jueves, 21 de mayo de 2026

La gestión o administración del alma

 La gestión o administración del alma

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”, Colosenses 3:2

“​​Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”, 1 Pedro 1:22-23

El alma expresa a quien la gobierna. (Lucas 6:45, Proverbios 23:7). El alma son nuestros pensamientos, sentimientos y voluntad. Los creyentes en Cristo tenemos “espíritu, alma y cuerpo”, en ese orden y esto no es aleatorio, es la precisión de la escritura: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”, 1 Tesalonicenses 5:23 En el diseño original del Edén, el espíritu que Dios le dio al hombre, estaba en perfecta dependencia del Eterno y gobernaba al alma y ésta a su vez al cuerpo, ese era el orden diseñado por Dios, que reflejaba la gloria de Dios (sus atributos).

Pero la astucia de la serpiente llevó al hombre a ser seducido por sus propios deseos y engañado por sus propios sentidos. Lo llevó al plano del alma y allí perdió el hombre su conexión con Dios, renunció a lo espiritual y se concentró en sí mismo. A través de los sentidos, el maligno, tentó al hombre para introducir una idea mortal: ser su propio dios. “sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.” (Génesis 3:5).

Hoy en día entendemos esto como la idea de hacer las cosas a mi manera, lo que yo pienso, lo que yo siento, lo que yo decido. Pero la puerta de entrada fueron nuestros sentidos: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” (1 Juan 2:16), en paralelo con Génesis 3:6: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.”, ¿De dónde proviene a lo que le prestamos atención? Esto es determinante. El hombre impulsado por el maligno, fijó su mirada en lo temporal, escogió el árbol de la ciencia del bien y del mal, y no al árbol de la vida. El punto de esta enseñanza, es que el creyente también puede ser engañado, sus sentidos pueden ser extraviados de la sincera, verdadera doctrina de Cristo y ser conducido por su antigua naturaleza y por lo tanto expresarla, lo que conocemos como vivir en la carne, o ser atrapado en sus propios deseos: “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” (2 Corintios 11:3). Para “sentidos extraviados” se usa una palabra que significa algo que se corrompe y por tanto nos desviemos de nuestra fe al Señor Jesucristo.

Deberíamos estar mucho más sensibles y atentos a nuestros sentidos espirituales en vez de los sentidos del alma y cuerpo, pues vivimos por lo que creemos y no por lo que vemos (2 Corintios 5:7).

Seguiremos ahondando en este entendimiento del alma, como lo testifican y enseñan las Sagradas Escrituras.     Oración.

Padre, ya que he vuelto a casa, que mi alma exprese a Cristo mismo, para glorificarte y hacer tu voluntad en todo, que Cristo sea formado en mi plenamente y pueda experimentar todo el amor fluyendo en lo que pienso, siento y decido diariamente. Que sea tu obrar y no el mio, tu criterio no mi propia sabiduría humana. Amén.



miércoles, 20 de mayo de 2026

Notificación del espíritu al alma

 Notificación del espíritu al alma

“ Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.”, Mateo 16:15-17

“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.”, Mateo 16:21-23

Observamos en los últimos devocionales, que lo que inició en la caída con una mujer en el Edén ahora es restaurado a través de una mujer que creyó y expresó por revelación del Espíritu a su espíritu, el gozo del cumplimiento de la promesa y en su alma la alabanza dando gloria a Dios. (Lucas 1:45-47)

Reflexionamos en otro ejemplo de la Escritura, esta diferenciación entre el alma y el espíritu, pero ahora, observando las dos caras de la moneda, cuando el alma se rinde al Espíritu, y lo que sucede cuando el alma expresa el antiguo diseño.

En el caso de Pedro, vemos cómo primero le es revelado por el Padre, a su espíritu y transmitido a su entendimiento, que Cristo es el Hijo de Dios. Por esto Jesús le enfatiza, que eso que dices ‘no te lo reveló sangre ni carne’, esto incluye la propia naturaleza de Pedro, si el Padre no le hubiera revelado, Pedro, al igual que todos los demás tendría un criterio humano, limitado, en su imaginación y por supuesto, equivocado de quien era Jesús. (Mateo 16:15-17).

Pero más adelante vemos, el actuar contrario de Pedro, el Señor Jesús les anuncia que irá a Jerusalén a morir, pero Pedro, en su alma, sin revelación, se opone. Sus intenciones son buenas, son loables, nadie diría que Pedro actuó mal, solo quería cuidar al Maestro.

