viernes, 3 de noviembre de 2023

Tú eres la luz

 


Tú eres la luz

“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció”. Mateo 4:16

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella”. Juan 1:4-5

“Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas”. Lucas 11:35

oy es un día en que se le hace apología al reino de las tinieblas con la celebración pagana del Halloween donde se exalta la oscuridad, las brujas y demonios, con disfraces y dulces que aparentan ser una fiesta inofensiva para nuestros niños, pero espiritualmente sabemos que no es así, porque es una invocación a espíritus.

En las costumbres de los celtas, ellos le rendían culto a los muertos y para ganar el favor de los fantasmas y malos espíritus, dejaban frutas y dulces en frente de sus casas para que no molestasen. Igualmente, los disfraces que usaban durante su ceremonia representaban los espíritus que vagaban por las calles en esa noche, eran de fantasmas, esqueletos, brujas y demonios; a esto se sumaron después las calabazas con caras talladas y alumbradas con una vela que tuvieron origen en Inglaterra con el mito de que eran para engañar al diablo, esta imagen ha sido asociada a esta fiesta, que también Estados Unidos acogió y muchos otros países celebran hoy.

Como cristianos nuestra vida es el triunfo de Jesús sobre la muerte, Él es la luz que prevalece sobre las tinieblas, pues el venció el pecado y a Satanás en la cruz y nos liberó de la muerte y el temor, por eso no debemos participar de las obras infructuosas de las tinieblas.

Jesús es la estrella de Jacob, en Números 24:17 dice: “Lo veré, mas no ahora; lo miraré, mas no de cerca; saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de Israel, y herirá las sienes de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set”; esta profecía fue escrita mil cuatrocientos cincuenta años antes del nacimiento de Jesús, no se cumplió en ninguno de los descendientes de Jacob hasta que llegó el Mesías esperado; porque Dios cumple a la perfección lo que ha prometido en el tiempo dispuesto por Él.

Aunque esta profecía fue pronunciada por Balaam, cuando el rey de los amorreos pensó que maldiciendo al pueblo de Israel podría vencerlo, Dios cambió su intento de maldición por bendición y las palabras del Señor vinieron a Balaam para dar un adelanto a su plan eterno de salvación; pues de su pueblo de Israel saldría un descendiente que tendría un cetro y un reino eterno y lo llamó la estrella de Jacob y apunta a Jesús, El Rey Salvador.

La estrella de Belén también les anunció a los sabios de oriente que el Rey de Israel, había nacido y emprendieron el viaje hasta allá, ese Rey venía a este mundo para ser la luz de los hombres.

Ahora no podemos callar este mensaje, pues Él nos ha dado su luz y no podemos ser tinieblas, Lucas 11:35; ahora tenemos que hacer el trabajo de la estrella de Belén, iluminar el camino de los que nos rodean para que conozcan al Salvador que vino a esta tierra a rescatar a la humanidad, a traer luz, a sacarnos de las tinieblas y trasladarnos a su reino eterno, Colosenses 1:13. Aferrémonos a su Palabra que es “lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro camino”, para no ser engañados, Salmos 119:105.       Oración.

«Padre celestial, gracias por tu Palabra que es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino, por darme discernimiento a través de tu Santo Espíritu, para descubrir las obras de las tinieblas y poder combatirlas con el mensaje del evangelio de Jesús. Señor tú eres la estrella de Jacob, eres la luz de la vida, haz que tu luz siempre resplandezca en mí para que otros te vean, En Cristo Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Cansado del camino

 


Cansado del camino

“Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta”. Juan 4:5-6

“Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”. Hebreos 2:18

En este pasaje Juan enfatiza la humanidad de Jesús. El Señor había caminado desde Jerusalén hasta Samaria, este viaje seguramente les había tomado dos días y medio de su tiempo a Él y a sus discípulos, considerando que era el medio día y hacía mucho calor, era lógico que Jesús y su compañía estaban cansados, tenían hambre y sed. Cuando llegaron a la bifurcación de la carretera Jesús se sentó a descansar, los discípulos se adelantaron al pueblo a comprar provisiones.

Todo lo humano y lo divino se unió ahí en ese lugar, para dar una manifestación gloriosa de majestad, gracia, misericordia y paciencia, para llevar luz a un pueblo pagano, que necesitaba esperanza. Jesús reposó y se sentó en una piedra, nada de lo que hacía se salía de su propósito eterno.

