martes, 11 de julio de 2017
lunes, 10 de julio de 2017
Aunque ande en valle de sombra de muerte
Esta reflexión nos muestra que esperar con miedo no es una
opción. En estos tiempos difíciles no debemos apartarnos de Dios sino buscar la
respuesta en él.
orar con fe
Salmos 23:4 (RVR1960)
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Salmos 27:1(RVR1995)
Jehová es mi luz y mi salvación
Salmo de David
27 Jehová es mi luz y mi salvación,
¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida,
¿de quién he de atemorizarme?
Salmos 118:6 (RVR1995)
6 Jehová está conmigo; no temeré
lo que me pueda hacer el hombre.
2 Timoteo 1:7 (TLA)
7 Porque el Espíritu de Dios no nos hace cobardes. Al
contrario, nos da poder para amar a los demás, y nos fortalece para que podamos
vivir una buena vida cristiana.
Salmos 115:11 (NBD)
11 Los que temen al Señor, confíen en él;
él es su ayuda y su escudo.
Salmos 103:17 (NBD)
17 Pero el amor del Señor es eterno
y siempre está con los que le temen;
su justicia está con los hijos de sus hijos,
Salmos 112:1 (NBLH)
Prosperidad del que Teme al Señor
112 ¡Aleluya!
Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor,
Que mucho se deleita en Sus mandamientos.
Deuteronomio 31:6 (RVR1995)
6 ¡Esforzaos y cobrad ánimo! No temáis ni tengáis miedo de
ellos, porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te
desamparará.»
1 Crónicas 28:20 (RVR1960)
20 Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate,
y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará
contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para
el servicio de la casa de Jehová.
Salmos 56:3-4 (DHH)
3 (4) Cuando tengo miedo, confío en ti.
4 (5) Confío en Dios y alabo su palabra;
confío en Dios y no tengo miedo.
¿Qué me puede hacer el hombre?
Isaías 41:10 (NBD)
10 Así que no temas, porque yo estoy contigo;
no te angusties, porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré y te ayudaré;
te sostendré con mi diestra victoriosa.
Isaías 54:4 (RVR1960)
4 No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences,
porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu
juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
Romanos 8:15 (DHH)
15 Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud que
los lleve otra vez a tener miedo, sino el Espíritu que los hace hijos de Dios.
Por este Espíritu nos dirigimos a Dios, diciendo: «¡Abbá! ¡Padre!»
Hebreos 13:5-6 (RVR1960)
5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que
tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6 de manera que podemos decir confiadamente:
El Señor es mi ayudador; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre. 
domingo, 9 de julio de 2017
1 Pedro 2:4-5
1 Pedro 2:4-5
Cristo es la Piedra viva, rechazada por los seres humanos
pero escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse a Él, también ustedes son como
piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este
modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales
que Dios acepta por medio de Jesucristo.
Una piedra de río nadie la guarda. Una piedra preciosa como
un diamante es todo lo contrario. Se pone en un lugar especial. Se desea y se
cuida. Lo que el versículo de hoy nos quiere enseñar es aprender a distinguir
entre piedras preciosas (Jesús) y piedras de río (el mundo). El que Cristo haya
sido rechazado, nos dice que la gente prefirió voltear a otro lado “otras
piedras”. Tristemente hoy pasa lo mismo. Cuando no tenemos los principios en el
orden correcto, asignamos valor a las cosas de manera inadecuada. Pensamos que
algo tiene valor cuando realmente no vale nada y, tristemente, como dice el
versículo, rechazamos a Cristo, la Piedra viva, preciosa y escogida ante Dios.
¿Cómo sucede esto? Te voy a dar algunos ejemplos. Hay hombres que piensan que
deben tener muchas mujeres o que engañar a su pareja no está mal. Hay mujeres
que piensan que manipular a sus esposos está bien. Hay hijos que piensan que
obedecer a sus padres no tiene ningún sentido. Tres ejemplos muy sencillos pero
no carecen de popularidad. En estos casos, podemos ver el rechazo de lo que
Cristo (Dios) quiere y dice, contra lo que nuestra carne (orgullo). Esto es
escoger piedras de río por encima de una piedra preciosa. Esto es asignar
valores incorrectos. Cuando alguien prefiere divorciarse por encima de dejar
que el Señor transforme su corazón, cuando alguien prefiere “eliminar” a
alguien de su vida en lugar de perdonar, cuando alguien deja que las mentiras
fluyan en lugar de hablar con la verdad. Cada una de estas decisiones nos
hablan de valores incorrectos. De principios alterados. ¡La gente necesita de
Cristo! Si nosotros que creemos en Él y buscamos seguirle tenemos momentos
difíciles, imagina cuánto más es para aquellos que no tienen la misma
esperanza. ¡Llevemos el evangelio a los demás! Ayudemos a que aprendan a
discernir y escojan a Cristo. Ayudemos a que dejen las piedras de río y
comiencen a guardar las verdaderas piedras preciosas y vivas que están en el Señor.
