sábado, 19 de julio de 2025

El amor sí existe y permanece para siempre

 


El amor sí existe y permanece para siempre

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.” 1 Corintios 13:1-3

Dice una novela literaria que el amor dura 3 años, hay otros artistas que manifiestan que el amor no existe, pero ¿Cuál es la verdad? La verdad es que el amor sí existe; y no está basado en un sentimiento, pues el amor es una persona, Dios, como lo expresa 1 Juan 4:8 “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”; y no sólo podemos asegurar que el amor existe, sino, que también permanece para siempre: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” (1 Corintios 13:13) ¿Por qué es importante conocer ésto? Porque si creemos aquella mentira que nos dice que el amor no existe, entonces así mismo andaremos (Mateo 24:12), en cambio si creemos en la verdad absoluta de Dios que nos enseña y revela que el amor sí existe, entonces caminaremos conforme a Su verdad, llevando a otros el amor perfecto de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones (Romanos 5:5) ¿Cómo es ese amor de Dios? Sufrido, benigno; no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Su amor es un amor que todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. (1 Corintios 13:4-7). De la misma manera debe ser nuestro amor, un reflejo del suyo, pues así nos ha enviado a hacer el Señor Jesucristo: “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Juan 15:12) y complementa en Juan 13:15 diciendo: “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.   Oración.

«Dios, gracias por darme a conocer que Tú eres amor, pues si no te hubiera conocido no sabría lo que significa el amor ni mucho menos sabría cómo expresarlo. Toda la gloria sea para ti. Amén.

viernes, 18 de julio de 2025

Ya no más vidas desordenadas y vacías

 


Ya no más vidas desordenadas y vacías

“Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.” Mateo 1:5

Quizás conoces la historia de Rahab, y si no, podríamos resumir su vida antigua en una sola palabra: ramera. Qué triste que esa sea la manera de describir o de definir a una mujer que fue creada por Dios, no para dedicarse a esto, sino para glorificarle (Isaías 43:7)

En lo poco que conocemos de la vida de Rahab podríamos deducir que su vida antigua fue desordenada y vacía, y esto me recordó lo que dice Génesis 1:2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”. Cuando la tierra se encontraba desordenada y vacía ¿qué hizo Dios? Comenzó a ordenarla y llenarla, lo mismo podríamos decir que hizo con Rahab, pues vemos en Mateo 1:5 que esta mujer pasó de ser ramera, a casarse con Salmón, y esta unión en matrimonio dio como resultado a un pequeño bebé, Booz, el bisabuelo del rey David.

Lo anterior debe llevarnos a pensar en que Dios es experto en ordenar y llenar aquellas vidas que se encuentran allá fuera desordenadas y vacías; tú y yo fuimos testigos de ello, pero para poder que esto se cumpla en la vida de aquellos que andan en el mundo sin Dios, debe haber un valiente que proclame Su palabra, pues cuando Dios proclama Su palabra, llega Su luz a iluminar y echar fuera las tinieblas que en aquél viejo hombre había (Génesis 1:3) y una vez esto sucede se crea una nueva vida para Cristo.   Oración.

«Gracias Señor Jesús por darme una nueva vida, una vida con propósito pues ¿Qué habría sido de mí si tú no hubieses llegado a ordenarla y llenarla? Señor toda la gloria es para ti pues me has dado tu gracia y misericordia. Amén.

jueves, 17 de julio de 2025

Verdadero tesoro

 


Verdadero tesoro

«Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.” 2 Corintios 4:7

“Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Mateo 13:44

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.” Éxodo 19:5

Hacer tesoros en el cielo, hace referencia a anhelar lo mismo que Dios anhela, a desear hacer su voluntad, a que sus tesoros sean los nuestros, en ese sentido cuando miramos a Cristo, reconociendo como lo manifiesta 2 Corintios 4:7, que Cristo es el Tesoro, y al ver su extraordinario, eterno e incomparable amor por la humanidad, un amor tan grande que lo llevó a la cruz, para dar su vida, como pago por nuestros pecados, y así mostrarnos cómo cada uno de nosotros los creyentes puede ser ese vaso de barro donde él habite, debe llevarnos a desear que muchos puedan tener este gran tesoro en su corazón.

