sábado, 23 de diciembre de 2017

Gálatas 4:8-11


Gálatas 4:8-11

Antes, cuando ustedes no conocían a Dios, eran esclavos de los que en realidad no son dioses. Pero ahora que conocen a Dios, o más bien que Dios los conoce a ustedes, ¿Cómo es que quieren regresar a esos principios ineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a ser esclavos de ellos? ¡Ustedes siguen guardando los días de fiesta, meses, estaciones y años! Temo por ustedes, que tal vez me haya estado esforzando en vano.

Es triste. Este tipo de comportamiento lo vemos constantemente en la Biblia. De hecho, estoy seguro que lo ves en tu vida también. Tal vez te confunde el escuchar que eras esclavo de otros ídolos o de los que no son dioses o alguna otra descripción. La realidad es más sencilla. Pablo quiere que entendamos que cuando caminamos dentro de los planes de Dios, sin importar las circunstancias, siempre estaremos mejor que como estábamos antes. No podemos estar viviendo un presente si estamos deseando estar en un pasado, en un futuro o en otra situación. No podemos decirnos seguidores de Jesús y al mismo tiempo querer seguir viviendo como si no lo conociéramos. Dios lo mostró hace miles de años y hoy veo distintas formas de pensar que, pensando que han descubierto el hilo negro, te dicen que vivas y disfrutes tu presente. Es verdad, debes vivir y disfrutar tu presente, el problema es que, sin el Señor, no podrás disfrutarlo. Él es quien permite que disfrutemos las bendiciones que nos son dadas. ¿Alguna vez has conocido a alguien que tenga mucho y disfruta poco? Pues ya sabes por qué.

El pasaje nos dice que algunos de los gálatas estaban regresando a sus antiguas andanzas. ¿Cómo lo podemos ver hoy en día? Piensa en un mentiroso que quiere obedecer y dejar de hacerlo. Pasa un mes y no ha mentido. De repente, surge una situación en la que, si miente, las cosas podrían mejorar, de lo contrario, si dice la verdad las consecuencias no serían buenas. Obviamente su mente ya está dando vueltas y está pensando que, de no haber sido por querer cambiar, hoy podría mentir y asunto arreglado. Pero ahora ya no es así. Ya sabe que está mal mentir. Ya sabe que el compromiso no es con la gente sino con Dios. ¡Qué conflicto! Así nos pasa en cantidad de situaciones diversas. Los que tienen problemas con su carácter, los que tienen problemas de fidelidad, de homosexualidad, de amar, de perdonar, de sujetarse, etc. Cada vez que decidimos dejar de hacer lo que está mal, y en el futuro nos encontramos con una disyuntiva, ¿por qué pensamos que estábamos mejor antes? ¿Por qué se nos olvida del hoyo tan horrible del que nos sacó el Señor? ¿Sabes por qué? Porque pensamos que merecemos lo que tenemos y damos por hecho que seguirá ahí siempre. Porque no entendemos que las bendiciones vienen de la gracia de Dios y no de nuestras acciones. Si pudiéramos entender esto, alabaríamos y obedeceríamos sin importar las circunstancias. Con mucho, con poco. Enfermos o sanos. Con dificultad o sin dificultad. Simplemente tendríamos la mirada en el cielo y viviríamos agradecidos. Viviríamos compartiendo el maravilloso evangelio y la increíble gracia que Dios tiene para nosotros. Hablaríamos de cómo Cristo ha cambiado nuestras vidas y de cómo nos sacó adelante.

Recuerdo un pasaje donde Pablo nos dice: ¿Estás casado? ¡No busques separarte! ¿Estás soltero? ¡No busques casarte! Maridos, amen a sus mujeres. Esposas, sujétense a sus maridos. Pienso en cómo nos encanta estar viendo lo que no tenemos y hacemos a un lado lo que hoy se nos ha dado por misericordia. Deja de pensar en lo que no es de Dios y entiende que no hay mejor plan que el del Señor. Ahora, si te gusta aprender a golpes pues adelante. Solamente piensa en las consecuencias de tus actos y recuerda que no serás el único que las sufra. Entiende que hay gente que te ama y que está a tu alrededor que también sufre por las decisiones que tomes.

