e probado y quiero mas de TU ESPÍRITU
viernes, 9 de octubre de 2009
Separados del mundo
Separados del mundo
[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
Hebreos 11:26
Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.
Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales. La prueba del agua
También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.
Romanos 5:3--4
Los joyeros usan "la prueba del agua" como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero diamante.
A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca.
[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
Hebreos 11:26
Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.
Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales. La prueba del agua
También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.
Romanos 5:3--4
Los joyeros usan "la prueba del agua" como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero diamante.
A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca.
jueves, 8 de octubre de 2009
Al Cordero Lealtad
esas muertes sirvieron para ganar almas para CRISTO yo doy gracias por estos hermanos que DIOS los lleno de su ESPÍRITU
Genesis 29
Genesis 29 -
CAPÍTULO 29
Versículos 1-8. Jacob llega al pozo de Harán. 9-14. Su encuentro con Raquel-Labán lo atiende. 15-30. El contrato de Jacob por Raquel-El engaño de Labán. 31-35. Los hijos de Lea.
Vv. 1-8.Jacob prosiguió alegre su viaje después de la dulce comunión que tuvo con Dios en Betel. La providencia lo llevó al campo donde tenían que abrevar los rebaños de su tío. Lo que se dice del cuidado de los pastores por sus ovejas puede recordarnos la tierna preocupación que nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, tiene por su rebaño, la iglesia; pues Él es el buen Pastor que conoce a sus ovejas y a quien ellas conocen. La piedra de la boca del pozo era para cerrarlo; el agua era escasa, no estaba ahí para que cualquiera la usara: pero los intereses particulares no nos deben impedir que nos ayudemos unos a otros. Cuando se juntaban todos los pastores con sus rebaños, entonces, juntos, como buenos vecinos, abrevaban a sus rebaños. La ley de clemencia al hablar tiene un poder obligatorio, Proverbios xxxi, 26. Jacob fue bien educado con estos extranjeros y halló que ellos eran bien educados con él.
Vv. 9-14.Vea aquí la humildad y laboriosidad de Raquel. Nadie tiene que avergonzarse del trabajo honesto y útil, ni debe impedírselo la preferencia de alguien. Cuando Jacob comprendió que ésta era su parienta, estuvo muy dispuesto a servirla.
Labán, aunque no del mejor humor, le dio la bienvenida y se dio por satisfecho con el relato que Jacob le hizo de sí mismo. Aunque evitemos estar neciamente dispuestos a creer todo lo se nos diga, debemos tener cuidado de ser suspicaces en forma poco caritativa.
Vv. 15-30.En el mes que Jacob se pasó como huésped, no estuvo ocioso. Dondequiera estemos es bueno ocuparnos en algo útil. Labán estaba deseoso de que Jacob siguiera con él. No se debe sacar ventaja de las relaciones con los subordinados; es nuestro deber recompensarlos.
Jacob hizo saber a Labán el afecto que tenía por su hija Raquel. Careciendo de bienes mundanos con los cuales dotarla, promete siete años de servicio. El amor hace cortos y fáciles los servicios largos y difíciles; de ahí que leemos del trabajo del amor, Hebreos vi, 10. Si sabemos valorar la felicidad del cielo, los sufrimientos de este tiempo presente serán como nada para nosotros. Una era de trabajo no será sino unos pocos días para los que aman a Dios y anhelan la venida de Cristo.
Jacob, que se había aprovechado de su padre, ahora es utilizado por Labán, su suegro, con un engaño parecido. De aquí, que por injusto que haya sido Labán, el Señor fue justo: ver Jueces i, 7. Aun los justos, si dan un paso en falso, así les paga Dios en la tierra. Muchos que como Jacob no son desengañados por la persona, en sus matrimonios, pronto se hallan, para su gran dolor, desencantados por el carácter. La elección de esta relación debe hacerse con buen consejo y pensamiento por ambas partes. Hay razones para creer que la excusa de Labán no era cierta. Su modo de zanjar la cuestión empeoró lo malo. Jacob se vio llevado al problema de las muchas esposas. Él no podía rechazar a Raquel porque la había desposado; mucho menos podía rechazar a Lea. Todavía no había un mandamiento expreso contra casarse con más de una esposa. Era pecado de ignorancia en los patriarcas, pero no justifica la misma costumbre actual cuando la voluntad de Dios está claramente dada a conocer por la ley divina, Levítico xviii, 18, y más plenamente desde que, por nuestro Salvador, pueden unirse solamente un hombre y una mujer, 1 Corintios vii, 2.
