lunes, 2 de junio de 2025

Conexión de Amor

 


Conexión de Amor

«Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.» Mateo 1:1

“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.” Mateo 1:18

Mateo, quien antes de seguir a Cristo era recaudador de impuestos, y por tal razón era considerado traidor entre los judíos, pudo experimentar el rechazo y el aislamiento social, pero en el momento en que Jesús le hace el llamado para que lo siga, le da la oportunidad para tener una conexión de amor divina, capaz de sanar y restaurar cada herida causada por sus decisiones, o las de otros en su pasado, pues quien lo llamaba es el mismo Dios de amor encarnado.

Y es maravilloso observar cómo Mateo es transformado al creer en Jesucristo como su Salvador, y cómo al empezar a escribir el evangelio que lleva su nombre, inspirado por el Espíritu Santo, inicia con la genealogía de Jesucristo, mostrándonos esa humanidad de Jesús, quien se identifica plenamente con nuestra humanidad, para que en Él, nosotros podamos encontrar precisamente lo que halló aquel joven recaudador de impuestos, un Dios de amor, cercano, que nos comprende, porque para Él, nuestros pecados, nuestra debilidad y nuestros errores no le sorprenden.

Por eso es increíble ver que en la propia genealogía de Cristo, estén hombres y mujeres tan imperfectos, llenos de miedos, temores, celos, pasiones, pecados, algunos como aquellas mujeres que se mencionan especialmente; rechazados, olvidados, con vidas desordenadas; y ver que Mateo, precisamente un hombre que bien se puede identificar con ellos, empiece su evangelio mencionándolos, nos debe llevar a reconocer nuestra condición humana y pecadora, pero solamente para darnos cuenta que aquel de quien Mateo menciona ese nacimiento por obra y gracia del Espíritu Santo, es también quien puede darnos esa conexión de amor que tanto necesitamos, para que nuestras vidas sean transformadas.

Hermanos que al igual que Mateo, hoy decidamos seguir a Cristo sin vacilación, pues Él nos dará al igual que lo hizo con aquel joven, una nueva vida, mucho mejor que la que podamos imaginar.  Oración.

«Señor Jesucristo, gracias por buscarme, revelarte a mi vida, perdonarme y por restaurarme con tu gran amor, gracias porque tú que empezaste la buena obra en mí, la terminarás, y me lo demuestras a diario, volviendo una y otra vez a recordarme tu llamamiento, gracias por hacerme ese llamado, ayúdame a seguirte, Amén.

domingo, 1 de junio de 2025

No hay nadie como tú Jesús


No hay nadie como tú Jesús

 “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”.2 Timoteo 2:21

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque, así como por fuego”.1 Corintios 3:11-15

El Señor nos llama no solo a una preparación doctrinal sino espiritual, no solo a adquirir conocimiento, sino a ser transformados por él; porque conocer las Escrituras es vital, pero vivirlas es lo que marca la diferencia. Santiago 1:22 dice: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”.

La obediencia es el sello de la preparación auténtica, no se manifiesta en palabras sino en decisiones, no se evidencia en discursos sino en carácter. La oración, la meditación en la Palabra y el ayuno no son prácticas opcionales para los tiempos proféticos, sino disciplinas esenciales para tener claridad espiritual para discernirlos.

Esa disposición es lo que se requiere para estar listos, limpios y disponibles, siendo fieles en lo pequeño porque será la medida para sostenernos en lo grande, (Lucas 16:10). La gloria de Cristo viene no para engrandecer a hombres, sino para engrandecerlo a Él. Solo los que nos rendimos ante Él, seremos canales de esa gloria como dice Juan 3:30 “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.

Esa actitud es la esencia para no ser vistos, sino ser útiles, permitir que sea el Espíritu de Dios quien gobierne cada área de nuestra vida, que crezca en nosotros, mientras nosotros menguamos. Es la experiencia de una relación constante con Él, solo así desarrollaremos sensibilidad espiritual. Romanos 8:14 dice: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”. La guía no es generalizada, es personalizada.

Solo los que estén firmes en su identidad en Cristo permanecerán, el pueblo de Dios debe ser una generación que camina en santidad no por obligación sino como una respuesta de amor. La santidad no es un adorno debe ser una marca, un testimonio de vida, que hará que otros anhelen conocer a Jesús.