Con esto vemos que un deseo, gestionado desde la perspectiva del alma, es identificado por Jesús, como algo de la serpiente, una obra del que engaña desde el principio, por eso le dice “¡Quítate de delante de mí, Satanás!”, e identifica que Pedro está gobernado por fundamentos temporales, por esto le explica “me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” (Mateo 16:23), e inmediatamente le dice a los discípulos, que quien quiera seguirle, no debe confiar en su propio criterio, no confiar en sí mismos, sino tomar su cruz y seguirle; por esto, se refiere el Señor en el versículo 25 a “la vida del alma” (del griego psujé ) (Mateo 16:24-26).

Entonces, el alma, como vimos en los devocionales anteriores, no está diseñada para tomar las riendas, porque experimenta angustia, ansiedad, una desconfiguración al no ser su diseño original. El alma está diseñada para expresar, no para tomar el control. El alma expresa a quien la gobierna. Debe expresar al Espíritu en comunión con nuestro espíritu. Seguiremos mañana, remando mar adentro y mientras tanto podemos reflexionar, ¿qué asuntos de nuestra vida gestionamos desde el alma y no desde el espíritu que ha sido unido al Espíritu de Cristo? el fruto nos dará una respuesta contundente.   Oración.

Padre, en el actuar de Cristo en mí, por el poder de su resurrección, que ahora mi alma exprese tu gloria, tu voluntad y tu amor, no mis propios deseos egoístas, ni las obras de la naturaleza de Adán, pues en Cristo soy una nueva creación, creado en Él para buena obras que tú preparaste de antemano para que anduviera en ellas. Amén.



martes, 19 de mayo de 2026

La dinámica espíritu - alma

 La dinámica espíritu - alma

“Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.”, Lucas 1:45-47

Recordemos que habíamos hablado del proceso en el diseño original, de espíritu, alma y cuerpo. Seguiremos reflexionando de cómo ocurre este flujo o proceso, y el porqué de la importancia de que conozcamos cómo ocurre, pues en Cristo el diseño original ha sido restaurado.

En 1 Corintios 2:11-12, Pablo explica, inspirado por el Espíritu Santo, que así como nadie conoce las cosas del hombre sino el espíritu del hombre que está en él, nadie conoció las de Dios sino el Espíritu de Dios. El hombre espiritual recibe del Espíritu de Dios, para que su propio espíritu sepa lo que Dios le ha concedido. Es en el espíritu del hombre donde el Espíritu Santo da testimonio de la verdad, de Cristo. (Juan 16:14, Romanos 8:6)

En el caso del alma, en Lucas 1:46-47, observamos la relación de las dos palabras que en el griego original son usadas para espíritu y alma; en el contexto del anuncio del nacimiento de la promesa de Génesis 3:15, que aplastaría la cabeza de la serpiente. María dice: “Engrandece mi alma (psuché) al Señor; y mi espíritu (pneuma) se regocija en Dios mi Salvador”. El análisis lingüístico nos indica que el espíritu primero concibe el gozo en Dios (tiempo aoristo en el original griego) y luego comunica esto al alma para que ella lo exprese en alabanza (estado continuo o permanente). Para entender los tiempos verbales, el “aoristo” es un tiempo verbal, principalmente del griego antiguo, que describe una acción puntual, completada o “foto” en el pasado, sin enfocarse en su duración. Equivale al pretérito perfecto simple del español (ej. “amé”, “dijo”) y enfatiza la acción en un punto. María describe dos dimensiones de una misma experiencia: * Interior profunda (espíritu) → gozo pleno (aoristo, evento total) * Expresión continua (alma) → alabanza constante (presente) Es decir, aunque el versículo, no muestra un flujo espíritu → alma en el griego explícitamente, en la gramática, sí hay una distinción intencional de niveles internos. En griego koiné el alma es la vida interior consciente, el yo que expresa y el espíritu es lo más profundo, el centro interior, lo que responde a Dios. El gozo profundo (espíritu) es experimentado como un todo, y la alabanza (alma) lo expresa continuamente. La experiencia de María, inspirada por el Espíritu de Dios, NO describe un proceso en pasos, sino una experiencia completa que desborda todo el ser. ¡Cuán maravillosa es la precisión de su Palabra! Pero ¿que causa ese gozo en Maria? La mayor buena noticia de todos los tiempos y maravillosa, de que Jesús está siendo formado en ella, la noticia de salvación para ella y para su pueblo, como una realidad sustancial real en su interior. María ahora expresa lo contrario a Eva, que su alma expresó temor y vergüenza. María expresa el gozo de Cristo habitando en su interior que viene a restaurar el diseño original, y en respuesta a tan extraordinario anuncio ella creyó y su espíritu experimentó gozo, su alma exaltó a Dios y su cuerpo lo alabó.

