra entrada y nuestra salida. El apóstol Pedro nos dice: ” que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”, 1 Pedro 1:5. Recordándonos que nuestra ayuda proviene del Señor. Él es el que nos sostiene como dice el Salmo 37:24: “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano”.

Queridos hermanos, Dios es el que protege a Israel y el protector de los suyos en la actualidad, nos cuida de día y de noche, Él no se duerme, continúa vigilando y protegiendo nuestras vidas, nos guardará en el hogar y en el camino, en la noche y en el día, esto nos debe recordar su promesa de que estará siempre con nosotros, Mateo 28:20 “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.   Oración.

Señor, así como Ana, hoy elevo una canción a ti llena de gratitud porque tú has guardado mi vida y la vida de los que me rodean, porque tú eres nuestra ayuda y nuestro socorro. Como el apóstol Judas me apropio de su oración de los versículos 24-25, para reconocer tu soberanía, majestad y poder, diciendo: "A aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y poder, ahora y por todos los siglos. Amén.   



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