martes, 26 de diciembre de 2017
lunes, 25 de diciembre de 2017
1 CORINTIOS 12.4-11
1 CORINTIOS 12.4-11
En la Iglesia de Jesucristo el pastor es un siervo de Dios y los
que están sentados en los bancos son solo miembros de la iglesia. ¡Nadie es un
espectador en el reino de Dios! Todos los creyentes tienen una sociedad con el
Señor (2 Co 6.1). Él eligió trabajar por medio de la humanidad para llevar a
cabo la misión del evangelio en la tierra. Utilizando la metáfora bíblica,
somos los obreros que cultivamos y cosechamos sus campos (Mt 9.37, 38). Todos hemos
sido llamados a servir en la Iglesia de Jesucristo por lo tanto todos somos
Siervos de Jesucristo
Dios dio uno o más dones espirituales a cada creyente para
que colaboren en el trabajo de su reino. Todos necesitamos este recurso
especial para cumplir con nuestro papel en su plan. Él teje ese don Espiritual
en nuestra personalidad y talentos para crear un siervo útil y eficaz. Además,
no es cierto que haya cristianos sin algún don.
Los creyentes somos hechura del Señor, creados en Cristo
Jesús para buenas obras (Ef 2.10). Los dones Espirituales no son capacidades
personales. El Espíritu Santo las manifiesta por medio de nosotros. Recuerde
que es la substancia que llega a las ramas, lo que produce fruto (Jn 15.5).
Igualmente, el Espíritu Santo vive y actúa a través de los seguidores de Dios
para producir actos de servicio. El poder de Dios está detrás de todo. Piense
en esto cuando se sienta tentado a huir de las oportunidades que Dios le da.
El maravilloso poder de Dios está presente y al alcance de
cada creyente. El Espíritu nos capacita para obedecer al Señor en todo lo que
Él nos llame a hacer. ¡No desperdicie su vida sentado en un banco! Ponga a
trabajar ese don espiritual. Los campos de este mundo están blancos para la
siega (Jn 4.35). Ponga a trabajar ese don Espiritual. Los campos de este mundo
están blancos para la siega.
domingo, 24 de diciembre de 2017
La Biblia dice
La Biblia dice que á todos los mentirosos, su parte será en
el lago ardiendo con fuego y azufre (Apocalipsis 21:8). La Palabra de Dios es
verdad (Juan 17:17).
Creo que Santa es una de las mejores mentiras de Satanás para
el mundo entero. Las siguientes son cartas impresas en un periódico local en un
determinado diciembre.
"Querido Santa...Si Yo pudiera tener un deseo para
Navidad, sería que mi mamá se sintiera mejor. Ella tiene artritis. ¿Podrías por
favor sanarla?"
"Querido Santa...Para Navidad ¿Podrías darle a la
humanidad cura para el cáncer y el SIDA, y por favor podrías darnos un nuevo
sistema solar donde la gente pueda vivir bien?"
¿Está empezando a detectar algo aquí? Seguramente usted ha
visto que estas son oraciones y peticiones que los niños deberían ofrecer a
Jesús. Alguien ha tomado su lugar.
Alguna gente llama "fanáticos" a los cristianos que
creen en la Biblia, pero está muy claro en estas cartas que hay muchas clases
de fanáticos en la tierra. Si soy demasiado celoso (para algunos), prefiero ser
celoso por algo que es verdadero y no por un cuento de hadas. Ahora, no se
necesita mucha inteligencia, conocimiento teológico o antecedentes bíblicos
para saber que, si Dios se opone a toda mentira, y Satanás es el padre de toda
mentira, entonces Santa Claus no puede ser cristiano. Juan 14:13: Y todo lo que
pidiereis al PADRE en mi nombre, lo haré, para que el PADRE sea glorificado en
el Hijo. Mateo 23:9: Y no llaméis PADRE vuestro a nadie en la tierra; porque
uno es vuestro PADRE, el que está en los cielos.
sábado, 23 de diciembre de 2017
Gálatas 4:8-11
Gálatas 4:8-11
Antes, cuando ustedes no conocían a Dios, eran esclavos de
los que en realidad no son dioses. Pero ahora que conocen a Dios, o más bien
que Dios los conoce a ustedes, ¿Cómo es que quieren regresar a esos principios
ineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a ser esclavos de ellos? ¡Ustedes siguen
guardando los días de fiesta, meses, estaciones y años! Temo por ustedes, que
tal vez me haya estado esforzando en vano.
Es triste. Este tipo de comportamiento lo vemos
constantemente en la Biblia. De hecho, estoy seguro que lo ves en tu vida
también. Tal vez te confunde el escuchar que eras esclavo de otros ídolos o de
los que no son dioses o alguna otra descripción. La realidad es más sencilla.