Él solo quería descansar y tomar un poco de agua, fue tan humano como nosotros siendo Dios, por eso se identifica tanto con nuestras necesidades, Él también se cansaba y necesitaba parar por un momento, como cuando tenemos que hacerlo porque trabajamos jornadas largas, cuando enfrentamos pruebas y desafíos que nos desaniman y nos hacen perder el entusiasmo, o cuando nos desalentamos porque quisiéramos tener más tiempo para hacer muchas cosas y se nos acaban las fuerzas.

Nos agobiamos cuando nuestros cuerpos y nuestras mentes están agotados por el trajín del día a día. Jesús entiende esto, sabe cuándo atravesamos dificultades y lo que tenemos que hacer para superarlas, por eso dijo en Mateo 11: 28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Y no solo nos entiende porque experimentó nuestras fatigas, sino que está dispuesto ayudarnos en medio de nuestra debilidad, miremos lo que dice la Palabra de Dios en Isaías 40: 29-31 “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.

También se compadece de nosotros como dice hebreos 4:15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”.

El Señor Jesús entiende nuestras luchas porque Él las sufrió como ser humano, Él puede ayudarnos a salir victoriosos de cualquier situación, acudamos a su presencia para que nos provea de manera sobrenatural de nuevas fuerzas, descanse nuestro cuerpo y alma; y nos dé ánimo a través de sus promesas para que sigamos adelante, pidamos la llenura del Espíritu Santo, para que refresque y aliente nuestro espíritu.  Oración.

«Amado señor Jesucristo, hoy vengo ante ti, humilde y sediento de tu presencia, necesito que renueves mis fuerzas para seguir adelante y refresques mi espíritu con tu poder sobrenatural, renueva mi gozo, mi esperanza y haz que halle descanso para mi alma, en el nombre de Jesús, amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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martes, 31 de octubre de 2023

¿Seré yo?

 

¿Seré yo?

“Porque no me afrentó un enemigo, lo cual


habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él; sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar; que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y andábamos en amistad en la casa de Dios”. Salmos 55:12-14

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”. Salmos 55:22

Este versículo es escrito por David después de la traición de uno de sus amigos, Ahitofel (2 Samuel 15:31), un amigo de muchos años que conspiró con Absalón (su hijo) contra él, para derrocarlo de su reinado. Una de las mayores heridas que se puede recibir es la traición de alguien que parece ser un compañero íntimo, un amigo o un familiar. Recordemos que Jesús también fue traicionado de igual manera por uno de sus amigos, en Marcos 14 :18-19 dice: “Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar. Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?”

En esta situación David va a Dios y echa su carga, su angustia, su tristeza, su amargura sobre el Señor, porque sabe que el Señor lo puede levantar. Cuando somos lastimados emocionalmente por alguien cercano, debemos acudir a Dios, antes de cualquier deseo de venganza y debemos entregarle nuestros sentimientos de frustración y decepción que están afectando nuestra vida, para que Dios nos calme y traiga paz a nuestro corazón. Este Salmo en el verso 23 nos propone conducirnos a una decisión de fe: “Pero yo en ti confiaré”, el Señor nos sostendrá, no permitirá que seamos removidos de su favor, nos da su seguridad.

De alguna manera, todos hemos experimentado una traición alguna vez en la vida y hubiésemos querido que no fuera esa persona que estaba tan cerca de nosotros; por eso, necesitamos recurrir a Dios para entregarle nuestras heridas y recordar que Él siempre nos sustentará, porque no dejará caído para siempre al justo, Él es nuestra justicia y el único que puede restaurar un corazón roto. El Señor puede redimir nuestra alma, Salmos 55:18.

Ahora pensemos en esto, cuando conocemos a Jesús y nos comprometemos con Él, podemos tener actitudes o acciones que pueden traicionarlo, podemos negarlo cuando vivimos una vida carnal y actuamos como incrédulos, o al seguir la corriente de este mundo. Negamos la verdad de Cristo cuando no lo obedecemos y nos comportamos distinto a como Él nos enseña en su Palabra, cuando rechazamos su autoridad sobre nuestra vida y hacemos nuestra voluntad; hoy podemos estar expresando lo que los discípulos del Señor dijeron cuando Él les dijo que uno de ellos lo iba a traicionar: ¿Seré yo?

El Señor hoy nos está invitando a amarle tanto, que su voz sea más atractiva que todas las voces que nos invitan a alejarnos de Él, que la vida que nos ofrece sea tan plena que solo queramos vivir para Él. Revisemos nuestro corazón y miremos qué actitudes podrían estar traicionando a Cristo.  Oración.

