sábado, 27 de abril de 2019

PALABRA DE ALIENTO


PALABRA DE ALIENTO

“Y he aquí, dos de ellos (apóstoles) iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, […] E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que […], Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Más los ojos de ellos estaban velados, […] Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno […], le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; […] Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían”, Lucas 24:23-27
Gran impacto produce en la vida del ser humano, la Palabra de Dios. Es la voz que quita toda dureza y convierte la incredulidad en fe. Es la medicina que alivia todo dolor y sana toda herida. Es la promesa segura que calma la angustia y restituye la paz. Esto fue lo que experimentaron los discípulos de Emaús, cuando se dispusieron, en medio de su tristeza y desaliento, a que Jesús les hablará y les recordará las reconfortantes verdades que alientan el alma.
Fue tan profundo el consuelo, que los discípulos rogaron a aquel hombre que les hablaba con tanta autoridad y poder, y a quien aún no habían reconocido como su Maestro, a que se quedara con ellos. Unas cuantas horas más, un instante más era invaluable al lado de aquel extraordinario hombre; pues sus corazones estaban destrozados por el dolor de ya no tener a su maestro con ellos.
La Palabra de Dios sigue hoy siendo el único tratamiento contra la angustia, la tristeza, la desesperanza y el miedo; fue así que cuando los discípulos escucharon la voz de Dios, renació su fe y tuvo vida nuevamente su esperanza. Fue también ese lenguaje de bendición al partir el pan, que hizo que los ojos de los discípulos fueran abiertos y reconocieran a Jesús. Es el lenguaje celestial el que produce ardor en los corazones y abre los ojos a la fe. Es su Palabra la que nos impulsa a no conformarnos con la derrota, a levantarnos para actuar, para seguir adelante, para llevar ánimo y esperanza a donde quiera que vayamos, para impregnar de bendición a quienes estén a nuestro alrededor.
Es el momento para que, volviendo nuestro corazón a Dios y nuestros oídos a la revelación de su Palabra, tomemos aliento, empuñemos el arado, corramos con gozo la carrera que tenemos por delante y empecemos a hablar un lenguaje de bendición.  Oración.
"Amado Padre, gracias te doy porque tu Palabra siempre está disponible para mí, tus promesas, enseñanzas y exhortaciones han dado aliento a mi alma y cuando abro mi corazón para ti y te invito a quedarte, entiendo tu lenguaje celestial, y me permites abrir mis ojos a la fe. Tu Palabra me impulsa a seguir adelante, para llevar ánimo y esperanza a donde quiera que vaya, gracias Señor, amén. 
Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 26 de abril de 2019

LA GRAN BATALLA DEL SER HUMANO


LA GRAN BATALLA DEL SER HUMANO
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”, Proverbios 4:23
“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”, 1 Pedro 3:3-4
Jesús enfatizó en el tema del corazón, porque el corazón es, sin lugar a dudas, el punto crucial de todo propósito, es allí donde le podemos abrir la puerta a Cristo o a Satanás.
La psicología y sus métodos más avanzados de la ciencia no han podido liberar al hombre de sus grandes ataduras existentes; pues la fuente del problema humano está en el corazón, en un EGO innato e insaciable. Alguien dijo: “¡Satanás no es nuestro mayor enemigo! Los grandes adversarios que el hombre enfrenta son los aspectos de su vida egocéntrica, no redimidos, no sometidos y ocultos”.
El hombre se ha hundido en abismos mentales y emocionales, y desconoce la forma de librarse, de huir o escapar de ellos. Se ha encerrado en prisiones de la vida egocéntrica, tales como: rutinas, hábitos arraigados, ideas fijas, vicios, complejos, ataduras, conflictos, tormentos, callejones sin salida, pasiones desordenadas, de las cuales no puede o no sabe cómo escapar, es tal que hasta los cristianos nacidos de nuevo luchan contra estas cosas.
Jesucristo tiene la solución a los males de la humanidad, pues los problemas reales del hombre son espirituales. Jesús dijo: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Este es el profundo anhelo de nuestro Señor Jesucristo, cuya verdad nos ha sido presentada para hacernos libres de toda atadura. Dios no ha dejado al hombre sin esperanza, pues le ha provisto la forma de tener nuevo corazón y espíritu afable y apacible a través de un encuentro con Jesucristo. Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón, no quiere decir que la solución sea instantánea; es progresiva a medida que obedecemos su Palabra y esto es de grande estima delante de Dios.        Oración.
"Padre Amado, examina mi corazón, mira si hay en mí malos hábitos, vicios, complejos, ataduras, conflictos, tormentos, caminos sin salida, pasiones desordenadas, libérame de ellas y encamíname a sendas de rectitud, y pon en mí un nuevo corazón y un espíritu afable y apacible, te amo Señor, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 25 de abril de 2019

