miércoles, 2 de julio de 2025

Reflejando a nuestro Creador

 


Reflejando a nuestro Creador

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;… Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Génesis 1:26a-27

La biblia nos muestra cómo Dios nos diseñó para reflejar Su imagen, la pregunta es: Si hemos sido creados de esta manera ¿por qué nuestra vida en algunos momentos no refleja esa imagen de Dios?, ¿por qué se ha desdibujado ésto en el hombre con el paso del tiempo? Pues hoy en día vemos una humanidad que no refleja a su Creador el cual es amoroso, compasivo, perdonador, fiel, justo, sino una humanidad que refleja al mundo y su propia carne (Gálatas 5:19-21a) Entonces ¿cuál es la solución para retornar a ese diseño original y comenzar a reflejar a nuestro Creador? Una de las claves está en la fe, porque sólo por medio de ella es que el Espíritu Santo nos permite entender que debemos retornar a ese diseño original en el que fuimos creados para reflejar a Dios (Romanos 8:7-9), la segunda clave está en nuestra comunión con Dios, pues a medida que le conozcamos por medio de Su palabra y creamos en ella entonces el mismo Espíritu Santo nos llevará a reflejar en palabras, sentimientos, pensamientos, acciones todo lo que hemos aprendido sobre el Padre, tal como vemos sucedió con Jesús, pues cuando le vemos podemos notar que cuando vino al mundo encarnado en hombre lo que hizo fue reflejar a Su Padre, tanto así que la biblia nos revela que Él es la imagen visible del Dios invisible (Colosenses 1:15) lo que nos indica que nosotros también debemos hacerlo, mostrar al mundo de manera visible a nuestro Creador.   Oración.

«Padre llévame a reflejar día tras día tus pensamientos, tus palabras y tu manera de actuar, quiero experimentar en todo momento la verdad que declaras en tu palabra, con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo más vive Cristo en mí. Amén.

martes, 1 de julio de 2025

Un encargo de Amor

 


Un encargo de Amor

“Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:16-20

Los versículos finales del evangelio de Mateo son conocidos como la “Gran Comisión”, la palabra comisión significa encargo, encomienda, misión; así que podemos decir que en estos versículos que registran las últimas Palabras de Jesús antes de ascender al cielo hallamos el encargo que el Señor nos da, encontrando profundas verdades para nuestro crecimiento cristiano.

Lo primero es que los discípulos fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado, enseñándonos la importancia de obedecer los mandatos del Señor, la obediencia, que como sabemos es fundamental para el crecimiento cristiano, debe ser un rasgo distintivo del seguidor de Cristo, pero debemos conocer que es gracias a la obra de Jesús, a su muerte y resurrección y a que el Espíritu Santo es dado a todo creyente, que ahora como discípulos del Señor, podemos obedecer.

Lo segundo es que obedecer el mandato del Señor permite verlo, es decir conduce a una revelación de su presencia; y esto es lo que Jesús nos enseña cuando dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” Juan 14:21. Y es maravilloso ver que esta revelación de Jesús como Dios, conduce directamente a la adoración.

Lo tercero es el gran encargo que Jesús deposita en sus discípulos, es decir en nosotros los creyentes: Ir y hacer discípulos a todas las naciones, lo que implica compartir de Cristo, para que por fe se conozca a Jesús como Señor y Salvador, lo que conducirá al nuevo creyente a reconocer públicamente su fe por medio del bautismo. Finalmente también debemos enseñarles todo lo que Jesús ha dicho, lo cual se puede resumir en Amar a Dios sobre todo y al prójimo como Cristo nos ha amado, este es el encargo de Amor.   Oración.

«Señor Jesús, gracias por tu gran amor, ese amor que me rescató y me dio una nueva vida, gracias por llamarme a compartir de tu gran amor, gracias por ese encargo de Amor, que tu Espíritu Santo me capacite y me lleve a cumplir con la gran comisión. Amen.

lunes, 30 de junio de 2025

La Victoria del Amor


La Victoria del Amor

“Más el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.” Mateo 28:5-10

Ese encuentro de aquellas mujeres con Cristo resucitado, tuvo que ser impactante, después de la tristeza tan grande por la muerte de su Maestro, el gozo de volverlo a ver tres días después, debe ser algo indescriptible. Para aquellas mujeres a quienes primero se les presentó un ángel, solamente la noticia que este les dio, revivió su fe, el ángel les recordó las palabras que su Señor les había dicho antes de ir a la cruz: “No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor”, recordar las Palabras de su Salvador y ver la tumba vacía fue suficiente para llenarse de esperanza y gozo; lo que las llevó a salir corriendo para dar la noticia a sus demás compañeros. Al ellas ir corriendo a compartir esta buena nueva, sucede algo aún más extraordinario, Cristo resucitado sale a su encuentro, ante lo cual su reacción fue de adoración, y ahora Jesús mismo es quien les dice que vayan a contar esta magnífica noticia a los demás discípulos.

