jueves, 11 de agosto de 2022

La enseñanza del Amor en Amor

 


La enseñanza del Amor en Amor

“Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.” Deuteronomio 6:1-3

Hay una importancia muy grande en enseñar lo que Dios dice; en el antiguo testamento Dios ordenó que sus mandamientos, estatutos y decretos fueran enseñados a su pueblo, para que pudieran ser puestos por obra para su propio beneficio, como lo podemos leer en Deuteronomio 6:1-3. Lo mismo aplica para nosotros el día de hoy, pues enseñar los mandatos de Dios es primordial para que se puedan poner en práctica, lo cual traerá beneficios a nuestras vidas, más cuando ahora gracias a la obra de Cristo, nosotros como creyentes podemos hacerlo en amor con la ayuda del Espíritu Santo.

Con lo declarado por Jesús en Mateo 22:34-40, podemos darnos cuenta que sus mandamientos se resumen en amar, primero a Dios y luego al prójimo. Por eso, enseñar los mandamientos dados por Dios es enseñar del amor; pero esta enseñanza debe ser dada en amor, así como se nos enseña en 1 Corintios 13 cuando habla que si hacemos algo sin amor de nada nos sirve. El amor es fundamental, por eso es que Deuteronomio 6:4-9 dice “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”; estos versículos nos permiten ver la importancia de amar primero a Dios para luego transmitir todo lo que Él nos enseñe, repitiendo su mensaje de amor, hablando de su amor a nuestros familiares, conocidos y aun a desconocidos.

Pidámosle al Espíritu Santo que nos ayude a ver el amor de Dios en cada mandamiento, para que podamos enseñarlos en amor.  Oración.

«Padre amado, llévame a compartir de tu amor, quiero poder enseñar a otros lo maravilloso que es tu amor, por eso te pido que tu Santo Espíritu me ayude a tener una relación profunda contigo, autor del amor. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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miércoles, 10 de agosto de 2022

El primer Amor

 

El primer Amor


“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras.” Apocalipsis 2: 2-5a.

Tristemente hoy en día la vida de una gran cantidad de creyentes no refleja el amor de Dios, por eso es que su palabra nos exhorta a volver a ese primer amor; Dios reconoce que muchas veces hemos trabajado arduamente y con paciencia en su obra, pero más que esto, le interesa es el estado de nuestro corazón, ahí, donde el amor se puede encender o apagar.

Volver al primer amor implica mantener la llama del amor encendida, para lo cual, amar a Dios por sobre todas las cosas se debe convertir en nuestra prioridad, pues así podremos amar de la manera correcta, teniendo como resultados nuevamente las primeras obras que nos llevarán a amar también al prójimo (Mateo 22:37-39). Dios quiere que nosotros, su iglesia, que somos todos y cada uno de los creyentes, los que nos hemos arrepentido de nuestros pecados y hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, seamos un fiel reflejo de Él; para esto, debemos ocuparnos en aprender a amar con su amor, pues su amor ya fue derramado sobre nuestras vidas por el Espíritu Santo, como lo dice Romanos 5:5.

Ocuparnos en aprender a amar con el amor de Dios significa recordar y retomar esos actos del primer amor, en los que nuestra búsqueda de Dios era constante, anhelábamos su palabra, oír de Él, aprender más de Él; por eso asistíamos constantemente a la iglesia, leíamos las Escrituras, orábamos, testificábamos, obedecíamos y compartíamos de su amor. Que hoy nuestra decisión sea volver a buscar a Dios como en el primer amor y que todos y cada uno de nosotros, que somos su iglesia, seamos conocidos porque ese amor que ha sido derramado en nuestros corazones sea el sello de nuestras vidas, la marca que nos identifica.   Oración

«Padre amado, me presento delante de ti arrepentido por olvidar que, antes que hacer cosas por ti, lo primero es amarte a ti; quiero volver a ese primer amor, quiero amarte a ti por encima de todo, que tu Santo Espíritu me guíe en este camino de excelencia que es el amor y así pueda compartir de tu amor a todos aquellos que lo necesitan. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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martes, 9 de agosto de 2022

Amor propio

 


Amor propio

“Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39.

“Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia” Efesios 5:28-29.

