viernes, 4 de enero de 2019

JUNTOS


JUNTOS

Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:24-25
Ya llegaron los tiempos anunciados en muchas profecías, el tiempo en que el conocimiento del Señor se ha revelado por medio de Cristo y a su vez a nosotros mediante el anuncio del evangelio que alguien en algún momento nos compartió. Pero también ha llegado el tiempo en que los hombres han endurecido su corazón, han cerrado sus oídos y han cauterizado su conciencia para no escuchar o no sentirse juzgados por el mensaje de la verdad. Han aceptado la mentira como un estilo de vida y la verdad es rechazada como perseguida.
Solo nos queda fortalecernos en el Señor, estar alegres porque no es para nosotros el castigo de rechazar la cura de la enfermedad del pecado, que Dios envió por medio de su hijo amado.
Pero sí tenemos que estar juntos, para resistir, para animarnos, para consolarnos y para que estemos recordando unos a otros las promesas que Dios nos entregó y que son nuestra esperanza y fortaleza en estos tiempos difíciles.
Porque si no consideramos el estar juntos y apoyarnos, fácilmente podemos ser engañados por líderes político-religiosos que con gran pericia y engaños, prometen fórmulas mágicas para salir de la crisis económicas y sociales en que el mundo se encuentra; desconociendo que estamos en una crisis moral que ha desencadenado maldición en los demás aspectos.
El cristianismo no es de llaneros solitarios, es de comunión, de amor unos con otros, de superar crisis juntos, de edificarnos mutuamente; esa fue la instrucción que nos entregó el Señor Jesucristo por medio de sus Apóstoles y que está consolidado en las cartas apostólicas. Tal como está escrito hagamos: “Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis” (1 Tesalonicenses 5:11. Oración.
Señor, lléname de mucho amor y sabiduría para edificar a mis hermanos, para alentarlos, gracias te doy por las vidas de las personas con las que comparto la fe y la esperanza que tú nos diste en la cruz. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 3 de enero de 2019

GUIADO POR EL ESPÍRITU SANTO



GUIADO POR EL ESPÍRITU SANTO
Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu” (Gálatas 5:25). En esta simple instrucción, el apóstol Pablo nos está diciendo en términos sencillos: “Si el Espíritu Santo está viviendo dentro de ti, dale control total de tu vida. Todos debemos ser guiados por el Espíritu.
El Espíritu Santo fue enviado para ser nuestro guía constante e infalible, y habita en todos los que confiesan a Cristo como Señor y Salvador. El Espíritu reclama nuestros cuerpos como su lugar de domicilio, para reinar en la residencia de nuestros corazones.
La mayoría de los cristianos no tienen problema con aceptar que el Espíritu Santo nos guía hacia Jesús y que está continuamente obrando dentro de nosotros, a cada momento. La mayoría de nosotros le hemos llamado un sinnúmero de veces para consuelo durante nuestros tiempos de crisis. Le damos honor al Espíritu, predicamos sobre Él, y enseñamos sobre sus dones y fruto. Oramos a Él, le buscamos y le pedimos que abra los cielos y reviva a su iglesia. Muchos cristianos han experimentado manifestaciones genuinas del Espíritu, pero me parece que sabemos muy poco sobre lo que significa caminar en el Espíritu.
Entender la verdad acerca de caminar en el Espíritu podría liberar a muchos de la confusión, contiendas, aflicción, indecisión y hasta los deseos de la carne. Así que, ¿cuál es esta verdad? Pablo la resume claramente: Andemos también por el Espíritu” (Gálatas 5:25)
Hay solamente dos maneras de caminar para un cristiano: en la carne, o en el Espíritu.
La carne tiene su propia voluntad terca; hace cualquier cosa que decida, y luego le pide a Dios que bendiga esas decisiones. Se levanta y declara: “El Señor me ha dado dominio propio y puedo hacer decisiones inteligentemente. No necesito esperar su dirección. Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos.
Pero caminar en el Espíritu es lo opuesto. Rendimos nuestra voluntad al Espíritu Santo, y confiamos en su voz quieta y apacible para que nos dirija en todo. Ciertamente, el Espíritu Santo fue enviado para establecer el gobierno pleno de Cristo en nuestras vidas. La Biblia nos dice, “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre y él aprueba su camino.” (Salmo 37:23), y el Espíritu es quien establece este orden. Él desea guiar y dirigir cada uno de nuestros movimientos. Oración. Padre Santo ayúdame a que yo me esfuerce hacer guiado por Tu Espíritu para poder vencer a las obras de la carne y que Tu me puedas usar como vaso de honra en Tus manos. En el nombre de Jesucristo Tu Hijo Amén