Para nosotros los creyentes la noticia de la resurrección de Cristo debe también traer fe y esperanza, esa misma esperanza que tuvieron aquellas mujeres, y que produce gozo, pues trae la certeza de que Cristo, al dejar la tumba vacía, triunfó sobre la muerte, de manera que ahora como dice Romanos 8:38-39 podemos estar seguros de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro, lo cual debe llevarnos también a adorar a Jesús y a salir corriendo a compartir las buenas noticias de La Victoria del Amor a nuestros seres queridos, igual que lo hicieron aquellas mujeres.    Oración.

«Señor Jesús, te adoro, gracias por revelarme que tú resucitaste, estás vivo, gracias por tu amor, gracias porque ahora puedo correr a contar a todos que el Amor triunfó, que gracias a ti hoy se puede declarar la Victoria del Amor y que ese Amor ahora vive en mí. Amen.


domingo, 29 de junio de 2025

Sacrificio de Amor

 


Sacrificio de Amor

“Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente este era Hijo de Dios.” Mateo 27:51-54

“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.” Romanos 1:16

Jesús en el acto de amor más grande manifestado a la humanidad, entrega su vida como sacrificio, para satisfacer la justicia de Dios, realizando el pago por nuestros pecados. Este sacrificio de amor fue aceptado por el Padre, tal y como quedó registrado en Mateo 27:51. El hecho de que el velo se rasgara de arriba hacia abajo nos indica cómo Dios mismo es quien al aceptar el sacrificio hecho por su Hijo, quita esa separación que le impedía al hombre acercarse a Él por causa del pecado, y nos brinda por medio de la fe en Jesucristo acceso al lugar santísimo, es decir a su propia presencia.

Pero no solamente ahora podemos entrar, gracias a la obra de Cristo, confiadamente al trono de gracia para hallar oportuno socorro, sino que también gracias a ese sacrificio de amor, los creyentes tenemos esperanza, pues como se nos relata en Mateo 27:52-53 después de que Dios el Padre aceptara el sacrificio hecho por su Hijo en la cruz se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de santos se levantaron y aparecieron a muchos después de la resurrección de Cristo, lo cual nos indica el triunfo de Jesús sobre la muerte, y por ende la esperanza de vida eterna para todo aquel que deposita su fe en Él.

La muerte de Jesús en la cruz es un acto de amor para alcanzar a toda la humanidad, y desde el mismo instante en que Jesús murió, el impacto de este sacrificio de amor empezó a tener repercusiones aún en aquellos que habían sido los verdugos del Señor, como vemos en Mateo 27:54. Por lo tanto hermanos, en respuesta a ese sacrificio de Amor, sigamos el ejemplo de Jesús y en amor obedezcamos la voluntad de Dios y compartamos el mensaje del evangelio, el cual es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.  Oración.

«Señor Jesús, gracias por tu amor inagotable, gracias por ese sacrificio en la cruz que me demuestra tu gran amor, gracias por atraerme a ti con tu mensaje de salvación, gracias por ayudarme, capacitarme y motivarme a compartir el mismo amor que tú me has dado. Amen.

sábado, 28 de junio de 2025

El valor de la amistad

 


El valor de la amistad

“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” Juan 15:14-15

“Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ese es; prendedle. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.” Mateo 26:48-50

Juan 15:15 nos muestra cómo Jesús consideraba amigos a sus discípulos, por eso en los sucesos relatados en el capítulo 26 de Mateo, se nos describe, seguido al arreglo por parte de Judas con los principales sacerdotes para traicionar a Jesús (Mateo 26:14-16), un acto íntimo de comunión conocido como la última cena, en ella el Señor manifiesta que será entregado por uno de ellos, sin embargo todos los que estaban ahí, eran considerados como sus amigos, y a ellos les da a conocer el nuevo pacto, basado en el derramamiento de su sangre para perdón de pecados (Mateo 26:17-29).

Hasta este momento, las acciones de Jesús descritas en el capítulo 26 de Mateo nos dejan ver la coherencia con sus palabras, pues él consideraba amigos a sus discípulos, y a ellos no les ocultó nada, antes les reveló lo que pasaría, a pesar de saber que ellos lo traicionarían, lo abandonarían y lo negarían más adelante, como se los dijo en Mateo 26:30-35.

Después de Jesús declararles lo que pasaría, continúo con ellos y los llevó a orar al lugar conocido como Getsemaní, donde abrió su corazón y les dejó ver su angustia y tristeza, mostrándonos lo que los amigos deben hacer: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” Gálatas 6:2, y esa ley que nos habla aquí es la ley del Amor.