Vv. 31-35. Los nombres que Lea da a sus hijos expresaban su respeto y consideración tanto hacia Dios y hacia su esposo. Rubén, o Mira un hijo , con este pensamiento, Ahora mi marido me amará; Leví, o unido con la expectativa de que Esta vez mi marido se unirá conmigo. El afecto mutuo es a la vez el deber y el consuelo de la relación conyugal; y los compañeros de yugo deben considerar el agradarse uno a otro, 1 Corintios vii, 33, 34. Ella reconoce, agradecida, la bondadosa providencia de Dios al escucharla. En todo lo que nos sostenga y consuele en las aflicciones o se ocupe de nuestra liberación de ellas, es Dios quien debe ser reconocido en eso. Llamó Judá a su cuarto hijo, o alabanza diciendo, Esta vez alabaré a Jehová. De este, según la carne, es que vino Cristo. Cualquiera sea la razón de nuestro regocijo debe ser el tema de nuestra acción de gracias. Los favores frescos deben apresurarnos a alabar a Dios por los favores anteriores. Esta vez alabaré a Jehová más y mejor de lo que lo he hecho. Todas nuestras alabanzas deben centrarse en Cristo, como objeto de ellas y como Mediador de ellas. Él descendió, según la carne, de aquel cuyo nombre era “Alabanza”, y Él es nuestra alabanza. ¿Está Cristo formado en mi corazón? Esta vez alabaré a Jehová.
CAPÍTULO 29
Versículos 1-8. Jacob llega al pozo de Harán. 9-14. Su encuentro con Raquel-Labán lo atiende. 15-30. El contrato de Jacob por Raquel-El engaño de Labán. 31-35. Los hijos de Lea.
Vv. 1-8.Jacob prosiguió alegre su viaje después de la dulce comunión que tuvo con Dios en Betel. La providencia lo llevó al campo donde tenían que abrevar los rebaños de su tío. Lo que se dice del cuidado de los pastores por sus ovejas puede recordarnos la tierna preocupación que nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, tiene por su rebaño, la iglesia; pues Él es el buen Pastor que conoce a sus ovejas y a quien ellas conocen. La piedra de la boca del pozo era para cerrarlo; el agua era escasa, no estaba ahí para que cualquiera la usara: pero los intereses particulares no nos deben impedir que nos ayudemos unos a otros. Cuando se juntaban todos los pastores con sus rebaños, entonces, juntos, como buenos vecinos, abrevaban a sus rebaños. La ley de clemencia al hablar tiene un poder obligatorio, Proverbios xxxi, 26. Jacob fue bien educado con estos extranjeros y halló que ellos eran bien educados con él.
Vv. 9-14.Vea aquí la humildad y laboriosidad de Raquel. Nadie tiene que avergonzarse del trabajo honesto y útil, ni debe impedírselo la preferencia de alguien. Cuando Jacob comprendió que ésta era su parienta, estuvo muy dispuesto a servirla.
Labán, aunque no del mejor humor, le dio la bienvenida y se dio por satisfecho con el relato que Jacob le hizo de sí mismo. Aunque evitemos estar neciamente dispuestos a creer todo lo se nos diga, debemos tener cuidado de ser suspicaces en forma poco caritativa.
Vv. 15-30.En el mes que Jacob se pasó como huésped, no estuvo ocioso. Dondequiera estemos es bueno ocuparnos en algo útil. Labán estaba deseoso de que Jacob siguiera con él. No se debe sacar ventaja de las relaciones con los subordinados; es nuestro deber recompensarlos.
Jacob hizo saber a Labán el afecto que tenía por su hija Raquel. Careciendo de bienes mundanos con los cuales dotarla, promete siete años de servicio. El amor hace cortos y fáciles los servicios largos y difíciles; de ahí que leemos del trabajo del amor, Hebreos vi, 10. Si sabemos valorar la felicidad del cielo, los sufrimientos de este tiempo presente serán como nada para nosotros. Una era de trabajo no será sino unos pocos días para los que aman a Dios y anhelan la venida de Cristo.