miércoles, 2 de enero de 2019

FRATERNIDAD



FRATERNIDAD
Señor alienta en mi corazón el crecimiento del amor fraterno hacia mis hermanos, guíame a tener un mismo sentir con ellos y a asistirlos en sus necesidades. Amén.
Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriendo los unos a los otros.", Romanos 12:10.
Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros. 1 Tesalonicenses 4:9-10
Fraternidad se refiere a unión, respeto mutuo y acompañamiento, con un gran sentido de compartir algo en común.
Compartimos los creyentes en Cristo, un mismo sentir, un mismo Espíritu, una misma esperanza, una misma fe. Aquello que nos une, es decir Cristo, nos hace un solo cuerpo.
Por eso debemos asistir con diligencia al hermano que está en nuestra congregación, aquel que está necesitado, ya sea espiritualmente o en bienes materiales; no se puede decir “Dios te bendiga voy a orar por ti y no brindarle una ayuda material sabiendo que podemos hacerlo y que el otro lo requiere (Santiago 2:15-16). En Juan 1:3-17 el Señor es contundente al enseñarnos a tener amor unos con otros: “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo morará el amor de Dios en él?”.
Así que si tenemos la posibilidad de dar a quien necesita, sin falta demos con todo amor fraternal; al que está decaído, demos ánimo con toda oración y Palabra, recordando lo que Dios ha hecho por él en la cruz; al que pasa por gran necesidad, sin avergonzarlo, demos toda la ayuda económica según las posibilidades que tengamos. Ocupémonos unos de otros, en esto conocerán que nos amamos y que el amor de Dios mora en nosotros.   Oración.   Señor alienta en mi corazón el crecimiento del amor fraterno hacia mis hermanos, guíame a tener un mismo sentir con ellos y a asistirlos en sus necesidades. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 1 de enero de 2019

¿QUÉ ES LA SABIDURÍA Y CÓMO ADQUIRIRLA?


¿QUÉ ES LA SABIDURÍA Y CÓMO ADQUIRIRLA?
Recibid mi enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella", Proverbios 8:10-11
La sabiduría es tan importante en la vida que sin ella andamos a ciegas, ella nos da la percepción correcta de las cosas. Tener sabiduría es mirar claramente las cosas para aplicar lo verdadero y lo justo en cada situación.
La sabiduría humana trata de encontrar en su limitada percepción la razón última de las cosas, el sentido de la vida, el propósito de nuestra existencia, algo que los filósofos de este mundo han querido explicar, sin éxito; solo conjeturas y supuestos confusos que han llegado a túneles sin salida.
La sabiduría verdadera va más allá de un simple concepto, porque ésta inicia cuando respetamos y aplicamos los principios de Dios (Proverbios 1:7); no tenerlos en cuenta es simplemente caer en la necedad y en la incoherencia de la sabiduría del mundo. ¨Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres¨, (1 Corintios 1:25).
La sabiduría de Dios se reveló en la cruz, Cristo en sí mismo es sabiduría y poder de Dios (1 Corintios 1:24), por tanto, si queremos adquirir sabiduría necesitamos que Cristo more en nuestro corazón mediante la fe en Él.
Luego, mediante el estudio, la meditación en su Palabra y con su Espíritu recibido en nuestro corazón, gracias a la fe en Cristo, somos dirigidos para crecer espiritualmente cuando aplicamos la sabiduría de Dios en cada aspecto de nuestra vida, como una semilla que es puesta en el terreno del corazón y va creciendo hasta dar fruto.
Por tanto, el primer paso para adquirir sabiduría es reconocer a Cristo nuestro Salvador, y luego obedecer todo lo que nos ha dejado en su Palabra (Mateo 28:20). Así hallaremos la vida eterna y recibiremos las bendiciones de Dios; pero si rechazamos esta sabiduría colocamos nuestra vida en peligro. (Proverbios 8:35-36.   Oración.
Amado Señor, guíame con tu Espíritu Santo a tener presente y aplicar todo lo que has escrito en tu Palabra. Amén.     Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 31 de diciembre de 2018

ENVÍAME A MÍ SEÑOR


ENVÍAME A MÍ SEÑOR
Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.", Isaías 6:8-10
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados", Hechos 26:16-18
Realmente es demasiado el desconocimiento de su Palabra. El mensaje claro y certero del evangelio, muchos lo han convertido en una invitación a una religiosidad y práctica ritual, que nada tienen que ver con el nuevo nacimiento predicado por el Señor Jesús.
Por esto Dios busca hombres y mujeres valientes, que se preparen para hacer su voluntad, estudiando con diligencia su Palabra para salir al mundo a dar testimonio de la Luz, el amor y la verdad; antes que el mundo sea consumido por la oscuridad, la impiedad y mentira.
¿Quién está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, a aceptar el llamado de su amor? ¿Permitiremos entonces que el mal se lleve las vidas de muchos sólo por nuestra indiferencia y mediocridad? No, Dios es paciente y no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento, por esto nos llama para que vayamos y anunciemos su Palabra, para que con diligencia demos ejemplo, y con argumentos espirituales centrados en la Biblia, les expliquemos a otros de qué se trata el arrepentimiento, el perdón de pecados y como recibirlo por medio de la fe en Cristo.  Oración
Señor, no quiero quedarme quieto ante tanta maldad, tanto dolor que observo a diario, quiero ser instrumento de tu verdad, límpiame, instrúyeme y envíame a mí. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 30 de diciembre de 2018

