sábado, 6 de abril de 2019

LA CAUSA DE TODOS LOS MALES


LA CAUSA DE TODOS LOS MALES
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6:10
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 1 Timoteo 6:17
La gente culpa a la falta de dinero como la causa de la mayoría de sus problemas, piensan que si tuvieran en abundancia, solucionarían todas sus dificultades.
Y esto es mentira. La causa de todos los males es el amor al dinero. Porque hemos colocado como prioridad el dinero, y nuestra lucha diaria es por conseguir bienes materiales o muchos por la subsistencia diaria. Este círculo vicioso nos ha atrapado, y nos ha esclavizado, ha quitado el tiempo a nuestra familia y hemos descuidado nuestras relaciones personales. Sobre todo, la más importante, la relación con Dios.
Entonces, el problema no es la falta de dinero, sino la ausencia de Dios, pues Él, nos da la capacidad de trabajar para obtener dinero y también la sabiduría para administrarlo (Deuteronomio 8:18), nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. (1 Timoteo 6:17b, Eclesiastés 6:2). Es un don de Dios poder disfrutar de lo que Él nos da. (Eclesiastés 2:24).
Por esto, coloquemos como prioridad, la relación con Dios, conocerlo, amarlo y obedecerlo, porque lo demás vendrá por añadidura. Si Jesús ocupa el primer lugar en mi vida y hacemos lo que Él nos pide, Dios nos dará a su tiempo todo lo que necesitemos (Mateo 6:33), evitemos la ansiedad y la pro curación por la comida o el vestido, o por cosas materiales, pues Dios sabe de antemano qué necesidad tenemos (Mateo 6:25-32).
Si Dios alimenta a el ave del cielo y hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿no hará mucho más por nosotros? Así que, ¡Tengamos plena confianza en Dios e iniciemos una relación íntima y real con Él!  Oración.
Señor, de ti viene toda bendición y bondad, anhelo conocerte y obedecerte, esto es todo para mí, lo único y suficiente que necesito es a ti Señor Jesús. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 5 de abril de 2019

NO HAY OTRO NOMBRE


NO HAY OTRO NOMBRE
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:12
De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Hechos 10:43
No todos los caminos conducen a Dios, sólo hay un camino y es Cristo mismo, porque Él con su sangre pagó el precio de nuestra redención, pagó la deuda que nos mantenía cautivos al pecado y a la muerte eterna.
Jesús NO dijo sé dónde está el camino, sino que declaró:  Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6), y esta verdad fue anunciada con mucha anticipación por los profetas (Isaías 53), y ahora nos corresponde a todos los que creemos, anunciar este mensaje para que todo el que crea sea pasado de la oscuridad a La Luz, (Marcos 16:15).
Anunciamos el nombre de Jesús, lo que hizo en nuestra vida y lo que hará en la vida de todos los que reciben el mensaje de salvación. Sólo el nombre de Jesús, pues declara la escritura que Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.  y también que:  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:11,13).
Esta es nuestra confianza, que, si está escrito en su Palabra, se cumplirá en cada corazón que escuche atentamente este mensaje y crea en Jesús, pero ¿cómo creerán si no les anunciamos, si no les enseñamos esta verdad, si no le mostramos que Cristo vive en nosotros? Esta precisamente es nuestra misión fundamental en la vida, predicar el nombre de Jesús. Oración.
Padre, como buen soldado quiero anunciar tu verdad a todos, lléname de tu sabiduría y tu gran amor para que todos conozcan que tu vives en mí. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 4 de abril de 2019

