martes, 14 de julio de 2009

Hebreos 13


Hebreos 13 -

CAPÍTULO 13
Versículos 1-6. Exhortaciones a diversos deberes y a estar contentos con lo que asigna la providencia. 7-15. A respetar las instrucciones de los pastores fieles, con advertencia contra de ser descarriados por doctrinas extrañas. 16-21. Más exhortaciones a los deberes que se relacionan con Dios, nuestro prójimo y los que están en autoridad sobre nosotros en el Señor. 22-25. Esta epístola es para ser considerada con toda seriedad.

Vv. 1-6.El designio de Cristo al darse por nosotros, es adquirir un pueblo peculiar, celoso de buenas obras; la religión verdadera es el lazo de amistad más firme. Estas son algunas serias exhortaciones a diversos deberes cristianos, especialmente el contentamiento. El pecado opuesto a esta gracia y deber es la codicia, un deseo excesivamente apasionado de la riqueza de este mundo, unido a la envidia hacia los que tienen más que nosotros. Teniendo tesoros en el cielo podemos estar contentos con las pocas cosas de aquí. Los que no pueden estar así, no estarán contentos aunque Dios mejore su situación. Adán estaba en el paraíso, pero no estaba contento; algunos ángeles no estaban contentos en el cielo, pero el apóstol Pablo, aunque humillado y vacío, había aprendido a estar contento en todo estado, en cualquier estado. Los cristianos tienen razón para estar contentos con su suerte actual. Esta promesa contiene la suma y la sustancia de todas las promesas: “No te desampararé ni te dejaré”. En el lenguaje original hay no menos de cinco negativas juntas para confirmar la promesa: el creyente verdadero tendrá la presencia bondadosa de Dios consigo en la vida, en la muerte, y por siempre. Los hombres no pueden hacer nada contra Dios, y Dios puede hacer que resulte para bien todo lo que los hombres hacen contra su pueblo.

Vv. 7-15.Las instrucciones y el ejemplo de los ministros que terminaron sus testimonios en forma honorable y consoladora, deben ser recordadas en particular por los que les sobreviven. Aunque algunos de sus ministros estaban muertos, otros moribundos, aun así la gran Cabeza, y Sumo Sacerdote de la Iglesia, el Obispo de sus almas, vive siempre y siempre es el mismo. Cristo es el mismo de la época del Antiguo Testamento y del evangelio, y siempre será así para su pueblo: igualmente misericordioso, poderoso y absolutamente suficiente. Él aún llena al hambriento, alienta al tembloroso y da la bienvenida a los pecadores arrepentidos; aún rechaza al soberbio y al de la justicia propia, aborrece la pura confesión y enseña a todos los que salva, a amar la justicia y a odiar la iniquidad.
Los creyentes deben procurar que sus corazones estén establecidos por el Espíritu Santo en una dependencia simple de la libre gracia, que consolará sus corazones y los hará resistentes al engaño.
Cristo es nuestro Altar y nuestro Sacrificio; Él santifica el don. La cena del Señor es la fiesta de la pascua del evangelio.
Habiendo mostrado que mantener la ley levítica conforme a sus propias reglas, impediría que los hombres fueran al altar de Cristo, el apóstol agrega: Salgamos, pues, a Él, fuera del campamento, fuera de la ley ceremonial, del pecado, del mundo y de nosotros mismos. Viviendo por fe en Cristo, apartados para Dios por medio de su sangre, separémonos voluntariamente de este mundo malo. El pecado, los pecadores, la muerte no dejarán que continuemos aquí por mucho tiempo más; por tanto, salgamos ahora por fe y busquemos en Cristo el reposo y la paz que este mundo no nos puede proporcionar. Llevemos nuestros sacrificios a este altar y a este nuestro Sumo Sacerdote, y ofrezcámoslo por su intermedio. Siempre debemos ofrecer el sacrificio de alabanza a Dios. En estos se cuentan la alabanza, la oración y la acción de gracias.

