viernes, 1 de mayo de 2009

Derrota y muerte de Saúl


1 Samuel 31 -

CAPÍTULO XXXI
Versículos 1-7. Derrota y muerte de Saúl. 8-13. El cuerpo de Saúl rescatado por los hombres de Jabes de Galaad.

Vv. 1-7.No podemos juzgar el estado espiritual o eterno de nadie por la forma en que muere, porque en ésta, un mismo hecho ocurre para el justo y el impío.
Saúl no expresó preocupación por su alma eterna cuando estaba mal herido e incapaz de resistir o huir; sino sólo deseó que los filisteos no le insultaran ni le causaran dolor y se volvió en su propio asesino. Como el gran engaño del diablo es convencer a los pecadores, sometidos a grandes dificultades, que se refugien en este último acto de desesperación, bueno es fortalecer la mente contra esto, considerando seriamente su grave pecaminosidad ante Dios y sus consecuencias desgraciadas para la sociedad. Porque nuestra seguridad no está en nosotros mismos. Busquemos la protección del que guarda a Israel. Estemos alerta y orando; y pongámonos toda la armadura de Dios para soportar en el día malo y, habiendo hecho todo eso, resistir.

Vv. 8-13.La Escritura no menciona qué pasó con las almas de Saúl y sus hijos después que murieron; sólo se refiere a sus cuerpos: las cosas secretas no nos corresponden. Tiene poca importancia saber por qué medios morimos o lo que se hace con nuestros cuerpos muertos. Si nuestras almas son salvas, nuestros cuerpos resucitarán incorruptibles y gloriosos; pero no temer su ira, que es capaz de destruir cuerpo y alma en el infierno, es la suprema necedad y maldad. ¡Qué inútil es el respeto de los congéneres de los que están sufriendo la ira de Dios! ¡Aunque funerales pomposos, grandes monumentos y alabanzas humanas honren la memoria del difunto, el alma puede estar sufriendo en las regiones de las tinieblas y la desesperación! ¡Procuremos aquel honor que sólo viene de Dios.

jueves, 30 de abril de 2009

Seguridad en Cristo


Seguridad en Cristo

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.

1 Pedro 3:21

Así como el diluvio ahogó a todo el mundo menos a unos pocos en el juicio de Dios, así caerá sobre todos el juicio final. Pero los que están en Jesucristo pasaran por el juicio estando seguros. Estar en Cristo es como estar en el arca: "Navegamos seguros en medio de las tempestades del juicio".

El bautismo al que Pedro se refiere en el versículo de hoy está calificado por la declaración "no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios". El único bautismo que salva a una persona es el de la muerte y la resurrección de Jesucristo. Los creyentes mueren y son sepultados con Cristo debido a su unión con Él, y salen después al nuevo mundo de su resurrección.

El arca de Noé fue como una tumba; quienes estaban en ella murieron a su viejo mundo cuando entraron. Cuando salieron de ella, experimentaron algo parecido a una resurrección al entrar en un mundo nuevo. Eso, nos dice Pedro, es semejante a la experiencia de todo cristian espiritualmente entramos en Cristo y morimos al mundo del que vinimos, y un día resucitaremos a un mundo nuevo y a una vida nueva.

miércoles, 29 de abril de 2009

David objetado por los filisteos


1 Samuel 29 -

CAPÍTULO 29
Versículos 1-5. David objetado por los filisteos. 6-11. Despedido por Aquis.

Vv. 1-5.David tenía la esperanza secreta que el Señor le ayudara, y lo sacara de su problema, pero parece que el miedo del hombre influyó mucho cuando consintió en asistir a Aquis. Difícil es llegar cerca del borde del pecado sin caer en él. Dios inclinó a los príncipes de los filisteos para que se opusieran a que David fuera usado en la batalla. De este modo, el disgusto de ellos le hizo bien, cuando ningún amigo hubiera podido hacerle tanto bien.