Por eso es que para nosotros el hacer tesoros en el cielo debe llevarnos a compartir de Cristo, pues cuando una persona recibe a Cristo en su corazón está recibiendo el más grande tesoro en su vida, y a su vez nosotros quienes le compartimos estamos haciendo tesoros en el cielo, pues es un alma más que Jesucristo salva, una persona más que recibe el reino de los cielos, un pecador más que se arrepiente.

Qué maravilloso que nuestro anhelo sea poder ver en el cielo a nuestro cónyuge, a nuestros hijos, a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros familiares y amigos y aun a aquellos que son desconocidos, pues esos son los tesoros más valiosos que podremos tener, valiosos en Cristo Jesús.

En este sentido podemos ver, como lo reflejan los pasajes de Mateo 13:44 y Éxodo 19:5, que para el Señor un tesoro importante es que los hombres puedan hallar el reino de los cielos, que como dice Romanos 14:17 es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Pero más aún que Dios pueda tener a su pueblo, que es su especial tesoro junto a Él, gracias a Cristo.   Oración.

«Señor Jesús, tú eres el más grande tesoro en mi vida, contigo lo tengo todo y sin ti nada soy, que tu Santo Espíritu me lleve a compartir este gran tesoro con la humanidad. Amén.

miércoles, 16 de julio de 2025

Canal del amor.

 


Canal del amor.

“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.” Efesios 5:1

La palabra “amados” presentada al final de Efesios 5:1 viene del griego (ἀγαπητός) agapetós, y cuando ví esta palabra recordé uno de los amores de los cuales la biblia habla, el amor Ágape (ἀγάπη) que nos indica el amor de Dios, como dice 1 Juan 4:8 “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” Con lo expuesto anteriormente podemos decir que hay una revelación muy grande pues en pocas palabras nos está diciendo que si tú y yo podemos ser imitadores de Dios es porque somos hijos amados por Dios, ¿en dónde nos confirma el Señor esta verdad, para que entendamos y creamos que tú y yo somos hijos amados?:

Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

1 Juan 3:1a “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;”

Romanos 5:5b “porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Todos estos pasajes nos declaran que con el amor que hemos sido amados es con el amor perfecto de Dios, el amor Ágape, y ésto nos ha sido dado no porque seamos dignos de merecerlo sino por la gracia de Dios, pues es un regalo que Él nos quiso dar, sin nosotros merecerlo, ganarlo o comprarlo (Efesios 1:3-6). Ahora bien, si tú y yo hemos sido amados de ésta manera lo que ahora el Señor desea es que vayamos al mundo y seamos imitadores de Su amor (Efesios 5:2), en otras palabras, que seamos canales de Su amor.  Oración.

«Padre, cuán grande amor es el que has derramado en mí, no lo merezco y sin embargo me lo has entregado. Enséñame a corresponder a tu amor y a ser un digno imitador de ti. Amén.

martes, 15 de julio de 2025

Contemplando la hermosura de Jehová.

 


Contemplando la hermosura de Jehová.

“desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,” 1 Pedro 2:2

en 1 Pedro 2:2 el Señor nos revela que para poder contemplar la hermosura de Jehová, primero, debe haber un deseo, David expresando en el Salmo 27:4 «Una cosa he demandado a Jehová», y es que la palabra “demandado” se refiere a que David le ha pedido a Dios que se haga realidad en su vida un deseo/ anhelo que tiene: contemplar la hermosura de Jehová. La pregunta es: Y ¿Cómo debe ser ese deseo? ese deseo debe ser profundo, no superficial, y la palabra lo compara al deseo que tiene un recién nacido por la leche de su madre. Si vemos a un bebé nos daremos cuenta que cuando tiene hambre no para de llorar hasta que su mamá le de leche, tú lo puedes tratar de distraer, jugarle, hacerlo reír, etc. pero al niño no se le va a olvidar que quiere su leche ¿por qué? Porque es una necesidad que le exige su carne, pues desea con ansias alimentarse del seno de su madre. Pero, ¿será que el deseo de contemplar la hermosura de Jehová también proviene de nuestra carne? Quizás responderemos que sí al recordar el Salmo 63:1, pero la realidad es que ese deseo de contemplar la hermosura de Jehová no proviene, ni nace de nuestra carne, pues la Palabra de Dios nos dice que lo que nuestra carne desea es contrario a lo que desea Dios (Gálatas 5:16-17). Entonces ¿de quién es ese deseo? ese deseo es del Espíritu Santo de Dios, es un deseo profundo y que permanece para siempre. Ahora lo que debe suceder es que ese deseo del Espíritu Santo se convierta también en mí deseo,  Oración.