Jacob, que se había aprovechado de su padre, ahora es utilizado por Labán, su suegro, con un engaño parecido. De aquí, que por injusto que haya sido Labán, el Señor fue justo: ver Jueces i, 7. Aun los justos, si dan un paso en falso, así les paga Dios en la tierra. Muchos que como Jacob no son desengañados por la persona, en sus matrimonios, pronto se hallan, para su gran dolor, desencantados por el carácter. La elección de esta relación debe hacerse con buen consejo y pensamiento por ambas partes. Hay razones para creer que la excusa de Labán no era cierta. Su modo de zanjar la cuestión empeoró lo malo. Jacob se vio llevado al problema de las muchas esposas. Él no podía rechazar a Raquel porque la había desposado; mucho menos podía rechazar a Lea. Todavía no había un mandamiento expreso contra casarse con más de una esposa. Era pecado de ignorancia en los patriarcas, pero no justifica la misma costumbre actual cuando la voluntad de Dios está claramente dada a conocer por la ley divina, Levítico xviii, 18, y más plenamente desde que, por nuestro Salvador, pueden unirse solamente un hombre y una mujer, 1 Corintios vii, 2.
Vv. 31-35. Los nombres que Lea da a sus hijos expresaban su respeto y consideración tanto hacia Dios y hacia su esposo. Rubén, o Mira un hijo , con este pensamiento, Ahora mi marido me amará; Leví, o unido con la expectativa de que Esta vez mi marido se unirá conmigo. El afecto mutuo es a la vez el deber y el consuelo de la relación conyugal; y los compañeros de yugo deben considerar el agradarse uno a otro, 1 Corintios vii, 33, 34. Ella reconoce, agradecida, la bondadosa providencia de Dios al escucharla. En todo lo que nos sostenga y consuele en las aflicciones o se ocupe de nuestra liberación de ellas, es Dios quien debe ser reconocido en eso. Llamó Judá a su cuarto hijo, o alabanza diciendo, Esta vez alabaré a Jehová. De este, según la carne, es que vino Cristo. Cualquiera sea la razón de nuestro regocijo debe ser el tema de nuestra acción de gracias. Los favores frescos deben apresurarnos a alabar a Dios por los favores anteriores. Esta vez alabaré a Jehová más y mejor de lo que lo he hecho. Todas nuestras alabanzas deben centrarse en Cristo, como objeto de ellas y como Mediador de ellas. Él descendió, según la carne, de aquel cuyo nombre era “Alabanza”, y Él es nuestra alabanza. ¿Está Cristo formado en mi corazón? Esta vez alabaré a Jehová.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Genesis 28
Genesis 28
CAPÍTULO 28
Versículos 1-5. Isaac manda a Jacob a Padan-aram. 6-9. Esaú se casa con la hija de Ismael. 10-15. La visión de Jacob. 16-19. La piedra de Betel. 20-22. El voto de Jacob.
Vv. 1-5.Jacob tenía promesas de bendiciones para este mundo y para el venidero pero sale para trabajar en forma ardua. Esto lo ayudó a corregirse por el fraude perpetrado a su padre. La bendición le será conferida, pero tendrá agudo dolor por el curso indirecto tomado para obtenerla.
Jacob es despedido por su padre con un solemne encargo. Él no debe tomar esposa de las hijas de Canaán: Los que profesan la religión no deben casarse con quienes no se preocupan por la fe. Además, le da una bendición solemne. Isaac lo había bendecido antes sin querer; ahora lo hace deliberadamente. Esta bendición es más completa que la anterior; es una bendición evangélica. Esta promesa apunta tan alto como el cielo, del cual Canaán era un tipo. Esa era la patria mejor que Jacob y los demás patriarcas tenían en vista.
Vv. 6-9.Los buenos ejemplos impresionan aun al profano y malo. Pero Esaú pensó complacer a sus padres en una cosa para expiar los otros males cometidos. Los corazones carnales son dados a creerse tan buenos como debieran ser porque en algún aspecto no son tan malos como pudieran haber sido.
Vv. 10-15.La conducta de Jacob hasta ahora, según el relato, no era la de alguien que simplemente tiene temor de Dios y confia en Él. Pero ahora, con problemas, obligado a huir, sólo buscó a Dios para que le permita estar a salvo y poder acostarse a dormir a la intemperie con su cabeza sobre una piedra. Todo creyente verdadero debe estar dispuesto a arreglarse con la almohada de Jacob, supuesto que pueda tener la visión de Jacob. El tiempo de Dios para visitar a su gente con sus consolaciones es cuando están completamente privados de otros consuelos y de otros consoladores.
Jacob vio una escalera que iba de la tierra al cielo, los ángeles subiendo y bajando por ella y al mismo Dios en lo alto de ella. Esto representa: -1. La providencia de Dios, por la cual se mantiene un intercambio constante entre el cielo y la tierra. Esto hace saber a Jacob que él tenía a la vez un buen guía y un buen guardián.
