martes, 17 de noviembre de 2015

Una Carta De Amor de Jesús Para Ti

Una Carta De Amor de Jesús Para Ti
“…SOIS CARTA DE CRISTO…” (2 Corintios 3:3)
Juan 3:16 es el mensaje más grandioso jamás enviado al hombre: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…”. Dios envió a Jesús para demostrar su amor, y Él nos envía a nosotros para declararlo. “…sois carta de Cristo…, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo…” (2 Corintios 3:3) a un mundo perdido y estresado que busca respuestas.
Ahora bien, cuando llega una carta, surgen ciertas preguntas:
(1) ¿A quién va dirigida?
Esta carta va dirigida a “…todo aquél que en Él cree…” (Juan 3:16b). Para cada persona que encuentres tienes algo que ella necesita, algo mucho más importante que una reducción de impuestos, un aumento de salario, una solución para el calentamiento global o una cura de cáncer. Los amigos, los enemigos, los parientes, los vecinos, los compañeros de trabajo y los desconocidos necesitan el mensaje que tú tienes y la esperanza que les traigas.
(2) ¿De quién es?
La identidad del autor determina el nivel de interés del lector. Tú eres una carta de Cristo que habla de Él: “No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor…” (2 Corintios 4:5). Nuestro mensaje no es acerca de nosotros, es acerca de Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; nadie viene al Padre sino por Mí” (Juan 14:6). La gente religiosa propaga su religión, nosotros representamos y anunciamos a Cristo. “Pero, ¿está la gente realmente interesada en Jesús?”, te puedes preguntar. ¡Sí! Durante su vida, Él atrajo a multitudes. Desde su muerte y resurrección ha estado atrayendo a incontables millones de ambos sexos, de todos las clases sociales y de todas las naciones de la Tierra. “…Yo, cuando sea levantado de la Tierra, a todos atraeré a mí mismo” (Juan 12:32). Hoy, nada es más necesario que un retrato vivo de Jesucristo, así que, entrega tu “carta amorosa” a quienquiera que se cruce en tu camino.
…SOIS CARTA DE CRISTO… (2 Corintios 3:3)
La Biblia dice que tu vida es una carta de amor de Jesús, conocida y leída “…por todos los hombres” (2 Corintios 3:2b). Sin embargo, una carta sólo es útil si es leída y comprendida. Acerca de su caligrafía en deterioro, un amigo ya muy anciano comentó: “Todavía puedo leer lo escrito pero ya no consigo escribir para que sea leído”. La escritura incomprensible distorsiona el mensaje y desalienta al lector. El propósito de transmitir los pensamientos del escritor se pierde y el lector o deja de leer o no logra comprender el mensaje.
Para estar seguro de que tu “carta amorosa”, ésa que procede de Jesús, llegue a las personas a las que Él la envía, aquí tienes algunas anomalías que con frecuencia se hacen y que debes evitar: (a) la deshonestidad, como añadir a la cuenta más gastos de los que tienes, robar tiempo a tu empresa o llevarte a casa cosas que crees que no van a ser echadas de menos; (b) una actitud resentida cuando un amigo, un compañero de trabajo o un jefe te pide que hagas más de la cuenta y que lo ayudes en un momento que no te conviene; (c) trabajo de mala calidad, reflejado en un producto o un servicio de bajo nivel; (d) poca confiabilidad e inconsistencia, como cuando no pueden contar contigo para que estés donde se supone que debes estar o para cumplir con tus obligaciones; (e) ser un aguafiestas. Los creyentes a los que les falta un sentido de humor y flexibilidad, que actúan como si fueran incapaces de tener alegría, dañan la causa de Cristo; (f) la susceptibilidad, como cuando llevas tus sentimientos a flor de piel, te alteras fácilmente y reaccionas fuertemente a ofensas no intencionadas; (g) las rabietas, cuando estás malhumorado y gruñón porque las cosas no van como quieres; (h) siendo un santurrón, hablando de manera sentenciosa y arrogante. Como eres conocido y “leído” por todos (cfr. 2 Corintios 3:2), protégete contra estos comportamientos que tergiversan el mensaje vivificador que Dios quiere enviar a otros a través de ti.
“…SOIS CARTA DE CRISTO…” (2 Corintios 3:3)
Una vez sepas que una carta va dirigida a ti, la pregunta es: ¿qué es lo que dice? Ciertas palabras claves en 2 Corintios sobresalen: “…transformados”…,”…renunciamos” y “…las cosas… son hechas nuevas…”: “…somos transformados… en su misma imagen…” (2 Corintios 3:18b), “…renunciamos a lo oculto y vergonzoso…”(2 Corintios 4:2) y “…si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). El mensaje en nuestra “carta” debería hacer constar que no somos las personas que solíamos ser, porque:
(1) Cristo nos ha cambiado mentalmente.