Vv. 6-11.David tuvo rara vez una mayor liberación que cuando fue excusado de ese servicio que era un lazo para él. El pueblo de Dios debe comportarse siempre en forma tal que, si fuese posible, tenga buena fama de todos los que con él tratan: corresponde que se hable bien de quienes han actuado bien.

martes, 28 de abril de 2009

Jehová Shammah-"El Señor está allí


Jehová Shammah-EL SEÑOR ES SU
Para ser miembro de la iglesia verdadera de Dios, debe ser conocido por el nombre de Jehová Shammah-"El Señor está allí" (Ezequiel 48:35). Otros deben ser capaces de decir de ustedes, "Es claro para mí el Señor es con esta persona. Cada vez que lo veo, tengo la sensación de la presencia de Jesús. Su vida refleja la gloria de Dios ".

Si somos honestos, tenemos que admitir que no sentido, el dulce presencia del Señor en cada uno de nosotros muy a menudo. ¿Por qué? Pasan su tiempo los cristianos que participan en actividades religiosas-buena grupos de oración, estudios bíblicos, ministerios de extensión-y eso es muy loable. Pero muchos de estos mismos cristianos gastar poco o ningún tiempo en todo un ministerio para el Señor, en el armario secreto de la oración.

La presencia del Señor no puede ser falsa. Esto es cierto si se aplica a la vida del individuo o de un órgano de iglesia. Cuando hablo de la presencia de Dios, no estoy hablando de algún tipo de aura espiritual que rodea místicamente a una persona que viene o en un servicio religioso. Más bien, estoy hablando del resultado de la s simple pero potente a pie de la fe. Ya sea que se manifiesta en la vida de un cristiano o en toda una congregación, que provoca a la gente a tomar nota. Ellos mismos dicen, "Esta persona ha estado con Jesús", o "Esta congregación cree realmente lo que predican."

Se necesita mucho más que un pastor justos para producir un Jehová Shammah iglesia. Se necesita un justo, parada en el pueblo de Dios. Si un extraño trata de un servicio de la iglesia y dice: "Sentí la presencia de Jesús allí", puedes estar seguro de que no es sólo a causa de la predicación o de culto. Fue un justo congregación porque habían entrado en la casa de Dios, y la gloria del Señor se cumplen en medio de ellos.

lunes, 27 de abril de 2009

David se retira a Gat


1 Samuel 27 -

CAPÍTULO 27
Versículos 1-7. David se retira a Gat. 8-12. David engaña a Aquis.

Vv. 1-7.La incredulidad es un pecado que fácilmente asedia aun a los hombres buenos cuando hay luchas por fuera y temores por dentro; es difícil de superar. ¡Señor, aumenta nuestra fe! Podemos sonrojarnos al pensar que la palabra de un filisteo tuviera más valor que la palabra de un israelita, y que la ciudad de Gat fuera un refugio para un hombre bueno, cuando las ciudades de Israel le negaron un refugio seguro. David consiguió un lugar cómodo no sólo distante de Gat, sino en la frontera con Israel, donde podía mantener comunicación con sus compatriotas.

Vv. 8-12.David atacó algunos remanentes de las naciones sentenciadas mientras estuvo en territorio filisteo. La gente que mató estaba desde hacía mucho tiempo condenada a la destrucción.
A veces es sabio evitar la notoriedad pública, pero no debemos estar ociosos en ninguna situación. Siempre debemos tratar de hacer algo por la causa de Dios.
David ocultó esta expedición de Aquis. Pero una falacia que sirve al objetivo de una mentira es tan parecida a ella, como un hipócrita es a una persona profana; sólo tiene un mejor aspecto, y por consiguiente es más peligrosa. Sin embargo, aunque los creyentes manifiesten imperfecciones frecuentemente, nunca deben dejarse vencer, para renunciar al servicio de Dios y unirse a los intereses de sus enemigos o, finalmente, llegar a ser siervos del pecado y de Satanás. Pero ¡qué secuela de males siguen a la incredulidad! Cuando olvidamos las misericordias pasadas del Señor y sus promesas de gracia, seremos abrumados con temores deprimentes y, probablemente, seremos guiados a adoptar algún método deshonroso para librarnos de nuestros problemas. Nada puede establecernos tan eficazmente en un carácter y costumbres santas, y preservarnos de la confusión, como la dependencia firme e inconmovible de las promesas de Dios en Cristo Jesús.

domingo, 26 de abril de 2009

Sigue vivo


Sigue vivo

Pero vivificado en espíritu.