¿Qué podemos concluir con este conocimiento?, que un solo versículo tiene una gran profundidad y mucha riqueza, pero muchas veces nos quedamos en lo superficial, y que el espíritu comunica a nuestra alma la dimensión de la realidad superior y nuestra alma es impactada (pensamientos, emociones y voluntad) para responder o rendirse en alabanza al Señor. Esta alabanza, no es un acto de cantar, sino la expresión de nuestra obediencia, el fruto de labios que confiesan nuestra obediencia a Él, gracias a Cristo. Es por tanto, una expresión en el exterior, de lo que ocurre en nuestro interior. (Hebreos 13:15).    Oración.

Padre, el gozo viene de ti, que llena mi ser, aun en tiempos difíciles, cuando me revelas por tu Espíritu a Cristo en mí, sin ser yo merecedor de tan inmenso regalo, mi alma halla descanso y solo puedo rendirme ante tu majestad y glorificar tu nombre, amén.  



lunes, 18 de mayo de 2026

Fundamento sobre el alma, la caída. Parte 2

 Fundamento sobre el alma, la caída. Parte 2

“Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.”, Génesis 3:6

“Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?, Génesis 3:8-11

El hombre se salió del plan de Dios, del diseño original y como vimos ayer, entró en el mundo de la independencia, fueron ahora “conscientes” de una realidad de vulnerabilidad, vergüenza, desamparo y temor. Se esconden de Dios, porque su espíritu ya no percibe a Dios. Por esto se cubren, tratando de esconder por sí mismo su condición de pecado, su propia vergüenza, y egoísmo, con cosas que NO son Cristo. Al igual que las religiones de hoy en día, que intentan con rituales, lugares de culto, ceremonias, profetas, abordar nuestra culpabilidad y desnudez.

Por esta razón es importantísimo y el punto clave que seguiremos abordando hasta llegar a entenderlo plenamente: ser cristianos debe ser una experiencia genuina de la vida de Cristo creciendo y expresándose en nosotros, sino es así, es simplemente la expresión a través de una religión de la naturaleza heredada de Adán.

Observemos en detalle el objetivo de la tentación en el Edén y su efecto:

Después de que Eva fue tentada, determinó tres cosas: 1- “que el árbol era bueno para comer”, lo cual atañe a “los deseos de la carne”; su carne fue estimulada primero; ataca de afuera hacia adentro, 2- que “era agradable a los ojos”, lo cual se relaciona con “los deseos de los ojos”; su cuerpo y su alma también fueron engañados; 3- que el árbol era “codiciable para alcanzar la sabiduría”, lo cual tiene que ver con “la vanagloria de la vida”. (1 Juan 2:16) , es decir, el orgullo de nuestros logros y posesiones. La palabra “codiciable” indica que la parte emotiva y la voluntad, las cuales yacen en el alma, se activaron. La función del alma había sido puesta en movimiento, y no había forma de detenerla. Ella dejó de ser un espectador, y su inclinación y su deseo por el fruto despertaron llevándola a comer y dar a su marido, todo esto como un símbolo de recibir esta realidad. Un engaño que opera desde afuera hacia adentro, necesidad física, tentación del alma e independencia espiritual.

Y por qué es importante, entender lo que pasó en la caída, porque el orden o diseño original de espíritu, alma y cuerpo, se perdió. Ahora, el alma actúa como dueño y mayordomo, esto es una catástrofe para el mismo hombre.

Por esto la parte emotiva, que es parte del alma, es un amo peligroso para el hombre. Para entender podemos ver un ejemplo: el espíritu es el dueño de la casa o templo, el alma el mayordomo y el cuerpo el obrero. Cuando el dueño manda, el mayordomo transmite o expresa esa orden y el obrero obedece o ejecuta la orden. Es una simplificación para un entendimiento inicial, pero debemos abordar de manera mucho más profunda esta dinámica, tal como lo revelan las Escrituras Sagradas. (Salmos 119:160)

Seguiremos mañana entendiendo el diseño original, espíritu, alma y cuerpo, cómo su dinámica fue afectada por la caída del hombre y cómo el Señor Jesús, es el cumplimiento de la promesa de vencer al que introdujo la mentira y contaminó el alma del hombre. Este maligno es vencido en la cruz y se restaura en el creyente el diseño original. (Génesis 3:15)     Oración.