Vv. 16-21.Conforme a lo que podamos, tenemos que dar para las necesidades de las almas y de los cuerpos de los hombres: Dios aceptará estas ofrendas con agrado, y aceptará y bendecirá a los que ofrendan por medio de Cristo.
El apóstol expresa en seguida cual es el deber de ellos para con los ministros vivos: obedecerles y someterse a ellos en la medida que sea conforme a la idea y voluntad de Dios dadas a conocer en su palabra. Los cristianos no deben pensar que saben demasiado, que son demasiado buenos o demasiado grandes para aprender. El pueblo debe escudriñar las Escrituras, y en la medida que los ministros enseñen conforme a esa regla, deben recibir sus instrucciones como palabra de Dios que obra en los que creen. Interesa a los oyentes que la cuenta que sus ministros den de sí mismos sea con gozo y no con tristeza. Los ministros fieles entregarán sus propias almas, porque la ruina de un pueblo infiel y estéril recaerá sobre sus propias cabezas.
Mientras el pueblo ore con más fervor por sus ministros, más beneficio pueden esperar de su ministerio. La buena conciencia respeta todos los mandamientos de Dios y todo nuestro deber. Los que tienen esta buena conciencia necesitan, sin embargo, las oraciones de los demás. Cuando los ministros van a un pueblo que ora por ellos, van con mayor satisfacción para sí y éxito para el pueblo. Debemos procurar con oración todas nuestras misericordias.
Dios es el Dios de paz, completamente reconciliado a los creyentes; Él ha abierto camino a la paz y la reconciliación de sí con los pecadores, y que ama la paz en la tierra, especialmente en sus iglesias. Él es el Autor de la paz espiritual en los corazones y las conciencias de su pueblo. —¡Qué pacto más firme es aquel que tiene su fundamento en la sangre del Hijo de Dios! El perfeccionamiento de los santos en toda buena obra es la gran cosa deseada por y para ellos; y que ellos puedan ser, en el largo plazo, equipados para el empleo y la dicha del cielo. No hay cosa buena obrada en nosotros que no sea la obra de Dios. Nada bueno obra Dios en nosotros sino por medio de Cristo por amor a Él y a su Espíritu.

Vv. 22-25.Tan malos son los hombres, aun los creyentes, por los restos de su corrupción, que necesitan que se les estimule y se les exhorte a oír cuando se les entrega la doctrina más importante y consoladora, para su propio bien, y con las pruebas más convincentes, para que la reciban y no se descaminen con ella, la descuiden o la rechacen.
Bueno es que la ley del amor santo y la bondad sea escrita en los corazones de los cristianos, los unos a los otros. La religión enseña el civismo verdadero y la buena crianza a los hombres. No es de temperamento malo ni descortés. Que el favor de Dios esté con vosotros y que su gracia obre continuamente en vosotros y con vosotros, dando los frutos de la santidad como las primicias de la gloria.

lunes, 13 de julio de 2009

Honrarse los unos a los otros


Honrarse los unos a los otros

En cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
Romanos 12:10
Si usted está consagrado al amor fraternal, es obvio que usted les dará preferencia a los demás creyentes. Eso quiere decir que usted tendrá una genuina humildad y no tendrá "más alto concepto de sí que el que debe tener" (Ro. 12:3; vea también Fil. 2:3). También significa que usted dará honra a sus hermanos en Cristo y tomará la iniciativa de ponerlos en primer lugar.
No halagará a otro creyente simplemente con la esperanza de que lo halague a usted también o para congraciarse con él. Más bien le expresará sincero aprecio, respeto y amor como un hermano en la fe y miembro de la familia de Dios. tenemos que orar los unos por los otros. Rom 15:30 Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, 1Co 14:15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. 2Co 13:7 Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados. Efe 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; Col 4:3 orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, necesitamos las oraciones de los hermanos. debemos saber que nuestra guerra es contra principados y potestades.y necesitamos estar unidos el cuerpo de CRISTO que es la iglesia.

domingo, 12 de julio de 2009

No Te Ahogues


No Te Ahogues
________________________________________
Jeremías 4:31 Porque oí un grito como de mujer de parto, angustia como de primeriza; era el grito de la hija de Sión que se ahogaba, y extendía sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí, porque desfallezco ante los asesinos!