ESFORZAOS PARA PERMANECER EN CRISTO


ESFORZAOS PARA PERMANECER EN CRISTO
“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor”, 1 Corintios 16:13-14
“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos; pues hay recompensa para vuestra obra”, 2 Crónicas 15:7
Hay una necesidad vital dentro del ser humano, admítalo o no, es Cristo Jesús. Vivir la vida en Cristo es lo mejor que le puede pasar a un hombre. Una de las particularidades más comunes hoy en día, es buscar a Dios de acuerdo a nuestros propios criterios o si acaso nos sobra el tiempo. Pero lo cierto es que para llegar a conocer a Cristo, debemos esforzarnos por permanecer en él, aunque a muchos no les agrade escuchar lo que va en contra de su comodidad, es Dios mismo quien por medio de su palabra nos demanda esfuerzo, valentía, y valor para permanecer en él.
Generalmente la vida del hombre gira en torno de cubrir sus necesidades materiales, sin tener en cuenta a Dios, y fue necesario que Jesús dijera: “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? … vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:31-33), Recordemos que muchos seguidores de Jesús, buscaban únicamente sus milagros y sanidades, pero cuando Jesús declaró quién era él y lo que él demandaba, no fue del agrado de muchos y se volvieron atrás, pues para el hombre es más fácil llevar una vida que no requiera esfuerzo, compromiso y sacrificio.
La biblia pide del pueblo de Dios valentía, esfuerzo, perseverancia, firmeza, y amor. Esto es porque seguir a Cristo no es fácil. Dios mismo le dijo a Josué en su dura tarea de conducir un pueblo numeroso y rebelde: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9),
Hermano, Cristo volverá pronto, y debemos buscarlo mientras pueda ser hallado, por eso es primordial que seamos esforzados y valientes y que nuestra vida esté firme en su Palabra.        Oración.
"Señor mi Dios, reconozco mis debilidades, por eso quiero fortalecerme en tu presencia y en el poder de tu Palabra, permanecer firme, esforzarme y ser valiente para continuar perseverante en tu camino, te amo Señor, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 24 de abril de 2019

LA DECISIÓN DE ELEGIR EL CAMINO


LA DECISIÓN DE ELEGIR EL CAMINO
“Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Aun en la risa tendrá dolor el corazón; Y el término de la alegría es congoja”, Proverbios 14:12-13
“Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”, Proverbios 3:6
Al tocar el tema sobre Dios con algunas personas, una de las objeciones es: “yo creo en Dios a mi manera”. La pregunta es ¿cómo se puede concebir a un Dios tan grande y santo en la imperceptible mente humana, si no se lo ha conocido a través de la Biblia?
El hombre decide y dispone de su propio camino, por su libre albedrío, lo grave es que siempre está dispuesto a hacer las cosas que su naturaleza pecaminosa le dictan, cosas que desagradan a Dios. Es más fácil mentir y engañar que sostener la verdad, más fácil ser orgulloso y soberbio que humilde, más fácil apresurarse al mal que a hacer el bien, más fácil odiar que amar y perdonar. Caminar sin Dios trae consecuencias adversas en la vida de aquel que ha decidido darle la espalda.
La Biblia nos conduce al camino correcto y dice: “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien. Toma ahora la ley de su boca, Y pon sus palabras en tu corazón. Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción; (Job 22:21-23). “Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. Juan 14:5-6
Hoy puede ser un día de reconciliación con Cristo, aceptándole como Señor y Salvador, quien nos amó y nos sigue amando tanto que dio su vida por nosotros, para darnos salvación y este regalo tan grande debe producir en nosotros frutos de arrepentimiento, vida abundante, llena de gozo y bendición.
Hermano, es nuestra decisión vivir en victoria o en derrota, pues, vivir en bendición es una decisión.  Oración.
Señor mi Dios, reconozco que no hay otro camino fuera de ti que me guíe a sendas de rectitud. Gracias por enseñarme que vivir en bendición es una elección, y he escogido la mejor parte, seguirte a ti Cristo Jesús, en obediencia, pues solo tú me conduces al trono de la gracia y a vivir una vida en victoria, te amo Señor, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 23 de abril de 2019

¿QUÉ HAGO HASTA QUE JESÚS VENGA?