Padre, no quiero esconderme de ti y taparme con religiosidad o prácticas religiosas, sino que mi vida sea una expresión de la vida del Hijo, aun en mis necesidades físicas tú eres mi proveedor , mi alma solo encuentra paz en ti, y mi dependencia espiritual viene de la fuente de agua viva, Cristo, el pan verdadero que sacia mi hambre. Amén.



domingo, 17 de mayo de 2026

Fundamento sobre el alma, la caída

 Fundamento sobre el alma, la caída

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”, Génesis 1:27

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Génesis 3:1

“Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.”, Génesis 3:4-5

Observamos en el devocional de ayer, cómo Dios creó al hombre en un diseño perfecto, donde el espíritu del hombre es el receptor de la vida de Dios y Dios habla al espíritu del hombre. El espíritu del hombre notifica al alma esta realidad de la vida de Dios, y el alma expresa a través del cuerpo esta realidad hacia el exterior. El hombre reposa en Dios y no se siente huérfano, por lo tanto, no experimenta ansiedad, estrés o preocupación.

Vemos que este proceso es cierto, cuando leemos en Romanos 8:16 cómo el Espíritu Santo, da testimonio a nuestro espíritu de la realidad de ser hijos de Dios. Seguiremos ahondando en este proceso en los próximos devocionales, haciendo énfasis en cómo el espíritu notifica al alma.

Pero el hombre fue tentado por el maligno, Satanás, quien le ofreció ‘ser igual a Dios’ pero fuera del diseño original, del árbol de la vida, es decir, de Cristo. (Génesis 2:9), fue llevado a pensar en sí mismo, a desear, probar y vivir solo en su alma, percibiendo lo que viene de afuera, a través de sus sentidos, y a no ser consciente ni escuchar lo que su espíritu intuía ni tener comunión con el Espíritu de Dios. (Génesis 3:6)

Al comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, que represente la independencia de Dios, el hombre pecó, porque vulnera la imagen y propósito de Dios, por esto muere espiritualmente, se desconecta de su fuente, para ser “su propio dios” (Génesis 3:4-5).

Al decir la escritura que “fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos”, se está evidenciando que cayeron en la rebelión, en el mundo del yo, de la autoconciencia y no de la conciencia que viene de Dios por medio del espíritu del hombre. Podemos inferir que no se refiere a una desnudes física, sino a un sentimiento y estado de orfandad, aislamiento y vergüenza, reaccionando en autoconservación y autoconocimiento, por esto tuvo que cubrirse, (Génesis 3:7)

Pero aquí está el punto o énfasis de esta caída: el hombre para probar el conocimiento del bien y del mal, tuvo que volverse el mal, ahora posee y transmite una naturaleza de pecado (Efesios 2:1-3, Romanos 3:9-10, Romanos 7:17); pero lo más impactante es que se cubren con algo temporal, algo que no es Cristo. Cada pensamiento, emoción, voluntad, acto del hombre, quedó motivado por el amor propio, la autopreservación y la autoconciencia.

Hermanos, si no entendemos el problema, el diagnóstico, todo lo que hagamos para solucionarlo estará equivocado, e intentaremos cubrirnos con algo que no es Cristo. Aquí está el problema que seguiremos abordando en los próximos devocionales.   Oración.

Padre, soy creado a tu imagen, según tu semejanza para expresar tu gloria, permite que por el poder de la resurrección de Cristo que ahora actúa en mí por tu Espíritu, mis pensamientos, emociones y voluntad se rindan ante tu majestad, y sea emergiendo la vida de tu Hijo amado, mostrando plenamente en la nueva naturaleza, tu amor que es el camino excelente. 



sábado, 16 de mayo de 2026

¿Recordar es vivir?

 ¿Recordar es vivir?

"Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos. Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace maravillas; Hiciste notorio en los pueblos tu poder" Salmos 77:10b-14

Cuántos de nosotros hemos escuchado la frase popular que dice: “Recordar es vivir”, cuando la analizamos detenidamente nos damos cuenta que aquella frase no es del todo cierta, pues cuando nos devolvemos al pasado, seguramente al no haber tenido buenas experiencias, lo que surge en nosotros al quedarnos en aquellas situaciones vividas es: tristeza, rabia, una leve sensación de “ojalá hubiese actuado diferente” y todo tipo de emociones similares que tan sólo nos estancan.