INTRODUCCIÓN
En este texto, se puede percibir la angustia de esta mujer, de su grito como un ahogo que era por la presión de los asesinos. Su angustia es como de una primeriza, es como de alguien que nunca ha pasado por esta responsabilidad, este dolor, este temor por su futuro. Y este ahogo no se refiere a la de ahogarse en el agua, sino al ahogo que pueden causar las persecuciones y los asesinos de nuestras vidas. Al enfrentar esta realidad, nos damos cuenta que el pueblo cristiano va a ser atacado para que su vida termine, para ahogarnos, pero nosotros no estamos diseñados para ahogarnos.

Génesis 1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. En el original la palabra tiniebla significaMiseria, persecución, desgracia, maldad, calamidad Estas tinieblas habían dado una cobertura a todo el planeta, La palabra movíasignifica revoloteaba, incubaba, tremolaba una bandera de victoria pero el Espíritu de Dios estaba sobre la superficie de las aguas, mostrándonos que por el Espíritu de Dios que tenemos adentro, las aguas no nos van a ahogar porque vamos a estar sobre las aguas, no debajo de ellas. Las aguas de las tinieblas no nos van a ahogar. Nada nos va a ahogar.

Las cosas que quieren ahogar al cristiano son las siguientes:

I. PERSECUCIÓN
Cuando recordamos al pueblo de Dios liberado por Moisés, cuyo nombre significa “Salvado por las Aguas” nos damos cuenta que él siempre fue atacado con el propósito de ahogarlo, de matarlo. Desde antes que él naciese, hubo un decreto para matar a todos los niños. Pero el pudo sobrevivir, entonces podemos decir que Moisés fue librado de morir ahogado. R60 Hebreos 11:23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. Cuando tenía tres meses de edad y continuaba la persecución de muerte, los padres calafatearon una pequeña arca de junco y lo pusieron en el río Nilo, que tipifica la corriente del mundo; y ni aún esta corriente pudo ahogarlo, sino que sobrevivió. Y cuando continuamos estudiando la vida de Moisés, vemos que se encontró en muchas situaciones en que los asesinos trataron de ahogarlo.

Cuando Moisés salió de Egipto (el mundo) con el pueblo y el faraón los perseguía para volverlos a esclavizar o matarlos se encontraron atrapados de frente con el Mar Rojo que los iba a ahogar si trataban de cruzarlo, pero el Señor lo abrió y pudieron cruzar en seco y ahogó a los que los perseguían. Los asesinos que trataron de ahogarlos terminaron ahogados. Nuevamente fue salvado de morir ahogado. Hebreos 11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

Cuando Moisés estaba en las aguas de Meriba, el pueblo empezó a desfallecer, a murmurar y a querer ahogar la fe de Moisés, por haber salido de Egipto, del mundo y quisieron regresar a Egipto. Hebreos 11:27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible Cuanta gente quiere ahogar nuestra fe, y no es gente del mundo, sino gente del pueblo de Dios, que cuando están en el desierto quieren ahogar la fe y hasta regresar al mundo porque piensan que morirán en el desierto. Las aguas de Meriba tampoco pudieron ahogarlo.

Puede haber persecución, pueden haber ataques contra nuestra vida, podemos estar en angustias, sentirnos atrapados, sentirnos ahogados por el desierto o las pruebas pero Dios nos dice hoy: NO SE VAN A AHOGAR. Vamos a seguir adelante. El enemigo y asesino de nuestras vidas quiso destruir la vida de Moisés, ahogarlo con persecución, para impedir el propósito tan grande que Dios tenía para su vida, pero Dios lo hizo prevalecer y así mismo hará con nosotros porque tenemos propósitos en EL.

II. VIOLENCIA
SRV Génesis 6:5 Y vió Jehová que la maldad (malicia) de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 11 La tierra estaba corrompida delante de Dios; estaba llena de violencia. 13 Entonces Dios dijo a Noé: "He decidido el final de toda carne, porque la tierra está llena de violencia por culpa de ellos. He aquí que los destruiré junto con la tierra.