«Padre, que tu deseo sea mi deseo, y tu sentir sea mi sentir. Te pido que abras mis ojos para poder verte y así poder contemplar la hermosura de tu santidad. Amén.

lunes, 14 de julio de 2025

Amando a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien

 


Amando a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?” Romanos 8:31

Nuestro Dios de Amor ha establecido que, a los que en Cristo Jesús tenemos herencia, por haber sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad (Efesios 1:11) y que amemos a Dios con todo nuestro corazón, y con toda nuestra alma, y con toda nuestra mente, y con todas nuestras fuerzas; todas las cosas nos ayuden a bien, que todas las cosas, sin excepción, que acontezcan en nuestra vida conlleven a nuestro ser y a nuestra vida un beneficio espiritual, material o ambos. Por ello debemos siempre dar gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. (Efesios 5:20)

Teniendo de Dios Padre Todopoderoso una promesa tan grande, de que si le amamos todas las cosas nos ayudarán a bien, todo temor, toda duda, toda indecisión debe apartarse de nuestro espíritu, de nuestra alma, de nuestra mente y de nuestro corazón para declarar ante el mundo en plenitud de fe confianza y esperanza “Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece” (Filipenses 4:13)

Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?, si el todopoderoso, omnisciente, omnipresente y creador de todo lo que existe, es nuestro Padre, y nos cuida como la niña de sus ojos y si nosotros le amamos, creemos, confiamos y esperamos en Él podemos expresar de todo nuestro corazón, de nuestra alma y de todas nuestras fuerzas “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? (Salmos 27:1)   Oración.

«Padre, Señor y Dios nuestro, en tu amor y en tu misericordia para con nosotros haces que todos los tiempos, los momentos y las circunstancias de nuestra vida, por más duros y terribles que puedan parecer, involucren un propósito de bien para nuestro crecimiento espiritual, tú eres un Dios de propósitos y eres un Dios de Amor de tal modo que, en tu amor, tus propósitos siempre serán lo mejor para nosotros. Gracias te damos Padre Amado porque sabemos que esto es posible en ese perfecto amor que tú derramas por tu Santo Espíritu en nuestros corazones y que nos permite amarte como tú esperas de nosotros. Amén. 

domingo, 13 de julio de 2025

APRENDER, RECIBIR, ESCUCHAR Y HACER

 


APRENDER, RECIBIR, ESCUCHAR Y HACER

“Lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, esto hagan; y el Dios de paz estará con ustedes.”, Filipenses 4:9

Aprendemos con el ejemplo, y el ejemplo más grande que tenemos es Jesús, por esto Pablo, luego de ser un hombre diferente gracias a la fe en Cristo, declara: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1), y también se nos aconseja a ser imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia han alcanzado las promesas (hebreos 11:1).

Como niños que ven el ejemplo de sus Padres y que aprenden de sus maestros, debemos así mismo con los asuntos de Dios, ser diligentes en formarnos en la sabiduría que nos enseña Cristo; como todo proceso de educación, primero debemos aprender su Palabra, recibirla con toda expectativa y alegría escuchando atentamente lo que Dios dice, para luego ponerlo en práctica; otros así mismo verán que estamos creciendo y seremos dignos de imitar, conforme dice la Palabra: ¨Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo,¨ (1 Tesalonicenses 1:6)

Si Cristo mora en nosotros y crece su amor al poner en práctica todas sus enseñanzas, notaremos que otras personas nos querrán imitar, entonces como creyentes ¿estamos dando ejemplo del amor de Cristo? ¿Estamos siendo formados en la sabiduría bíblica para luego ponerla en práctica?

Seguir los pasos de Cristo es la verdadera manera de dejar huella en esta tierra y en el corazón de muchas personas, por esto, debemos seguir estas instrucciones acerca de cómo nos conviene aprender, andar y agradar a Dios, para así seguir progresando cada vez más, siendo santificados y preparados para toda buena obra (1 Tesalonicenses 4:1-8.) Oración.

"Gracias Señor porque me has dado a Jesús para seguir su ejemplo y serlo para los demás; te ruego que mis pasos te sigan y te agraden para que otros puedan seguir mi huella que te refleja a ti. Ayúdame a qué yo me esfuerce hacer guiado por tu Espíritu, te lo pido en el nombre de Jesucristo tu Hijo Amen.