Yo sé que es difícil. Yo entiendo que tus pensamientos te hacen creer que lo de antes tenía ventajas. La verdad es que no es así. Créeme. De hecho, no me creas a mí, cree en la palabra de Dios. Los israelitas que salieron de la esclavitud de Egipto no pudieron entrar en la tierra prometida por reclamar a Dios y no confiar en que los planes que Él tenía eran mejores que los de ellos. Al final la promesa se cumplió y la siguiente generación entró. Yo creo que sería bueno no dejar pasar esa bendición y querer entrar nosotros. Obedezcamos hoy. Busquemos servirle en todo lo que hagamos. Busquemos darle gloria en nuestro día a día. Vivamos agradecidos de lo que en su amor decide darnos. Dejemos atrás la carne y vivamos por el espíritu.

Oración

Padre nuestro: gracias por querer tener comunión conmigo y por mandar a tu Hijo a morir por mis pecados. Gracias por tus bendiciones y sobre todo te pido perdón porque muchas veces no las valoro. Hoy te pido que pueda dejar de distraerme pensando que estaba mejor antes o que las cosas serían mejor de otra manera. Quiero entender que tu plan que vivo hoy es lo mejor para mí y vivirlo gozosamente. Toma mi vida y dirígela mi Señor. Te lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén

Marcela Gandara - Supe Que Me Amabas - Video Oficial

viernes, 22 de diciembre de 2017

ISAÍAS 26.2-4


ISAÍAS 26.2-4

Las guerras, las crisis económicas y las responsabilidades diarias, son solo unas pocas fuentes comunes de estrés que encontramos. Si nos detenemos a pensar mucho en estas cosas, la ansiedad nos abrumará.

El Señor nos dice qué es lo que debemos hacer. Jesús nos aseguró que, aunque enfrentaríamos dificultades, podríamos descansar en Él (Jn 16.33). Pero no podemos confiar en alguien que no conocemos. Por esta razón, debemos primero buscar saber quién es Él.

La verdad de la Biblia es el lugar perfecto para comenzar. Por ejemplo, nuestro Dios es Señor y Dueño. Él es omnipresente, omnisciente, fiel y poderoso. Ama incondicionalmente y ofrece el perdón a todos los que confían en su Hijo como Salvador. Adopta a los creyentes como sus hijos, y quiere lo mejor para la vida de cada cristiano, tanto así que nos castiga cuando desobedecemos. Y Él desea que lo amemos más que a todos y que a todo en este mundo.

Conocer estos hechos es solo el comienzo. Como en cualquier relación, el tiempo propicia la familiaridad. Podemos leer la Biblia, orar, meditar en la Palabra de Dios y escuchar en silencio que su Espíritu hable a nuestros corazones. Esto nos ayudará a entender cómo piensa Él. Además, ver la manera como obra Dios en las vidas de los demás, nos ayudará a conocer sus caminos.

Jesús es fiel, y Él le ofrece descanso en medio de un mundo atribulado. Quiere que usted ponga sus cargas sobre Él y que experimente su paz. ¿Conoce usted a este Dios maravilloso? Saque tiempo diariamente para estar en su presencia y conocerlo más y más.

El es mi Paz

jueves, 21 de diciembre de 2017

EL VALOR DE LA NAVIDAD


EL VALOR DE LA NAVIDAD

Ante el desarrollo histórico de la fiesta navideña, , y el impacto del materialismo y otros elementos que nada tienen que ver con el sentido original de la Navidad, ¿tiene sentido seguir celebrando el 25 de diciembre? ¿No debemos, más bien, anularla del calendario cristiano? Aunque la reacción negativa de algunos creyentes es natural, consideramos que lejos de dejar de celebrar la Navidad, tenemos un deber, como creyentes, de ‘redimir’ la Navidad; o, si se quiere, ‘reconvertir’ la Navidad, para que el mundo sepa el verdadero sentido de la Navidad.

