sábado, 3 de octubre de 2020

Un espíritu superior

 

Un espíritu superior


“En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos”. Daniel 5:11

\» Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino\». Daniel 6:3

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”. 2 corintios 3:18

Daniel fue reconocido en el tiempo del rey Nabucodonosor y su hijo sucesor Belsasar, como un hombre con un espíritu superior, “un hombre en el cual moraba el espíritu de los dioses santos”. Ellos, en su paganismo, creyeron que se debía a la influencia de sus dioses, pero lo cierto es que Daniel marcó la diferencia por vivir en íntima comunión con el Dios verdadero, lo que hizo que el Espíritu Santo lo guiara en todo lo que hacía, estaba lleno de luz, sabiduría y entendimiento lo que lo distinguía de los otros consejeros del rey.

Recordemos que Romanos 8:14 dice: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”. La verdad es que nuestro espíritu necesita la guía del Espíritu Santo, porque solo la luz de Dios penetra al espíritu humano y pone al descubierto cada intención de nuestra mente y corazón. Fuimos creados para depender de Dios, porque nosotros somos incapaces de gobernar nuestra propia vida.

Daniel que estuvo cautivo en Babilonia desde joven, supo que su misión en medio de ese imperio pagano era mantenerse alejado de la contaminación religiosa y se propuso no consumir la comida del rey que era prohibida para su cultura judía y mantuvo una ferviente comunión con Dios con una vida vigorosa en oración.

Así como Daniel los creyentes de hoy debemos buscar caminar en la plenitud del Espíritu, para encontrar sabiduría e inteligencia, para resistir las fuerzas ocultas que siguen influenciando este mundo caído y que se intensificarán antes del regreso del Señor Jesucristo.

Nuestro espíritu debe ser influenciado por Dios para que sea un espíritu superior, un espíritu recto como el rey David pidió en el salmo 51:10 “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”. Sólo el Espíritu Santo puede transformarnos a la imagen de Cristo, nuestro espíritu es superior cuando tenemos la presencia de Cristo en nosotros y estamos sujetos a Él. Como dice: 1 Corintios 6:17 “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con Él.

Nuestra petición diaria debe ser entonces pedir un espíritu recto, fiel, uno que anhele la presencia de Dios, un espíritu dispuesto a obedecer, que influencie nuestro entorno y se levante por encima de cualquier circunstancia.   Oración.

«Señor Jesucristo, ayúdame a guardar mi espíritu para no exponerlo a cosas que lo debiliten o contaminen, que ni mis actitudes, ni las heridas de mi pasado, ni mi falta de perdón y las tentaciones de este mundo me impidan caminar en la plenitud de tu Espíritu, sino que tu influencia sea tan poderosa en mi vida, que marque la diferencia en mi entorno con un espíritu recto, para poder cumplir el propósito que tienes para mí dentro de tu glorioso plan divino. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 2 de octubre de 2020

Amor demostrado

 

Amor demostrado


“Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?” Lucas 7:37-47

Como pecadores que somos tenemos dos maneras de acercarnos a Cristo. Esta historia revela dos actitudes de mente y corazón. Simón estaba frente a Jesús pero no tocó su corazón, no se reconocía necesitado de nada y por lo tanto no sentía amor, se consideraba bueno y respetable ante los ojos de Jesús, aunque estaba al lado de Él, estaba totalmente distante. Esto nos recuerda lo que dice la Palabra de Dios. Mateo 15:8 “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí”.

Contrario a la mujer que reconoció su profunda necesidad de salvación y por lo tanto inundó de amor a Jesús, con gratitud genuina en su corazón y mostrando un acto de servicio generoso hacia aquel que podía suplirla y por eso recibió el perdón.

Siendo todos igualmente deudores, todos hemos sido perdonados y cuando hemos recibido mucho, amamos mucho y esto debe traducirse en gratitud y servicio hacia Jesús. La mujer honró a Cristo ungiéndolo, derramando sobre Él lo más costoso que tenía, su perfume, era todo lo que podía ofrecerle y lo hizo con una actitud contrita y humilde hacia su Salvador. Simón, por otro lado, no demostró amor, no se esmeró en tratar a Jesús como un huésped de honor, como una señal de respeto y estima.

Cualquier cosa que hagamos, que tenga apariencia de virtud, no es más que hipocresía cuando es ejecutada sin amor. No se puede concebir la vida en Cristo sin amor. Pensemos en maneras de motivarnos a realizar actos de amor y buenas acciones, de tener gratitud como un acto de servicio desinteresado y generoso hacia Dios y hacia otros. Como dice 1 Juan 3:18 “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”.

El amor es la prueba de que una persona ha recibido perdón, y que cuanto más se le perdone más amará. Amar es la expresión de mostrar gratitud al Señor por todo lo que ha hecho por nosotros. Sólo los que reconocen la profundidad de su pecado pueden apreciar todo el perdón que Jesús nos ha dado.

