domingo, 24 de enero de 2010


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Exodos 21

Exodos 21 -

CAPÍTULO 21
Versículos 1-11. Leyes sobre los siervos. 12-21. Leyes judiciales. 22-36. Leyes judiciales.

Vv. 1-11.Las leyes de este capítulo se relacionan con los mandamientos quinto y sexto y, aunque difieren de nuestra época y costumbre, ni son obligatorios para nosotros, explican, no obstante, la ley moral y las reglas de la justicia natural.
El esclavo, en su estado de servidumbre, era un símbolo del estado de esclavitud al pecado, a Satanás, y a la ley, estado al que el hombre ingresa por robar la gloria de Dios, por transgredir sus preceptos. Igualmente recibir la libertad, era símbolo de la libertad con la cual Cristo, el Hijo de Dios, libera a su pueblo de la esclavitud, que es verdaderamente libre; esto lo hizo gratuitamente, sin dinero y sin precio, por pura gracia.

Vv. 12-21.Dios que por su providencia da y conserva la vida, por su ley la protege. Un homicida intencionado debe ser sacado aunque esté aferrado a los cuernos del altar de Dios. Sin embargo, Dios proveyó ciudades de refugio para protección de quienes tuvieran la desgracia de causar la muerte de otro, sin que fuera su culpa; como cuando por accidente, el hombre realiza un acto legítimo, sin intención de herir, y mata a otro.
Que los niños escuchen la sentencia de la palabra de Dios para el ingrato y desobediente; y que recuerden que Dios ciertamente les dará su retribución si hubieran maldecido a sus padres, aunque sea en silencio, o si hubieran levantado la mano contra ellos, salvo que se arrepientan y huyan a buscar refugio en su Salvador. Que los padres aprendan de aquí a ser muy cuidadosos en la formación de sus hijos, dándoles un buen ejemplo, especialmente en el control de sus pasiones, y al orar por ellos, teniendo cuidado de no provocarlos a ira.
A veces los israelitas se vendían ellos mismos o sus hijos debido a la pobreza; los magistrados vendían a algunas personas por sus delitos y los acreedores tenían permiso, en algunos casos, para vender a sus deudores que no podían pagar. Pero “secuestrar un hombre”, con el objeto de forzarlo a la esclavitud, es algo que el Nuevo Testamento cataloga junto con los delitos más graves.
Aquí se cuida que se satisfaga el daño hecho a una persona, pero no se seguía de ello la muerte. El evangelio enseña a los amos a tener paciencia y a moderar las amenazas, Efesios vi, 9, reflexionando con Job. ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase?, Job xxxi, 13, 14.

Vv. 22-36.Los casos aquí mencionados dan reglas de justicia vigentes, entonces y ahora, para decidir asuntos similares. Estas leyes nos enseñan que debemos ser muy cuidadosos de no hacer mal alguno, sea directa o indirectamente. Si hemos hecho mal, debemos estar muy dispuestos a remediarlo, y estar deseosos de que nadie pierda por nuestra culpa.

sábado, 23 de enero de 2010

Por qué Dios salva

Por qué Dios salva

Para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

2 Corintios 4:15

Muchos piensan que la razón principal de que Dios salve a las personas es para poder mantenerlas fuera del infierno, para que puedan experimentar su amor o tener vidas felices. Pero todas esas razones son secundarias.

Dios salva a las personas porque es una afrenta a su santo nombre que alguien viva en rebeldía contra Él. El que las personas reciban la salvación no es lo más importante para Dios; es su gloria que corre peligro.

El apóstol Pablo dijo de Jesucrist "Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre" (Fil. 2:9-11). La salvación es para la gloria de Dios.

Dios es glorificado cuando las personas creen en su evangelio, aman a su Hijo y aceptan su diagnosis de la mayor necesidad que tienen, que es el perdón del pecado. Sin duda usted se beneficia de la provisión de Dios de salvación, pero usted existe para la gloria de Dios. Una entrega sincera

Testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu.

Romanos 1:9

En la actualidad, empleamos la palabra espíritu de la misma manera que el apóstol Pablo la empleó en el versículo de hoy. Pudiéramos observar a un deportista que juega muy bien y entonces comentar que mostró un espíritu fogoso, que significa que todo su ser estaba participando en su esfuerzo. Cuando estaba en la universidad, el premio "Espíritu de equipo" se le daba al jugador de fútbol que hiciera el mayor esfuerzo en el terreno. Esa es la forma en la que Pablo servía al Señor.

