martes, 22 de febrero de 2011

Clases de frutos espirituales


Clases de frutos espirituales

Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra.

Colosenses 1:10

¿Qué clase de frutos glorifica a Dios? Filipenses 1:11 dice: "Llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios". La justicia, que es hacer lo bueno, es el fruto que Dios desea en nuestra vida. Cuando hacemos lo bueno, glorificamos a Dios; cuando hacemos lo malo, no lo honramos. El fruto es sinónimo de justicia.

Hay dos clases de frutos espirituales: el fruto de la acción, que consiste en dar, guiar a otros a Cristo y expresar gratitud a Dios, y el fruto de la actitud. Gálatas 5:22-23 describe el fruto de la actitud: "El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza".

¿Cómo puede usted asumir las actitudes correctas? El versículo 25 dice: "Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu". Cuando le ceda al Espíritu Santo el control de su vida, Él impregnará su vida y producirá el debido fruto.

lunes, 21 de febrero de 2011

SE NECESITÓ EL SACRIFICIO DE UN CORDERO:


Paralelo Primero: SE NECESITÓ EL SACRIFICIO DE UN CORDERO:
Antiguo Testamento: Estudiamos que la muerte alcanzó a cuanto primogénito se encontrara, tanto de hombres como de animales, a menos que estuvieran protegidos por la sangre del cordero (Ex. 12:12-13).
Nuevo Testamento: Todos hemos pecado (Ro. 3:23) y la paga del pecado es muerte (Ro. 6:23). La humanidad no puede autosalvarse de la pena de muerte; necesita a Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.


Paralelo Segundo: COMIENZA UNA NUEVA ERA:
Antiguo Testamento: En los tiempos de la esclavitud en Egipto, los judíos tenían un calendario civil y religioso; y hemos comprobado bíblicamente que la Pascua marca el principio de su año religioso (Ex. 12:2). Dios estableció un punto de partida nuevo de aquí en adelante.
Nuevo Testamento: Veíamos como la muerte del cordero provocó un nuevo comienzo, así como hoy la muerte de Cristo lo hace para el pecador que cree en Él. Válidamente puede comenzar a contarse los años de vida

domingo, 20 de febrero de 2011

Crecimiento en la oración


Crecimiento en la oración (Efe. 6:18). Si la Palabra de Dios es el pan que nutre nuestra alma, la oración es el aliento que la mantiene viva. La oración de Jesús en el Getsemaní le dio fuerzas para andar por el camino a la cruz y lo preparó para la victoria del domingo de resurrección. Sin la oración, "no puedes mantener un caminar cristiano. Ella eleva, fortalece y ennoblece; es el alma que habla con Dios" • Crecimiento en la adoración, el testimonio y el servicio (Hech. 2:42¬47; 5:41, 42; 6:7). El crecimiento cristiano y la madurez no son posibles sin una participación activa en la adoración y el compañerismo, el testimonio y el servicio. La vida cristiana no se vive en el vacío ni en una cámara fría, sino en una relación dinámica por la cual un creyente es movido de la adoración al compañerismo y al servicio hasta que la comunidad entera vea a Jesús reflejado en su vida (Heb. 10:24,25; Fil. 3:12-14)

sábado, 19 de febrero de 2011

Crecimiento por fe


Crecimiento por fe

Por fe andamos, no por vista.

2 Corintios 5:7

El versículo de hoy se refiere al andar en el sentido de ser más semejantes a Cristo. Eso tiene lugar cuando vivimos por fe. Sin embargo, cuando lo juzgamos todo por lo que vemos, tenemos un crecimiento difícil.

¿Recuerda a los doce espías de Israel enviados a Canaán (Nm. 13)? Diez regresaron y dijeron que se sintieron como saltamontes en una tierra de gigantes. Esos diez anduvieron por vista. Pero Josué y Caleb tuvieron fe, sabiendo que Dios estaba de su parte. Diez ni siquiera pensaron que Dios podía dirigir las circunstancias, pero dos sabían que Él es más grande que cualquier situación.

¿Vive usted por fe? Si quiere crecer espiritualmente, crea en la Palabra de Dios y confíe en Él en toda situación. Llevar frutos

El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto.

Juan 15:5

Teníamos un melocotonero en el traspatio, y un año tuvo muchísimos melocotones. ¡Tuvimos suficientes como para alimentar a todo el vecindario! Otro año, no pudimos encontrar ni un melocotoncito. Algunos cristianos pueden ser así, mostrando poca evidencia de ser de Dios; pero Dios quiere que crezcamos y produzcamos mucho fruto para su gloria.

El fruto que usted lleva es la manifestación de su carácter, y la única forma de que las personas sepan que usted es un hijo de Dios. Él quiere presentarse al mundo por medio de lo que produce en usted, de modo que su carácter está en juego en el fruto de usted. Él quiere que usted produzca mucho más de lo que puede producir el mundo o la carne.

viernes, 18 de febrero de 2011

El Gozo de Jesús, el Mesías Prometido


El Gozo de Jesús, el Mesías Prometido
De acuerdo al profeta Isaías, el Mesías prometido es Aquel en quien el Padre se contenta (42:1). Él es descrito como Aquel que “le hará entender diligente en el temor de Jehová” (11:3). Y él es Aquel que será caracterizado por el gozo, un gozo que sobrepasará a todo el gozo de Sus hermanos:

“Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; centro de justicia es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros” (Salmo 45:6-7).

