lunes, 6 de abril de 2009

Dagón derribado ante el arca


1 Samuel 5 -

CAPÍTULO V
Versículos 1-5. Dagón derribado ante el arca. 6-12. Los filisteos derrotados.

Vv. 1-5.Nótese el triunfo del arca sobre Dagón. Ciertamente así caerá el reino de Satanás delante del reino de Cristo, el error ante la verdad, lo profano ante lo piadoso y la corrupción ante la gracia, en el corazón del fiel. Cuando el interés por la religión parecen a punto de hundirse, aun entonces podemos confiar en que vendrá el día de su triunfo. Cuando Cristo, el Arca verdadera del pacto, entra realmente en el corazón del hombre caído, que indudablemente es templo de Satanás, todos los ídolos caen, todo esfuerzo para ponerlos de nuevo en pie será vano, el pecado será abandonado, y se hará restitución de toda ganancia injusta; el Señor reclamará el trono y tomará posesión de él. Pero el orgullo, el amor propio y las concupiscencias del mundo, aunque destronados y crucificados, aún persisten dentro de nosotros, como el trono de Dagón. Velemos y oremos que no puedan prevalecer. Procuremos destruirlas por completo.

Vv. 6-12.La mano del Señor pesó mucho sobre los filisteos; no sólo los convenció de su necedad; también castigó severamente su insolencia. Pero ellos no renunciaron a Dagón y, en lugar de buscar la misericordia de Dios, desearon librarse del arca. Cuando los corazones carnales despiertan ante la realidad del juicio de Dios, prefieren alejar a Dios de ellos, si eso fuera posible, antes que entrar en pacto, tener comunión con Él y buscarlo como amigo de ellos. Pero sus artimañas para eludir los juicios divinos sólo logran acrecentarlos. Quienes luchan contra la voluntad de Dios pronto se cansarán.

domingo, 5 de abril de 2009

temprano yo te buscare(marcos witt)

TENEMOS SE DE TI SEÑOR JESUS

Vindicados


Vindicados

Señor, no les tomes en cuenta este pecado.

Hechos 7:60

Vivimos en una época en la que el cristianismo se ha vuelto cada vez más impopular con la sociedad secular. La defensa de la verdad de las Escrituras y del mensaje del evangelio pudiera pronto volverse intolerable. Eso resultará en el trato injusto de los cristianos.

La posibilidad de semejante trato debe llevarnos a pasajes como 1 Pedro 2:21--25. Allí aprendemos que, al igual que nuestro Señor, debemos andar por la senda del sufrimiento para alcanzar la gloria de recompensa y exaltación en el futuro. Esa comprensión de seguro llevó a Esteban a poner su mirada en Jesucristo en gloria y a pedirle a Dios que perdonara a quienes lo asesinaban (Hch. 7:54--60). Se encomendó a Dios, sabiendo que Él lo vindicaría. Si usted hace lo mismo, Dios también lo vindicará.

sábado, 4 de abril de 2009

El llamamiento que se hace según el propósito de la gracia divina



CAPÍTULO 3.
Versículos 1-10. La palabra del Señor revelada a Samuel por primera vez. 11-18. Dios habla a Samuel de la destrucción de la casa de Elí. 19-21. Samuel es establecido para ser profeta.

Vv. 1-10.El llamamiento que se hace según el propósito de la gracia divina es eficaz; será repetido hasta que así sea, hasta que respondamos al llamado. Al darse cuenta que era la voz de Dios lo que Samuel había oído, Elí le instruye acerca de lo que debía decir. Aunque era una desgracia para Elí, porque el llamado de Dios iba dirigido a Samuel, le enseñó a contestar. De esa manera, el anciano debe hacer lo mejor y lo más que pueda para ayudar y mejorar a los más jóvenes que van surgiendo. No dejemos nunca de enseñar a los que vienen detrás de nosotros, aunque ellos pronto sean preferidos en nuestro lugar, Juan i, 30. Las buenas palabras deben ser puestas oportunamente en la boca de los niños, para que estén preparados para aprender cosas divinas y ser educados para tenerlas en consideración.

Vv. 11-18.Cuán gran cantidad de culpa y corrupción hay en nosotros, acerca de lo que podemos decir: ¡es la iniquidad que nuestro corazón sabe; nosotros mismos estamos conscientes de ella! Los que no reprimen los pecados del prójimo, cuando pueden, se hacen partícipes de la culpa y les será cargada por unirse a ella.
En su notable respuesta a esta espantosa sentencia, Elí reconoce que el Señor tenía el derecho a hacer lo que bien le pareciera, estando seguro de que nada malo haría. La mansedumbre, la paciencia y la humildad contenidas en esas palabras demuestran que él está verdaderamente arrepentido; él aceptó el castigo de su pecado.

Vv. 19-21.Todo incremento de sabiduría y gracia se debe a la presencia de Dios junto a nosotros. Dios repetirá bondadosamente sus visitas a quienes las reciben bien. La temprana piedad será la honra más grande de la juventud. Dios honrará a los que le honran.
Que la gente joven considere la piedad de Samuel y de él aprendan a acordarse de su Creador en los días de su juventud. Los niños pequeños pueden ser religiosos. Samuel es la prueba de que agrada al Señor que los niños le escuchen y esperen en Él. Samuel es un patrón de todos los temperamentos amables que son el ornamento más esplendoroso de la juventud y fuente segura de dicha.