Pablo nunca sirvió al Señor sin una entrega sincera. Al hacerlo así, se distinguió de los mercenarios, cuyo trabajo era externo y no sincero (Jn. 10:11-13). Así que sea como Pablo, y haga un esfuerzo sincero en su servicio a Cristo.

viernes, 22 de enero de 2010

Obligado a servir

Que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Efesios 4:1

¿Tiene idea de cuán supremo llamamiento es servir a Cristo?

Pablo dij "Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10). También dij "Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados" (Ef. 4:1).

En los tiempos antiguos, a un vencedor en los juegos olímpicos se le preguntó una vez: "Espartano, ¿qué ganarás con esta victoria?" A lo que respondió: "Señor, tendré el honor de luchar en la línea del frente para mi rey". Que esa sea su respuesta al llamado de su Rey. Conocidos por la obediencia

Según el mandamiento del Dios eterno... para que obedezcan a la fe.

Romanos 16:26

¿Sabía usted que no es la fe más la obediencia lo que es igual a salvación, sino la fe obediente la que es igual a salvación? Se comprueba la verdadera fe en su obediencia a Dios.

Como Jesucristo es el Señor, Él exige obediencia. No hay fe sin obediencia. Pablo dijo a los cristianos de Roma: "Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo" (Ro. 1:8). ¿Y por qué se divulgaba su fe en todo el mundo? Romanos 16:19 explica: "Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos". Al principio, es su fe la que se divulga, pero al final es su obediencia.

La fe que excluye la obediencia no salvará a nadie. Tal engaño hace que muchos entren por el camino espacioso que lleva a la destrucción (Mt. 7:13-14). Eso es como edificar una superestructura religiosa sobre la arena (Mt. 7:21-29).

Fundamente su vida en la obediencia a Cristo. Entonces sabrá que pertenece a Él.

jueves, 21 de enero de 2010

Mateo 9

Mateo 9 -

CAPÍTULO 9
Versículos 1-8. Jesús regresa a Capernaum y sana a un paralítico. 9. Llamado a Mateo. 10-13. Mateo, o la fiesta de Leví. 14-17. Objeciones de los discípulos de Juan. 18-26. Cristo resucita a la hija de Jairo.-Sana el flujo de sangre. 27-31. Sana a dos ciegos. 32-34. Cristo echa fuera un espíritu mudo. 35-38. Envía a los apóstoles.

Vv. 1-8.La fe de los amigos del paralítico al llevarlo a Cristo era una fe firme; ellos creían firmemente que Jesucristo podía y querría sanarlo. Una fe fuerte no considera los obstáculos al ir en busca de Cristo. Era una fe humilde; ellos lo llevaron a esperar en Cristo. Era una fe activa. El pecado puede ser perdonado, pero no ser eliminada la enfermedad; la enfermedad puede ser quitada, pero no perdonado el pecado: pero si tenemos el consuelo de la paz con Dios, con el consuelo de la recuperación de la enfermedad, esto hace que, sin duda, la sanidad sea una misericordia. Esto no es exhortación para pecar. Si tú llevas tus pecados a Jesucristo, como tu enfermedad y tu desgracia para ser curados de esto, y librados de aquello, es bueno; pero ir con ellos, como tus amores y deleites, pensando aún en retenerlos y recibirlo a Él, es un tremendo error, un engaño miserable. La gran intención del bendito Jesús en la redención que obró, es separar nuestros corazones del pecado.
Nuestro Señor Jesús tiene perfecto conocimiento de todo lo que decimos dentro de nosotros mismos. Hay mucho mal en los pensamientos pecaminosos, que es muy ofensivo para el Señor Jesús. A Cristo le interesa mostrar que su gran misión al mundo era salvar a su pueblo de sus pecados. Dejó el debate con los escribas y pronunció las palabras de salud al enfermo. No sólo no tuvo más necesidad de que lo llevaran en su lecho, sino que tuvo fuerzas para llevarlo él. Dios debe ser glorificado en todo el poder que se da para hacer el bien.