LA INCERTIDUMBRE


LA INCERTIDUMBRE DEL FUTURO SIN DIOS
Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; Isaías 46:9-10
Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y el panal es dulce a tu paladar. Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría; si la hallares tendrás recompensa, y al fin tu esperanza no será cortada.”, Proverbios 24:13-14
Nos angustiamos por el futuro, queremos controlar de tal forma nuestra vida, intentando que nuestro futuro sea lo mejor posible, pero sólo Dios tiene el control de lo que pasará mañana. Muchas personas que no conocen a Dios acuden a la adivinación y a consultar agoreros para que les anticipen el futuro, para que les aconsejen qué decisión deben tomar. Otros simplemente luchan desesperadamente buscando el futuro que se imaginan.
Sólo el Dios de la Biblia sabe lo porvenir. Mucho antes de que sucedieran las cosas presentes, Él ya se había anticipado y anunciado con miles de años en su Palabra, el futuro que tendrá el mundo. (Daniel 2:28, 11-12, Apocalipsis 18-21, Isaías 60)
Pero lo más sorprendente es que también conoce y tiene un plan particular lleno de esperanza y bendiciones para cada uno de nosotros. Él nos enseña que, si confiamos en sus promesas y en la sabiduría de sus palabras, ciertamente tendremos un futuro cierto. (Jeremías 29:11, Proverbios 24:13-14).
Él predeterminó un plan maravilloso de salvación para nosotros, por medio de su hijo amado Jesús, y a través de Él nos ha hecho herederos e hijos con un futuro y una esperanza cierta e inconmovible (Hechos 2:23).
Debemos, por tanto, confiar en Dios plenamente, poner bajo su control toda nuestra vida, saber que nuestro futuro está asegurado si confiamos en Él y si basamos nuestra esperanza en sus promesas, no en nuestra propia fuerza o capacidad. El futuro no está en nuestras manos, sino en sus manos. Depender de Dios es colocar nuestra futuro en sus manos, no depender de Él significa seguir luchando buscando un futuro sin tener en cuenta su guía. Recordemos que Dios cumple sus planes y propósitos, porque su consejo permanecerá para siempre, y los pensamientos de su corazón por todas las generaciones. (Salmos 33:11).                                                Oración.
Gracias Señor por la confianza que me das por medio de tus promesas ciertas y fieles, en ellas descansa mi futuro y mi esperanza. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 3 de abril de 2019

ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS


ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS Y ENSEÑARLA A NUESTROS HIJOS
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. Deuteronomio 6:7-9
Podemos ver cómo nuestros jóvenes se han apartado de la verdad, siguiendo filosofías de ídolos de internet y televisión que enseñan cosas superfluas e influencian comportamientos de rebeldía, de dependencia a drogas y malos deseos. Todo esto conlleva a la muerte, a una generación que se olvidó de Dios o que nunca lo conoció y luego las consecuencias pasarán factura.
Entonces ¿por qué debemos diligentemente insistir en estudiar la Palabra de Dios? Para que nuestro corazón no se aparte de Dios, y para que nuestras futuras generaciones conozcan el poder y la gracia que hay en el Señor. Es responsabilidad de los padres enseñar a sus hijos el amor y la fidelidad de Dios (Isaías 38:19).
Somos propensos a olvidarnos rápidamente de las cosas que Dios ha hecho en nuestras vidas, de su gran amor y de su verdad que nos protege y bendice cada día, por esto con diligencia debemos recordar todos los días sus promesas, estudiar sus principios, obedecerlos y enseñarlos a los niños y jóvenes (Deuteronomio 4:9).
Cambiemos el rumbo equivocado que quiere trazar el mundo para los hijos. Enseñemos con amor los principios de Cristo escritos en la Biblia, pues esto les evita el dolor y el vacío de una vida sin Dios. Que nuestra ofrenda de amor a Dios, sea la vida de nuestras futuras generaciones en sus manos, por medio del estudio y la enseñanza de su Palabra. Esta es la forma de entregar a los hijos a Dios.  Oración.
Señor, que con diligencia pueda estudiar y entregar el testimonio de tu amor a las futuras generaciones, para que sea cambiado su rumbo vacío y de dolor, hacia tu luz, y que ilumine su vida. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 2 de abril de 2019

Dios Cumple. Sus. Promesas.


                             Dios Cumple. Sus. Promesas.                                                                                                                                                                                                                                           Dios cumple sus promesas. Y desde el vientre de nuestra madre ya nos conoce                                    Fue el caso de Rebeca. Le dijo Dios Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. De sobra Dios savia que Esaú que era el mayor de los mellizos sería un desobediente a sus Padres y a Dios.  Génesis 25. 21. Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
22. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;
23. y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. Rebeca la revelación que le dio Dios es posible que no se lo digiera a Isaac, pero Ella la guardaba en su corazón, de ahí que cuando escucho a Isaac su esposo decirle a Esaú que fuese a cazar y le hiciera un guisado para que le diera las bendiciones al instante Rebeca se dio prisa a de sirle a su otro Hijo Jacob que fue el que nació segundo que se diera prisa a matar un cabrito y que le asiera un guisado a su Padre para que le diera las bendiciones. Ella se acordó de la promesa que Dios le dio. Jacob no quería mentir al padre fue la madre la que le obligo a mentir por causa de la promesa que Dios le avía dado y era la voluntad de Dios. No en las maneras que se produjo mintiendo Jacob a su padre asiéndose pasar por Esaú, y talvez porque la madre no le conto a su Esposo Isaac la revelación que Dios le avía dado. Jacob de lo que sembró recogió porque el fue engañado por su suegro, pero Dios Bendecía a Jacob porque Dios cumple sus promesas.                                                       