Nuestra autoridad espiritual será reconocida no por títulos sino por los frutos como dice Mateo 7:20 “Así que, por sus frutos los conoceréis”. Los frutos se cultivan con paciencia, fidelidad y obediencia. Es el tiempo para dejar que el Espíritu Santo forme en cada creyente la imagen de Cristo. Seamos templos santos para Él. La autoridad será probada, por eso preparémonos no por miedo sino por propósito, no por presión sino por revelación, no por emoción sino por visión; porque el Señor no está buscando espectadores sino colaboradores, no está llamando a religiosos sino a hijos.

Dios está levantando un pueblo preparado, no perfecto, pero si dispuesto con un corazón rendido, con un espíritu firme, es el tiempo para consagrarse, afirmarse. La iglesia en Corinto estaba construida con «madera, heno y hojarasca», con miembros que eran inmaduros, insensibles a los demás, y receptivos a las doctrinas erróneas, por eso tuvieron tantos problemas. Debemos ser edificados en Cristo. Hagámonos esta pregunta ¿Puede nuestro carácter cristiano pasar la prueba?   Oración.

«Señor Jesucristo, el fundamento de mi vida eres tú, eres mi modelo espiritual, por eso anhelo ser edificado en ti, no sobre alguna persona o principio, quiero ser un instrumento para honra, santificado y útil para ti. Lléname de tu Santo Espíritu. Sé que pondrás a prueba el fundamento sobre el cual edifico mi vida, porque la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada, quiero permanecer siempre en ti. Mi recompensa será tu eternidad y poder disfrutar de tu infinito amor, amén.


sábado, 31 de mayo de 2025

El evangelio del reino será predicado en todo el mundo

 


El evangelio del reino será predicado en todo el mundo

 “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. Mateo 24:14

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:19-20

La profecía no debe generar ansiedad sino una urgencia por expandir el evangelio, no debe producir temor sino preparación para ser esos instrumentos de bendición, que traen esperanza a este mundo. Recordemos las palabras de Jesús y dejemos que retumben en nuestra mente, pero que hagan un eco en nuestro corazón: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.

Eso es parte esencial del cumplimiento, lo que significa que la iglesia no debe esconderse sino asumir su lugar, no debe callar sino hablar con más claridad, no debe diluir el mensaje sino intensificarlo en la medida que las tinieblas avanzan. La luz de Cristo debe manifestarse con mayor fuerza a través de nosotros.

Es el tiempo de empezar a hablar con convicción, no desde el conocimiento teórico sino desde la revelación. En Daniel 11:32b dice “más el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará”. Es un llamado a no paralizarnos ni rendirnos, porque el cumplimiento profético no es el fin de la iglesia, sino su activación más poderosa, es el momento para el cual fue preparada, una iglesia gloriosa sin mancha y sin arruga que impacte en este mundo que ya está mostrando señales claras de su deterioro.

Vemos el control económico de unos pocos, la manipulación de la verdad, la exaltación del hombre sobre Dios, la creación de estructuras que parecen espirituales pero niegan el poder de la fe verdadera, lo amargo es llamado dulce y viceversa, ese cambio de valores ya está instalado en muchas naciones, y lo que antes era escandaloso ahora es celebrado, lo que antes se corregía ahora se promueve, Isaías 5:20 dice: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”, es una advertencia vigente, porque cada paso que da el mundo en esa dirección es una prueba de que lo que fue profetizado, está cumpliéndose en esta generación.

Lo que parecía lejano ahora está cerca, lo que se predicó por años ahora es vida o muerte, lo que se ignoraba por comodidad, ahora proclama por atención, las profecías no están dormidas, están en marcha. Preguntémonos ¿si nuestro corazón está preparado para caminar con Cristo en medio del cumplimiento? El Señor Jesús dice: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”, (Lucas 21.34-36).

Velar y orar son condiciones para permanecer firmes, nos sostendremos espiritualmente con una vida rendida, una comunión profunda y una obediencia radical. Recordemos que la preparación comienza en lo secreto, porque antes de influir hay que ser formados, antes de hablar hay que oír, antes de evangelizar hay que estar llenos del Espíritu Santo, llenos de aceite suficiente para que alumbremos en medio de la oscuridad. No podemos improvisar una relación con Dios, recordemos que la insensatez espiritual, la ignorancia es negligencia y quien descuide la intimidad con Dios, difícilmente podrá sostenerse cuando venga la prueba.   Oración.