«Amado Jesús, así como tú, he experimentado la traición de alguien cercano a mí, sabes el dolor que se siente y la decepción profunda que esto causa en nuestra alma, por eso hoy te pido que me ayudes a ser fiel a ti, porque tu amor nunca cambia, siempre permaneces fiel. Enséñame a llevar mis cargas delante de ti para que restaures mi corazón, en el nombre de Jesús, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 30 de octubre de 2023

No estorbemos el fluir de su gracia

 


No estorbemos el fluir de su gracia

“Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.» 2 Reyes 4:3

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.» Efesios 3:20

Nunca estaremos estrechos en Dios ni en las riquezas de su gracia, porque Él es generoso, la estrechez está en nuestra mente por la falta de fe y obediencia, dudamos de lo que el poder de Dios es capaz de hacer en nuestras vidas y en la de otros. Lo que falla es nuestra fe y no sus promesas. El Señor siempre da más de lo que pedimos.

En este pasaje una viuda de uno de los profetas fieles al Señor, consultó a Eliseo sobre un serio problema: su difunto esposo había muerto sin pagar una deuda. Según la costumbre de la época, para sufragar la deuda el acreedor podría hacer esclavos a sus dos hijos, Levítico 25:39-42; ella en su desesperación buscó ayuda en el siervo de Dios, quién le pregunta en medio de su escasez qué tiene ella para ofrecer, a lo que contesta: que solo una vasija de aceite; el profeta le dice algo absurdo: “Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas”, y ella obedeció sin refutar la orden que le dio, después le pide que se encierre con sus hijos y empiece a llenar todas las vasijas, y… ¡hubo un verdadero milagro!, el aceite siguió fluyendo mientras ella tuvo vasijas vacías en qué recibirlo; así su participación personal y la ausencia de Eliseo sirvieron para que ella se diera cuenta de que el poder para resolver su problema procedía de Dios y aumentaría aún más su fe.

Aprendemos una lección espiritual de este relato, Dios hace milagros en vasijas vacías, Él es suficiente y está listo para derramar su poder en nosotros, pero es necesario que primero estemos vacíos de todo orgullo, altivez, incredulidad, autocomplacencia, temores, dudas, etc., porque mientras estemos llenos de todas estas cosas no queda espacio para que Él obre en nosotros.

Recordemos que Él da más de lo que pedimos; si hubiera más vasijas hay bastante en Dios para llenarlas; Él es suficiente para todo y su suficiencia absoluta no se detendrá hasta suplir las necesidades de los pecadores y de salvar sus almas, porque el anhelo de su corazón, es lo que dice la Escritura: “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”, 1 Timoteo 2:4

Tengamos cuidado de no limitar las bendiciones de Dios y de estar estorbando el fluir de su gracia por la falta de fe y de obediencia a su Palabra, porque Él es capaz de dar más de lo que pedimos o imaginamos. No olvidemos que no se trata de nuestro aceite sino del suyo, que es la presencia poderosa de su Espíritu Santo en nosotros, para que toda la gloria y honra sean para Dios.   Oración.

«Amado Señor, gracias por recordarme hoy, la fe y la obediencia a tu Palabra, haz que siga el ejemplo de la viuda, que se caracterizó por su obediencia y por eso obtuvo más de lo que pidió, pues pudo pagar su deuda y vivir tranquila con sus hijos, no permitas que estorbe el fluir de tu gracia en mi vida y en la de otros por la falta de fe y de obediencia, en el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 29 de octubre de 2023

¿Cuál es nuestra perspectiva?

 

¿Cuál es nuestra perspectiva?


“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. 2 corintios 4:18

Hoy más que nunca debemos poner nuestros ojos en Jesús, orando, leyendo su Palabra y alabándolo, pues el mundo ha perdido totalmente la perspectiva de Dios, el Señor ha sido sacado de todos los ámbitos terrenales. Como creyentes tenemos la capacidad de elegir nuestra perspectiva, o colocamos nuestro enfoque en el mundo o en las cosas eternas, pues como personas espirituales percibimos las cosas que no son visibles por medio del Espíritu Santo, mientras que el hombre natural ve solo las cosas que son visibles.

Toda la hermosura y lo agradable de las cosas que experimentamos en esta tierra, algún día terminarán, pero las cosas que no se ven son eternas, por eso Pablo nos hace un llamado a que nuestro hombre interior siga creciendo cada día, aumentando el tesoro de la gracia de Dios y la esperanza del gozo de la eternidad.

