domingo, 22 de febrero de 2026

Consejo Sabio de Dios

 Consejo Sabio de Dios

«Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si se consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón.» 2 Samuel 16:23

Ahitofel gilonita era conocido por haber sido consejero del rey David, hasta que Absalón, hijo de David, robó el reino de su padre. Ahitofel decidió apartarse de David y unirse a la conspiración que tenía Absalón contra el rey, pasando entonces ahora a ser el consejero del nuevo rey, Absalón. Cuando ésto sucedió, la Palabra de Dios nos muestra cómo David al enterarse de ésto, oró a Dios para que entorpeciera todo consejo de Ahitofel, y así como David oró, Dios lo concedió.

La primera pregunta que surge al leer este pequeño resumen del capítulo de hoy es: ¿cuántas veces hemos escuchado consejos que parecieran provenir de Dios pero en realidad están totalmente apartados de la Voluntad del Señor? Absalón lo vivió en carne propia, pues Ahitofel le aconsejó llegarse a las diez concubinas que David había dejado guardando la casa real, para que con esto, todo el pueblo de Israel se enterara del gran insulto que Absalón había hecho a David su padre, insulto que no daría lugar a ninguna reconciliación entre ellos, logrando con ésto, supuestamente, «ganar» el apoyo del pueblo. Absalón decidió seguir el consejo de Ahitofel, en vez de buscar y seguir el consejo de Dios, pues como lo muestra el pasaje principal del día de hoy, en aquella época consultar a Ahitofel era casi como escuchar salir un consejo de la boca de Dios. El resultado de esta mala decisión, que era continuación de una mala toma de decisiones por parte de Absalón, pues recordemos que había robado el reino de su padre, lo llevó a creer que todo lo que Ahitofel le aconsejaba era bueno, pero ¡cuán lejos estaba de la realidad y de la voluntad de Dios!

Hermanos, con este relato Dios nos quiere mostrar dos enseñanzas importantes: La primera es, que en quien debemos buscar consejo es en el Señor, en Su Palabra, pues Él nos revela por medio de ella que Él mismo será el encargado de hacernos entender, y enseñarnos el camino en el que debemos andar, lo único que nos resta hacer es: atender su consejo, prestar atención a Sus palabras, inclinar nuestro oído a sus razones, no apartarnos de Su consejo y guardarlo en nuestro corazón, es decir, obedecerlo l(Salmos 32:8, Proverbios 4:20-22); y la segunda es, que aunque se nos ha permitido buscar consejo en líderes y pastores, pues la Palabra nos dice que: «en la multitud de consejeros hay seguridad.» (Proverbios 11:14b), nos aclara que dichos consejos deben tener una Dirección Sabia, pues si dicho consejo carece de la Dirección Sabia de Dios, el que siga ese consejo falto de sabiduría caerá (Proverbios 11:14a). Para reconocer si un consejo proviene de parte de Dios debemos filtrar todo por medio de Su Palabra, pues ella es la que realmente nos mostrará si el consejo está alineado a la Voluntad de Dios o no lo está. Para esta tarea recordemos que no estamos solos, pues nuestra carne, como vimos con Ahitofel, también se puede disfrazar para engañar y guiar, a nosotros o a otros, a tomar decisiones erradas, por ello es tan importante la guía y comunión del Espíritu Santo, pues sólo Él es quien nos llevará a escuchar la voz de nuestro Pastor, reconocerle y obedecer, seguir su consejo que es el único que permanece para siempre (Juan 10:27; 14:26, Salmos 33:11a)   Oración.

«Padre, que mi vida sólo sea guiada por Tí. Espíritu Santo ayúdame y no permitas que tome decisiones que carezcan de la Dirección de Dios, quiero que mi vida sea un reflejo de obediencia, un reflejo del actuar de Jesús en mí. Amén.