«Amado Señor, gracias por tu Espíritu que me enseña cada día, no permitas que camine en ignorancia sino estar dispuesto a escuchar. Este tiempo me llama a conocerte más, a cultivar un tiempo de intimidad para prepararme espiritualmente, a pensar con mentalidad eterna, a discernir y caminar con temor reverente, estoy siendo llamado a responder con madurez, con fidelidad y llevando el evangelio a toda criatura, obedeciendo tu mandato. En Cristo Jesús, amén.

viernes, 30 de mayo de 2025

La victoria definitiva de Dios

 


La victoria definitiva de Dios

 “Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”. 2 Tesalonicenses 2:6-10

Este es, sin duda, uno de los pasajes más difíciles de todo el Nuevo Testamento; y lo es porque usa términos y figuras que les eran perfectamente familiares a los que Pablo se dirigía en aquel entonces, pero que para nosotros son extraños.

Pablo les estaba diciendo a los tesalonicenses que debían abandonar esa espera nerviosa y tensa de la Segunda Venida. Pues habían dejado de trabajar y hacer muchas cosas porque el Señor ya iba a llegar. Esa era una falsa interpretación de sus palabras que no se le podía atribuir a él; y les decía que antes del Día del Señor sucederían muchas cosas.

Entre ellas, habría una era de rebelión contra Dios. Eso fue escrito hace casi dos mil años, lo que significa que lo que estaba en acción en ese entonces, ha venido creciendo, y ahora está más presente que nunca y lo que era un misterio, se está volviendo estructura, lo que era una sombra ahora es figura, lo que era preparación ahora es establecimiento. Porque ya se había introducido en este mundo un poder maligno secreto que estaba obrando en los hombres para producir ese tiempo de rebelión. Así que Pablo describe una creciente rebelión contra Dios, el surgimiento de uno que sería la encarnación del diablo como Cristo era la de Dios, y tendría lugar una batalla final en la que triunfaría definitivamente Dios. Cuando este mal encarnado se introdujera en el mundo habría algunos que le reconocerían como su señor.

Es la antítesis de Dios. Los cristianos asumieron esas ideas, después de Pablo, dándole el título de el Anticristo (1 Juan 2:18,22; 1 Juan 4:3).

Existe una fuerza del mal en el mundo que opera en los hombres que cada vez se intensifica más, (Mateo 24:12). Pero recordemos que Dios está en control. Las cosas puede que parezca que se van precipitando hacia el caos, pero Dios está hasta en ese caos. El triunfo definitivo de Dios es seguro. Porque nada puede mantenerse contra Él.

El mundo se encuentra en una posición de vulnerabilidad total, no solo física sino espiritualmente, porque hay hambre de la verdad, pero también confusión, hay deseo de paz, pero también guerras y conflictos por doquier, hay religiosidad, pero no necesariamente santidad y todas estas cosas son condiciones que la Biblia señala como precursores del avance profético.

¿Quién detiene al hombre de pecado? No lo sabemos con certeza. Pero esto apunta a tres posibilidades: el gobierno y las leyes que ayudan a controlar la maldad, al ministerio de la iglesia cristiana en esta tierra con el evangelio y los efectos que este produce y al Espíritu Santo. Pero no debemos temer al día cuando sea quitado aquello que lo detiene. Dios es mucho más poderoso que el hombre de pecado y de Él es la victoria final sobre el mal.      Oración.

«Gracias Dios por escogerme para ser atalaya en estos tiempos, tengo la responsabilidad de tocar la trompeta del evangelio, este sonido no es una alarma emocional, sino un llamado para que este mundo se vuelva a ti. También una alerta para la iglesia para alinearse con el Espíritu Santo, a no conformarse con el conocimiento teórico, sino a vivir en expectación real, porque tu Palabra ya fue dicha, sólo estás buscando corazones fértiles donde produzca fruto. En el nombre de Jesús, amén.

jueves, 29 de mayo de 2025

La Palabra profética más segura

 


La Palabra profética más segura

 “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”. 2 Pedro 1:19

“El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán”. Daniel 12:9-10

La Palabra viva no se puede callar, no podemos detener el mensaje, no es un discurso vacío, sino un peso divino que quema por dentro, porque llega el tiempo de la manifestación de Jesús y no se puede ignorar, (Jeremías 20:9). No podemos impedir que nuestro espíritu se agite dentro de nosotros por la revelación de Dios, porque en estos tiempos recibiremos instrucciones que quizás desafíen la lógica humana, porque será Dios removiendo lo terrenal para manifestar lo sobrenatural. Este despertar espiritual no será nada cómodo para su iglesia porque requerirá separación, renuncia y santidad. El Señor nos dice en 1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.