David es un ejemplo de alguien que eligió la perspectiva correcta, por encima de sus circunstancias, pues dijo en el Salmo 73:26 “Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”. Su mirada estaba puesta en Dios, conocía el corazón del Señor, sabía que lo amaba, entendía que el poder de Dios era mayor que sus problemas, por eso conocer a Dios da perspectiva en tiempos difíciles. Él siempre nos acompaña en cualquier temporada buena o mala y nos da su apoyo.

Pablo que pasó por diversas pruebas se mantuvo como viendo al invisible, como lo hizo Moisés, Hebreos 11:27; porque sabía que un día sus sufrimientos terminarían y obtendría el reposo de Dios. Debemos entonces concentrarnos en la recompensa de nuestra fe y en el gozo que permanece para siempre. Como dice Isaías 35:10 «Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido”.

Recuerda que adoptar una perspectiva verdadera es una elección personal. Hermanos pongamos los ojos en Jesús que es la imagen visible de Dios y pensemos que nuestros problemas son temporales y nos están preparando para la gloria eterna que hará que ellos no parezcan nada, por eso debemos mantener nuestra mente en las cosas que no se pueden ver. Elegir una mentalidad eterna, es la perspectiva correcta.  Oración.

«Señor Jesucristo, ayúdame a colocar mis ojos en ti para tener una perspectiva divina en medio de las dificultades de esta vida, siguiendo tu verdad que me da seguridad, porque sé que nunca me abandonarás, aunque pase los peores días, tu poder es lo suficientemente grande para sostenerme, en ti tengo toda mi esperanza, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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sábado, 28 de octubre de 2023

Cada hijo de Dios es llamado a servirle

 


Cada hijo de Dios es llamado a servirle

“Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía”.1 Reyes 19:19-21

El llamamiento de Dios es para quién Él elige, muchas veces no entendemos por qué el Señor lo hace, pues somos personas comunes y corrientes. El pasaje de hoy dice: “… halló a Eliseo, hijo de Safat”. Eliseo, cuyo nombre hebreo significa “Mi Dios es salvación”, era el hijo de un hacendado procedente de Abelmejola. Este sitio se ubicaba en la parte norte de la cuenca del río Jordán. Aparentemente era de una familia pudiente, ya que tenían, según el relato, 12 yuntas de bueyes; lo que no era común.

Elías encontró a Eliseo por orden divina mientras estaba trabajando en el campo, no estaba desocupado, sin embargo, su corazón fue tocado por el Espíritu Santo, a tal punto que nada de este mundo lo sacaría de su llamamiento celestial, pues estuvo listo para dejarlo todo y ayudar en el ministerio a Elías.

Eliseo deja todo alegremente para acompañar a Elías, solo pidió un poco de tiempo para despedirse de su familia y amigos e hizo un banquete de despedida, quemó hasta el arado con que trabajaba, lo que implicaba que no volvería a su trabajo de agricultor.

Dice que Elías “echó sobre él su manto”, con este acto estaba invistiendo a Eliseo para el servicio de profeta. Ahora Eliseo es quien realiza una acción simbólica que no admite ninguna duda; al matar a una de las yuntas y al quemar el arado, estaba diciendo que su vida anterior terminaba, no solo acepta su llamamiento, sino que hace una ofrenda sacrificial a Dios en entrega total a Él.

Lo mismo hicieron los discípulos de Cristo, lo dejaron todo para seguirle. Recordemos las palabras de Jesús cuando dice en Juan 15:16: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”.

Cada hijo de Dios es llamado a servirle, por eso, solo cuando experimentamos el poder de Dios y su transformación en nosotros por medio de la investidura y unción del Espíritu Santo, estaremos listos para ofrecernos voluntariamente a Él, sin importar lo que tenemos que dejar, renunciando a la comodidad de nuestra vida y a los bienes materiales.

Cuántos, por amor a su nombre, hemos seguido su llamado, hemos renunciado a la familia, los amigos y a las ocupaciones aparentemente más provechosas, para cumplir con su propósito. En forma similar Jesús hoy sigue llamando a muchos en medio de las ocupaciones, corresponde a cada uno de nosotros sentir la energía de su gracia obrando poderosamente en nuestra vida, para rendirnos sin reservas a su llamamiento.

