martes, 1 de enero de 2019

¿QUÉ ES LA SABIDURÍA Y CÓMO ADQUIRIRLA?


¿QUÉ ES LA SABIDURÍA Y CÓMO ADQUIRIRLA?
Recibid mi enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella", Proverbios 8:10-11
La sabiduría es tan importante en la vida que sin ella andamos a ciegas, ella nos da la percepción correcta de las cosas. Tener sabiduría es mirar claramente las cosas para aplicar lo verdadero y lo justo en cada situación.
La sabiduría humana trata de encontrar en su limitada percepción la razón última de las cosas, el sentido de la vida, el propósito de nuestra existencia, algo que los filósofos de este mundo han querido explicar, sin éxito; solo conjeturas y supuestos confusos que han llegado a túneles sin salida.
La sabiduría verdadera va más allá de un simple concepto, porque ésta inicia cuando respetamos y aplicamos los principios de Dios (Proverbios 1:7); no tenerlos en cuenta es simplemente caer en la necedad y en la incoherencia de la sabiduría del mundo. ¨Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres¨, (1 Corintios 1:25).
La sabiduría de Dios se reveló en la cruz, Cristo en sí mismo es sabiduría y poder de Dios (1 Corintios 1:24), por tanto, si queremos adquirir sabiduría necesitamos que Cristo more en nuestro corazón mediante la fe en Él.
Luego, mediante el estudio, la meditación en su Palabra y con su Espíritu recibido en nuestro corazón, gracias a la fe en Cristo, somos dirigidos para crecer espiritualmente cuando aplicamos la sabiduría de Dios en cada aspecto de nuestra vida, como una semilla que es puesta en el terreno del corazón y va creciendo hasta dar fruto.
Por tanto, el primer paso para adquirir sabiduría es reconocer a Cristo nuestro Salvador, y luego obedecer todo lo que nos ha dejado en su Palabra (Mateo 28:20). Así hallaremos la vida eterna y recibiremos las bendiciones de Dios; pero si rechazamos esta sabiduría colocamos nuestra vida en peligro. (Proverbios 8:35-36.   Oración.
Amado Señor, guíame con tu Espíritu Santo a tener presente y aplicar todo lo que has escrito en tu Palabra. Amén.     Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 31 de diciembre de 2018

ENVÍAME A MÍ SEÑOR


ENVÍAME A MÍ SEÑOR
Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.", Isaías 6:8-10
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados", Hechos 26:16-18
Realmente es demasiado el desconocimiento de su Palabra. El mensaje claro y certero del evangelio, muchos lo han convertido en una invitación a una religiosidad y práctica ritual, que nada tienen que ver con el nuevo nacimiento predicado por el Señor Jesús.
Por esto Dios busca hombres y mujeres valientes, que se preparen para hacer su voluntad, estudiando con diligencia su Palabra para salir al mundo a dar testimonio de la Luz, el amor y la verdad; antes que el mundo sea consumido por la oscuridad, la impiedad y mentira.
¿Quién está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, a aceptar el llamado de su amor? ¿Permitiremos entonces que el mal se lleve las vidas de muchos sólo por nuestra indiferencia y mediocridad? No, Dios es paciente y no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento, por esto nos llama para que vayamos y anunciemos su Palabra, para que con diligencia demos ejemplo, y con argumentos espirituales centrados en la Biblia, les expliquemos a otros de qué se trata el arrepentimiento, el perdón de pecados y como recibirlo por medio de la fe en Cristo.  Oración
Señor, no quiero quedarme quieto ante tanta maldad, tanto dolor que observo a diario, quiero ser instrumento de tu verdad, límpiame, instrúyeme y envíame a mí. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 30 de diciembre de 2018

