Todo pasará porque Él lo ha prometido
“Mis huidas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas en tu libro?” Salmos 56:8
“Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre”. Salmos 30:11-12
Estos versículos nos hacen pensar que las pruebas pesadas y continuas por las cuales pasamos, deben enseñarnos a ser pacientes y a esperar la respuesta del Señor, en su tiempo. A menudo sucede lo contrario, somos tentados a estar tristes y desesperados, debemos aprender a colocar nuestras emociones bajo el control del Espíritu Santo.
David nos recuerda que hay un tiempo para el duelo, un tiempo para llorar, pero nos consuela diciendo que el Señor sabe de nuestras penas y nuestros dolores. Que tiene una botella y un libro para las lágrimas de su pueblo, para las lágrimas por sus pecados y las lágrimas de sus aflicciones.
Aun en nuestra tristeza más profunda, ¡Dios se interesa por nosotros! Jesús nos recordó un poco más acerca de cuánto nos comprende Dios: conoce la cantidad de cabellos que hay en nuestra cabeza, Mateo 10:30 nos dice: “Pues aún vuestros cabellos están todos contados”. Esto nos muestra su Soberanía y su Omnipotencia sobre nuestras vidas, para que no tambaleemos entre la fe y el temor. Cuando nos sintamos desalentados y pensemos que nadie nos comprende recordemos que Dios conoce todos los problemas y ve cada una de nuestras lágrimas.
Cada tristeza que sentimos, cada momento de dolor está guardado en los cielos esperando la acción divina. Él lleva un registro de todas tus tristezas, pero también promete que convertirá nuestra tristeza en alegría y nuestro luto en danza.
Los salmos hablan a menudo de libros que Dios guarda. Aquí Dios registra todos los sufrimientos, Salmos 56:8. En Salmos 69:28 dice que anota a los justos en un libro: “Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos”. En Salmos 139:16 expresa que todos los detalles de nuestra vida fueron escritos en un libro: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. En Salmos 87: 6 dice: “Jehová contará al inscribir a los pueblos: Este nació allí”. Como podemos ver el Señor no olvida ningún detalle de nuestra vida.
Confiemos en su Palabra y en sus promesas para que nos animemos unos a otros con estas palabras, el sufrimiento no durará para siempre. Isaias 25:8 afirma: “Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho” y Apocalipsis 7:17 “porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos”. Todo pasará porque Él lo ha prometido en Apocalipsis 21:4 dice: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Oración.
Gracias Señor, por hacer que broten manantiales de vida a mi alma, tu conoces mi dolor más profundo, tú sabes cuántas lágrimas he derramado delante de tu Presencia, pero también, gracias por que me consuelas con tus promesas, sé que cambiarás mi lamento en danza, que convertirás mi tristeza en alegría. Por eso te alabaré por siempre, Amén.