domingo, 3 de mayo de 2009

David coronado rey en Hebrón


2 Samuel 2 -

CAPÍTULO 2
Versículos 1-7. David coronado rey en Hebrón. 8-17. Abner corona rey a Is-boset-Batalla entre los hombres de Abner y Joab. 18-24. Abner mata a Asael. 25-32. Ambos bandos retroceden.

Vv. 1-7.Después de morir Saúl, muchos se unieron a David en Siclag, 1 Crónicas xii, 22, pero él confió en Dios, que le prometió el reino, que se lo iba a dar a su tiempo y a su manera. Sin embargo, la segura esperanza de la promesa de Dios iniciará buenas empresas. Si yo fuese elegido para la corona de vida, no se sigue que, ‘entonces, no hago nada’sino, ‘entonces haré todo lo que Dios me mande’. Este buen uso hizo David de su elección y así actuarán todos los elegidos de Dios.
En todos nuestros viajes y cambios es consolador ver que Dios va delante nuestro; y podemos hacerlo, si por fe y la oración lo ponemos por delante de nosotros. Él dirigió el sendero de David conforme a la promesa. David ascendió paulatinamente: de esta manera, el reino del Mesías, el Hijo de David, se establece gradualmente; Él es el Señor de todo, pero aún no vemos todas las cosas sometidas a Él.

Vv. 8-17.En general, la nación rechazó a David. Por este medio, preparó el Señor a su siervo para su futuro honor y utilidad; y quedó demostrada la tendencia de la verdadera piedad en su conducta, a pesar de experimentar diversas dificultades. David fue en esto un tipo de Cristo, porque Israel no se sometería a Él, aunque había sido ungido por el Padre para ser Príncipe y Salvador de ellos.
Abner quiso decir, que los jóvenes luchen delante de nosotros, cuando dijo “levántense ahora los jóvenes, y maniobren delante de nosotros”: así los necios se burlan del pecado. Pero es indigno de ser llamado humano el que puede jugar así con la sangre humana.

Vv. 18-24.La muerte suele llegar por los caminos menos sospechados. ¡A menudo somos traicionados por las hazañas que nos enorgullecen! La velocidad de Asael, de la cual tanto presumía, no le sirvió; más bien apresuró su final.

Vv. 25-32.Abner llama la atención a Joab sobre las malas consecuencias de una guerra civil. Quienes se toman a la ligera tales luchas antinaturales, hallarán que son amargura para todos los involucrados. ¡Cuán fácil es que los hombres usen la razón cuando les conviene, pero no la usan si les resulta inconveniente! —¡Véase cómo el curso de los acontecimientos altera el propósito de los hombres! Lo mismo que parecía grato en la mañana, por la noche se ve deprimente.
Los más dado a entablar una contienda, se arrepentirán antes que haya terminado, y hubiera sido mejor dejarla antes de meterse en ella, como aconseja Salomón. Esto vale para todo pecado: ¡oh, que los hombres consideraran a tiempo lo que al final traerá amargura! -Aquí se menciona el funeral de Asael. Aquí se hace distinción entre el polvo de algunos y el de otros, pero en la resurrección no habrá diferencia sino entre los santos y los impíos, la cual perdurará.

sábado, 2 de mayo de 2009

Una conciencia limpia


Una conciencia limpia

¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Hebreos 9:14

Nuestra seguridad en Cristo resulta de "la aspiración de una buena conciencia hacia Dios" (1 P. 3:21). La palabra griega para "aspiración" se refiere a un compromiso, en este caso estando de acuerdo en cumplir ciertas buenas condiciones exigidas por Dios antes de ser puesto en el arca de seguridad (Cristo).

A las personas no regeneradas las condenan su conciencia. Alguien que pide a Dios una buena conciencia está hastiado de su pecado y desea ser liberado de la carga de culpabilidad que lleva. Tiene un temor agobiante del juicio venidero y sabe que solo Dios puede librarlo. Él desea la limpieza que se efectúa mediante la sangre de Cristo (cp. He. 10:22). Así que se arrepiente de su pecado y pide perdón.