¿QUÉ HAGO HASTA QUE JESÚS VENGA?
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”, 1 Corintios 15:58
La Biblia nos enseña que como creyentes tenemos que estar ocupados en los asuntos del Señor hasta que Él regrese, y para realizar tales tareas nos ha equipado con lo necesario. Pablo nos dice: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”. (Efesios 6:13) Esto implica una disciplina marcial en las filas del Señor con la seguridad de que Cristo ya obtuvo la victoria.
Ahora, ¿cómo podemos crecer en la obra del Señor? La base del crecimiento espiritual está en el nuevo nacimiento. Así como un bebé recién nacido requiere leche materna, el creyente para su crecimiento requiere del conocimiento de Dios y la aplicación disciplinada de su Palabra en su vida. Es necesario meditar en lo que Dios ha dicho y las maneras como se aplican esas verdades. Para esto, se requiere de oración, de la conversación continua con Dios, pues el crecimiento sucede en la quietud del tiempo con Dios, con la intervención del Espíritu Santo, la biblia dice: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Juan 16: 13a).
En síntesis, el crecimiento espiritual es parecerse más a Jesucristo. Las Escrituras nos confrontan cómo somos espiritualmente y dan luz en las áreas que necesitamos crecer. “Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace”. (Santiago 1:23-25)
Hermano, somos llamados a estar firmes y constantes en el evangelio. Pablo dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”. (Gálatas 6:9.)     Oración.
"Señor, mi oración y aspiración es crecer hasta la estatura de la plenitud de Cristo, abundar en la obra del Señor hasta su regreso, por medio de mi comportamiento, servicio y predicación del evangelio y trabajando decididamente para Dios, sabiendo que mi labor en el Señor no es en vano, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”, 1 Corintios 15:58
La Biblia nos enseña que como creyentes tenemos que estar ocupados en los asuntos del Señor hasta que Él regrese, y para realizar tales tareas nos ha equipado con lo necesario. Pablo nos dice: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”. (Efesios 6:13) Esto implica una disciplina marcial en las filas del Señor con la seguridad de que Cristo ya obtuvo la victoria.
Ahora, ¿cómo podemos crecer en la obra del Señor? La base del crecimiento espiritual está en el nuevo nacimiento. Así como un bebé recién nacido requiere leche materna, el creyente para su crecimiento requiere del conocimiento de Dios y la aplicación disciplinada de su Palabra en su vida. Es necesario meditar en lo que Dios ha dicho y las maneras como se aplican esas verdades. Para esto, se requiere de oración, de la conversación continua con Dios, pues el crecimiento sucede en la quietud del tiempo con Dios, con la intervención del Espíritu Santo, la biblia dice: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Juan 16: 13a).
En síntesis, el crecimiento espiritual es parecerse más a Jesucristo. Las Escrituras nos confrontan cómo somos espiritualmente y dan luz en las áreas que necesitamos crecer. “Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace”. (Santiago 1:23-25)
Hermano, somos llamados a estar firmes y constantes en el evangelio. Pablo dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”. (Gálatas 6:9.)     Oración.
"Señor, mi oración y aspiración es crecer hasta la estatura de la plenitud de Cristo, abundar en la obra del Señor hasta su regreso, por medio de mi comportamiento, servicio y predicación del evangelio y trabajando decididamente para Dios, sabiendo que mi labor en el Señor no es en vano, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 22 de abril de 2019