Vv. 9.Mateo fue en su llamado, como los demás a los que Cristo llamó. Como Satanás viene con sus tentaciones al ocioso, así viene Cristo con sus llamados a los que están ocupados. Todos tenemos natural aversión a ti, oh Dios; llámanos a seguirte; atráenos por tu poderosa palabra y correremos en pos de ti. Habla por la palabra del Espíritu a nuestros corazones, el mundo no puede retenernos, Satanás no puede detener nuestro camino, nos levantaremos y te seguiremos. Cristo como autor, y su palabra como el medio, obra un cambio salvador en el alma. Ni el cargo de Mateo ni sus ganancias, pudieron detenerlo cuando Cristo lo llamó. Él lo dejó todo, y aunque después, ocasionalmente, a los discípulos que eran pescadores los hallamos pescando otra vez, nunca más encontramos a Mateo en sus ganancias pecaminosas.

Vv. 10-13.Algún tiempo después de su llamado, Mateo procuró llevar a sus antiguos socios a que oyeran a Cristo. Sabía por experiencia lo que podía hacer la gracia de Cristo y no se desesperó al respecto. Los que son eficazmente llevados a Cristo no pueden sino desear que los demás también sean llevados a Él.
Aquellos que suponen que sus almas están sin enfermedad no acogerán al Médico espiritual. Este era el caso de los fariseos; ellos despreciaron a Cristo porque se creían íntegros; pero los pobres publicanos y pecadores sentían que les faltaba instrucción y enmienda. Fácil es, y también corriente, poner las peores interpretaciones sobre las mejores palabras y acciones. Puede sospecharse con justicia que los que no tienen la gracia de Dios, no se complacen con que otros la consigan. Aquí se llama misericordia que Cristo converse con los pecadores, porque fomentar la conversión de las almas es el mayor acto de misericordia.
El llamado del evangelio es un llamado al arrepentimiento; un llamado para que cambiemos nuestro modo de pensar y cambiemos nuestros caminos. Si los hijos de los hombres no fueran pecadores no hubiera sido necesario que Cristo viniera a ellos. Examinemos si hemos investigado nuestra enfermedad y si hemos aprendido a seguir las órdenes de nuestro gran Médico.

Vv. 14-17.En esta época Juan estaba preso; sus circunstancias, su carácter, y la naturaleza del mensaje que fue enviado a dar, guió a los que estaban peculiarmente afectos a él, a realizar ayunos frecuentes. Cristo los refirió al testimonio que Juan da de Él, Juan iii, 29. Aunque no cabe duda de que Jesús y sus discípulos vivieron en forma frugal y económica, sería impropio que sus discípulos ayunaran mientras tenían el consuelo de su presencia. Cuando está con ellos, todo está bien. La presencia del sol hace el día, y su ausencia produce la noche.
Nuestro Señor les recuerda luego las reglas comunes de la prudencia. No se acostumbraba tomar un pedazo de tela de lana cruda, que nunca había sido preparada, para coserla a un traje viejo, porque no se uniría bien con el ropaje viejo y suave, sino que lo desgarraría aún más, y la rasgadura sería peor. Ni tampoco los hombres echaban vino nuevo en odres viejos, que iban a podrirse y se reventarían por la fermentación del vino; al poner el vino nuevo en odres nuevos y fuertes, ambos serían preservados. Se requiere gran prudencia y cautela para que los nuevos convertidos no reciban ideas sombrías y prohibitorias del servicio de nuestro Señor; antes bien serán estimulados en los deberes a medida que sean capaces de soportarlos.