CÓMO SER SANTO


CÓMO SER SANTO                                                                  
    
porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:16
La idea que hemos aprendido de alguien santo es que es una persona especial, que, al ser muy buena, Dios la consagra como santo y se le puede rendir culto y hacer oraciones, pero esto es equivocado. De acuerdo a la Biblia, no se da culto a las criaturas sino sólo a Dios. Romanos 1:25, Salmo 115).
Cualquier persona puede ser santo si cree en el hijo de Dios, pues Él es el que santifica, por medio de su sangre preciosa nos compró para que todos los que creamos seamos “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9).
Todos estamos llamados a ser santos, todos los cristianos son santos y al mismo tiempo son llamados a ser santos; en 1 Corintios 1:2 dice claramente,  a los santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos. No es posible ser santo para ir a Dios, sino ir a Cristo para ser santo, pues sólo mediante la fe en su muerte y resurrección somos apartados para Dios y sellados con su Espíritu.
No es un privilegio reservado para algunas personas especiales, sino que Dios en su gran amor quiere que todos los hombres sean salvos y que lleguen al conocimiento de la verdad. 1 Timoteo 2:4).
Así que todos podemos ser santos no por lo que hacemos o hallamos hecho, sino por lo que el Hijo de Dios hizo en la cruz. Esta es una verdad que debe cambiar la perspectiva de nuestra relación con Dios, ya que “es en esa voluntad que somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Hebreos 10:10).
No sólo nos salvó, sino que nos hizo santos, nos apartó para Él. Entonces, cómo no amarle y obedecer a su llamado, de seguir santificándonos en su Palabra para servirle con toda diligencia y con toda pureza, pues sin santidad nadie verá a Dios. Hebreos 12:14).   Oración.
Señor gracias porque me has santificado, me has consagrado para tu servicio, me has apartado del mal y ya no tengo que ser esclavo del pecado. Sigue santificando mi vida y mi pensamiento por medio de tu Palabra de verdad. Amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 29 de diciembre de 2018

VIENDO LA VIDA CON LOS OJOS DE LA FE


VIENDO LA VIDA CON LOS OJOS DE LA FE               Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí", Gálatas 2:20
Cuando somos salvados por Cristo y Él habita en nuestro corazón, hemos pasado de la muerte a la vida, hemos muerto a nuestro propio yo, y ahora nuestra vida está en Él. Tiene verdadero sentido nuestra vida cuando dejamos de pensar en nosotros mismos. Es decir, cuando vivimos no solo con base a nuestros deseos egoístas, sino que vivimos para agradarle a Dios. Esto es lo que significa “andar por fe”, no vivir nuestra vida para agradarnos a nosotros mismos o agradar a otros, sino para agradarle a Él. (2 Corintios 5:7-9).
La fe es el elemento principal de nuestra vida; ahora, lo que escrito está, define lo que pensaremos y lo que en consecuencia lo que haremos.
Si reflexionamos profundamente, lo que hacíamos antes sin Dios, era basado en conceptos del mundo, nuestras relaciones con otras personas eran conducidas por nuestras emociones, por nuestra tendencia al pecado; el motor que nos impulsaba tenía un combustible de mentiras y falsas ambiciones temporales y por esto las consecuencias eran de dolor y había un vacío en nuestra existencia.
Pero ahora nos guía la verdad, nos guía Cristo mismo, por eso declara que Él es La Luz verdadera, porque cuando Él está en nosotros son abiertos nuestros ojos para ver la realidad. La fe es por lo tanto la verdadera manera de ver la vida.
Cualquier actividad que hagas, estudio, trabajo, relaciones personales, puedes verlo claramente con los ojos de la fe, haciendo lo que haces para agradarle a Él y para sus propósitos. Ora porque cada paso que des, sea con Jesús y para Jesús, entonces tu vida tendrá un sentido verdadero, un propósito con recompensas y en consecuencia para la eternidad.  Oración.
Señor quiero mirar la vida con tu Palabra, ser guiado para que lo que yo haga, tenga un verdadero sentido y propósito, para agradarte y servirte. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 28 de diciembre de 2018

DIOS NO TIENE LA CULPA


DIOS NO TIENE LA
CULPA                                                                                                                                                      La insensatez del hombre pervierte su camino y enfurece su corazón contra el Señor.", Proverbios 19:3
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.", Santiago 1:13-15
Muchas personas se enojan contra Dios, culpándolo de la situación por la que están pasando, “a mí me tocó esta vida”, pero también echándole la culpa a algo que no existe, a la suerte, “a mí me tocó esta suerte…”, culpan al destino o a la suerte, a una falsa causalidad o a la casualidad. Esto se conoce como fatalismo y es algo predominante en cultos paganos,
La Biblia nos revela las profundidades del corazón del hombre, mostrándonos que somos responsables morales de lo que hacemos, si bien no podemos cambiarnos nosotros mismos, somos responsables de aceptar el plan de Dios o rechazarlo, somos responsables moralmente de ser personas de fe o seguir en la incredulidad (Juan 20:27, Ezequiel 18:20).
Contundentemente la escritura nos enseña acerca de esta responsabilidad moral: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Juan 3:17-18).
Si no aprobamos tener en cuenta a Dios, tendremos una mente reprobada, con tendencia solo al mal, a seguir los deseos equivocados, lo que desembocará en conductas perversas con consecuencias de dolor y muerte, recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.”. (Romanos 1:18-32)
Dios no tiene la culpa, pero si nos quita la culpa por medio de la fe en Jesús. Así que no vivamos resentidos contra Dios, porque es de nosotros la responsabilidad de ir a la Luz, para que sean abiertos nuestros ojos, no sea que luego seamos de aquellos a los cuales se les diga que: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.” (Juan 3:19).  Oración.
Señor, tú quitaste la culpa por mis pecados por medio de tu hijo Jesús, en la cruz me has liberado y ya no soy condenado. Guíame para vivir de acuerdo a tu plan y servirte con todas mis fuerzas. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 27 de diciembre de 2018