Siendo transformados por medio de la renovación de nuestro entendimiento (cfr. Romanos 12:2), ahora miramos a la vida, a nosotros mismos, a otros, a nuestros desafíos y a nuestras opciones a la luz de los pensamientos de Dios y no de los nuestros. Vemos oportunidades donde vimos sólo obstáculos, y posibilidades donde vimos sólo problemas. Las mentes cansadas a causa de las preocupaciones ahora se llenan de confianza y paz.
(2) Cristo nos ha cambiado moralmente.

La lista de malhechores mencionada en 1 Corintio 6:9-10 fue un estilo de vida demasiado familiar para nosotros; incluye todo lo que es inmoral, es decir, los ladrones, los avaros, los borrachos, los maldicientes, los estafadores, etc. Luego viene el glorioso versículo 11: “Y esto erais algunos de vosotros, pero… habéis sido lavados,… santificados,… justificados en el Nombre del Señor Jesús…”; Él ha transformado nuestro carácter;
(3) Cristo nos ha cambiado espiritualmente.

Antes éramos incapaces de disfrutar de la Palabra de Dios, de la alabanza y de los caminos del Señor. Ahora, vivos por su Espíritu que mora dentro de nosotros, nos regocijamos en estas cosas (lee 1 Corintios 2:14). Tu “carta” debería relatar: “Jesús cambió mi vida, y si lo dejaras, también cambiará la tuya”. Por lo tanto, entrega tu “carta de amor” a todos los que encuentres.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Padre Nuestro-Marcos Brunet