Conocer el Amor de Dios por medio de nuestra fe en Cristo, nos permite gozar de una nueva vida que nos lleva a tener amor propio. Si meditamos en nuestra vida antes de conocer a Cristo, podemos observar que muchos de nuestros pensamientos y muchas de nuestras conductas terminaban haciéndonos daño, era como si aun sabiendo las consecuencias no nos importara. Hoy muchos viven así, sin Dios y sin ley, y tarde o temprano se cosecha lo que se siembra. Por ejemplo, la falta de ejercicio, la comida chatarra o cualquier vicio, perjudican la salud física y mental, de igual manera la vida espiritual se ve afectada por malos hábitos, como la falta de oración, la poca lectura de la palabra, la desobediencia o el dejar de congregarse; pero esto no debe ser así, y es por eso que la Palabra de Dios nos exhorta a tener amor propio, como lo dice Mateo 22:39b “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, esta cita que habla de amor propio se toca en un contexto donde se dice que este es el segundo mandamiento, y que el primero es amar a Dios, así que para poder amarnos correctamente debemos conocer y experimentar el amor de Dios primero, para que con ese amor entonces podamos cuidar nuestra vida física, emocional y espiritual de la manera adecuada.

En Efesios 5:28-29, se nos da la clave para tener un amor propio equilibrado que es Cristo, y habla del sustento y cuidado que Él tiene por su Iglesia (su cuerpo). De igual manera, debemos proteger nuestra salud integral en espíritu, alma y cuerpo; y en la parte del alma, nuestra mente, emociones y voluntad, pidamos al Espíritu Santo que nos lleve a conocer el amor de Cristo, para seguir su ejemplo, teniendo un amor propio equilibrado.   Oración.

«Padre amado, gracias por tu Santo Espíritu quien me lleva a conocer el amor de Cristo, te ruego en el nombre de Jesús me permitas comprender que ese amor que tú has derramado en mi corazón me lleva a vivir una nueva vida, donde puedo tener amor propio, ese amor que me conduce a comportarme con equilibrio en mis pensamientos, emociones y conducta, y que se verá reflejado en una vida que te glorifique y que lleve mucho fruto. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 8 de agosto de 2022

Amor propio

 

Amor propio


“Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39.

“Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia” Efesios 5:28-29.

Conocer el Amor de Dios por medio de nuestra fe en Cristo, nos permite gozar de una nueva vida que nos lleva a tener amor propio. Si meditamos en nuestra vida antes de conocer a Cristo, podemos observar que muchos de nuestros pensamientos y muchas de nuestras conductas terminaban haciéndonos daño, era como si aun sabiendo las consecuencias no nos importara. Hoy muchos viven así, sin Dios y sin ley, y tarde o temprano se cosecha lo que se siembra. Por ejemplo, la falta de ejercicio, la comida chatarra o cualquier vicio, perjudican la salud física y mental, de igual manera la vida espiritual se ve afectada por malos hábitos, como la falta de oración, la poca lectura de la palabra, la desobediencia o el dejar de congregarse; pero esto no debe ser así, y es por eso que la Palabra de Dios nos exhorta a tener amor propio, como lo dice Mateo 22:39b “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, esta cita que habla de amor propio se toca en un contexto donde se dice que este es el segundo mandamiento, y que el primero es amar a Dios, así que para poder amarnos correctamente debemos conocer y experimentar el amor de Dios primero, para que con ese amor entonces podamos cuidar nuestra vida física, emocional y espiritual de la manera adecuada.

En Efesios 5:28-29, se nos da la clave para tener un amor propio equilibrado que es Cristo, y habla del sustento y cuidado que Él tiene por su Iglesia (su cuerpo). De igual manera, debemos proteger nuestra salud integral en espíritu, alma y cuerpo; y en la parte del alma, nuestra mente, emociones y voluntad, pidamos al Espíritu Santo que nos lleve a conocer el amor de Cristo, para seguir su ejemplo, teniendo un amor propio equilibrado.   Oración.

«Padre amado, gracias por tu Santo Espíritu quien me lleva a conocer el amor de Cristo, te ruego en el nombre de Jesús me permitas comprender que ese amor que tú has derramado en mi corazón me lleva a vivir una nueva vida, donde puedo tener amor propio, ese amor que me conduce a comportarme con equilibrio en mis pensamientos, emociones y conducta, y que se verá reflejado en una vida que te glorifique y que lleve mucho fruto. Amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 7 de agosto de 2022

El amor a Dios Espíritu Santo

 


El amor a Dios Espíritu Santo

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén” 2 Corintios 13:14.

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” Gálatas 5:22-23.

El Espíritu Santo es nuestro Ayudador, habita en nosotros, nos ha hecho su templo, como dice 1 Corintios 6:19: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?, esto nos muestra que nuestra relación con el Espíritu Santo es tan cercana y estrecha que la podemos también comparar con la de los esposos; es curioso ver que cuando Dios planeó darle a Adán por esposa a Eva, declara en Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”, y cuando se está en embarazo, a los hijos se les llama el fruto del vientre como dice el Salmo 127:3 “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”, lo anterior debe llevarnos a reflexionar cómo debemos hacer para que en nuestras vidas se dé el fruto del Espíritu, y la respuesta está en 2 Corintios 13:14: comunión.