Pablo quiere que entendamos que cuando caminamos dentro de los planes de Dios,
sin importar las circunstancias, siempre estaremos mejor que como estábamos
antes. No podemos estar viviendo un presente si estamos deseando estar en un
pasado, en un futuro o en otra situación. No podemos decirnos seguidores de
Jesús y al mismo tiempo querer seguir viviendo como si no lo conociéramos. Dios
lo mostró hace miles de años y hoy veo distintas formas de pensar que, pensando
que han descubierto el hilo negro, te dicen que vivas y disfrutes tu presente.
Es verdad, debes vivir y disfrutar tu presente, el problema es que, sin el
Señor, no podrás disfrutarlo. Él es quien permite que disfrutemos las
bendiciones que nos son dadas. ¿Alguna vez has conocido a alguien que tenga
mucho y disfruta poco? Pues ya sabes por qué.
El pasaje nos dice que algunos de los gálatas estaban
regresando a sus antiguas andanzas. ¿Cómo lo podemos ver hoy en día? Piensa en
un mentiroso que quiere obedecer y dejar de hacerlo. Pasa un mes y no ha
mentido. De repente, surge una situación en la que, si miente, las cosas
podrían mejorar, de lo contrario, si dice la verdad las consecuencias no serían
buenas. Obviamente su mente ya está dando vueltas y está pensando que, de no
haber sido por querer cambiar, hoy podría mentir y asunto arreglado. Pero ahora
ya no es así. Ya sabe que está mal mentir. Ya sabe que el compromiso no es con
la gente sino con Dios. ¡Qué conflicto! Así nos pasa en cantidad de situaciones
diversas. Los que tienen problemas con su carácter, los que tienen problemas de
fidelidad, de homosexualidad, de amar, de perdonar, de sujetarse, etc. Cada vez
que decidimos dejar de hacer lo que está mal, y en el futuro nos encontramos
con una disyuntiva, ¿por qué pensamos que estábamos mejor antes? ¿Por qué se
nos olvida del hoyo tan horrible del que nos sacó el Señor? ¿Sabes por qué?
Porque pensamos que merecemos lo que tenemos y damos por hecho que seguirá ahí
siempre. Porque no entendemos que las bendiciones vienen de la gracia de Dios y
no de nuestras acciones. Si pudiéramos entender esto, alabaríamos y
obedeceríamos sin importar las circunstancias. Con mucho, con poco. Enfermos o
sanos. Con dificultad o sin dificultad. Simplemente tendríamos la mirada en el
cielo y viviríamos agradecidos. Viviríamos compartiendo el maravilloso
evangelio y la increíble gracia que Dios tiene para nosotros. Hablaríamos de cómo
Cristo ha cambiado nuestras vidas y de cómo nos sacó adelante.
Recuerdo un pasaje donde Pablo nos dice: ¿Estás casado? ¡No
busques separarte! ¿Estás soltero? ¡No busques casarte! Maridos, amen a sus
mujeres. Esposas, sujétense a sus maridos. Pienso en cómo nos encanta estar
viendo lo que no tenemos y hacemos a un lado lo que hoy se nos ha dado por
misericordia. Deja de pensar en lo que no es de Dios y entiende que no hay
mejor plan que el del Señor. Ahora, si te gusta aprender a golpes pues adelante.
Solamente piensa en las consecuencias de tus actos y recuerda que no serás el
único que las sufra. Entiende que hay gente que te ama y que está a tu
alrededor que también sufre por las decisiones que tomes.
Yo sé que es difícil. Yo entiendo que tus pensamientos te
hacen creer que lo de antes tenía ventajas. La verdad es que no es así. Créeme.
De hecho, no me creas a mí, cree en la palabra de Dios. Los israelitas que
salieron de la esclavitud de Egipto no pudieron entrar en la tierra prometida
por reclamar a Dios y no confiar en que los planes que Él tenía eran mejores
que los de ellos. Al final la promesa se cumplió y la siguiente generación
entró. Yo creo que sería bueno no dejar pasar esa bendición y querer entrar
nosotros. Obedezcamos hoy. Busquemos servirle en todo lo que hagamos. Busquemos
darle gloria en nuestro día a día. Vivamos agradecidos de lo que en su amor
decide darnos. Dejemos atrás la carne y vivamos por el espíritu.
Oración
Padre nuestro: gracias por querer tener comunión conmigo y
por mandar a tu Hijo a morir por mis pecados. Gracias por tus bendiciones y
sobre todo te pido perdón porque muchas veces no las valoro. Hoy te pido que
pueda dejar de distraerme pensando que estaba mejor antes o que las cosas
serían mejor de otra manera. Quiero entender que tu plan que vivo hoy es lo
mejor para mí y vivirlo gozosamente. Toma mi vida y dirígela mi Señor. Te lo
pido en el nombre de Jesucristo. Amén
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