8 Versículos Bíblicos Sobre El Carácter de Dios

8 Versículos Bíblicos Sobre El Carácter de Dios
Aquí están 8 de los mejores versículos de la Biblia sobre el carácter de Dios
1) Isaías 6:3 “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”.
Este podría ser el mayor atributo de Dios, y no es para disminuir todos sus otros atributos, pero este es el único atributo de Dios, en la Biblia, que menciona una de sus características en tres ocasiones y que es Él es “Santo, santo, santo”. Tal vez es porque hay un “santo” para cada una de las tres personas de la Tri-unidad. No sé, pero sí sé que no se dice que Dios es “amor, amor, amor” o “misericordioso, misericordioso, misericordioso”, aunque Él ciertamente lo es, sin duda alguna, Dios es santo por encima de todas las cosas y la tierra está llena de su gloria, así las personas lo sepan o no.
8 grandes versículos de la Biblia sobre el carácter de Dios
2) Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Este puede ser el versículo de la Biblia más conocido en las escrituras, pero usted podría preguntar por qué. Seguramente es porque muestra el carácter de Dios y el otro carácter de Dios es ciertamente el amor, “porque Dios es amor” (1 Juan 4:8). El amor de Dios es evidente “porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rom 5:5). La Biblia enseña que “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8) e incluso “cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más “(Romanos 5:10). Amor es un verbo; es lo que haces. ¡Mira la cruz!.
3) Hebreos 13: 8 “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.”
Ya que sabemos que Jesús es Dios (Juan 1), entonces sabemos que Jesús nunca cambia, tampoco el Padre o el Espíritu Santo. Malaquías registra lo dicho por Dios de sí mismo: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”(3:6). No sólo no fueron los hijos de Jacob consumidos, si no ¡también nosotros! Dios nunca tiene un momento “Uy” o “oh no!” Paso. Él es perfecto en todos los sentidos y no tiene necesidad de mudanzas. No puede mejorar, es la perfección absoluta. ¿Puedes imaginar a Dios despertar de mal humor? No, Dios nunca duerme y Dios es siempre el mismo.
4) Apocalipsis 6:10 “Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”.
Dios es soberano, incluso cuando un pequeño gorrión cae en la tierra (Mateo 10:29). El pequeño gorrión era el sacrificio de animales más pequeño de todo y era la única opción para los pobres así que tal vez Dios nos está diciendo que incluso un gorrión no pasa desapercibido al igual que los pobres no escapan de la atención de Dios. Él es soberano sobre todo lo que ocurre y aunque podríamos pensar que nosotros estamos a cargo, “es Dios quien ejecuta la sentencia, dejando a uno y levantando a otro” (Salmo 75:7). Es un increíble versículo de la Biblia que yo no recuerdo haber leído nunca antes, se dice de Dios: “El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor.Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo”.(1 Sam 2:8). Sólo un Dios soberano puede decir esto.
5) Salmo 40:10 “No encubrí tu justicia dentro de mi corazón; He publicado tu fidelidad y tu salvación;No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea”.
Dios siempre es fiel a su palabra y “todas las promesas de Dios son en él Sí. Por eso es por lo que nosotros pronunciamos nuestro Amen a Dios para su gloria” (2 Corintios 1:20) y el ángel al hablar de Jesucristo dijo: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto”(Apocalipsis 3:14). Incluso hoy en día, ¿será que Dios permanecerá fiel a su pueblo? Pablo escribe: “Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres”(Romanos 15:8), pero, por supuesto, tienen que venir a través de Jesucristo y no por línea de sangre (Juan 6:44; Hechos 4:12).
6) Salmo 37:28 “Porque Jehová ama la rectitud,Y no desampara a sus santos.Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida”.
Dios “ama la justicia y la justicia” (Salmo 33: 5) y ya que Él ama la justicia, sabemos que su justicia es perfecta, pero gracias a Dios, por amor a nosotros, “él no nos trata según nuestros pecados, ni nos paga según nuestras iniquidades “(Salmo 103:10) ¿quien lo podría soportar? Es sólo “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias” (Lamentaciones 3:22) así que Dios no abandona a sus santos y garantizará su justicia “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”. (Romanos 12:19). Si toma la venganza en sus propias manos, le está diciendo a Dios, yo soy el juez supremo o “Yo no confío en ti para cuidar de esto.”
7) Salmo 51:1 “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones”.
En esta gran oración o salmo de arrepentimiento, David pide la misericordia de Dios para borrar sus pecados, “según la misericordia [de Dios]”. ¿Estaba David preocupado por su salvación? No, cuando escribe: “Jehová, no retengas de mí tus misericordias; Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre”.(Salmo 40:11) así que afortunadamente “no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia”(Romanos 9:16).
8) Éxodo 33:19 “Y él dijo:”Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente”.
Este es uno de los más bellos versículos de la Biblia. Es Dios mismo hablando a Moisés como a un amigo; Él nos habla en estas mismas palabras también, miles de años después. Dios es bueno y Él es bueno todo el tiempo y trae el bien incluso cuando el mal se hace presente (Génesis 50:20). Parte de su bondad es su misericordia y gracia. Dios nos dio libremente el don de la gracia mediante la fe en Cristo y no había nada que pudiéramos hacer para ganar ese favor (Efesios 2: 8-9).
Conclusión


Es imposible limitar a Dios a sólo ocho características de su carácter, pero estos son algunos de los que pueden ser más evidentes. Dios tiene muchas otras características que incluso un libro no bastaría. Es con toda seguridad santo; Él es, ciertamente, amor; Él es el mismo, siempre. Él es absolutamente soberano sobre todas las cosas; Él es fiel y nunca nos deja ni nos desampara (Hebreos 13:5). Él es un juez justo y toda la justicia es perfectamente administrada por Él; Él es siempre y será siempre un Dios misericordioso en abundancia; y un Dios bueno … todo el tiempo. Aprende alabar a Dios en las tormentas, así como en la calma de la vida porque Él es supremamente digno de toda gloria.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Preparado, plantado, fijado, podado y prosperado