En los tiempos de Noé, como ahora, la tierra estaba llena de violencia. Cuando se habla de violencia se refiere a la fuerza física y a la perversión sexual. Y esa fue la razón por la que Dios envió el diluvio en el tiempo de Noé, para destruir la humanidad. Toda la humanidad fue ahogada por la violencia que había; familias enteras, niños, ancianos, animales, todos se ahogaron, con excepción de la familia de Noé y el haber construido el arca para salvar su familia lo convirtió en héroe de la fe. R60 Hebreos 11:7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.

Nada nos va a ahogar, porque Dios nos hace estar con nuestra familia, dentro del arca sobre la superficie de las aguas. RVA Génesis 7:18 Las aguas crecieron y se incrementaron tanto sobre la tierra que el arca flotaba sobre la superficie de las aguas. Así que no temamos a las corrientes de las aguas del mundo que quieran ahogarnos, porque como dice la Biblia: RVA Hechos 16:31 Ellos dijeron: --Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa.
Entonces confiemos en su promesa, descansemos en que las palabras de Dios son vida y son verdad, no nos ahogaremos ni nosotros ni nuestra familia. Gen 7:7 Entonces entró Noé en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, a causa de las aguas del diluvio. Dios va a actuar con cada uno de nosotros y por familias. Las aguas de la Violencia no nos van a ahogar.

III. MIEDO
RVA Mateo 14:28 Entonces le respondió Pedro y dijo: --Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29 Y él dijo: --Ven. Pedro descendió de la barca y caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. 30 Pero al ver el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó diciendo: --¡Señor, sálvame! 31 De inmediato Jesús extendió la mano, le sostuvo y le dijo: --¡OH hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Nosotros no estamos para vivir bajo el agua, sino para estar sobre ella, sobre todo aquello que nos agobia, sobre los problemas, sobre las presiones, como Pedro, uno de los discípulos de Jesús. El orden de los acontecimientos con Pedro no fue que no caminó, se hundió y tuvo miedo, sino que caminó, tuvo miedo y se hundió. El pudo caminar sobre las aguas, pero el miedo al viento fuerte y la duda lo hicieron que se hundiera. El miedo nos quiere ahogar. Pedro era un pescador, acostumbrado a estar en el agua pero vino la tormenta, el viento fuerte y cuando eso pasa hay que ir a buscar a Jesús. Mientras Pedro iba a Jesús él caminó sobre las aguas pero tuvo miedo y comenzó a hundirse. Nos puede dar miedo ir a Jesucristo porque sabemos que tenemos que renunciar a muchos deleites terrenales y carnales y además nos da miedo el fallarle a Dios porque sabemos que somos débiles, Pedro gritó con angustia, como la mujer del principio, porque se ahogaba pero Dios nos dice que caminemos sobre las aguas hacia él, con nuestra mirada puesta sobre él, porque el nos sostendrá, no nos dejará ni nos desamparará, no importa lo que diga la gente, ni aún lo usted piense, porque él calmará toda angustia. Cuando sintamos que todo se está acabando y nuestra barca hundiendo, no miremos los vientos, no miremos las olas, sino que proclamemos a Cristo y su palabra y digamos: “No me voy a ahogar”. La barca puede ser su casa, su familia, su ministerio, pero es terrible tener todo y que Jesús no esté en allí, porque cuando Jesús entra en el arca, toda tormenta se calma, así que no dejemos que Jesús se salga de nuestra barca.

IV. ESPÍRITUS INMUNDOS
RVA Marcos 5:1 Fueron a la otra orilla del mar a la región de los gadarenos. 2 Apenas salido él de la barca, de repente le salió al encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo. 12 Y le rogaron diciendo: --Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos. 13 Jesús les dio permiso. Y los espíritus inmundos salieron y entraron en los cerdos, y el hato se lanzó al mar por un despeñadero, como dos mil cerdos, y se ahogaron en el mar.

Esta es una historia de la misericordia de Jesús sobre la vida de un endemoniado gadareno. Jesús lo liberó de una legión de espíritus inmundos que lo atormentaban y permitió que entraran en unos cerdos que fueron ahogados en el mar, en lugar de él. Van a haber espíritus inmundos que pueden atormentarnos, vicios que puedan hacernos gritar y herirnos, pero Dios no permitirá que seamosahogados por esos Espíritus Inmundos, sino que nos va a liberar de angustias, tormentos, espíritus inmundos y demonios. No estamos hechos para ahogarnos en esta tierra.