1 Pedro 3:18

El versículo de hoy hace una mención específica del espíritu de la vida de Jesucristo; no se refiere al Espíritu Santo. El apóstol Pedro está comparando lo que le ocurrió a la carne (o cuerpo) de Jesús con lo que le ocurrió a su espíritu. Su espíritu estaba vivo pero su carne estaba muerta.

Algunos piensan que "vivificado en espíritu" se refiere a la resurrección física de Cristo, pero eso necesitaría una declaración com "Siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en la carne". La resurrección fue un hecho espiritual y físico. Así que lo que Pedro quiere decir es que, aunque Cristo estaba físicamente muerto, su espíritu seguía vivo.

En la cruz, el espíritu de Cristo experimentó una breve separación de Dios. Él dij "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mt. 27:46). Sin embargo, la separación terminó pronto, ya que poco después del lamento de nuestro Señor, Él dij "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lucas 23:46). De modo que ya su espíritu no estaba separado de Dios; le fue entregado al Padre.

1 Pedro 3:19

Cristo fue a predicar un triunfante sermón antes de su resurrección el domingo por la mañana. El verbo "predicó" en el versículo de hoy se refiere a hacer una proclamación o anunciar un triunfo. En los tiempos antiguos, un heraldo iba delante de generales y reyes en la celebración de victorias militares, anunciando a todos las victorias que se ganaron en la batalla.

Eso fue a hacer Jesucristo; no a predicar el evangelio, sino a anunciar su triunfo sobre el pecado, la muerte, el infierno, los demonios y Satanás. No fue a ganar almas, sino a proclamar la victoria sobre el enemigo. A pesar del injusto sufrimiento al que lo sometieron, Él pudo anunciar la victoria definitiva sobre el pecado y la muerte para usted y para mí.

sábado, 25 de abril de 2009

La muerte de Samuel


1 Samuel 25 -

CAPÍTULO 25
Versículos 1. La muerte de Samuel. 2-11. El pedido de David; la negación grosera de Nabal. 12-17. La intención de David de destruir a Nabal. 18-31. Abigail lleva un regalo a David. 32-39. Él se tranquiliza-Nabal muere. 39-44. David toma por esposa a Abigail.

V. 1.Todo Israel lamentó a Samuel y tenían razón. Él oraba diariamente por ellos. Tienen corazones duros quienes pueden enterrar a los ministros fieles sin pena, los que no sienten como pérdida suya a quienes han orado por ellos, y les han enseñado el camino del Señor.

Vv. 2-11.No hubiéramos sabido de Nabal si nada hubiera pasado entre él y David. Obsérvese su nombre, Nabal, “necio”, porque eso significa. Las riquezas hacen que los hombres se vean grandes ante los ojos del mundo, pero para quien ve correctamente, Nabal se veía muy bajo. No tenía honor ni honestidad; era vulgar, de mal temperamento e irritable; malo en sus hechos, duro y opresor; hombre que no le importaba qué fraude o violencia usaba para ganar y atesorar. ¡Qué poca razón tenemos para anhelar la riqueza de este mundo, cuando un vulgar como Nabal tiene abundancia, y hombres tan buenos como David sufren necesidad! -David puso como argumento los bondadosos servicios dispensados a los pastores de Nabal. Considerando que los hombres de David estaban en angustia y en deuda, inquietos y con escasez de provisiones, fue la buena administración de David lo que les impidió saquear. Nabal se dejó llevar por el apasionamiento, como tienden a hacerlo los hombres codiciosos, cuando se le pidió algo, pensando así cubrir un pecado con otro; y, maltratando al pobre, se excusan para no socorrerlos. Pero Dios no puede ser burlado. Que esto nos ayude a soportar los reproches y los malentendidos con paciencia y buen ánimo, y nos haga flexibles; con frecuencia ha sido la suerte de los excelentes de la tierra.
Nabal insiste mucho en la propiedad de las provisiones de su mesa. ¿No puede hacer con lo suyo como le plazca? Erramos si pensamos que somos señores absolutos de lo que tenemos y que podemos hacer lo que nos plazca con ello. No; no somos sino mayordomos, y debemos usarlo como se nos manda, recordando que no es nuestro sino de Aquel que nos lo encomendó.