Preparado, plantado, fijado, podado y prosperado
“EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO” (Génesis 2:8)
Antes de que Dios pusiese a Adán en el huerto, Él lo formó (lee Génesis 2:7,8). Hay un proceso de preparación por el que el Señor nos lleva con el fin de hacernos lo que necesitamos ser, pero esa preparación lleva tiempo. Él debe tratar nuestras contradicciones, defectos de personalidad, áreas de desconfianza, asuntos de la infancia no resueltos, cicatrices, fracasos, etc. ¿Cuánto tiempo requiere eso? Sólo Dios lo sabe. Admítelo, ¿aun a tu edad no reconoces todavía algunas formas infantiles dentro de ti? Cualquiera habría perdido las esperanzas contigo, pero el Señor tiene un plan y se comprometió a llevarlo a cabo. Todos deberíamos llevar un letrero que diga: “Obra sin terminar. Si me contratas, debes saberlo. Si te casas conmigo, es preciso que lo sepas”.
La Biblia dice que Dios “…formó al hombre del polvo de la Tierra…” (Génesis 2:7). ¿Con qué trabaja? ¡Con polvo! Y los artilugios que usa para formarte son las experiencias por las que pasas a través de la vida; éstas te forman y te cambian. Cuanto más sigas intentando hacer las cosas a tu manera, más tiempo llevará el proceso. Puede que te lleve cinco años para que aprendas a dejar de agradar a las personas, o diez para que ceses de sentir pena por ti mismo, o veinte para que dejes de volver la mirada hacia atrás reviviendo tu infancia. Durante todo ese tiempo, el Señor te está diciendo: “Deja de hacerlo”, y tú contestas: “Ya lo sé; voy a hacer las cosas mejor”. Entonces, finalmente, sucede una crisis y la verdad te golpea fuertemente. En ese momento dices: “¿Sabes qué? Voy a olvidar aquellas cosas que se quedan atrás y empezaré a extenderme a lo que está delante” (lee Filipenses 3:13b).
EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO (Génesis 2:8)
¿Qué significa “plantar” Enterrar semillas más allá de la vista humana a fin de que germinen y eventualmente produzcan fruto. En el plan de Dios para tu vida, Él ha plantado bendiciones dentro de ti que experimentarás con el paso del tiempo. Solamente porque entres en un campo y no veas una cosecha, eso no quiere decir que las semillas no estén allí; el Señor ha plantado cosas en tu vida que llevarán su fruto en distintos momentos.
Es sorprendente que Dios quisiera sembrar en nosotros. ¿Por qué se esforzaría cuando podría crear las cosas diciendo sólo una palabra? Piensa acerca del amor, el empeño personal del Creador del universo mientras se inclina hacia abajo y planta bendiciones en ti para que vayan surgiendo durante las diversas estaciones de tu vida. Todo lo que el Señor tiene para ti no ha surgido todavía, de manera que no puedes darte por vencido o marcharte y decir:“Esto es todo lo que hay”. No, Dios tiene plantadas algunas cosas en ti que no has visto o experimentado hasta ahora. Aún te estás transformando en lo que Él sembró dentro de ti. Sabiendo esto reforzará tu fe de que realmente va a ocurrir. También significa que el Señor cree en ti, incluso cuando no crees en ti mismo…
Hay talentos en tu interior que no han sido descubiertos y sueños que no se han cumplido. ¡Eso es lo que significa estar en una batalla! El diablo está peleando contigo acerca de tu destino. Él sabe qué es lo que ha sido plantado en ti y está tratando de echar a perder la “semilla”. ¡No lo dejes! No eres la persona que serás dentro de seis meses o dentro de seis años, porque hay un factor tiempo; todo no llega a ser “cosechado” en el mismo instante. Debes tener fe y paciencia, de otra manera perderás lo que Dios tiene para ti.
“EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO”(Génesis 2:8)