V. DEUDA Y ESCASEZ
RVA Mateo 18:28 Pero al salir, aquel siervo halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y asiéndose de él, le ahogaba diciendo: "Paga lo que debes." 29 Entonces su consiervo, cayendo, le rogaba diciendo: "¡Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré!” Las deudas y la escasez quieren ahogarnos, y pueden hacer que tomemos decisiones que pueden destruir a nuestra familia, porque cuando esto nos acontece lo que pensamos es irnos a otro país, a otro lugar a trabajar y separar la familia. Las deudas no nos van a ahogar. Tomemos como ejemplo a Noemí, que estaba en Belén, la casa del pan, había hambre en ese momento en el país, y en vez de buscar a Jehovah Jireh el Proveedor, se fue con su esposo y sus dos hijos a otra ciudad. Esto en vez de ser un bien para ella y su familia, la destruyó, por lo que regresó sola y amargada a la casa del pan.

La forma de salir de los momentos de escasez y de las deudas es sembrando en Dios, porque hay una ley universal de la siembra y la cosecha; que el que siembra, cosecha, y de usted depende si quiere cosechar mucho o poco. Dios es legal y fiel a su palabra, y si él lo ha dicho, él lo hará. RVA Eclesiastés 11:1 Echa tu pan sobre las aguas, porque después de muchos días lo volverás a encontrar. 6 En la mañana siembra tu semilla, y por la tarde no dejes reposar tu mano; porque tú no sabes cuál será mejor, si esto o lo otro, o si ambas cosas son igualmente buenas.

Debemos entender que las cosas espirituales no son iguales a las terrenales, y que a nuestros propios ojos es difícil sembrar cuando no tenemos, o tenemos poco, pero Dios quiere ver fe en nuestras obras; y además sembrar en Dios (en la obra y en los hermanos necesitados) es un terreno fértil que dará buenos frutos. RVA Proverbios 11:24 Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen indebidamente, sólo para acabar en escasez. 25 El alma generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado. Demos en tiempo de escasez y deuda y Dios nos recompensará. No demos con la esperanza de recibir algo a cambio, sino que hagamos de dar un hábito, tomemos como ejemplo a nuestro Dios que no retiene en su mano toda cosa buena para sus hijos y que aún lo más precioso y valioso que él tenía lo dio por nosotros, a su hijo Jesucristo.

CONCLUSIÓN
Hay muchas cosas que van a querer ahogarnos, pero sabemos que aunque lo intenten, vamos a caminar sobre las aguas con nuestra vista fija en nuestro Señor Jesucristo, porque él nos sostiene y nos dice que no temamos.

Las cosas que pueden ahogarnos son:

1. PERSECUCIÓN
2. VIOLENCIA
3. MIEDO
4. ESPÍRITUS INMUNDOS
5. DEUDAS Y ESCASEZ

Dios nos hizo para estar sobre las aguas, no debajo de ellas, de modo que no hay forma de que nos puedan ahogar, no fuimos hechos para ser ahogados, sino para prevalecer sobre todo. En la única agua que busquemos ahogarnos y hundirnos es en el agua de su palabra, y no dejemos que las preocupaciones, engaños de las riquezas, placeres de la vida ahoguen su palabra, sino que Dios la convierta en vino y vivamos sumergidos en el gozo por la vida que solo nos da Dios. ¡Aleluya!

viernes, 10 de julio de 2009

El don más importante


El don más importante

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
1 Corintios 13:13
Si usted es cristiano, el amor es más importante que cualquier don espiritual que tenga. Por lo tanto, no es nada sorprendente que la Biblia diga que el primer "fruto del Espíritu es amor" (Gá. 5:22). Y tiene sentido que por nuestro amor a los demás cristianos "conocerán todos que sois mis discípulos" (Jn. 13:35).
El amor genuino es tan importante para la vida cristiana que, si usted dice que sigue a Jesucristo, debe mostrar tal amor para que sea válida su profesión de fe (1 Jn. 3:14). Los creyentes aborrecen el mal