Cuando Cristo sufrió en la cruz, el infierno lanzó toda su furia contra Él, y los impíos desahogaron su odio contra Él. Pero a través de ese sufrimiento Él sirvió como arca de seguridad para los redimidos de todas las épocas. Y como triunfalmente dio salvación mediante su sufrimiento, estamos seguros en Él.

viernes, 1 de mayo de 2009

Derrota y muerte de Saúl


1 Samuel 31 -

CAPÍTULO XXXI
Versículos 1-7. Derrota y muerte de Saúl. 8-13. El cuerpo de Saúl rescatado por los hombres de Jabes de Galaad.

Vv. 1-7.No podemos juzgar el estado espiritual o eterno de nadie por la forma en que muere, porque en ésta, un mismo hecho ocurre para el justo y el impío.
Saúl no expresó preocupación por su alma eterna cuando estaba mal herido e incapaz de resistir o huir; sino sólo deseó que los filisteos no le insultaran ni le causaran dolor y se volvió en su propio asesino. Como el gran engaño del diablo es convencer a los pecadores, sometidos a grandes dificultades, que se refugien en este último acto de desesperación, bueno es fortalecer la mente contra esto, considerando seriamente su grave pecaminosidad ante Dios y sus consecuencias desgraciadas para la sociedad. Porque nuestra seguridad no está en nosotros mismos. Busquemos la protección del que guarda a Israel. Estemos alerta y orando; y pongámonos toda la armadura de Dios para soportar en el día malo y, habiendo hecho todo eso, resistir.

Vv. 8-13.La Escritura no menciona qué pasó con las almas de Saúl y sus hijos después que murieron; sólo se refiere a sus cuerpos: las cosas secretas no nos corresponden. Tiene poca importancia saber por qué medios morimos o lo que se hace con nuestros cuerpos muertos. Si nuestras almas son salvas, nuestros cuerpos resucitarán incorruptibles y gloriosos; pero no temer su ira, que es capaz de destruir cuerpo y alma en el infierno, es la suprema necedad y maldad. ¡Qué inútil es el respeto de los congéneres de los que están sufriendo la ira de Dios! ¡Aunque funerales pomposos, grandes monumentos y alabanzas humanas honren la memoria del difunto, el alma puede estar sufriendo en las regiones de las tinieblas y la desesperación! ¡Procuremos aquel honor que sólo viene de Dios.

jueves, 30 de abril de 2009

Seguridad en Cristo


Seguridad en Cristo

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.

1 Pedro 3:21

Así como el diluvio ahogó a todo el mundo menos a unos pocos en el juicio de Dios, así caerá sobre todos el juicio final. Pero los que están en Jesucristo pasaran por el juicio estando seguros. Estar en Cristo es como estar en el arca: "Navegamos seguros en medio de las tempestades del juicio".

El bautismo al que Pedro se refiere en el versículo de hoy está calificado por la declaración "no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios". El único bautismo que salva a una persona es el de la muerte y la resurrección de Jesucristo. Los creyentes mueren y son sepultados con Cristo debido a su unión con Él, y salen después al nuevo mundo de su resurrección.

El arca de Noé fue como una tumba; quienes estaban en ella murieron a su viejo mundo cuando entraron. Cuando salieron de ella, experimentaron algo parecido a una resurrección al entrar en un mundo nuevo. Eso, nos dice Pedro, es semejante a la experiencia de todo cristian espiritualmente entramos en Cristo y morimos al mundo del que vinimos, y un día resucitaremos a un mundo nuevo y a una vida nueva.

miércoles, 29 de abril de 2009

David objetado por los filisteos


1 Samuel 29 -

CAPÍTULO 29
Versículos 1-5. David objetado por los filisteos. 6-11. Despedido por Aquis.

Vv. 1-5.David tenía la esperanza secreta que el Señor le ayudara, y lo sacara de su problema, pero parece que el miedo del hombre influyó mucho cuando consintió en asistir a Aquis. Difícil es llegar cerca del borde del pecado sin caer en él. Dios inclinó a los príncipes de los filisteos para que se opusieran a que David fuera usado en la batalla. De este modo, el disgusto de ellos le hizo bien, cuando ningún amigo hubiera podido hacerle tanto bien.

