martes, 29 de septiembre de 2026

Venid a mí y te daré descanso

 Venid a mí y te daré descanso

“Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto”. Marcos 6:30-32

El lugar secreto es el lugar donde podemos bajar la guardia, es allí donde podemos sentirnos vulnerables, donde podemos mostrarnos tal como somos y es donde el Señor habla a nuestro corazón. La Palabra de Dios dice en Salmos 51:6 “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría”. Preguntémonos ¿Cuándo fue la última vez que escuchamos a Dios? ¿Sólo cuando vinimos a la iglesia? ¿Cuándo fue la última vez que fuimos al lugar secreto? porque hay cosas que el Señor solamente va a revelar en la intimidad con Él. Cuando nos acercamos a su corazón nos hace comprender su voluntad. Salmos 25:14 dice: “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto”.

El Señor siempre nos está diciendo “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”, Mateo 11:28. En este pasaje el Señor invita a sus discípulos a estar a solas con Él, a ir a un lugar desierto lejos de la multitud para poder conversar sobre todos los milagros que ellos habían hecho en su misión y para enseñarles. Ese momento de intimidad con Jesús era para comprender todo lo que habían vivido y experimentado.

A veces cometemos el error de no parar, vamos arrastrando la vida, nos agotamos con todo lo que hacemos aun en la obra del Señor, eso nos debilita porque no tenemos tiempo para ir al lugar tranquilo a estar en intimidad, a reponer fuerzas, a comprender lo que está pasando, a obtener revelación y a afianzar lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Es el tiempo de plantarnos en su Presencia para recobrar fuerzas.

Por eso entendemos que el lugar tranquilo no es un sitio, es donde Jesús está con nosotros. Por eso podemos estar con Él aun en medio de las tormentas que estamos viviendo, podemos encontrarlo aún en medio de nuestra enfermedad, de la crisis matrimonial o emocional, o en nuestra escasez, porque Cristo está allí con nosotros, donde podemos escucharlo, porque el lugar secreto es Jesús.

Recordemos que ninguna persona puede trabajar sin descansar; y ninguna persona puede vivir la vida cristiana a menos que tenga tiempo con Dios. Muchos de los problemas que tenemos vienen por no darle a Dios la oportunidad de hablarnos, no le damos tiempo para recargar nuestras energías y fuerza espiritual, porque no buscamos ese momento de intimidad con Él.    Oración. 

Amado Señor, hoy entiendo que no puedo asumir las cargas de mi vida si no tengo tiempo de intimidad contigo, sino busco ese lugar secreto donde me puedas hablar. No puedo hacer nada a menos que sea con la fuerza que tú me das, por eso necesito entrar en tu Presencia, encontrar descanso en ti y dejarme llenar de tu Santo Espíritu para vivir en Plenitud, quiero escuchar tu voz y hacer tu voluntad. En el Nombre de Jesús, amén.