viernes, 3 de abril de 2009

El cántico de gratitud de Ana


1 Samuel 2 -

CAPÍTULO 2
Versículos 1-10. El cántico de gratitud de Ana. 11-26. La maldad de los hijos de Elí-El ministerio de Samuel. 27-36. La profecía contra la familia de Elí.
Vv. 1-10. El corazón de Ana se regocijaba, no en Samuel, sino en el Señor. Ella mira más allá de la dádiva y alaba al Dador. Se regocija en la salvación del Señor y en la expectativa de su venida, la de Aquel que es toda la salvación de Su pueblo.
Los fuertes pronto son debilitados y los débiles pronto son fortalecidos, cuando a Dios le place ¿Somos pobres? Dios nos hizo pobres, lo cual es una buena razón para que estemos contentos, y aceptemos nuestra condición. ¿Somos ricos? Dios nos hizo ricos, lo cual es una buena razón para que estemos agradecidos, le sirvamos jubilosamente y hagamos el bien con la abundancia que Él nos da. Él no respeta la sabiduría del hombre ni sus supuestas excelencias sino que elige a quienes el mundo considera necios, y les enseña a sentir su culpa y a valorar su salvación preciosa y gratuita.
Esta profecía mira al reino de Cristo, ese reino de gracia del cual Ana habla, luego de haber hablado largamente del reino de la providencia. Y aquí es la primera vez que nos encontramos con el título Mesias o su Ungido. Los súbditos del reino de Cristo estarán a salvo y sus enemigos serán destruidos, pues el Ungido, el Señor Cristo, es capaz de salvar y destruir.

Vv. 11-26.Por estar consagrado al Señor de manera especial, Samuel fue desde niño empleado en el santuario para los servicios que era capaz de realizar. Como hizo esto con una santa disposición mental, fue llamado a ministrar al Señor. Recibió una bendición del Señor. Él capacita a los jóvenes que sirven a Dios lo mejor que pueden, para que mejoren y le sirvan mejor.
Elí evitaba los problemas y el esfuerzo, cosa que lo llevó a educar mal a sus hijos y no usó la autoridad paternal para restringirlos y corregirlos cuando eran niños. Hacía la vista gorda ante los abusos del servicio del santuario hasta que se le volvió costumbre, lo que condujo a abominaciones; sus hijos, que debieron ser ejemplo de lo que era bueno a quienes estaban dedicados al servicio del santuario, los llevaban a la maldad. La ofensa alcanzaba aun a la ofrenda de los sacrificios por los pecados, ¡que eran un tipo de la expiación hecha por el Salvador! Los pecados contra el remedio, la expiación misma, son los más peligrosos, porque pisotean la sangre del pacto.
La reprensión de Elí era demasiado suave y amable. En general, nadie más abandonado que los hijos degenerados de las personas santas cuando rompen todos los frenos.

Vv. 27-36.Quienes permiten que sus hijos anden en todo camino malo sin usar su autoridad para refrenarlos y castigarlos, en realidad los honran a ellos más que a Dios. Que el ejemplo de Elí anime a los padres a luchar fervientemente contra los primeros indicios de maldad, y a educar a sus hijos en la disciplina y amonestación del Señor.
En medio de la condena sentenciada contra la casa de Elí, se promete misericordia a Israel. La obra de Dios nunca caerá al suelo por falta de manos para ejecutarla.
Cristo es el Sumo Sacerdote misericordioso y fiel a quien Dios levantó cuando el sacerdocio levítico fue depuesto, y es quien en todas las cosas hizo la voluntad de su Padre y para quien Dios edificará una casa segura, cimentada sobre una roca de modo que el infierno no pueda prevalecer contra ella.

jueves, 2 de abril de 2009

No devuelva el golpe


No devuelva el golpe

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Isaías 53:7

Jesús muestra una humilde actitud ante quienes lo atormentan: "cuando le maldecían, no respondía con maldición" (1 P. 2:23). A pesar de la provocación constante, Jesús no dijo nada malo porque no había pecado alguno en su corazón.

Sin embargo, ante semejante provocación, nuestra reacción sería más como la del apóstol Pablo. Cuando estaba en el juicio ante el sanedrín, el sumo sacerdote Ananías ordenó que se le golpeara en la boca. Su inmediata respuesta a Ananías fue: "¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada!" (Hch. 23:3). Pablo tuvo que disculparse de inmediato; tal exclamación contra un sumo sacerdote era contraria a la ley (vv. 4--5; cp. Éx. 22:28).

Pablo no era perfecto. Él no es nuestro modelo de justicia. Solo Cristo es un modelo perfecto de cómo afrontar la injuria de los enemigos.

Siguiendo el ejemplo de nuestro Maestro, nunca debemos maltratar a quienes nos maltratan.Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Lucas 23:34

Jesús "no amenazaba" a pesar de un increíble sufrimiento (1 P. 2:23). Lo escupieron, le tiraron de la barba, le pusieron en la cabeza una corona de espinas y atravesaron con clavos su carne para asegurar su cuerpo a una cruz. En cualquier otra persona, semejante tratamiento injusto habría provocado sentimientos de venganza, pero no en Cristo. Él era el Hijo de Dios, Creador y Sustentador del universo, santo e inmaculado, con el poder de enviar a quienes lo atormentaban al fuego eterno.

Pero Jesús nunca amenazó a sus verdugos con juicio inminente; más bien los perdonó. Cristo murió por los pecadores, incluso por quienes lo perseguían. Sabía que la gloria de la salvación podía alcanzarse solamente por la senda del sufrimiento, de modo que aceptó su sufrimiento sin amargura, sin enojo y sin espíritu de venganza. Que pueda reaccionar usted de igual modo ante su propio sufrimiento.

miércoles, 1 de abril de 2009

Hillsong Music - En La Cruz

adorando a nuestro creador y salvador REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES SU NOMBRE ES JESUCRISTO