Fíjate en esto: Dios “…puso…” al hombre en el huerto, “…al oriente…” (Génesis 2:8b). No es suficiente estar en el “huerto”, debes estar en el lugar preciso. Hace falta que ores:”Señor, ponme en el “huerto” que planeaste para mí.
Educando a los hijos se aprende muchas cosas. Nos hemos hecho mayores y somos más sabios diciendo: “No hagas eso” y “No vayas hacia allá”. Pero no puedes acortar el proceso; tendrán que tropezar, porque así es como aprenderán a funcionar y a encontrar su propio camino. Tal vez tú mismo trabajaste en varios empleos antes de que sacaste en claro lo que se supuso que hicieras. Eso es porque todavía no estabas “en tu lugar”. Si eres sabio, en algún momento comenzarás a orar: “Señor, no dejes que pase la vida probando cosas; ponme en el lugar que tengas para mí”.
Sin saberlo, puedes estar en el lugar correcto porque Dios lo ha “plantado” y no “creer [es decir, necesitas tiempo para poder darte cuenta de ello]. No importa donde empecemos; lo importante es dónde terminemos. Debes mirarte en el espejo y decir: Hay algo en mí que todavía no ha salido fuera. Señor, ayúdame a mantenerme firme hasta que saques de mí lo que plantaste dentro”. No dejes que nadie te convenza que eres un fracaso por “no llevar puestos los zapatos apropiados” o porque ahora mismo no lo tengas todo tan claro. Dios tiene un lugar en mente para ti; simplemente camina con Él y Él te llevará allí.
EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO (Génesis 2:8)
La Biblia dice: “Tomó, pues, el Señor Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara” (Génesis 2:15). Puede que Dios te esté diciendo hoy: “Te he preparado, te he puesto donde debes estar, he plantado bendiciones en tu vida que son programadas para que salgan a la luz en distintos momentos, pero ahora tienes que currártelo”. Deja de buscar “huertos” que ya están “podados”; es preciso que “podes” tu propio “huerto”. Te corresponde pasar por luchas personales y derramar tus propias lágrimas. Cuando las personas te dan cosas, también te las pueden quitar. Sin embargo, cuando el Señor te las da, son tuyas para siempre, pero debes cuidarlas. Tienes que “podar” tus hijos, porque no llegarán a buen término si los descuidas (lee Proverbio 22:6). Hace falta que “podes” tus relaciones personales: ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos…! (Salmo 1:1 La Biblia de las Américas). Es preciso que “podes” tu negocio personal. Eso significa: honrar a Dios como tu socio, permitiéndolo que use tu empresa para promover la suya.

Cuando camines con el Señor, Él te protegerá y te prosperará, incluso en tiempos difíciles, pero tienes que seguir currándotelo. Pregunta a cualquier agricultor y te dirá lo siguiente: el trigo desatendido se perderá con el tiempo; debe ser sembrado. No hay tanto malo en tu vida, sólo que esperas que Dios haga las cosas que Él espera que tú hagas. ¡Vamos, agarra las “tijeras de podar” y ponte manos a la obra!

sábado, 14 de noviembre de 2015

Cómo tener éxito en la Vida Cristiana

Cómo tener éxito en la Vida Cristiana
“ABRE MIS OJOS, PARA QUE VEA…” (Salmo 119:18 LBLA)
Si quieres tener éxito en la vida:
1) No te “duermas en los laureles”. Si tus logros pasados te siguen pareciendo impresionantes en la actualidad, quizás te hayas estancado. El apóstol Pablo reconocía sus éxitos, pero siempre se enfocaba en las tareas futuras encomendadas por Dios: “…Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta…” (Filipenses 3:13-14).
2) No te quedes sentado esperando a que lleguen las oportunidades. Si no emprendemos cosas grandes, porque nos parecen fuera de nuestro alcance, y no hacemos las pequeñas por carecer de importancia, existe el peligro de que no hagamos nada. El mundo se beneficia de aquellos que hacen algo, no de los que se limitan a hablar de proyectos.
3) No dejes que tus comienzos dicten tu final. George Washington Carver pasó su infancia rodando por diferentes hogares de acogida; hasta que, según se cuenta, la lavandera Maria Watkings lo encontró dormido en su granero. Esta no solo lo recibió en su casa, sino que lo llevó a la iglesia, donde el joven tuvo un encuentro con Jesús. Cuando años más tarde el joven se fue de la casa, se llevó la Biblia que la mujer le había regalado. Maria dejó una huella perenne en la vida de este hombre, y él a su vez dejó su huella en el mundo. Llegó a ser el padre de la agricultura moderna y amigo personal de tres presidentes de los EE.UU., de Henry Ford y de Gandhi. A Washington Carver se le atribuyen más de trescientos inventos. Pero lo más extraordinario es que a pesar de los impedimentos, jamás fue una persona recelosa ni trató de vengarse. Tenía la costumbre de acudir al laboratorio cada mañana y orar: “Abre mis ojos para que vea.” Con una actitud semejante, Dios no podía hacer otra cosa que bendecirlo.