Aborreced lo malo.
Romanos 12:9
El mal es la antítesis de la santidad y por tanto la antítesis de la piedad. Así que el hijo de Dios aborrece lo malo porque Dios aborrece el mal (paráfrasis de Pr. 8:13).
Si verdaderamente usted ama a Dios aborrecerá toda forma de maldad. Como amaba tanto a Dios, David resolvió que "corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado" (Sal. 101:4). El fiel cristiano no debe comprometerse con lo malo. Negarse a ser seducido

Absteneos de toda especie de mal.
1 Tesalonicenses 5:22
El aborrecimiento del mal lleva a la abstinencia de él. No se puede tener algún interés en el pecado y evitar caer en él. Negándose a ser seducido por la tentación, el justo sabe que "en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche" (Sal. 1:2).
No se puede buscar la justicia y al mismo tiempo tolerar el mal. Por eso Pablo dio a Timoteo y a todos los creyentes este mensaje: "Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor" (2 Ti. 2:22).

Livestream - adoracion 24hs

Livestream - adoracion 24hs

Shared via AddThis

N EQUIPO


N EQUIPO
FILIPENSES 2:25 pero creí necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de milicia, quien también es vuestro mensajero y servidor para mis necesidades;
Un buen soldado sabe que forma parte de un equipo, y que solo no va a obtener la victoria. No hay cuartel para uno. Debe integrarse y colaborar con el equipo, el ejército de Dios. Debe seguir la visión del líder, obedecerlo, cubrirlo, cuidarlo, defenderlo; a sus compañeros y a los que le han puesto bajo su autoridad. Cada uno de los soldados tiene un talento, una habilidad que en conjunto con las habilidades de los demás miembros del equipo van a hacerlos poderosos, invencibles e indestructibles.

7. ESTRATEGIAS DE RETIRADA
Hay momentos en que debemos retirarnos de la batalla. Dios a veces nos manda que huyamos. La palabra soldado significa: estrategia. Y hay estrategias para vencer a nuestros enemigos como soldados de Jehová de los ejércitos:

1. R60 James 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
Parémonos firmes delante de Satanás, como soldados de Dios y huirá de nosotros. Como estaremos preparados, vestidos con toda la Armadura de Dios, vamos a poder resistirlo valientemente, no encontrará por donde vencernos y saldrá huyendo…y cada vez que nos encuentre huirá de nosotros.

2. R60 1 Corintios 6:18 Huid de la fornicación.
A todo soldado Dios le dice que resista al Diablo, pero que huya de la Fornicación, porque esta es más fuerte. Ante este aviso, no hay arma, no hay más estrategia que huir…Seamos avisados, porque el avisado ve el mal y se aparta.

RESUMEN
La vida cambia cuando se es soldado, pero por amor a Cristo vamos a prepararnos para ser buenos soldados de Cristo. Los buenos soldados saben los principios para obtener mejores resultados:

SUFRE PENALIDADES: Estamos en un entrenamiento y preparación para la batalla y es allí donde se sufren penalidades pues empieza un régimen de vida diferente al que teníamos.

APRENDE DISCIPLINA: Disciplina es hacer lo que realmente no se quiere hacer para poder hacer lo que realmente se quiere hacer. La disciplina es difícil, por eso debemos ejercitarnos en ella para acostumbrarnos

RECIBE ÓRDENES Y LAS CUMPLE: Uno de los principios del Reino es que el que tiene autoridad está bajo autoridad y obedece a su autoridad. Las órdenes no se discuten simplemente se cumplen….

DEJA UN LEGADO: Conoce la importancia de tener relevos, sucesores y por eso entrena a otros.

UTILIZA LAS ARMAS PODEROSAS QUE LE HAN DADO: Toda la Armadura De Dios para tener una vida victoriosa.

TRABAJA EN EQUIPO: Forma parte de un equipo, colabora, obedece y sigue la visión del líder, porque sabe que solo no va a obtener la victoria.

ESTRATEGIAS DE RETIRADA: Resistir al Diablo y Huir de la Fornicación.

Somos soldados de Dios, somos parte del ejército de Jehová de los Ejércitos. Sigamos la visión de nuestro líder, que es Cristo, para que seamos valientes y victoriosos.