lunes, 1 de abril de 2019

LA LIBERTAD


LA LIBERTAD DE SU PALABRA
El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Lucas 4:18-21
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gálatas 5:1
Sin Cristo en nuestro corazón estamos cautivos y oprimidos. Pues vino a liberarnos radicalmente, sólo Él tiene el poder para hacerlo en verdad (Juan 8:36). Pues fácilmente muchas cosas nos pueden hacer esclavos, pero estando en Cristo, no dejaremos que nada nos domine, (1 Corintios 6:12). La herramienta principal que tenemos para experimentar esa libertad es su Palabra, porque podemos andar con toda libertad si seguimos y cumplimos sus enseñanzas. (Salmos 119:45).
Esta fue su misión, traer a nosotros libertad por medio de su preciosa sangre, y traer en sí mismo la verdad, para que, creyendo en Él, dejáramos de estar cautivos de nuestros propios deseos, del pecado y de las mentiras que hay en el mundo, los cuales conllevan a la muerte.
Nuestra firmeza en la vida está en que guardemos su Palabra; cada enseñanza es una llave para sacarnos de algún encierro en que se encuentre nuestra mente, cada principio que ponemos en práctica nos saca de la oscuridad a la luz verdadera.
Gocemos de esta libertad, que fue conseguida con el sufrimiento del hijo de Dios, andando guiados por su Espíritu, pues donde está el Espíritu de Dios allí hay libertad. No vivamos oprimidos, ni cautivos, ni esclavos del pecado, sino más bien sirviéndonos unos a otros con amor, pues cuanto más amor crezca en nosotros más libertad experimentamos (Gálatas 5:13, 1 Juan 4:18). Oración.
Padre, en el nombre de Jesús, que tu gran amor crezca cada día más en mí, para vivir con toda libertad, siguiendo tus enseñanzas, que me hacen verdaderamente libre. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 31 de marzo de 2019

PALABRAS QUE EDIFICAN


PALABRAS QUE EDIFICAN O PALABRAS QUE DESTRUYEN
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Efesios 4:29
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos. Proverbios 18:21
Nuestras palabras son determinantes en nuestra vida, lo que decimos viene de nuestro corazón (Mateo 12:34) y refleja nuestro estado interior.
Pero muchas veces usamos nuestras palabras para destruir y no para construir. La Palabra de Dios nos enseña que procuremos hablar cosas que contribuyan a La Paz y a la edificación mutua (Romanos 14:19), quitando de nuestro lenguaje palabras groseras, deshonestas u ofensivas. (Efesios 5:4, Colosenses 3:8).
El problema radica en que muchas veces sin usar lenguaje vulgar ofendemos a las demás personas, cuando somos despectivos, cuando humillamos con cosas materiales, cuando criticamos teniendo como fin que la persona sienta dolor, pero no que sea corregida con amor.
Edificar a otra persona con nuestras palabras tiene dos componentes esenciales, la verdad radical y sincera, y la amabilidad (Colosenses 3:12 , Efesios 4:32), el amor debe ser la motivación con que corregimos a otra persona, por eso debemos aconsejarlo por medio de la Palabra de Dios, para que el Espíritu de Dios sea quien lo convenza, de pecado, de juicio y de justicia. Debemos llevar siempre a la persona con nuestras palabras a que, cada vez más, ame y confié en Dios para que salga de su error, pues al final sólo Dios puede cambiar el corazón.
Que nuestras palabras estén sazonadas con la sal del amor, con la esperanza y paz que abundan en la Palabra de Cristo (Colosenses 3:16), ¿Tus palabras edifican o destruyen?  Oración.
Señor, que cada palabra que sale de mi boca sea para edificar a mi prójimo, para alentar a mi hermano, para animarlo y no para desanimarle, porque en tu Palabra hay esperanza y verdadero gozo. Amén.