viernes, 13 de noviembre de 2015

La Oración del Apóstol Pablo

La Oración del Apóstol Pablo

…NO CESAMOS DE ORAR POR VOSOTROS…” (Colosenses 1:9)
Veamos lo que Pablo oraba por aquellos a quienes estimaba:
1) Que entendieran la voluntad de Dios: “… Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Roma no era un lugar fácil para ser
cristiano, y sin embargo Pablo escribió acerca de los creyentes de allí: “Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos…” (Romanos 16:19). La obediencia a Dios debería ser tu propósito primordial en la vida. Cuando se mencione tu nombre, nadie debería poner en tela de juicio tu grado de compromiso con Jesús.
2) Que sus vidas agradaran a Dios: “… Andar como es digno del Señor, agradándolo en todo…” (Colosenses 1:10). Cuando te presentes delante de Dios para ser recompensado, no vas a oír las palabras “bien dicho”, ni “bien planeado”, sino “…Bien hecho, mi buen siervo fiel…” (Mateo 25:21 Nueva Traducción Viviente).
3) Que prosperaran en la obra que Dios les había encomendado: “… Llevando fruto en toda buena obra…” (Colosenses 1:10). Nada les alegra más a los padres que ver el éxito de sus hijos. Y Dios siente lo mismo por ti.
4) Que perseveraran, aferrados a Su fortaleza: “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia” (Colosenses 1:11). Como las bombillas, que dependen de una fuente de energía para dar luz, así eres tú. Por eso, a menos que estés conectado a Dios, serás espiritualmente débil.
4) Que adoraran a Dios: “…Daréis gracias al Padre que nos hizo aptoalabanza s para participar de la herencia de los santos ” (Colosenses 1:12). En otras palabras, vive con una actitud de agradecimiento y un corazón lleno de alabanza.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Las Langostas En La Biblia y Los Proverbios