Solamente así podemos ser renovados. Como dice el pasaje de hoy. Edifiquemos
una casa espiritual acercándonos a Jesús y llevemos una vida llena de
testimonio para Cristo.
Es fácil ser tentado. Es fácil ser seducido. Es difícil
escoger bien. Sin ser una regla, el placer y gozo que causa lo carnal, es
inmediato pero con duración corta. Por el contrario, la bendición de escoger
para Cristo, no es inmediata pero tiene una duración eterna. Esto es lo que lo
hace complicado. El no ver un beneficio inmediato. Por eso debemos ejercitar
nuestra fe. Para entender que hoy estamos tomando la mejor decisión sin
importar que el resultado llegue mañana. Esa fe nos ayuda a escoger la piedra
correcta. Nos ayuda a diferenciar entre lo que brilla y es oro contra aquello
que solamente brilla. Seamos cuidadosos. No sea que estemos cayendo en la misma
situación que aquellos que rechazaron a Cristo por dejarse “seducir” por otras
piedras que parecían preciosas y vivas pero en realidad están muertas.
Oración
Padre: te pido perdón por mis pecados. Te he rechazado, te he
dejado y he preferido buscar en otros lados. Hoy me doy cuenta que nunca pude
encontrar nada y que solamente Tú eres la piedra preciosa y viva que necesito.
Te pido llenes mi vida y pueda vivir en santidad. Te pido pueda llevar
testimonio tuyo y ser renovado constantemente. Te pido que me des sabiduría y
fe para poner mis principios en orden y tomar las decisiones correctas y no las
de gozo inmediato. Gracias Señor por darle sentido a mi vida. En Cristo Jesús. Amén 
sábado, 8 de julio de 2017
El pacto matrimonial
El pacto matrimonial es algo muy importante para el Espíritu
de Dios, quien insta a los creyentes a buscar otro creyente como pareja para
así asegurar la santidad del matrimonio. El Señor también exige la fidelidad y
un trato justo en el seno del matrimonio. Dios repudia las actitudes
intransigentes y crueles que destruyen este sagrado pacto y dan lugar al
divorcio.
Obedece a Dios; contrae matrimonio solamente en el Señor y
ante el Señor. Sé amoroso y fiel con tu pareja. No consideres el divorcio como
una respuesta satisfactoria ante cualquier problema marital. Confía en Dios
para recobrar la esperanza en un matrimonio en el que no parece haber
esperanza. Permanece siempre dispuesto a aprender de nuevo lo que es el amor,
la comprensión y el perdón. Dios creó el
matrimonio como modelo de las relaciones que Él quiere establecer con su
pueblo. El marido debe honrar y comprender a la esposa, protegiéndola y
reconociendo que ella es coheredera junto a él ante Dios.
Esposo, sé amable y tierno con tu esposa. Hónrale como a tu
mejor amigo. Escúchala y pasa tiempo con ella. Quiérela y hazla sentir
sumamente importante. Reconoce que de no hacerlo impedirá tu vida de oración y
obstruirá sus respuestas 
viernes, 7 de julio de 2017
CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU
CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU “…EL SEÑOR ME HA
MANTENIDO CON VIDA
“…MI SIERVO CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU…”
(Números 14:24 RV 1960)
Caleb dijo a Moisés:
“…Subamos luego, y tomemos posesión de ella [la Tierra
Prometida], porque más podremos nosotros que ellos. Pero los hombres que
subieron con él… hablaron mal… diciendo: Vimos allí gigantes… Nosotros éramos,
a nuestro parecer, como langostas…” (Números 13:30-33).
Notemos dos actitudes opuestas, presentes en este episodio:
1) Una actitud de duda.
Diez de los doce espías volvieron diciendo: ‘No lo podemos
hacer’. Sin embargo, la mayoría no siempre tiene razón.
Si Dios te ha prometido algo, eso te pertenece, aunque estés
en minoría.
El informe de la mayoría aterrorizó al pueblo de Dios; les
entró una clase de amnesia espiritual y se olvidaron de los cuarenta años de
provisión sobrenatural. Y lo que es más grave, se llegaron a convencer de que
Egipto era en realidad “la tierra de leche y miel”: “¿Es poco que nos hayas
hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto?”