Vv. 12-17.Dios es bueno con el malo e ingrato, ¿por qué nosotros no podemos ser como Él? David decidió destruir a Nabal y todo lo que le pertenecía. ¿Es esta tu voz, oh David? ¿Había estado tanto tiempo en la escuela de la aflicción, donde debió aprender la paciencia y, sin embargo, sigue tan apasionado? En otros momentos, era sereno y considerado, pero se enardece tanto por unas pocas palabras duras, que procura destruir una familia entera. ¿Qué es de los mejores hombres, cuando Dios los deja librados a sí mismos, para que puedan saber lo que hay en sus corazones? ¡Qué necesario es orar, Señor, no nos metas en tentación!

Vv. 18-31.Abigail expió con un regalo la negativa de Nabal al pedido de David. La conducta de ella fue muy sumisa. La sumisión pacifica grandes ofensas. Ella se pone en el lugar de un penitente, y de alguien que ruega. No podía excusar la conducta de su marido. Ella no depende de sus razonamientos, sino de la gracia de Dios para ablandar a David y espera que la gracia obre poderosamente. Le dice que estaba por debajo de él vengarse de un enemigo tan débil y despreciable como Nabal, que así como no le haría ningún bien, tampoco podía hacerle mal alguno.
Ella predice el final glorioso de los problemas presentes de David. Dios preservará tu vida; por tanto, no te conviene quitarle la vida a nadie, injusta e innecesariamente, en especial del pueblo de tu Dios y Salvador. Abigail guarda este argumento para el final por ser poderoso ante un hombre tan bueno; que mientras menos ceda a su pasión, más contribuirá a la paz y tranquilidad de su propia conciencia. Muchos han hecho en el ardor de su ira lo que desearán mil veces deshacer. La dulzura de la venganza pronto se vuelve amargura. Cuando somos tentados a pecar, debemos considerar cómo lo veremos cuando lo pensemos después.

Vv. 32-39.David da gracias a Dios por enviarle esta feliz interferencia en un camino de pecado. Quien sea que nos salga al encuentro con un consejo, orientación, consuelo, advertencia o reproche oportuno, debemos ver que Dios lo envía. Debemos estar muy agradecidos por esas felices providencias que son medios para impedirnos pecar. La mayoría piensa bastante si tomarán el reproche con paciencia, pero pocos lo toman con gratitud y elogian a quienes lo dan y lo aceptan como un favor. Mientras más cerca estemos de cometer pecado, mayor es la misericordia de una llamada oportuna de atención. Los pecadores suelen estar muy seguros cuando más peligran.
Estaba muy ebrio. Señal de que era Nabal, un necio, que no podía disfrutar de algo sin abusar de ello; que no podía ser afable con sus amigos sin convertirse en bestia. No hay señal más segura de que un hombre tiene poca sabiduría ni forma más segura de destruir lo poco que tenga, que beber en exceso. A la mañana siguiente, ¡cómo ha cambiado! Su corazón que anoche estaba alegre con el vino, a la mañana siguiente estaba pesado como piedra; tan engañosos son los placeres carnales, que pronto pasa la risa del necio; el final de ese alborozo es angustia. Los ebrios se entristecen cuando reflexionan en su propia necedad.
Unos diez días después el Señor atacó a Nabal para que muriera. David bendijo a Dios por haberle impedido matar a Nabal. La tristeza del mundo, el orgullo avergonzado y la conciencia aterrada pone fin al gozo del lujurioso y apartan al codicioso de su riqueza; pero, cualquiera sea el arma, el Señor golpea a los hombres con la muertes cuando le place.

Vv. 39-44.Abigail creía que David sería rey de Israel y apreciaba mucho su carácter piadoso y excelente. Consideró honorable su propuesta de matrimonio y ventajosa para ella, a pesar de sus dificultades actuales. Con gran humildad e indudablemente de acuerdo con las costumbres de la época, ella consintió, dispuesta a compartir sus tribulaciones. De esta manera, quienes se unen a Cristo deben estar dispuestos a sufrir con Él creyendo que después reinarán con Él.