Es la comunión con nuestro ayudador, esa ayuda idónea, el Espíritu Santo, la que nos lleva a una intimidad con Él, y es ahí donde vamos a dar fruto, ese fruto que se menciona en Gálatas 5.22-23 y que tiene como característica principal el amor.

Podemos concluir entonces que la clave para amar al Espíritu Santo se encuentra en la comunión, y la comunión con Él se desarrolla por medio de la oración, y así como los esposos tienen intimidad en un lugar privado y especial, también nuestros encuentros con el Santo Espíritu de Dios deben ser en un lugar íntimo como lo dice Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”    Oración.

«Espíritu de Dios, llévame a tener intimidad contigo, quiero conocerte de tal manera que en mi vida se produzca tu fruto, ese fruto que se caracteriza por el amor, para que de esta forma tu amor corra desde mi interior como ríos de agua viva, para amarte a ti que eres Dios como me lo pides, con todo mi corazón, y con toda mi alma, y con toda mi mente y con todas mis fuerzas. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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sábado, 6 de agosto de 2022

El amor a Dios Hijo

 


El amor a Dios Hijo

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” Juan 15:13-14.

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” Juan 14:21.

El amor de Jesús por nosotros, demostrado en la cruz, va más allá de la amistad, pues en realidad antes de recibir a Jesús como nuestro Señor y Salvador, éramos enemigos de Dios, como lo dice Romanos 5:10 “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida”, pero ahora que hemos depositado nuestra fe en Él, y que hemos pasado de ser enemigos a ser amigos de Dios, Él quiere que correspondamos a esa amistad, y la forma de hacerlo es obedeciendo, haciendo lo que Él nos manda.

Hacer lo que Jesús nos manda, es poner nuestra vida a su servicio, y su Palabra declara que nadie tiene mayor amor que este “que uno ponga su vida por sus amigos”, demostrar nuestra amistad al Señor, implica dejarlo vivir a través de nosotros, dejando de vivir nosotros, colocando nuestras vidas en Él, tal y como lo expresa Mateo 16:24-25 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”.

Perder nuestra vida por Jesús es ganarla, pues no encontraremos mejor vida que su vida, esto le sucedió al apóstol Pablo, cuando tuvo su encuentro con Cristo, se convirtió en su amigo, llegando a declarar “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” Filipenses 3:7-8. Al igual que Pablo, seamos amigos de Jesús, correspondiendo a su amor.  Oración.

«Amado Salvador, gracias por entregar tu vida por mí, gracias por hacerme tu amigo, te pido que tu Espíritu Santo me ayude a corresponder a tu amor, haciendo lo que tú me pides, dejándote vivir a ti a través de mí, negándome a mí mismo, siendo tu amigo. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 5 de agosto de 2022

El amor a Dios Padre

 

El amor a Dios Padre

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con to


do tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento” Mateo 22:37-38.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” Filipenses 2:5-8.

“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.” Juan 15:10

Sin lugar a dudas Jesucristo es nuestro mejor referente para saber cómo debemos amar a Dios Padre, pues Él mismo nos declara que debemos amarlo con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente, pero ¿cómo hacerlo?, ¿cómo amar a Dios como Jesús? Filipenses 2:5-8 nos muestra cómo lo hizo Jesús, primero, nos indica que en Él hubo un sentir, el versículo 2 de Filipenses 2 nos dice “completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”. Es decir, el sentir al que se refiere es: amor, y sabemos que nosotros ya tenemos su amor, por lo tanto, podemos sentir lo mismo que Cristo. Ahora bien, lo segundo importante que vemos es que se despojó de sí mismo, entonces nosotros debemos hacer lo mismo como lo dice juan 3:30 “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”, precisamente eso es lo que expresa el apóstol Pablo al decir en Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.

Debemos despojarnos de nuestra carnalidad, orgullo y pecado, para dejar que el amor de Dios nos lleve a la obediencia, que precisamente es el tercer punto para resaltar, Jesús tuvo una obediencia por amor que lo llevó a la cruz, y la forma de obedecer es guardar los mandamientos de Dios, el guardarlos implica atesorarlos, darles la importancia que les corresponde, para esto debemos conocerlos, esto nos permitirá permanecer en el amor de Dios. Con la ayuda del Espíritu Santo, teniendo el mismo sentir de Cristo, despojándonos de nosotros mismos y obedeciendo, estaremos amando al Padre como él nos lo pide.   Oración.

«Padre Santo, anhelo corresponder a tu amor, amándote como tú me lo pides, con todo mi ser, ayúdame a hacerlo en el poder de tu Espíritu. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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