¿Hemos escuchado su llamado?,¿Cuál es el arado que debemos quemar?, ¿Nos preocupa el cuánto, cómo y cuál será el costo de servir al Señor?, ¿Pensamos que el servicio es algo reservado para unos pocos? ¿Creemos que somos demasiado mayores, o demasiado jóvenes, o que estamos demasiados ocupados, o cansados para hacer lo que el Señor nos pide?    Oración.

«Amado Señor, gracias por elegirme entre tantas personas para ser tu hijo y tu siervo; hoy muéstrame qué arado debo quemar para poder cumplir con el propósito que tienes para mí, no permitas que nada de este mundo me distraiga del llamamiento celestial que me has hecho, sé que tus planes son mejores que los míos, quiero servirte con todo mi corazón, en Cristo Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 27 de octubre de 2023

Las promesas para el que es fiel

 

Las promesas para el que es fiel


“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”. Apocalipsis 3:10-12

La promesa de Cristo resucitado en este pasaje del apocalipsis es que todos los que guardan sus mandamientos serán guardados, porque la lealtad tiene su recompensa segura. La “Palabra de mi paciencia”, habla de la clase de resistencia que Jesús vivió en su vida terrenal, la resistencia de Jesucristo es algo que tenemos que aprender y que suple tres cosas en nosotros: nos provee un ejemplo, nos aporta una inspiración, nos da valentía para resistir los tiempos de prueba.

Por eso debemos caminar mirándolo a Él, que por el gozo que fue puesto delante de Él soportó la cruz y la vergüenza del calvario, Hebreos 12:1, si Él pudo dejar todo a un lado para centrarse en salvarnos, porque no dejamos a un lado la vergüenza que nos da decir que somos cristianos y compartir con otros el evangelio de salvación, entendiendo que Él nos da la entereza para resistir nuestras batallas mientras estemos en esta tierra, en Hebreos 2:18 dice: “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”. El que es fiel a Cristo estará a salvo bajo su protección.

 

En el versículo 11 se combinan la advertencia y la promesa, el Señor nos promete venir pronto, por eso no podemos estar desapercibidos, porque Él vendrá como ladrón en la noche y tendremos que dar cuenta de nuestras acciones al que viene a juzgar a vivos y a muertos, 1 Pedro 4:5. También es un aliciente para todos aquellos que han sido fieles pero que siguen sufriendo, porque pronto llegará el final de sus angustias. Hebreos 10:37 “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará”, nos exhorta a ser pacientes porque muy pronto regresará nuestro amado Jesús.

El Cristo resucitado le dice a la iglesia de Filadelfia que retengan lo que tienen, para que nadie les prive de su corona. Por eso hay que guardar el evangelio, que enseña la paciencia y perseverancia en la expectativa de su venida, Gálatas 1:9 “Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema”. Cristo ahora está esperando con paciencia, hasta que el usurpador sea arrojado fuera y todos sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies, así también nosotros, su iglesia, debemos soportar este tiempo hasta recibir el gozo que se nos ha prometido en el reino venidero.

El Señor premia la fidelidad, el fiel será un pilar en el templo de Dios, un pilar de la iglesia, un soporte grande y honorable, ya no vivirá en inseguridad, se da la promesa de estabilidad serena en la paz que Jesucristo provee. Es una vida de bondad inalterable que disfrutaremos, después de tantas luchas en la tierra cuando estemos en su majestuosa presencia.

El Cristo Resucitado escribirá en el cristiano fiel el nombre de Dios, el nombre de la nueva Jerusalén y su propio nombre nuevo, haciendo referencia a que en la antigüedad cuando moría un sacerdote después de una larga vida de fidelidad, se le honraba erigiendo un nuevo pilar en el templo en el que hubiera servido e inscribiendo su nombre y el de su padre en él. Así es que esto podría referirse al honor permanente que confiere Cristo a sus fieles servidores. El sentido es que los fieles llevarán la señal inconfundible de pertenecer a Dios y de la ciudadanía de Jerusalén, la ciudad donde habita su presencia.  Oración.

«Gracias mi amado Señor, porque hasta ahora no has dejado de cumplir tu Palabra, quiero ser fiel hasta el fin, y así, disfrutar de esas promesas que has guardado para el que permanece en fidelidad, mi residencia futura será la nueva Jerusalén, donde estaré siempre en tu Presencia Santa, tendré una ciudadanía en el reino futuro, todo será nuevo, puro y seguro. ¡Gloria a ti Señor!, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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