Las Langostas En La Biblia y Los Proverbios
“…LAS LANGOSTAS, QUE NO TIENEN REY, PERO SALEN TODAS POR CUADRILLAS…” (Proverbios 30:27)
En tiempos bíblicos, la gente tenía más temor de una nube de langostas que de todos los ejércitos de sus enemigos juntos. Literalmente podían tapar la luz del sol, devorar todo lo que tenían delante de sus ojos y echar abajo un reino, porque nadie podía pararlos. ¿Y cuál es la moraleja de la langosta para ti?
(1) No abandones; tu victoria está asegurada.
La langosta no es grande, pero es muy atrevida. Si no puede pasar por la puerta, entrará por la ventana. Si no puede entrar por la ventana, bajará por el canal de la lluvia y aparecerá por debajo del porche; nunca se da por vencida. Así que, sigue orando, sigue creyendo, sigue luchando, porque tu victoria es un hecho: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”(Romanos 8:31b). Pastor, cien langostas harán más para conquistar a tu entorno para Cristo que mil “calienta bancos”.
(2) A solas no puedes, pero juntos sí se puede.
Las langostas funcionan “…por cuadrillas…” (Proverbios 30:27b). Algunos de nosotros tenemos problemas en lo que se refiere a dejar a otras personas en nuestras vidas. Por miedo, inseguridad o orgullo, no queremos hablar con nadie o abrirnos y admitir a nadie que necesitamos algo. Para poder alcanzar tu destino, debes rodearte de las personas apropiadas. No puedes “correr” con personas débiles, autosuficientes, demasiado tranquilas o mediocres. No, necesitas a personas con muchas ganas de vivir y con mucha hambre del Señor. En el reino de Dios, las “matemáticas” son distintas: uno puede perseguir a mil, y dos hacer huir a diez mil (Deuteronomio 32:30). “…si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la Tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los Cielos…” (Mateo 18:19).
“…LAS LANGOSTAS, QUE NO TIENEN REY, PERO SALEN TODAS POR CUADRILLAS…” (Proverbios 30:27)
Las langostas no pueden realmente volar, porque sus alas son demasiado estrechas, pero pueden saltar doscientas veces su propia altura. La oportunidad del momento lo es todo. La langosta espera a que el viento se levante, da un salto, y éste le lleva a su destino. ¿Qué es lo que nos enseña la langosta?
(1) Cuando Dios se mueve, asegúrate de moverte con Él.
Una langosta no puede controlar el curso de a donde va, volar contra el viento, determinar su propio rumbo o cambiar de dirección porque depende totalmente del aire. Da gracias al Señor por los libros de autoayuda y por los seminarios sobre el liderazgo, etc. Pero llegará el momento en que tendrás que confiar totalmente en Dios, reconocer los tiempos que Él disponga para ti, dar un salto de fe y dejar que el viento de su Espíritu te lleve donde necesitas ir. Todo tu “aletear por ahí” y fatiga no lograrán que se haga la labor.
(2) Permanece sensible hacia el “viento”, porque el Señor, y no tú, define el propósito de tu vida.
Él es el que programa los momentos precisos de tus oportunidades. Sin embargo, el letargo espiritual puede atenuar tus sentidos y causar que pierdas la ocasión. “Debiendo ser ya maestros después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios..” (Hebreos 5:12). Quizá, en lugar de volar, tu vida se está desintegrando porque permites que se apague el “fuego” del Señor en tu corazón. Pues bien, todavía no es demasiado tarde. El “viento soplará” de nuevo, por lo tanto, comienza a orar: “Señor, es posible que haya perdido la oportunidad antes, pero esta vez no lo haré. No quiero terminar deseando haber hecho algo que no hice, no porque Tú no estuvieras preparado sino porque yo no lo estaba”.
“…LAS LANGOSTAS, QUE NO TIENEN REY, PERO SALEN TODAS POR CUADRILLAS…” (Proverbios 30:27)
Las langostas tienen una lección importante más para enseñarnos: En lugar de ir detrás de alguien, ¡marca el ritmo! Si sigues esperando que alguien te tome de la mano y diga cómo va a salir todo, nunca llegarás a ninguna parte. “…las langostas, que no tienen rey, pero salen todas por cuadrillas…” (Proverbios 30:27). Date cuenta de la palabra “…salen….” ¿Se te ha ocurrido que Dios te pudo haber llamado a ti para marcar el camino, el rastro y el ritmo? Has estado sentado en la iglesia durante años escuchando todos los sermones; ahora es el momento de “cruzar el Jordán” y de tomar posesión de la “tierra” que el Señor tu Dios te da (cfr. Josué 1:11).
Pero te dices: “Ningún familiar ha hecho nunca algo parecido”. ¡Bien!, entonces, ¡tú serás el primero! ¿A quién vas a hacer caso? A las “voces” de tu pasado disfuncional o al Dios Quien te dice: “…te mando que te esfuerces y seas valiente… porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas” (Josué 1:9). Tener a personas que piensan que tus ideas son de locos es parte de toda historia de éxito. Cuando el Señor se mueve, Él no manda a una comisión para comprobar la situación ni convoca un referendum. No, Él busca a alguien como Isaías que diga: “Heme aquí, envíame a mí” (Isaiah 6:8b). Entonces, le da el visto bueno, lo habilita y lo envía a ser “…cabeza y no… cola;… encima solamente, nunca debajo…” (Deuteronomio 28:13).

Recuerda que las personas que Dios utiliza son personas en quienes Él puede confiar el éxito, personas que digan: “Mis “alas” eran demasiado pequeñas para poder “volar” hasta aquí. No fue mi “aletear por ahí” lo que me trajo hasta aquí sino el Señor”.