Vv. 18-26.La muerte de nuestros familiares debe llevarnos a Cristo que es nuestra vida. Gran honor para los reyes más grandes es esperar en el Señor; y los que reciban misericordia de Cristo deben honrarle. La variedad de métodos que Cristo usó para hacer sus milagros quizá se debió a las diferentes disposiciones mentales y temperamentos con que venían los que a Él acudían; todo esto lo conocía perfectamente Aquel que escudriña los corazones.
Una pobre mujer apeló a Cristo y recibió de Él misericordia, al pasar por el camino. Si sólo tocásemos, como si así fuera, el borde de la túnica de Cristo por fe viva, serán sanados nuestros peores males; no hay otra cura verdadera ni tenemos que temer que sepa cosas que son dolor y carga para nosotros, y que no las contaríamos a ningún amigo terrenal.
Cuando Cristo entró a la casa del hombre principal dijo: Apartaos. A veces, cuando prevalece el dolor del mundo, es difícil que entren Cristo y sus consolaciones. La hija del principal estaba realmente muerta, pero no para Cristo. La muerte del justo, de manera especial, debe ser considerada sólo un dormir.
Las palabras y las obras de Cristo pueden no ser entendidas al comienzo, aunque por eso no deben ser despreciadas. La gente fue fortalecida. Los escarnecedores que se ríen de lo que no entienden no son testigos apropiados de las maravillosas obras de Cristo. Las almas muertas no son resucitadas a la vida espiritual, a menos que Cristo las tome de la mano: está hecho en el día de su poder. Si este solo caso en que Cristo resucitó a un muerto reciente, aumentó tanto su fama, ¡qué será su gloria cuando todos los que están en los sepulcros oigan su voz y salgan; los que hicieron bien a resurrección de la vida, y los que hicieron mal, a resurrección de condenación!

Vv. 27-31.En esa época los judíos esperaban que apareciera el Mesías; estos ciegos supieron y proclamaron en las calles de Capernaum que había venido, y que era Jesús. Los que, por la providencia de Dios, han perdido la vista física, por gracia de Dios, pueden tener plenamente iluminados los ojos de su entendimiento. Sean las que sean nuestras necesidades y cargas, no necesitamos más provisión y apoyo que participar en la misericordia de nuestro Señor Jesús. En Cristo hay suficiente para todos.
Ellos lo siguieron gritando en voz alta. Iba a probar su fe, y nos enseñaría a orar siempre y no desmayar, aunque la respuesta no llegue de inmediato. Ellos siguieron a Cristo y lo siguieron clamando, pero la gran pregunta es: ¿Crees tú? La naturaleza puede hacernos fervorosos, pero es sólo la gracia la que puede obrar la fe.
Cristo tocó sus ojos. Él da vista a las almas ciegas por el poder de su gracia que va unida a su palabra, e imparte la cura sobre la fe de ellos. Los que apelan a Jesucristo serán tratados, no conforme a sus fantasías ni a su profesión, sino conforme a su fe.
A veces Cristo ocultaba sus milagros porque no quería dar pie al engaño que prevalecía entre los judíos de que su Mesías sería un príncipe temporal, y así, dar ocasión a que el pueblo intentara tumultos y sediciones.

Vv. 32-34.De ambos, mejor es un demonio mudo que uno que blasfeme. Las curas de Cristo van a la raíz, y eliminan el efecto quitando la causa; abren los labios rompiendo el poder de Satanás en el alma.
Nada puede convencer a quienes están bajo el poder del orgullo. Creerán cualquier cosa, por falsa o absurda que sea, antes que las Sagradas Escrituras; así, muestran la enemistad de sus corazones contra el santo Dios.

Vv. 35-38.Jesús visitó no sólo las ciudades grandes y ricas, sino las aldeas pobres y oscuras, y allí predicó, y sanó. Las almas de los más viles del mundo son tan preciosas para Cristo, y deben serlo para nosotros, como las almas de los que más figuren. Había sacerdotes, levitas, y escribas en toda la tierra; pero eran pastores de ídolos, Zacarías xi, 17; por tanto, Cristo tuvo compasión del pueblo como ovejas desamparadas y dispersas, como hombres que perecen por falta de conocimiento. A la fecha hay multitudes enormes que son como ovejas sin pastor, y debemos tener compasión y hacer todo lo que podamos para ayudarles. Las multitudes deseosas de instrucción espiritual formaban una cosecha abundante que necesitaba muchos obreros activos; pero pocos merecían ese carácter. Cristo es el Señor de la mies. Oremos que muchos sean levantados y enviados a trabajar para llevar almas a Cristo. Es señal de que Dios está por conceder alguna misericordia especial a un pueblo cuando los invita a orar por ello. Las misiones encomendadas a los obreros como respuesta a la oración, son las que más probablemente tengan éxito.

miércoles, 20 de enero de 2010

Gracia inmerecida

Gracia inmerecida

Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia.