El escritor a los Hebreos habla del Señor Jesús como alguien que fue motivado para desarrollar Su obra en la cruz del Calvario, por el gozo en el que Él entraría por Su expiación sacrificial:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar” (Hebreos 12:1-3).

Jesús les dijo a Sus discípulos que tendrían un gran gozo. El gozo que experimentarían era primero y principalmente Su gozo, uno en el cual ellos también entrarían.

“Estas cosas s he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11).

“Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos” (Juan 17:13).

jueves, 17 de febrero de 2011

La necesidad del arrepentimiento


La necesidad del arrepentimiento

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Salmo 51:10

No puede haber verdadera confesión sin arrepentimiento. Muchas veces no confesamos nuestro pecado porque no estamos dispuestos a abandonarlo. Cuando era un joven cristiano, recuerdo haberle dicho al Señor que me arrepentía por determinados pecados que había cometido y después le daba gracias por haberlos perdonado. Pero eso era lo único que hacía.

Ocurrió algo importante en mi vida espiritual cuando comencé a decir: "Señor, gracias por perdonarme esos pecados. Sé que no te agradan, y no quiero volver a cometerlos". Eso puede ser difícil de decir porque a veces queremos cometer ciertos pecados otra vez. Pero revelamos falta de madurez espiritual cuando queremos eliminar el castigo del pecado pero deseamos retener el placer. Para que su confesión de pecado sea genuina, debe apartarse de sus pecados. ¿Cree verdaderamente en Dios?

[Abraham] tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios.

Romanos 4:20

Decir que se cree lo que Dios ha dicho es mucho más fácil que confiar en Él verdaderamente. Por ejemplo, muchos que afirman que "Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas" (Fil. 4:19) caen en la ansiedad cuando afrontan dificultades económicas.

También la Biblia dice que, si damos generosamente con los motivos correctos, Dios nos recompensará (Mt. 6:3-4). Muchos dicen que creen también en ese principio, pero les resulta difícil ponerlo en práctica. Muchos cristianos también temen a la muerte, aunque Dios ha dicho que nos dará la gracia que necesitamos para afrontarla y que nos llevará después al cielo.

Creer en Dios significa que reconocemos su gloria, que es la suma de todos sus atributos y la plenitud de toda su majestad. Si Él es quien dice que es, entonces se le debe creer. Usted crecerá espiritualmente cuando le diga a Dios: "Si tu Palabra lo dice, lo creeré; si tu Palabra lo promete, lo reclamaré; y si tu Palabra lo ordena, lo obedeceré".

miércoles, 16 de febrero de 2011

Los Beneficios de la Gracia


Los Beneficios de la Gracia

La gracia trae consigo beneficios, bendiciones y promesas que nunca antes existieron.

Es un mejor Pacto (Hebreos)

Nos salva (Tito 2:10; 3:4-7)

Nos da vida Eterna (Juan 3:16)

Nos declara justos (Romanos 5:17; I Pedro 5:12)

Nos hace santos (Hebreo 10:14)

Nos perfecciona (Hebreos 10:1, 14)

Nos da mejores promesas (Hebreos)

Nos capacita (Tito 2:11-12)

Para rechazar la impiedad y los deseos mundanos

Vivir sobriamente - Para nosotros mismos

Vivir justamente - Para con nuestros semejantes

Vivir piadosamente - Para con Dios

Para servir a Dios- (I Corintios 15: 9-10; Efesios 3:8; 4:7)

Nos da la promesa del Espiritu Santo. (Galatas 3:2)

Nos da la unción del Espiritu Santo (I Juan 2:20; II Corintios 1:21)

Nos da dones (I Corintios 12; Romanos 12:3-8)

Nos da la seguridad de la salvación (Efesios 1:3-14)

Recibimos la plenitud de Dios (Juan 1:16-17)

Viviendo y creciendo en la Gracia

La única manera de llegar a recibir la Gracia de Dios es através de la Fe. (Romanos 4:5, 16; 5:1-2)

Permaneciendo Firmes y no volver al sistema de obras (Galatas 5:1)

No usando la libertad como libertinaje para pecar. (Galatas 5:13)

Amando a nuestro prójimo (Galatas 5:14)

Siendo controlados por el Espiritu Santo, no por la carne.(Galatas 5:16; Efesios 4:18)

No dando lugar a la vanagloria (Galatas 5:26)

Restaurando al caído (Galatas 6:1)

Sobrellevando las cargas de los otros (Galatas 6:2, 3)

Sometiendo a prueba y llevando nuestra propia carga.(Galatas 6:4-5)

Compartiendo con los demás (Galatas 6:6)

. No cansarnos de hacer el bien (Galatas 6:9-10)

. No despreciando a Cristo (Hebreos

. No dejando de congregarnos (Hebreos 10:25)

. No recibiendo la Gracia en vano (II Corintios 6;1; 12:9)

. Confiando en la obra Cristo.