Vv. 6-11.David tuvo rara vez una mayor liberación que cuando fue excusado de ese servicio que era un lazo para él. El pueblo de Dios debe comportarse siempre en forma tal que, si fuese posible, tenga buena fama de todos los que con él tratan: corresponde que se hable bien de quienes han actuado bien.

martes, 28 de abril de 2009

Jehová Shammah-"El Señor está allí


Jehová Shammah-EL SEÑOR ES SU
Para ser miembro de la iglesia verdadera de Dios, debe ser conocido por el nombre de Jehová Shammah-"El Señor está allí" (Ezequiel 48:35). Otros deben ser capaces de decir de ustedes, "Es claro para mí el Señor es con esta persona. Cada vez que lo veo, tengo la sensación de la presencia de Jesús. Su vida refleja la gloria de Dios ".

Si somos honestos, tenemos que admitir que no sentido, el dulce presencia del Señor en cada uno de nosotros muy a menudo. ¿Por qué? Pasan su tiempo los cristianos que participan en actividades religiosas-buena grupos de oración, estudios bíblicos, ministerios de extensión-y eso es muy loable. Pero muchos de estos mismos cristianos gastar poco o ningún tiempo en todo un ministerio para el Señor, en el armario secreto de la oración.

La presencia del Señor no puede ser falsa. Esto es cierto si se aplica a la vida del individuo o de un órgano de iglesia. Cuando hablo de la presencia de Dios, no estoy hablando de algún tipo de aura espiritual que rodea místicamente a una persona que viene o en un servicio religioso. Más bien, estoy hablando del resultado de la s simple pero potente a pie de la fe. Ya sea que se manifiesta en la vida de un cristiano o en toda una congregación, que provoca a la gente a tomar nota. Ellos mismos dicen, "Esta persona ha estado con Jesús", o "Esta congregación cree realmente lo que predican."

Se necesita mucho más que un pastor justos para producir un Jehová Shammah iglesia. Se necesita un justo, parada en el pueblo de Dios. Si un extraño trata de un servicio de la iglesia y dice: "Sentí la presencia de Jesús allí", puedes estar seguro de que no es sólo a causa de la predicación o de culto. Fue un justo congregación porque habían entrado en la casa de Dios, y la gloria del Señor se cumplen en medio de ellos.

lunes, 27 de abril de 2009

David se retira a Gat


1 Samuel 27 -

CAPÍTULO 27
Versículos 1-7. David se retira a Gat. 8-12. David engaña a Aquis.

Vv. 1-7.La incredulidad es un pecado que fácilmente asedia aun a los hombres buenos cuando hay luchas por fuera y temores por dentro; es difícil de superar. ¡Señor, aumenta nuestra fe! Podemos sonrojarnos al pensar que la palabra de un filisteo tuviera más valor que la palabra de un israelita, y que la ciudad de Gat fuera un refugio para un hombre bueno, cuando las ciudades de Israel le negaron un refugio seguro. David consiguió un lugar cómodo no sólo distante de Gat, sino en la frontera con Israel, donde podía mantener comunicación con sus compatriotas.

Vv. 8-12.David atacó algunos remanentes de las naciones sentenciadas mientras estuvo en territorio filisteo. La gente que mató estaba desde hacía mucho tiempo condenada a la destrucción.
A veces es sabio evitar la notoriedad pública, pero no debemos estar ociosos en ninguna situación. Siempre debemos tratar de hacer algo por la causa de Dios.
David ocultó esta expedición de Aquis. Pero una falacia que sirve al objetivo de una mentira es tan parecida a ella, como un hipócrita es a una persona profana; sólo tiene un mejor aspecto, y por consiguiente es más peligrosa. Sin embargo, aunque los creyentes manifiesten imperfecciones frecuentemente, nunca deben dejarse vencer, para renunciar al servicio de Dios y unirse a los intereses de sus enemigos o, finalmente, llegar a ser siervos del pecado y de Satanás. Pero ¡qué secuela de males siguen a la incredulidad! Cuando olvidamos las misericordias pasadas del Señor y sus promesas de gracia, seremos abrumados con temores deprimentes y, probablemente, seremos guiados a adoptar algún método deshonroso para librarnos de nuestros problemas. Nada puede establecernos tan eficazmente en un carácter y costumbres santas, y preservarnos de la confusión, como la dependencia firme e inconmovible de las promesas de Dios en Cristo Jesús.