Romanos 5:20

La salvación no se produce por la confirmación, la comunión, el bautismo, el ser miembro de la iglesia, el ir a la iglesia, el tratar de guardar los Diez Mandamientos ni el practicar el Sermón del Monte. No se produce por dar a obras de caridad o ni siquiera por creer que hay un Dios. No se produce por ser una persona moral y respetable. La salvación no se produce por decir que se es cristiano. La salvación se produce solo cuando recibimos por la fe el don de la gracia de Dios. El infierno estará lleno de personas que trataron de llegar al cielo de otro modo.

El apóstol Pablo dij "La ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro" (Ro. 5:20-21). Lo primero que el evangelio da es la gracia, que ni se gana ni se merece.

El doctor Donald Grey Barnhouse dij "El amor que da hacia arriba es la adoración; el amor que da hacia afuera es el afecto; el amor que se inclina es la gracia". Dios se ha inclinado para darnos la gracia. ¿La recibirá usted? Entre en el juego

Corred de tal manera que lo obtengáis.

1 Corintios 9:24

Como yo era un deportista cuando niño, jugué en varios equipos en diversos programas deportivos. Recuerdo a muchos muchachos con poca o ninguna capacidad deportiva que trataban de formar parte de aquellos equipos. Una que otra vez, a un entrenador le daba pena con algún muchacho así y lo ponía en el equipo a pesar de su actuación. Le daba al muchacho un uniforme para hacerle sentir que era parte del equipo aunque no permitiera que el muchacho participara en el juego.

Afortunadamente, es todo lo contrario en la vida cristiana. El Señor no nos pone en el equipo solo para que nos sentemos en el banco. Tiene el propósito de enviarnos al juego. Es su gracia la que nos llama a la salvación, y es su voluntad la que nos envía al mundo para dar testimonio de Él.

Todos somos como el muchacho que no tenía habilidad. Dios nos pone misericordiosamente en el equipo, no debido a nuestra habilidad, sino simplemente por su gracia soberana. Y Él nos da la capacidad para participar en el juego. Así que entre en el juego y dé gracias por el santo privilegio de servir a Jesucristo.

martes, 19 de enero de 2010

Romanos 3:24

La gracia del Rey

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

Romanos 3:24

Todo creyente recibe la gracia de Dios como resultado de responder a las buenas nuevas. Y las buenas nuevas son que la salvación es por gracia.

El apóstol Pablo dij "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef. 2:8-9). La gracia de Dios que trae salvación ha aparecido para todas las personas. Se ofrece totalmente independiente de cualquier cosa que pudiéramos haber hecho para recibir el favor de Dios. Es el favor inmerecido de Dios, que en su misericordia y su clemencia nos da la salvación como un regalo. Lo único que tenemos que hacer es sencillamente responder creyendo en su Hijo.

Entramos en el reino de Dios solo por la gracia de Dios. No hay lugar para la propia alabanza ni la proeza humana. Recuerde darle gracias a Dios por concederle una salvación tan misericordiosa. Eliminando el Virus del Pecado

Un poco de levadura leuda toda la masa.
Gálatas 5:9
Casi todas las semanas oímos de un nuevo virus de los computadores que se extiende por el mund borrando archivos, dañando discos duros, y agriando las actitudes. Los virus de software actúan como sus primos biológicos: se extienden de un computador al siguiente. La manera más segura de impedir que infecten otros computadores es borrarlos tan pronto como se los descubre.

Oprimir el botón de borrar en un computador es una manera sencilla y eficaz de mantenerse libre de virus. Pero el lenguaje del Nuevo Testamento indica que mantenerse libre del pecado requiere más esfuerzo. Pablo describe el pecado casi como un virus. Lo llama levadura, la bacteria que hace que la masa de pan crezca. Una vez que la levadura penetra en la masa . . . pues bien, sacarla requiere esfuerzo.

Es mucho mejor nunca permitir que el pecado entre en nuestras vidas, para empezar. Pero si entra, ¿qué hacemos entonces? Primero, debemos arrepentirnos; es decir, decidimos marchar en sentido diferente. Luego, confesamos; es decir, concordamos con Dios en cuanto lo que hemos hecho, y recibimos su perdón. Finalmente, nos ponemos la armadura de Dios: fe, justicia y la Palabra de Dios. No permita que el virus del pecado se multiplique en su vida.

Es mucho mejor que nosotros mismo lidiemos con nuestro pecado, que dejar que Dios lo haga por nosotros.