Es el tiempo de consagración a Dios, de ser enviados a decir la Verdad de Cristo, porque serán tiempos de oposición espiritual. El Señor dijo en Mateo 24:9-11 “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos”. Por eso, la iglesia debe levantarse con la verdad y predicar, pero el Señor necesita siervos consagrados movidos por el Espíritu Santo y está buscando corazones dispuestos y obedientes.

El libro de Daniel muestra con claridad cómo ciertos tiempos están sellados hasta el momento de su cumplimiento. Ciertas verdades están esperando el reloj de Dios, donde lo incomprensible se volverá evidente y se cumplirá Hechos 2:17-18 “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”. Nuestro espíritu será sensible a la revelación del Señor y comenzaremos a entender lo que el Señor ya ha hablado.

El reloj profético de Dios ha comenzado a moverse a otro ritmo, el Señor quiere que nos animemos con lo que dice Lucas 21:28 “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” y se cumplirá lo que dice en Lucas 21:27: “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria”.

La profecía no es para establecer fechas humanas es una advertencia viva del corazón de Dios a su pueblo para que no duerma, sino que vele hasta su regreso.   Oración.

«Señor, lléname de tu Santo Espíritu para poder comprender la verdad revelada en tu Palabra, llévame a la madurez y discernimiento espiritual para entender lo que ya has establecido en ella para los postreros tiempos. Tengo la palabra profética más segura, a la cual debo estar atento como una antorcha que alumbra en la oscuridad de este mundo, para no ser engañado con mentiras y una falsa paz, hasta que tú regreses mi Amado Jesús, amén.

miércoles, 28 de mayo de 2025

El que lleva la Palabra viva, no puede callar

 


El que lleva la Palabra viva, no puede callar

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”. Isaías 60:1-3

“Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos”. Ezequiel 2:3-5

Ser luz en medio de las tinieblas es el mensaje dirigido a la iglesia de Cristo en estos tiempos, al remanente fiel que porta la gloria no por mérito sino por disposición, los que hemos sido llamados a reflejar su Presencia a este mundo que está perdiendo su dirección.

El escenario de Dios para probar la fe ya está preparado. Estamos viviendo tiempos de crisis sobre el mundo, que ya han sido predichos en su Palabra, como dice la Escritura: “Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones”; y todos los creyentes seremos sometidos a prueba para exponer lo que hay verdaderamente en nuestro interior. Entonces veremos que lo que se derrumba es porque no estaba firme y lo que resiste es lo que ha sido formado en intimidad, en lo secreto, en el quebranto, en la soledad, en el silencio, en la incomodidad, los que hemos afinado el oído para oír al Señor; por eso cuando llegue la hora de hablar, las palabras no saldrán de la emoción, sino por el poder del Espíritu Santo, para levantarnos con fuerza a proclamar lo que Dios ha dicho.

No callaremos, sino que seremos como Juan en el desierto anunciando el regreso de Cristo. Es el remanente fiel, que busca hacer la voluntad de Dios, llamados a hablar a un pueblo duro de corazón y obstinado, como en tiempos de Ezequiel; pero Dios no pide resultados sino obediencia. Esa es nuestra misión, llevar la Palabra viva, incluso cuando el entorno no quiera recibirla. Sólo los que escuchan la voz del Espíritu Santo, permanecen cuando otros abandonan, los que creen a pesar de que las promesas tardan, los que caminan cuando el suelo tiembla, porque no viven por vista sino por convicción. Los que tienen una fe purificada por el fuego de la aflicción, por eso cuando las estructuras caigan, no se derrumbarán porque están cimentados en la Roca Eterna, Cristo.

El remanente fiel es portador de carga, no va ligero, porque nos pesa el dolor de esta generación que sufre por estar lejos de Dios. Es tiempo de predicar a tiempo y fuera de tiempo, (2 Timoteo 4:2). Que arda nuestro corazón por llevar el mensaje de salvación. Es tiempo de orar por la intervención divina sobre este mundo, para que muchos corazones se dispongan a recibir a Jesús, confiesen con sus labios y con todo el corazón, que Él es el Señor, el Redentor y el Salvador.

Decidamos si seguimos en la comodidad o respondemos a este llamado.   Oración.