Hay muchas maneras de mostrar gratitud a Dios y una de ellas es cumplir su propósito en nuestra vida, haciendo su voluntad, compartiendo su Palabra y amando al prójimo como a nosotros mismos.  Oración.

«Gracias Jesús, por perdonarme y amarme tal como soy, por llenar mi corazón de amor y gratitud por la obra que hiciste por mí en la cruz. Me perdonaste, me salvaste y cambiaste mi vida. Quiero que mi gratitud sea más que palabras bonitas, que la pueda demostrar con actos de servicio generoso, de bendición y amor hacia ti y hacia otros. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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jueves, 1 de octubre de 2020

Santos en un mundo perverso

 


Santos en un mundo perverso

“No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”. Juan 17:15

“para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”. Filipenses 2:15

Jesús no oró para que fuésemos quitados del mundo, sino que fuéramos guardados del maligno, Él sabe que la santificación verdadera se da en el campo de batalla, no aislados y metidos en una urna de cristal para alejarnos del pecado y la tentación. Es en el mundo en medio de su oscuridad y desazón donde tenemos que brillar como luminares. Por eso ser santos no es un mero formalismo religioso y devoción externa.

La verdadera santificación no es cumplir con rituales religiosos, no consiste en la intensidad de nuestras emociones en los cultos, sino en la profundidad, entendimiento y conocimiento de la Verdad de Cristo que nos lleva a un genuino cambio interior, a una transformación de nuestra naturaleza humana que se hace evidente para otros.

Muchos se han encerrado en conventos, monasterios y hasta algunos se vuelven ermitaños buscando la santidad, alejados de la realidad del mundo. Pero la verdadera santidad no aísla al creyente de las dificultades y tentaciones, sino que les hace frente y las supera por medio de la gracia de Cristo. 1 corintios 15:10 dice: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”.

Dios nos hace un llamado a ser santos desempeñando las obligaciones en el lugar donde nos ha puesto y ser luz en medio de las tinieblas y sal en medio de la corrupción. Ser irreprensibles y sin mancha es el desafío para los hijos de Dios que quieren resplandecer en este mundo torcido y perverso. Dios nos llama por lo tanto a crecer en fe, amor y santidad, siendo testimonio de vida y nos compara con árboles arraigados y cimentados en su Palabra viva, que florecen en cualquier ambiente, no importa la situación estamos llamados a marcar la diferencia. Jeremías 17:8 “Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto” Oración.

«Amado Jesús, gracias por santificarme con tu Verdad, por darme tu gracia y poder para vivir irreprensible en medio de este mundo perverso, por llamarme a ser luz en esta generación seducida por el pecado y poder glorificar tu nombre, creciendo en amor, fe y santidad hasta tu regreso. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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miércoles, 30 de septiembre de 2020

TOMAD LA CRUZ Y SEGUID A JESÚS

 

TOMAD LA CRUZ Y SEGUID A JESÚS


“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en por de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”, Mateo 16:25

En el primer siglo, la cruz significaba la muerte de la forma más tortuosa y humillante, pues llevar una cruz significaba llevar su propio mecanismo de ejecución mientras se enfrentaban al vituperio por el camino a la muerte.

Hoy muchos equivocadamente piensan que seguir a Jesús es encontrar una vida de confort, pero Él dijo, el que me sigue “niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”. El evangelio es cruz, es renunciar a lo que tal vez es placentero para nosotros y de desagrado para Dios; Jesús no nos ofreció primeramente la realización de nuestros sueños, sino salvarnos del infierno, rescatarnos del reino de las tinieblas.

Cuando Jesús comenzó a enseñar que iba a morir a manos de los líderes judíos, su fama se vino abajo, pues muchos de los seguidores escandalizados lo rechazaron porque no fueron capaces de dar muerte a sus propias ideas, planes y deseos, para intercambiarlos por los de Jesús, pues no es grato anular nuestra propia naturaleza llena de prototipos que nos han llevado a una vida de placer y vanagloria.

Por lo tanto, "tome su cruz y sígame" significa estar dispuesto a morir con el fin de seguir a Jesús. Un grano que no cae y muere no da fruto. Esto es un llamado a la entrega absoluta que es la verdadera esencia de la vida cristiana. Morir a sí mismo es parte de lo que es nacer de nuevo; el viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos muere, y el nuevo, creado según Dios, viene a la vida. Tenemos que seguir muriendo a nosotros mismos para ir camino a la santidad.

Para nosotros la cruz es un símbolo valioso de perdón, gracia y amor, que exige abnegación. Jesús jamás ocultó ese costo, pero la recompensa es inigualable. La cruz es ganancia.         Oración.