LA RESURRECCIÓN


CAMINAR EN EL PODER DE LA RESURRECCIÓN
“Más el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho”, Mateo: 28:5-7
Muchos escépticos pretenden sostener que la resurrección de Jesús se ha de demostrar, pero entonces ¿de qué nos serviría la fe? Algo que se demuestre no necesita de la fe. Pablo les dice a los corintios “Y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe”. (1 Co 15:14). Pablo mostró la importancia de la resurrección de Jesucristo, fue su tema poderoso de predicación, pues Jesús regresó de entre los muertos, es el primero en resucitar. Es el único que ha resucitado con un cuerpo eterno y glorioso.
La biblia dice que más de quinientas personas vieron a Cristo resucitado. Esto implica que, cuando se escribieron estos relatos, la mayoría de los individuos que presenciaron la resurrección, aún estarían vivos y podían testificar la veracidad o falsedad de los hechos. Con todo, no se sabe de ningún testigo que intentara desmentir la predicación acerca de la resurrección de Jesús.
La resurrección significa la victoria de Jesús sobre el pecado y la redención para el pecador. El pecado entró al mundo por la desobediencia de Adán y las consecuencias de dicho pecado, tales como la maldición, enfermedades y la muerte, han sido por siglos nuestra herencia y de lo cual Cristo nos redimió.
Ahora nos corresponde vivir y caminar en el poder de la resurrección, esto es estar listo para morir a la carne, a la autosuficiencia, a la vida egoísta, crucificando el “yo”. Es llevar una vida en santidad, en obediencia a sus mandamientos y dejando el pecado atrás. Él dijo sed santos porque yo soy santo.
“Cristo vive”, es una de las declaraciones básicas de nuestra fe. Pero Él quiere vivir en el corazón de nosotros, por tanto, celebra que Cristo salió vivo de la tumba, y dale la bienvenida a tu corazón.   Oración.
"Cristo Amado, qué maravillosa victoria nos dejaste en el poder de tu resurrección. Quiero morir a mi naturaleza pecaminosa y egocéntrica para vivir una vida en santidad, en obediencia, dejando el pecado atrás, ser de agrado a tus ojos y celebrar que tú vives, y vives en mi corazón. Te amo Señor, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 21 de abril de 2019

CRISTO VIVE Y VIVE PARA SIEMPRE


CRISTO VIVE Y VIVE PARA SIEMPRE
“Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús. También Nicodemo, …. Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos. Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús”, Juan 19:38-42
La muerte y resurrección de Jesús sellan el acontecimiento más importante de toda la historia, dividiendo el tiempo en un antes y un después. Pilato, los sacerdotes, y fariseos aseguraron la tumba con una gran piedra, un sello romano y enfilando una guardia romana de soldados en la entrada, garantizando la máxima seguridad, de manera que Jesús no tenga opción de volver a la vida, pero nadie se antepone a los Planes de Dios.
Pensemos en el cuerpo de Jesús yaciendo en una tumba, que momento tan lúgubre, sus amigos más íntimos llenos de miedo habían huido despavoridos. Aparentemente Anás, Caifás, Pilato, Judas, Barrabás han triunfado; la mentira ha prevalecido sobre la verdad, la injusticia sobre la justicia, la traición sobre la lealtad, el bien sobre el mal, la muerte sobre la vida, los designios del hombre sobre la voluntad de Dios y cuántos se habrán preguntado ¿no era este el que se creía Hijo de Dios? ¿Dónde quedó el poder de hacer milagros? En ese momento cuántas preguntas sin respuesta había.
Tristemente, aún hoy, muchos siguen viviendo como en aquel sábado lúgubre, en angustia, sin esperanza, sin Dios, en derrota total, pero Jesús no se quedó allí, dice la biblia: “Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra y se sentó sobre ella” (Mateo 28:2). Dios levantó a Jesús de la muerte, Él resucitó con gran poder para darnos vida y vida en abundancia. Por tanto, en medio de cualquier penumbra, desilusión o frustración debemos razonar que hay un nuevo día y un nuevo amanecer. La luz triunfa sobre las tinieblas, la vida sobre la muerte, la justicia sobre la injusticia, la verdad sobre la mentira y el amor sobre el odio. Cristo vive y vive para siempre, busquémoslo, sigamos sus pasos y así viviremos.  Oración.
"Señor Jesús, mucho tiempo viví en derrota, pero, así como te levantaste triunfante, me has sacado del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso y me has coronado de favores y misericordias. Viviré para tu servicio. Te amo Señor, amén."                                                        Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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mañana de niebla en varanasi india