«Gracias mi Jesús amado, quiero responder al llamado, a ser profeta a las naciones, a predicar tu Palabra a tiempo y fuera de tiempo. Gracias por colocar en mi corazón una carga espiritual por esta generación separada de ti, que anuncie que tú eres el camino, la verdad y la vida y, que no hay manera de retornar al Padre sino por ti. Señor te pido que muchos sean despertados espiritualmente, que tú remuevas todo lo superficial para que alumbres los corazones endurecidos, que abras los ojos y los oídos espirituales, porque el tiempo está cerca para tu venida. Amén.

martes, 27 de mayo de 2025

Un llamado al corazón

 


Un llamado al corazón

 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” 2 Crónicas 7:14

“Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:16

Estos tiempos finales exigen definición y esa definición comienza por un corazón quebrantado. La gracia de Dios es abundante pero no es una excusa para persistir en el pecado, es una oportunidad para cambiar, el arrepentimiento genuino abre puertas a la restauración, pero debemos acercarnos a Dios con humildad. El arrepentimiento no se impone desde afuera se despierta desde adentro, porque es el Espíritu Santo que nos redarguye y convence de pecado.

Este mensaje es para su pueblo, el Padre está llamando a los hijos que están distantes, para que vuelvan en sí y regresen a Él. Está alzando su voz porque el tiempo se acorta, por eso debemos estar en sintonía con el mover del Espíritu Santo. El arrepentimiento no es señal de debilidad, es evidencia de sabiduría. El necio racionaliza, mientras que el entendido se postra, porque quien se quebranta delante de Dios será restaurado. Como dice Salmos 51:17 “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.

La promesa de 2 Crónicas 7:14 permanece hoy como en aquel entonces, Dios no despreciará al que se rinda por completo. El Señor quiere encontrar a un pueblo postrado, no a una iglesia adormecida. Que no se diga que esta generación no escuchó su Palabra. Que no se repita la historia de los que tuvieron la Palabra en tiempos de Noé, pero no obedecieron. Es una llamada al corazón, una oportunidad de corregir el rumbo antes del regreso de Jesús. La gracia aún está disponible, la puerta todavía está abierta, pero no lo estará por siempre. 2 Corintios 6:1-2 dice “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”.

Cuando Dios habla su Palabra no vuelve vacía, sino que produce fruto en los que escuchan, pero también testifica contra los que endurecen su corazón. Por eso el llamado al arrepentimiento no puede ser minimizado. La santidad no es una opción para los tiempos proféticos, es una necesidad, porque solo los limpios de corazón verán a Dios, (Mateo 5:8).

Solo los humildes caminarán seguros en el día oscuro, solo los quebrantados serán levantados con poder. Este es el día para responder y volver. Porque los que se arrepienten con sinceridad serán restaurados con gloria y los que se humillan serán exaltados a su tiempo. Cuando las tinieblas se intensifiquen no será señal de abandono sino un anuncio de que la luz está a punto de manifestarse, con mayor poder. Por eso, su iglesia debe despertar del letargo espiritual para asumir el lugar que el cielo nos asignó, (1 Pedro 2:9). No somos espectadores pasivos, sino que en medio del caos que vive este mundo tenemos una sensibilidad diferente, porque el Espíritu Santo dentro de nosotros vibra, para que no nos distraigamos con lo aparente y terrenal, sino que caminemos con fe como Abraham; porque él se sostuvo en tiempos difíciles como viendo al invisible, (Hebreos 11:27).

El capítulo 11 de Hebreos está lleno de estas personas que aun sin tener el cumplimiento inmediato de sus promesas caminaron como si ya lo tuvieran, porque la fe de los hijos de Dios no depende del entorno, la fe está anclada en el carácter de Dios, no se detienen sobre lo incierto, porque saben que lo eterno se impone sobre lo temporal, esta es la marca del llamado para los tiempos que vienen. No hay espacio para la tibieza espiritual, afirmemos nuestros corazones y encendamos nuestro espíritu con la presencia del Espíritu y el poder de su Palabra.    Oración.

«Amado Señor, estos tiempos que estoy viviendo son tiempos decisivos para caminar contigo, es el tiempo aceptable el tiempo de salvación como dice tu Palabra. Por eso, quebranta mi corazón porque quiero humillarme en tu presencia y pedir perdón no solo por mí, sino por mi familia, mi ciudad y mi país, para que nos arrepintamos y volvamos nuestros corazones a ti, porque entonces perdonarás nuestros pecados y traerás restauración y sanidad. En el precioso nombre de Jesús, amén.