CÓMO SER SANTO


CÓMO SER SANTO                                                                  
    
porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:16
La idea que hemos aprendido de alguien santo es que es una persona especial, que, al ser muy buena, Dios la consagra como santo y se le puede rendir culto y hacer oraciones, pero esto es equivocado. De acuerdo a la Biblia, no se da culto a las criaturas sino sólo a Dios. Romanos 1:25, Salmo 115).
Cualquier persona puede ser santo si cree en el hijo de Dios, pues Él es el que santifica, por medio de su sangre preciosa nos compró para que todos los que creamos seamos “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9).
Todos estamos llamados a ser santos, todos los cristianos son santos y al mismo tiempo son llamados a ser santos; en 1 Corintios 1:2 dice claramente,  a los santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos. No es posible ser santo para ir a Dios, sino ir a Cristo para ser santo, pues sólo mediante la fe en su muerte y resurrección somos apartados para Dios y sellados con su Espíritu.
No es un privilegio reservado para algunas personas especiales, sino que Dios en su gran amor quiere que todos los hombres sean salvos y que lleguen al conocimiento de la verdad. 1 Timoteo 2:4).
Así que todos podemos ser santos no por lo que hacemos o hallamos hecho, sino por lo que el Hijo de Dios hizo en la cruz. Esta es una verdad que debe cambiar la perspectiva de nuestra relación con Dios, ya que “es en esa voluntad que somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Hebreos 10:10).
No sólo nos salvó, sino que nos hizo santos, nos apartó para Él. Entonces, cómo no amarle y obedecer a su llamado, de seguir santificándonos en su Palabra para servirle con toda diligencia y con toda pureza, pues sin santidad nadie verá a Dios. Hebreos 12:14).   Oración.
Señor gracias porque me has santificado, me has consagrado para tu servicio, me has apartado del mal y ya no tengo que ser esclavo del pecado. Sigue santificando mi vida y mi pensamiento por medio de tu Palabra de verdad. Amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 29 de diciembre de 2018

VIENDO LA VIDA CON LOS OJOS DE LA FE


VIENDO LA VIDA CON LOS OJOS DE LA FE               Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí", Gálatas 2:20
Cuando somos salvados por Cristo y Él habita en nuestro corazón, hemos pasado de la muerte a la vida, hemos muerto a nuestro propio yo, y ahora nuestra vida está en Él. Tiene verdadero sentido nuestra vida cuando dejamos de pensar en nosotros mismos. Es decir, cuando vivimos no solo con base a nuestros deseos egoístas, sino que vivimos para agradarle a Dios. Esto es lo que significa “andar por fe”, no vivir nuestra vida para agradarnos a nosotros mismos o agradar a otros, sino para agradarle a Él. (2 Corintios 5:7-9).
La fe es el elemento principal de nuestra vida; ahora, lo que escrito está, define lo que pensaremos y lo que en consecuencia lo que haremos.
Si reflexionamos profundamente, lo que hacíamos antes sin Dios, era basado en conceptos del mundo, nuestras relaciones con otras personas eran conducidas por nuestras emociones, por nuestra tendencia al pecado; el motor que nos impulsaba tenía un combustible de mentiras y falsas ambiciones temporales y por esto las consecuencias eran de dolor y había un vacío en nuestra existencia.
Pero ahora nos guía la verdad, nos guía Cristo mismo, por eso declara que Él es La Luz verdadera, porque cuando Él está en nosotros son abiertos nuestros ojos para ver la realidad. La fe es por lo tanto la verdadera manera de ver la vida.
Cualquier actividad que hagas, estudio, trabajo, relaciones personales, puedes verlo claramente con los ojos de la fe, haciendo lo que haces para agradarle a Él y para sus propósitos. Ora porque cada paso que des, sea con Jesús y para Jesús, entonces tu vida tendrá un sentido verdadero, un propósito con recompensas y en consecuencia para la eternidad.  Oración.
Señor quiero mirar la vida con tu Palabra, ser guiado para que lo que yo haga, tenga un verdadero sentido y propósito, para agradarte y servirte. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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