2. La mediación de Cristo. Él es esta escalera; el pie en la tierra es su naturaleza humana; lo alto en el cielo es su naturaleza divina. Cristo es el Camino; todos los favores de Dios vienen a nosotros y todos nuestros servicios van a Él por Cristo, Juan i, 51. Por este camino los pecadores se acercan al trono de la gracia con aceptación. Por fe vemos este camino y, en oración, nos acercamos a él. En respuesta a la oración recibimos todas las necesarias bendiciones de la providencia y la gracia. No tenemos camino para llegar al cielo sino por Cristo. Cuando el alma, por fe, puede ver estas cosas, entonces, todo lugar se volverá agradable y toda perspectiva, gozosa. Él nunca nos dejará hasta que su última promesa sea cumplida para nuestra felicidad eterna.
Dios habló ahora consoladoramente a Jacob. Le habló desde lo alto de la escalera. Todas las felices nuevas que recibimos del cielo vienen por medio de Jesucristo. El Mesías debía venir de Jacob. Cristo es la gran bendición del mundo. Todos los que son bendecidos, son bendecidos en Él, y nadie, de ninguna familia queda fuera de la bendición en Él sino aquellos que se excluyen a sí mismos. Jacob tenía que temer el peligro de su hermano Esaú, pero Dios promete guardarle. Él tenía un largo viaje por delante a un país desconocido pero, “He aquí, yo estoy contigo”y Dios promete traerlo de vuelta a esta tierra. Parecía abandonado por todos sus amigos, pero Dios le dio esta seguridad, Yo no te dejaré. Dios nunca abandona al que ama.
Vv. 16-19.Dios se manifestó Él mismo y su favor a Jacob cuando éste dormía. El Espíritu, como el viento, sopla cuando y donde quiere, y la gracia de Dios, como el rocío no se retrasa para los hijos de los hombres. Jacob procuró superarse a partir de la visita que Dios le hizo. Doquiera estemos, en la ciudad o en el desierto, en la casa o en el campo, en la tienda o en la calle, podemos mantener nuestra relación con el Cielo, si no es así, es nuestra propia falta. Pero mientras más veamos de Dios, más causa tendremos para un santo temblor delante de Él.
Vv. 20-22.En esta ocasión Jacob formuló un solemne voto. Obsérvese lo siguiente: -1. La fe de Jacob. Él confía que Dios estará con él y que le guardará; él confía en esto.
2. La moderación de Jacob en sus deseos. No pide ropa suave ni carne exquisita. Si Dios nos da mucho, tenemos que estar agradecidos y usarlo para Él; si nos da poco, tenemos que estar contentos y disfrutar alegremente de Él en lo poco.
3. La piedad de Jacob y su consideración de Dios, que se ven en lo que deseó, que Dios estuviera con Él y le guardara. No tenemos que desear más para que nos haga cómodos y felices. También su resolución es aferrarse al Señor como su Dios del pacto. Cuando recibimos más que la gracia común de Dios, debemos abundar en gratitud para Él. El diezmo es una proporción adecuada para consagrar a Dios y emplearla para Él aunque puede ser más o menos, según Dios nos prospere, 1 Corintios xvi, 2. Entonces, ¡recordemos nuestros Beteles, cómo estamos comprometidos por votos solemnes a rendirnos al Señor, para tomarlo por nuestro Dios y consagrar todo lo que tenemos y somos para su gloria!
CAPÍTULO 28
Versículos 1-5. Isaac manda a Jacob a Padan-aram. 6-9. Esaú se casa con la hija de Ismael. 10-15. La visión de Jacob. 16-19. La piedra de Betel. 20-22. El voto de Jacob.
Vv. 1-5.Jacob tenía promesas de bendiciones para este mundo y para el venidero pero sale para trabajar en forma ardua. Esto lo ayudó a corregirse por el fraude perpetrado a su padre. La bendición le será conferida, pero tendrá agudo dolor por el curso indirecto tomado para obtenerla.
Jacob es despedido por su padre con un solemne encargo. Él no debe tomar esposa de las hijas de Canaán: Los que profesan la religión no deben casarse con quienes no se preocupan por la fe. Además, le da una bendición solemne. Isaac lo había bendecido antes sin querer; ahora lo hace deliberadamente. Esta bendición es más completa que la anterior; es una bendición evangélica. Esta promesa apunta tan alto como el cielo, del cual Canaán era un tipo. Esa era la patria mejor que Jacob y los demás patriarcas tenían en vista.