Y es precisamente esa ley del Amor, la que nos permite perdonar las ofensas más grandes y aun seguir considerando amigos a las personas que nos ofenden, como lo hizo Jesús con Judas, a quien le dijo amigo aun después de que él lo traicionó entregándolo con un beso. Por eso hermanos, no dejemos que el rencor, el dolor, la tristeza o el desengaño nos impidan perdonar, sino que sigamos el ejemplo de Jesús: perdonando y cultivando la amistad.  Oración.

«Señor Jesús, gracias por ser mi amigo fiel, porque esa buena obra que empezaste en mí, la terminarás; gracias por tu ejemplo de amor, que me motiva a amar y perdonar a otros, cultivando la amistad y fortaleciendo esas hermosas relaciones que me has dado. Amen.

viernes, 27 de junio de 2025

Llenura del Espíritu y servicio en Amor

 


Llenura del Espíritu y servicio en Amor

“Más las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.” Mateo 25:4

“Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” Mateo 25:20-21

“Y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” Mateo 25:32-34

En el capítulo 25 del evangelio de Mateo, Jesús nos muestra la manera en que los creyentes debemos esperar su segunda venida. Por una parte, a través de la parábola de las diez vírgenes nos enseña que debemos estar a la expectativa y esperar su regreso de manera prudente; en esta parábola las vírgenes prudentes son aquellas que han traído consigo aceite para sus lámparas, lo que nos recuerda la exhortación dada por el apóstol Pablo en Efesios 5:18 de ser llenos del Espíritu, pues Él es como el aceite para la lámpara, combustible que le permite alumbrar; de esta manera para nosotros los creyentes la llenura del Espíritu Santo nos permitirá que Él, en comunión, nos de revelación, iluminando su Palabra, que es la lámpara para nuestras vidas, para poder estar preparados para la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo.

Por otra parte, en la parábola de los talentos Jesús nos motiva a poner a su servicio, en humildad, esos dones y talentos que nos han sido dados, hasta que Él vuelva; pero este trabajo debe ser hecho en amor, con el amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu como dice Romanos 5:5, pues sin amor, esas obras no tendrían valor, como declara 1 Corintios 13:1-3, además al servir en amor, ese mismo amor de Dios echa fuera todo temor, temor que nos impide desarrollar los dones que Dios nos ha entregado. Finalmente, si somos llenos del Espíritu y ponemos esos talentos al servicio de Dios en humildad y amor para evangelizar, entonces cuando Jesús regrese para juzgar a las naciones, muchos podrán estar también en medio de aquellas ovejas que nos representan a nosotros los creyentes, que tenemos ese regalo inmerecido de ser llamados hijos de Dios y por lo tanto se nos ha otorgado por gracia el vivir y reinar junto con Jesucristo.   Oración.

«Espíritu Santo lléname y ayúdame a evangelizar en amor: alimentando al hambriento, visitando al enfermo y al que está en prisión, ayudando al extranjero y al necesitado. Amen

jueves, 26 de junio de 2025

La segunda venida de Jesús

 


La segunda venida de Jesús

“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.” Mateo 24:4-8

En estos últimos años hemos visto cómo las enseñanzas de Jesús sobre los últimos tiempos, han cobrado más relevancia que nunca, pues sin lugar a dudas estamos viviendo estos últimos tiempos de los cuales nos habla Jesús en el capítulo 24 del evangelio de Mateo.

Guerras, rumores de guerras, pestes, hambres y terremotos son noticias que a menudo ocupan los titulares de los noticieros e inundan las redes sociales con información que en ocasiones genera ansiedad y miedo. Pero el Señor Jesús en medio de su palabra profética nos alienta diciéndonos “mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.”

Y sus palabras de aliento son precisamente para que nosotros sus seguidores continuemos siendo esos instrumentos de su amor en ese maravilloso plan de salvación para la humanidad. Por eso Mateo 24:45-47 dice: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.”

Y ese alimento a tiempo es ese mensaje poderoso del evangelio que puede salvar a todo aquel que deposite su fe en Jesús, mensaje que hoy es primordial pues como dice Lucas 18:8b “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”, y recordemos que la fe viene por oír la Palabra de Dios. Además, el mensaje del evangelio aviva el fuego del amor en los creyentes y es vital para contrarrestar lo dicho en Mateo 24:12 “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”. Así que hermanos, sabiendo que estamos viviendo en los últimos tiempos, prediquemos y practiquemos el evangelio, para que con el ejemplo muchos reciban a Cristo como su salvador.  Oración.

«Espíritu de Dios, gracias por alentar mi corazón y darme esperanza en medio de estos tiempos tan difíciles para la humanidad, que ese amor que has derramado en mi corazón, me lleve a predicar y a practicar tu evangelio para alcanzar a muchos para Cristo. Amen.