Con ésto no queremos decir que recordar esté mal, todo lo contrario, observemos que Dios nos lleva por medio de Su Palabra a recordar, por ejemplo, la cena del Señor, pero cuando leemos detenidamente las Escrituras vemos que aquel recuerdo no nos centra tan sólo en la crucifixión de nuestro Señor, en el gran dolor que padeció y en su muerte, sino que también nos centra en Su resurrección y en la esperanza que tenemos de que lo volveremos a ver (1 Corintios 11:23-26). Como vemos éste tipo de enfoque no nos causa tristeza sino gozo, esperanza, confianza, seguridad. En otro caso similar vemos que Dios aprueba el recordar, en Deuteronomio 6:6-9, 21-23 podemos ver que el Señor manda a su pueblo que les enseñen a sus hijos de dónde los sacó, y cuando nos ponemos en aquella situación y tratamos de imaginar a aquellos hombres contándole a sus pequeños lo que vivieron no creo que el enfoque de aquellos recuerdos estuviera en la esclavitud que padecieron, sino más bien en las maravillas de Dios, en cómo mandó plagas, en cómo despojó a los Egipcios de sus riquezas dándole gracia al pueblo de Israel para que les dieran cuánto pidieran, en cómo pasaron el Mar Rojo, en cómo vieron a sus enemigos ser derribados por Dios, en cómo Dios los protegía y les proveía: con la columna de nube y de fuego que les alumbraba y mostraba el camino por el que debían andar de día y de noche, con el alimento, manteniendo su ropa y calzado sin desgastar. Como vemos es un enfoque que no produce tristeza, sino gozo, paz.

Hermanos, podemos concluir que el recordar es algo que Dios nos ha permitido experimentar, pero aquel recuerdo debe tener siempre como enfoque a Dios, pues cuando dejamos de poner nuestra mirada en Él, lo que sucede es que nuestro enemigo: la carne, el mundo y Satanás, utilizan ésto para desviar nuestra mirada y tratar de sembrar en nosotros: dolor, frustración, culpa, despropósito, etc. Pero cuando nuestra mirada está puesta en Jesús, lo que surge de nuestro corazón es gratitud hacia Él, por Su Presencia, Su Sustento, Su sanidad, Su misericordia, Su gracia, Su favor, Su amor y Su bondad.     Oración.

Padre, que cuando mire a mi pasado no sea para sumergirme en la tristeza sino para recordar Tus obras, Tu grandeza. Gracias Señor por darle un nuevo significado a aquellos recuerdos, pues he entendido que el centro de ellos no será el difícil camino que he recorrido, sino la gran obra y misericordia que de Cristo he recibido. Amén.



viernes, 15 de mayo de 2026

 El fundamento sobre el alma

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”, 1 Tesalonicenses 5:23

Vamos a reflexionar en el tema del alma, pero debemos entender que somos seres integrales, espíritu, alma y cuerpo. Es decir, no podemos particionar el alma y abordarla o trabajarla como algo independiente, es fundamental entender que somos un ser integral; el hecho de diferenciar no significa dividir, sino conocer su funcionamiento conectado a algo mucho más profundo y determinante: la realidad espiritual.

Somos seres espirituales, tenemos un alma y habitamos un cuerpo.

Lo segundo, es que ese orden (espíritu, alma y cuerpo) define la prioridad funcional, o el cómo funcionamos como seres creados a imagen y según semejanza de Dios. Lo abordaremos paso a paso en los próximos devocionales.

El tercer fundamento que debemos abordar, es que tenemos que profundizar sobre la salvación del alma. Reducir la salvación a una solución personal para no ser enviados al infierno, es una simplificación extrema que causa confusión y perpetúa la inmadurez. Si bien la intención de algunos maestros es ayudar a las personas nuevas en la fe a entender estos conceptos, si la simplificación se perpetúa se detiene el crecimiento. El llamado de los apóstoles en sus cartas, coincide en que debemos avanzar hacia la madurez para lograr un fruto perdurable y un crecimiento como cuerpo de Cristo, que refleje el diseño y propósito de Dios (Hebreos 6:1-2, 2 Pedro 1:8, Efesios 4:14-16).

Finalmente, ¿Por qué es importante distinguir entre el espíritu y el alma? Porque conocer esta diferencia determina en gran manera nuestra vida espiritual; si no conocemos esta diferencia y cómo funciona de manera integral esta dinámica, ¿cómo podremos entender la vida espiritual? Y si no entendemos la vida espiritual, ¿cómo vamos a crecer en ella?

En conclusión, vamos a profundizar en el estudio del alma, pero con sentido integral, con el objetivo de disfrutar de la vida eterna y la plenitud que se nos ha dado por gracia en Cristo Jesús.    Oración.

Padre, por la gracia de Cristo y el poder de tu Espíritu en mí, guíame a avanzar hacia la madurez, para experimentar la realidad de la nueva vida que tengo en Cristo y gozar de tu plenitud, no quedándome en mi propio concepto de ti, sino ver a Jesús, expresado en todo lo que hago, para gloria de tu nombre, amén.