(Números 16:13).
¡Increíble! ¡Egipto era la tierra de hacer adobes y de
esclavitud, no de leche y miel!
¿Cuál era su problema?
Permitieron que su entorno ejerciera mayor influencia en
ellos que las promesas de Dios. Cuando sucede eso, te secas espiritualmente,
empiezas a quejarte y a decir cosas como:
‘Dios hizo milagros en el pasado, pero ya no los hace.’ La
consecuencia de su incredulidad fue que ninguno de ellos entró en la Tierra
Prometida, excepto Josué y Caleb.
2) Una actitud de fe.
Dios dijo: “Pero a mi siervo Caleb, por cuanto lo ha animado
otro espíritu y decidió ir detrás de mí, yo lo haré entrar en la tierra… y su
descendencia la tendrá en posesión” (Números 14:24).
Entonces, ¿Con cuál de las dos actitudes te identificas? 
jueves, 6 de julio de 2017
Cristiano, ¡Usa tu autoridad!
Cristiano, ¡Usa tu autoridad!
“…OS HE DADO AUTORIDAD SOBRE LAS FUERZAS DEL
ENEMIGO…” (Lucas 10:19
¿Eres el blanco de Satanás Te preguntas: ‘¿Por qué se molesta
siquiera con alguien como yo?’
La respuesta es: a causa de tu influencia como cristiano. La
influencia de Job le irritaba continuamente al Satanás. Un día Dios le dijo:
“¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él…?” (Job 1:8). Poco
después de esa conversación, Satanás atacó la salud de Job, a sus hijos, su
matrimonio y sus negocios. ¡Si eres favorecido por Dios, sin duda Satanás se
fijará también en ti!
Todo lo que glorifica a Dios enfurece a nuestro enemigo. Pero
tú posees el poder de vencerlo. Jesús dijo: “…Yo veía a Satanás caer del cielo
como un rayo…” (Lucas 10:18-19). Date cuenta de que no has sido llamado a
derrotar a Satanás; Jesús lo derrotó hace ya más de dos mil años. Tu misión es
hacer valer esa derrota todos los días. Jesús ya lo desarmó y lo exhibió
públicamente en la cruz (véase Colosenses 2:15).
Y eso es lo que Jesús hizo por ti en la cruz. Con su muerte y
su resurrección, le despojó al diablo de su poder y declaró: “Toda potestad me
es dada en el cielo y en la tierra… Por tanto, id…” (Mateo 28:18-19). Vete en
su poder, en su fuerza, en su nombre. Él te ha dado autoridad sobre el enemigo,
¡úsala! 
miércoles, 5 de julio de 2017
Cuida tus palabras
Cuida tus palabras
“EL QUE GUARDA… SU LENGUA, SU VIDA GUARDA DE ANGUSTIAS”
(Proverbios 21:23)
Si no quieres que la gente recuerde algo, no hables de ello.
Si no quieres que se hable de ello más tarde, no siembres las semillas en sus
mentes. Nos ahorraríamos muchos argumentos y disminuirían las tensiones si
fuéramos sabios para callar a tiempo. Para saber qué decir, cuándo decirlo y a
quién decírselo, guíate por los siguientes versículos bíblicos:
“Las palabras del chismoso son como bocados suaves que
penetran hasta las entrañas” (Proverbios 18:8); “La lengua apacible es árbol de
vida…” (Proverbios 15:4). “El que guarda su boca y su lengua, su vida guarda de
angustias” (Proverbios 21:23).
Ten cuidado al confesar tus pecados a otros. Seguro que eres
sincero, pero cuando te sientes herido, vulnerable y con necesidad de apoyo,
podrás dar pie a asuntos que quedarán como interrogantes en la mente del
oyente, aun después de haber dado las explicaciones pertinentes.
No podrás impedir que la gente te dispare, pero no les des
munición. Hay veces cuando es apropiado hablar abiertamente de algo. Jesús dijo
que cuando alguien peca contra ti, tienes que hacer tres cosas:
Primero, vete y habla con la persona en privado. Si ese paso
no surte efecto, llévate a dos o tres personas maduras contigo. Y si este paso
tampoco da resultado, lleva el asunto al liderazgo de la iglesia (véase Mateo
18:15-17).
Si tú has pecado, pide a Dios que te perdone, y Él así lo
hará. Luego pon tus miras en el futuro y deja todo lo demás en manos de Dios,
porque te puede liberar y también defender. Pero si Él elige no hacer ninguna
de las dos cosas, usará la situación para tu propio crecimiento personal. 
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