Debemos aprender de nuestros antepasados en la fe: los creyentes del tercer siglo. No permitamos que ocurra hoy lo que el emperador pagano Aurelio intentó hacer, hace tanto tiempo, cuando nombró el 25 de diciembre la fiesta del dios Sol, queriendo así opacar la celebración cristiana de la encarnación del Hijo de Dios. La encarnación de Dios es, juntamente con la muerte de Cristo, un evento trascendental en la Historia humana. Es cierto que la Biblia no nos manda celebrar el nacimiento de Cristo; sin embargo, teológica mente hablando, sin la encarnación de la segunda Persona de la Trinidad, la muerte de Cristo carece de valor salvífico. Por tanto, al celebrar el nacimiento de Cristo, estamos a la vez celebrando su obra redentora. La Iglesia primitiva lo entendía así, y por eso relacionó el nacimiento de Cristo con su muerte.

Si la Iglesia cristiana deja de celebrar la Navidad, lo que pasará es que el mundo ‘pagano’ se apoderará aún más de la fecha, y se eliminará todo recuerdo del nacimiento de Cristo. Dios nos llama a ser ‘sal’ y ‘luz’; no a abandonar el mundo a su pecaminoso. Por consiguiente, nos parece que sería una mejor estrategia reconocer que la Navidad es una fecha que podemos y debemos aprovechar para anunciar el mensaje cristiano. Obviamente, debemos distanciarnos de aquellos elementos que no tienen nada que ver con el nacimiento de Cristo. Cosas como la figura de Papá Noel, el materialismo, etc. Pero podemos aprovechar el mes de diciembre para hablar de Cristo.

En nuestros hogares podríamos preparar una escena del nacimiento de Cristo, con fines educativos o evangelisteros (con tal que no haya problemas con algún elemento cultural o supersticioso en nuestra región o familia que milite contra ello). Durante el mes de diciembre, deberíamos enseñar a los niños todos los eventos relacionados con el nacimiento del Señor, para inculcar en ellos un entendimiento del verdadero significado de la Navidad. En nuestras iglesias, debemos predicar sobre los textos relacionados con el nacimiento de Cristo, procurando no solo educar a los miembros de la iglesia, sino compartir el Evangelio con amigos que aún no conocen al Señor. En resumidas cuentas, debemos aprovechar esta fiesta anual para declarar el misterio de la Encarnación, y las glorias relacionadas con el nacimiento de Cristo. No debemos ceder territorio al enemigo de Dios, sino sacar provecho de la Navidad, para honrar y glorificar a Dios en un mundo que le da la espalda a Dios. ¡Esa es nuestra tarea cristiana!

En esta Navidad esta carta es para ti. Te invito a que escuches esta carta y medites en el mensaje que trae. Te deseo una feliz Navidad y prospero Año Nuevo

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Liberación de aflicciones temporales


Liberación de aflicciones temporales

Sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación.

Filipenses 1:19

El versículo de hoy muestra el valor de la plena confianza en Dios. Pablo sabía que su aflicción presente era temporal y que sería librado de ella.

¿Por qué estaba Pablo convencido de su liberación? Su declaración: "Sé que… esto resultará en mi liberación" es una cita de la versión griega de Job 13:16. Job era un hombre justo que sufrió mucho, pero fue librado porque Dios siempre libra a los justos. Job dij "Y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios" (Job 19:26). Él sabía que temporal o eternamente Dios lo libraría.

Pablo sabía que podía confiar en que Dios lo librara tal como Dios había librado a Job. Confiaba en que sus circunstancias resultarían en bien, ya fuera librado de la cárcel, justificado en su juicio y librado de la ejecución, o yendo a la gloria como un mártir. Tal vez usted no sufra las mismas pruebas que Pablo, pero cualesquiera que sean sus circunstancias la misma segura confianza está a su alcance. Oraciones eficaces

Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios.

Romanos 15:30

Pablo confiaba en que sería librado gracias a las oraciones de los santos, sin que importara cuál prueba estuviera soportando. Creía en la voluntad soberana y en el propósito de Dios, y sabía que Él haría que se cumplieran sus propósitos en concierto con las oraciones de sus hijos. También sabía que "la oración eficaz del justo puede mucho" (Stg. 5:16). Así como el amor y las oraciones de los santos en el primer siglo ayudaron tanto a Pablo, sus oraciones por sus guías espirituales también los ayudarán.