"Amado Dios, al igual que Pablo te digo: “no quiero sentirme orgulloso de nada, sino de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor”. Quiero morir a mi vana manera de vivir, a mi egocentrismo y mi pecado, para vivir entregado a ti en santidad. Te amo Señor. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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martes, 29 de septiembre de 2020

Aguardar a Dios

 


Aguardar a Dios

“Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí espera a Jehová.” Salmos 27: 14

Cuando nosotros en oración pedimos algo a Dios debemos tener en cuenta que los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, ni los pensamientos de Dios son nuestros pensamientos, pero también debemos estar seguros que los tiempos de Dios son perfectos, por ello entre el momento en que nosotros lo pedimos y el momento en que Dios lo otorga transcurrirá siempre un tiempo que solo Dios determina y, en ese tiempo de aguardar el obrar de Dios es donde el enemigo trata de robarnos la bendición sembrando la duda en nuestro corazón porque él sabe que mientras esperemos firmes en la fe lo que pedimos llegará pero si logra llevarnos a la duda nos robará la bendición porque claramente en la Palabra de Dios está establecido: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.” (Santiago 1: 6-7)

Esfuérzate, y aliéntese tu corazón nos manda el Señor porque para aguardar con paciencia el obrar del Señor se necesita esfuerzo constante y largo aliento para resistir los ataques del enemigo y permanecer firmes e indeclinables en esa fe que la Palabra de Dios define claramente: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (hebreos 11:1)

El Señor nos anima a través de su palabra para aguardar a Jehová, diciéndonos: “Espere Israel a Jehová, porque en Jehová hay misericordia y abundante redención con él; y él redimirá a Israel de todos sus pecados.” (Salmos 130: 7-8) “Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; serán avergonzados los que se rebelan sin causa.” (Salmos 25:3) “Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.” (Salmos 37:34) “Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.” (Salmos 40:1) “Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré” (Salmos 62: 5-6)   Oración.

«Padre Dios, Señor todopoderoso y eterno, gracias te damos en el nombre de Jesús porque, por tu palabra, nos has enseñado que la prueba de la fe produce paciencia y la paciencia es una virtud que crece y se fortalece a través del conocimiento, del entendimiento y del quehacer de tu palabra porque tus pensamientos no son nuestros pensamientos, ni tus caminos nuestros caminos y todo lo que nosotros pedimos tú nos lo das en tus tiempos y en tus propósitos, no en los nuestros, por ello necesitamos aguardar con paciencia el obrar tuyo, para nuestro bien. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 28 de septiembre de 2020

Reconocimiento de Dios en todos los tiempos

 


Reconocimiento de Dios en todos los tiempos

“Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.” Job 1:20-21

Job un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, había sido bendecido por Dios y era aquel hombre más grande que todos los orientales. Un hombre apreciado por Dios al punto que al hablarle de Él a satanás le dice: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?” (Job 1:8) Sin embargo a este varón perfecto Dios permitió que satanás le destruyera su familia y todas las riquezas que Dios le había dado. Ante una situación semejante cualquier hombre hubiera maldecido su suerte y hubiese renegado de Dios pero la actitud de Job es admirable porque su actitud fue de absoluta humildad y sometimiento a la voluntad de Dios: “Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.” (Job 1:20-21)

La actitud de Job es de reconocimiento a la soberanía de Dios sobre todas las cosas y la aceptación explícita de que en su soberanía Dios puede dar y Dios puede quitar, es reconocer y aceptar de corazón que “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.” (Salmo 24:1) Y “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén” (Romanos 11:36)

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.” Y sobre todos y cada uno de estos tiempos Dios, nuestro Dios, ejerce su control soberano, de modo que cualquiera de estos tiempos que estemos viviendo vivámoslo en nuestra fe que es en Cristo Jesús, plenamente confiados en que “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” (Salmos 23:4) Amén.   Oración.

«Amado Dios, Padre santísimo, misericordioso y eterno; sabemos Señor por tu palabra revelada que todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora y, ese tiempo y esa hora, eres tú Señor el que los determina, por ello, Padre Dios, te alabamos, te bendecimos y reconocemos que tú eres el único Dios de todos los tiempos, momentos y circunstancias de nuestra vida y por tanto merecedor de toda gloria, honra, adoración y de toda alabanza. Amén.     Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 27 de septiembre de 2020

Pensamientos de Dios acerca de nosotros

 

Pensamientos de Dios acerca de nosotros


“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29: 11

¿Qué pensamientos podemos esperar de un Padre que nos ama con un amor que sobrepasa todo conocimiento? Al respecto Él mismo nos dice: “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11: 11-13).

Son tantas las manifestaciones de los pensamientos de Dios para bendición de nuestras vidas que podemos decir: “Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enumerados.” (Salmos 40: 5) “Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo. Esperanza hay también para tu porvenir, dice, Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra.” (Jeremías 31: 16-17)

Todos los creyentes esperamos un fin en Cristo Jesús y ese fin es estar presentes en el momento que escrito está en la palabra de Dios cuando dice: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” (Mateo 25: 34-36)   Oración.

«Padre Dios, amado y santo, en el nombre de Jesús, Cristo de Nazareth, te alabamos, te adoramos, te bendecimos y exaltamos tu Santo, Santo, Santo nombre porque por tu palabra, en la que creemos firmemente, sabemos que tú nos amas con amor eterno y que tus pensamientos son de paz, amor y misericordia para con nosotros y que por tu Santo Espíritu estarás con nosotros hasta el fin del mundo. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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