NO RETROCEDER, NO RENDIRSE.


NO RETROCEDER, NO RENDIRSE.                                                                                                                                         Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”, hebreos 10:38-39
En cuántas situaciones de la vida hemos querido tirar la toalla, incluso hemos dejado de orar o nuestras oraciones manifiestan solo quejas y preocupación. Pero la fe que hemos recibido por el evangelio de Cristo, nos da la confianza en que, así como Él venció nosotros también; tenemos un gran tesoro en la Palabra de Dios, en la fe y el amor en Cristo Jesús (2 Timoteo 1:13-14), por tanto, debemos retener cada enseñanza, cada promesa que nos da la escritura, pues en esto está la fuerza para no retroceder, para no rendirnos. “No nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos.” (Gálatas 6:9).
Por esto, a pesar de los sufrimientos y las pruebas, no decaigamos, no dejemos que el desánimo logre parar nuestra carrera de la fe, peleemos esta buena batalla con las armas y los dones que hemos recibido; la recompensa que nos espera es mucho más de lo que podemos pedir o entender.
Aprendamos de Jesús que a pesar del sufrimiento que estaba pasando, por el gozo de obtener la salvación para todos los que creen en su nombre, no se detuvo; ahora está sentado a la derecha del Padre intercediendo por nosotros, dándonos la fortaleza para seguir.
Cada prueba, cada lágrima, cada sufrimiento nos hace más fuerte, si las enfrentamos tomados de su mano nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia, y la perseverancia produce carácter probado, y el carácter probado produce esperanza.” (Romanos 5:3-4).
Así que, si estás pasando por una situación difícil, no te rindas, no retrocedas, si el que venció la muerte está contigo, ¿quién contra ti?   Oración.
Gracias Señor porque tú me das la confianza para seguir, tu aumentas mis fuerzas, si tú estás a mi diestra permaneceré firme. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 26 de diciembre de 2018

VERDAD Y LA MENTIRA


PREPARADOS PARA DISTINGUIR ENTRE LA VERDAD Y LA MENTIRA                                                                   Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en
estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 1:19-21
La Biblia es un libro que alumbra como una antorcha puesta en la noche más oscura, si no la tenemos en cuenta, andamos en la oscuridad, en la confusión que generan nuestros sentidos al percibir las cosas por lo que aparentan y no por lo que son.
Fue escrita para que tuviéramos acceso a la fe y a la verdad de un Dios infinito. Fe para creer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y para que, al creer, tengamos vida eterna en su nombre. (Juan 20:31).
En sus páginas está escrito muchas cosas que sucedieron como ejemplo y para nuestra enseñanza, que nos ayudan a estar preparados en estos últimos tiempos, donde la oscuridad reina en el mundo, y no es tarea fácil distinguir entre la verdad y la mentira, entre lo bueno y lo malo, porque hasta la oscuridad se disfraza de luz.
¿Cómo vamos a enfrentar el mundo presente, si no tenemos en nuestra mente y corazón la Palabra de Dios?
Así que sin dudar y con toda diligencia, preparémonos para enfrentar el mundo actual, por medio de un constante y esforzado estudio de las escrituras. Enseñemos la Palabra de nuestro Salvador Jesucristo con amabilidad, correcta argumentación y sin fanatismos. Esto definirá quiénes serán engañados y quiénes serán liberados de la mentira. Oración.
Señor, guíame para distinguir en tu Palabra entre lo falso y lo verdadero, para no caer en engaños y malas conductas con consecuencias dolorosas, gracias por enseñarme por medio de tu Espíritu todo lo que has dejado escrito, para ser un hombre libre e íntegro. Amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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