Vv. 6-9.Los buenos ejemplos impresionan aun al profano y malo. Pero Esaú pensó complacer a sus padres en una cosa para expiar los otros males cometidos. Los corazones carnales son dados a creerse tan buenos como debieran ser porque en algún aspecto no son tan malos como pudieran haber sido.
Vv. 10-15.La conducta de Jacob hasta ahora, según el relato, no era la de alguien que simplemente tiene temor de Dios y confia en Él. Pero ahora, con problemas, obligado a huir, sólo buscó a Dios para que le permita estar a salvo y poder acostarse a dormir a la intemperie con su cabeza sobre una piedra. Todo creyente verdadero debe estar dispuesto a arreglarse con la almohada de Jacob, supuesto que pueda tener la visión de Jacob. El tiempo de Dios para visitar a su gente con sus consolaciones es cuando están completamente privados de otros consuelos y de otros consoladores.
Jacob vio una escalera que iba de la tierra al cielo, los ángeles subiendo y bajando por ella y al mismo Dios en lo alto de ella. Esto representa: -1. La providencia de Dios, por la cual se mantiene un intercambio constante entre el cielo y la tierra. Esto hace saber a Jacob que él tenía a la vez un buen guía y un buen guardián.
2. La mediación de Cristo. Él es esta escalera; el pie en la tierra es su naturaleza humana; lo alto en el cielo es su naturaleza divina. Cristo es el Camino; todos los favores de Dios vienen a nosotros y todos nuestros servicios van a Él por Cristo, Juan i, 51. Por este camino los pecadores se acercan al trono de la gracia con aceptación. Por fe vemos este camino y, en oración, nos acercamos a él. En respuesta a la oración recibimos todas las necesarias bendiciones de la providencia y la gracia. No tenemos camino para llegar al cielo sino por Cristo. Cuando el alma, por fe, puede ver estas cosas, entonces, todo lugar se volverá agradable y toda perspectiva, gozosa. Él nunca nos dejará hasta que su última promesa sea cumplida para nuestra felicidad eterna.
Dios habló ahora consoladoramente a Jacob. Le habló desde lo alto de la escalera. Todas las felices nuevas que recibimos del cielo vienen por medio de Jesucristo. El Mesías debía venir de Jacob. Cristo es la gran bendición del mundo. Todos los que son bendecidos, son bendecidos en Él, y nadie, de ninguna familia queda fuera de la bendición en Él sino aquellos que se excluyen a sí mismos. Jacob tenía que temer el peligro de su hermano Esaú, pero Dios promete guardarle. Él tenía un largo viaje por delante a un país desconocido pero, “He aquí, yo estoy contigo”y Dios promete traerlo de vuelta a esta tierra. Parecía abandonado por todos sus amigos, pero Dios le dio esta seguridad, Yo no te dejaré. Dios nunca abandona al que ama.
Vv. 16-19.Dios se manifestó Él mismo y su favor a Jacob cuando éste dormía. El Espíritu, como el viento, sopla cuando y donde quiere, y la gracia de Dios, como el rocío no se retrasa para los hijos de los hombres. Jacob procuró superarse a partir de la visita que Dios le hizo. Doquiera estemos, en la ciudad o en el desierto, en la casa o en el campo, en la tienda o en la calle, podemos mantener nuestra relación con el Cielo, si no es así, es nuestra propia falta. Pero mientras más veamos de Dios, más causa tendremos para un santo temblor delante de Él.
Vv. 20-22.En esta ocasión Jacob formuló un solemne voto. Obsérvese lo siguiente: -1. La fe de Jacob. Él confía que Dios estará con él y que le guardará; él confía en esto.
2. La moderación de Jacob en sus deseos. No pide ropa suave ni carne exquisita. Si Dios nos da mucho, tenemos que estar agradecidos y usarlo para Él; si nos da poco, tenemos que estar contentos y disfrutar alegremente de Él en lo poco.
3. La piedad de Jacob y su consideración de Dios, que se ven en lo que deseó, que Dios estuviera con Él y le guardara. No tenemos que desear más para que nos haga cómodos y felices. También su resolución es aferrarse al Señor como su Dios del pacto. Cuando recibimos más que la gracia común de Dios, debemos abundar en gratitud para Él. El diezmo es una proporción adecuada para consagrar a Dios y emplearla para Él aunque puede ser más o menos, según Dios nos prospere, 1 Corintios xvi, 2. Entonces, ¡recordemos nuestros Beteles, cómo estamos comprometidos por votos solemnes a rendirnos al Señor, para tomarlo por nuestro Dios y consagrar todo lo que tenemos y somos para su gloria!
martes, 6 de octubre de 2009
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